Mostrando entradas con la etiqueta MATERIALISMO. VULGARIDAD. TÉCNICA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MATERIALISMO. VULGARIDAD. TÉCNICA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de junio de 2026

Ebanistería

 


Silla Calvet - Antoni Gaudí


Parece que en la actualidad escasean los oficios tradicionales. Según informan, también escasean los buenos profesionales de cualquier gremio.

Para remediar estas carencias, no creo que podamos fiarlo a la inteligencia artificial, ni siquiera a la inteligencia emocional, con ellas no se pueden instalar bidés ni construir cloacas. La inteligencia artificial no puede sustituir a un fontanero ni a un pizzaiolo. La inteligencia emocional puede servir para evitar arrebatos inútiles pero no sirve para reponer los tarros de garbanzos cocidos en una estantería de un supermercado.

Hay oficios indispensables, no podemos prescindir de ellos.

Creo que en estos momentos hay un oficio crucial, me refiero al noble oficio de ebanista, me refiero al ebanista que hace buenos muebles, no me refiero a los muebles seriados de esos que suministran a medio montar algunas multinacionales de origen nórdico. No, no y no; me refiero a muebles de calidad que sirvan para amueblar espacios y cabezas.

Se necesitan ebanistas conscientes que puedan construir y barnizar buenos muebles. Se necesitan porque hay infinidad de individuos que tienen que amueblar sus cabezas. Hay que amueblar las cabezas para que los individuos confíen más en la inteligencia racional que en la inteligencia emocional, individuos que sean conscientes de que la inteligencia artificial, con frecuencia nos suministra errores de bulto, quiero decir que a veces nos proporciona una especie de mobiliario a medio montar y mal barnizado.

lunes, 8 de junio de 2026

El ejercicio de la empatía




La empatía es un sentimiento noble que consiste en identificarse con “el otro”, ponerse en su lugar para entenderlo y compartir.


Particularmente debo decir que me interesa más la simpatía que la empatía, eso de que alguien quiera compartir conmigo la certera o los amores me parece algo agresivo y peligroso.


Pues bien, ayer me topé con un sujeto empático, un individuo que quiso ponerse en mi lugar, su fuerza empática le llevo a empujarme y agredirme. No quiero entrar en los detalles sobre la intensidad y el tipo de agresión.


Ocurrió en pleno centro de Barcelona, en una plaza donde convive la modernidad con la diversidad, allí convive una arquitectura posmoderna con todo tipo de individuos que consumen drogas y alcohol a todas horas, unos están tumbados por el suelo y otros van en monopatines, una plaza que huele a droga y a meados. Allí hay una escultura de Oteiza que parece que está respetada y que convive con algunos transeúntes que no estamos respetados.


El empático agresor era como la plaza: suciedad, pestazo a meados, drogas y alcohol. Seguramente era más moderno que el edificio y la escultura de Oteiza.


Seguramente es verdad que la Barcelona actual es ciudad de empatía y diversidad.

sábado, 6 de junio de 2026

No enseñan nada

La biblioteca luminosa. Rita Lukowski


Puede que sólo sea una sospecha, sí, pero estoy casi convencido de que en las aulas de la educación primaria y secundaria no enseñan nada que sea malo, ni siquiera nada que sea bueno para todos, ya que si es bueno para uno puede resultar malo para otro y conviene no caer en discriminaciones ni nada que pueda generar un sentimiento de odio a los niños y niñas. No enseñan nada que sea malo ni nada que sea bueno. O sea, no enseñan nada. 

Tampoco conviene difundir los resultados de los exámenes para no ofender a nadie. Más de una psicopedagoga o psicopedagogo proclaman que los exámenes son una forma de represión.

Si no se realizan exámenes, los profesores y maestros podrán dedicar más tiempo a no enseñar nada y a perderse por la burocracia inútil que tanto les agobia, también tendrían más tiempo para leer y responder los mensajes de whatsapp de los padres y madres de los niños y niñas que van a clase a no aprender nada. Son esas madres y padres que tanto se preocupan por la educación de sus hijos e hijas y quieren que todos sean muy felices, que aprendan divirtiéndose y que no les vengan con esfuerzos.

-¡No enseñamos nada!- me dijo hace unos pocos días, una profesora de Bachillerato cuando le expuse mi sospecha.

-Pues será por eso que son tan pésimos los resultados de evaluación de los conocimientos y tan malos los resultados de los informes PISA.

martes, 2 de junio de 2026

Éramos jóvenes ilusionados

Markus Lüpertz. Sin título (1987)



Éramos jóvenes ilusionados -¡que bonita y positiva es la ilusión de los jóvenes!-, queríamos cambiar el mundo, veíamos que el aborregamiento general se instalaba en la sociedad y queríamos liquidar todo esto. Los más intelectualizados hablaban de enajenamiento y todos decíamos que íbamos a romper moldes para acabar con el consumismo atroz. Otros se dedicaban a ponerse flores en el pelo.

Tic-tac, tic-tac... El reloj incansable marcaba los días, la ondulación de las ilusiones y todo iba cambiando.

Las escuelas de negocios, hacían un buen negocio repartiendo títulos y cada vez había jóvenes más preparados y los nuevos yuppies se empeñaban en cambiar el mundo a su manera y beneficio. Sin saber muy bien como era el mundo.

Avanzábamos. Tic-tac, tic-tac... Asistimos a algunos progresos como por ejemplo el invento de la máquina para hacer bacalao al pil-pil o el tenedor mecánico para enrollar espaguetis.

Los jóvenes suficientemente preparados, recién graduados en las escuelas de negocios, proponían nuevas formas de consumo: comercio on-line y fiestas comerciales como el Black Friday o el Cyber Monday, Días Blancos, etc.

También inventaban nuevas fiestas para el ocio consumista y feliz: Halloween, San Valentín, y otras formas de globalización del jolgorio que inducen al consumo exagerado, aquel que tanto repugnaba a los jóvenes ilusionados.

Tampoco las nuevas formas de comunicación (redes sociales, publicidad agresiva y medios de comunicación) contribuyeron a la disminución del aborregamiento general, más bien supusieron una globalización de la enajenación.

Las ilusiones de juventud son un bien que proporciona fuerzas para salir adelante y huir del tedio y la soledad. Son un puro ánimo del espíritu y a la vez, son uno de los motores que mueven el mundo.

Luego llegan el principio de la realidad, los brokers de wall street, las noticias manipuladas, la agresión de la publicidad, las escuelas de negocios y las otras escuelas -desde párvulos hasta la enseñanza superior-. A todos ellos se añade la agresión de la naturaleza inclemente, la inseguridad jurídica, la política de los corruptos y de los que engañan, etc. todos se encargan de desilusionar al más ilusionado y de poner las cosas en su sitio: en un mal sitio.

domingo, 31 de mayo de 2026

Contrastes inconvenientes

 

Jeff Koons


Es indispensable distinguir una composición armónica de una contrastada. La primera se refiere al equilibrio y las proporciones de las partes y el todo de una obra; la segunda, el contraste,  trata de la confrontación de las partes con el todo, disparidades cromáticas o formales, etc.


El uso inteligente del contraste ha dado obras de arte muy notables:

Claroscuros de Caravaggio

Luces interiores de Rembrandt

Cromatismo de Van Gogh

Saturaciones cromáticas de Roy Lichtenstein

La oscuridad suspendida en Goya, etc.


pero algunos contrastes pueden resultar inconvenientes, no solo en el arte sino en cualquier otro escenario, ya sea literario, ambiental, paisajístico o culinario, etc.


He aquí, algunos contrastes inconvenientes:


un ramo de violetas en una hamburguesería,

un cuadro de Botero en una clínica de "estética corporal"

una esculturita de Giacometti en un consultorio médico de trastornos nutricionales.

un prólogo o exordio con un texto de la Ilustración para un libro de inteligencia emocional,

una escenografía con cortinajes morados para una ópera de Rossini,

la utilización de una obra de Alessandro Scarlatti para ambientar un recital de poesía social,

una decoración mínimal para un supermercado,

una batucada en la ceremonia de entrega de un Premio Nobel de Medicina,

unas imágenes de estigmatizados para ilustrar un libro de autoayuda,

un mapping de colorines y destellos sobre una fachada románica, etc.

A todos estos podemos añadir muchos más. La inconveniencia está en todas partes.

jueves, 14 de mayo de 2026

Desapasionado

 

Retrato de un joven con libro (detalle). Bronzino (1503-1572)


Relativizo tanto como puedo, me creo muy pocas cosas y desde luego, casi nada de lo que me dicen o de lo que informan en los medios de comunicación.

Soy un descreído y cada día que pasa, encuentro más motivos para seguir siéndolo.

En el ejercicio de relativizar, evito todo apasionamiento, todo aspaviento mental, si puedo, todo prejuicio…

Hay composiciones musicales, obras de arte y arquitecturas que me gustan mucho pero ninguna me apasiona, de hecho, nada me apasiona, simplemente me agrada. Ahí están entre otros:

Bach, Alessandro Scarlatti, Couperin, Beethoven, Debussy, Mompou; Piero della Francesca, Miguel Ángel, Bronzino, Rafael, Velázquez, Goya, Miró; Brunelleschi, Mies van der Rohe, Sert… con ellos, momentos de introspección y alguna degustación: bacalao al pil-pil, alcachofas con paté de foie…

Total, nada apasionado, son placeres pequeños, tan pequeños como los momentos de placer, algo así como la felicidad, que también es algo diminuto y fugaz.


lunes, 27 de abril de 2026

Caminar y olvidar

 
Wanderer en la tormenta (1835). Julius von Leypold


Caminar y olvidar, ahora un paso, ahora otro paso... Observar y protegernos, que de eso se trata.

El olvido va borrando el recuerdo de las barrabasadas que hemos tenido que soportar.


Dos hombres contemplando la luna (1825-30) 
Caspar David Friedrich


El caminante siempre me recuerda al Wanderer alemán que pasea por los bosquecillos amables, me recuerda al romántico Schubert y al misántropo Beethoven.

Caminar para observar y entender, es gimnasia del cerebro, tanto como de las extremidades.

Grandes caminantes como Nietzsche, el maestro que nos explicó cómo son los límites del bien y del mal; Rousseau que tenía incontinencia urinaria y mental y aun así, caminaba; Kant, el de los pasitos "cortos" capaz de llegar a los confines más lejanos sin moverse de Köningsberg; Nerval, que aspiraba a ser el mejor de los vagabundos; Hölderlin, que quería ir a pasear con los dioses.

De los anglosajones no digo nada, porque siempre me los imagino sentados en el sofá de aquellos salones que olían a abrigos viejos.

Dejo las brumas del norte y vuelvo a mi mar antiguo, aquí está Epicteto de Hierápolis, el estoico que caminaba sin equipaje.

Veamos la realidad en su verdadera magnitud tal como la veía el caminante que iba más allá de las medidas de la pantalla del telefonillo.

sábado, 25 de abril de 2026

Vocalizaciones, dicciones y prosodias extrañas

Marie Laurencin, “Autorretrato”, 1908


Hace unos días hablaba con un buen amigo mío sobre la dificultad que observamos en la comunicación oral. Es algo que ocurre tanto en el habla corriente como en los medios de comunicación.

Comentábamos los problemas de expresión oral. El problema de entender lo que nos dicen y de cómo hacernos entender.

Podemos tolerar, y lo hacemos, que esta dificultad se dé entre aquellos que no se dedican específicamente a la comunicación, pero cuando esto sucede con los profesionales del habla -presentadores, locutores, etc.- la cosa se convierte en una desgracia. Resulta difícil de admitir que los charlatanes que hacen de la fraseología su modus vivendi -tertulianos, políticos, etc.-  estén por ahí haciendo gala de su pobreza expresiva. No es admisible que pronuncien mal y algunos rematadamente mal.

No me refiero al uso de un vocablo u otro, no me refiero a la elección precisa de una palabra, no me refiero a los eufemismos ni a las adjetivaciones en superlativo. Aquí me refiero exclusivamente a la oralidad y a la dicción.

Le preguntaba a mi amigo: ¿a ti te entienden?, me contestó que sí y, sin embargo, añadió que muchas veces alguien le había dicho: usted habla raro.

Dejando aparte algunos problemas de logopedia y sin tener en cuenta el contenido y las ideas que uno quiere expresar, me detengo solamente en la oralidad y en la emisión de la palabra.

Ahí lo que observo son unas prosodias extrañas, no naturales, ambigüedad en la dicción, engolamientos, vicios de pronunciación y acentuación, vocalizaciones defectuosas, articulación silábica confusa, voces infantiloides, amaneramiento, falta de precisión, anfibología, incertidumbres fonéticas.

Oímos a locutores y presentadores que hablan con una velocidad innecesaria, evitan puntos y comas y eluden sílabas o las pronuncian a media voz, alguno es capaz de cargarse las sílabas que siguen a la última vocal acentuada. Son capaces de repetir aquello  de "sapo cancione" en vez de decir "sapo cancionero", por el contrario, hemos oído a más de un político que es capaz de poner puntos y comas entre las sílabas o locutoras que empiezan a una velocidad y terminan con aceleraciones y desacelaraciones desnaturalizadas. 

A todo esto se unen las alteraciones de acentuación motivadas por voluntad de diferenciación ideológica, es aquello de modificar la expresión oral para marcar las diferencias.

Supongo que la corrección en el habla es objeto de la educación general en las aulas, en las familias y en los medios de comunicación.

sábado, 18 de abril de 2026

Convicciones monolíticas

 
Les Simples, Karel Niestrath, 1924


No me fío de las convicciones monolíticas y menos aún si estas convicciones son fanáticas.

Hago lo posible por relativizar todo lo que me llega, ya sea información sobre la realidad o ya sean dogmatismos u opiniones sobre estados utópicos y me molesta la insistencia y repetición de las informaciones.

Parto de la base que mucho de lo que me llega puede ser un error - abundan los errores -, puede ser manipulación ideológica, puede ser una consideración interesada, un producto de vanidades o una acción que sólo busca el espectáculo.

Me gusta opinar pero sin poner ningún empeño en convencer a nadie, así que estoy casi seguro de que no me llevarán a la hoguera por mis opiniones. ¡ah, también podría ser que por un error me llevasen a la hoguera! Yo no voy a morir por salvar ninguna Verdad.

Creo que el fanatismo es malo para la salud -llagas en el estómago, nerviosismo incontrolado, sarpullidos, etc.- además corrompe el carácter y acaba con el buen humor y el buen gusto.

Todos los fanatismos son grandilocuentes, no he conocido ningún fanatismo de estar por casa y a mí. precisamente me gustan las cosas de estar por casa.

Contra lo fanático, me esmero en oponer la mesura y la conciliación. También funcionan el escepticismo y la ironía.

Por otra parte, creo haber llegado a la conclusión de que sólo me puedo entender con los escépticos.

martes, 14 de abril de 2026

El juego de los espejos


El juego de los espejos es traidor, casi siempre nos devuelve imágenes deformadas.

Los espejos deforman y trastocan la realidad. Ponen en un plano lo que es un volumen.

El azogue refleja un panorama de delirios, sorpresas o caprichos. Queremos ver en el espejo una realidad que sólo existe en nuestra ilusión, pero no es así, porque el espejo no refleja deseos ni esperanzas.

Esperamos la imagen de un poema con maquillajes pero el espejo puede engañar y nos devuelve una superficie carnosa con acné.

Hay espejos perversos, otros que son una superficie del tiempo y otros espejos son oscuros o están rotos.

El espejo perverso suele mostrar imágenes trastocadas por el odio o la mala baba. Nos devuelve verdades deformadas por las palabras de doble filo. Es un espejo cruel que hay que contemplar con prevención.

Luego está el espejo del tiempo que nos muestra cómo el paso de los equinoccios lo van transformando todo, nos muestra cómo se deforma la piel y cómo se marchita la flor más galana.

Otro más, el espejo roto que nos refleja una realidad fragmentada. Contemplarlo es como ver la realidad con ojo de mosca.

Y finalmente, no olvidemos los espejos curvados, éstos muestran el gran disparate del mundo. Lo que es grande se ve pequeño y los que es pequeño, lo magnifica.

En cualquier caso, es recomendable ponerse delante del espejo antes de salir de casa, poner cara de bobo o hacer las muecas más horrorosas que podamos, fijarnos bien en la peor de ellas y pensar que así es como nos verán los demás cuando salgamos a la calle.

¡Menuda burla! Pocas sorpresas. Una vulgaridad absoluta.

¡Qué terrible sería encontrarse con alguna sorpresa!

Sin embargo, nada que temer, al fin y al cabo somos todos bastante iguales incluso parecidos a la mosca del vinagre con quien compartimos similitudes cromosomáticas.


miércoles, 8 de abril de 2026

En medio del asunto

 
In media res. 2025. F.C.


En medio del bullicio se agradece el aburrimiento avaro de aquellos individuos que hablan poco y que son capaces de observar la realidad con objetividad precisa, sin que su visión se vea alterada por el color del cristal con que se miran las cosas.

La forma y el color del cristal deforman, son como las pasiones y los prejuicios. Conseguir sustraerse de ellos es, quizá, la forma más elevada de la inteligencia -hablo de la inteligencia natural, no de la inteligencia artificial.

Es muy raro encontrar personas capaces de ver la realidad con absoluta objetividad y si por ventura topamos con alguna de ellas, comprobaremos que nos hallamos delante de alguien muy inteligente pero completamente insoportable y aburridísimo.

Es una inteligencia aburrida y tranquilizadora.

domingo, 5 de abril de 2026

Los intrusos

Ácaro Sarcoptes scabei causante de la sarna


Después de unos días desconectado vuelvo al blog. He hecho unas comprobaciones que me han permitido identificar algunos bots y ahora celebro reanudar la conexión con los amigos blogueros. 

Los bots son como una especie de máquinas abstractas, algunos dicen que son algoritmos, que se introducen por las grietas de los sistemas de comunicación.

No sabemos si los bots espían o si son solamente una canallada informática creada para molestar o si son un juguete violento y ofensivo cargado de mala leche.

Los bots son intrusos que sirven para engordar a la mala bestia de las cien mil cabezas. Engordan el mal estructural: incordian, zahieren, asedian; son, en definitiva, acosadores informáticos que tienen sus posaderas instaladas en cualquier lugar de mapa mundi. Desde allí fisgan sin entender lo que fisgan, entran en los blogs, en los correos electrónicos, en las redes sociales, en los telefonillos, etc. Husmean sin saber lo que husmean, no entienden la metáfora ni la ironía. Son tan debiluchos y acartonados que no conocen el poder del buen humor.

No creo que el fin de los bots sea conocer nuestras ideologías o nuestra manera de ser, estoy más bien convencido que lo que buscan es nuestra manera de consumir y buscan saber la dimensión de nuestros bolsillos y de nuestras cuentas corrientes con el fin de vaciarlos. A partir de esto nos mandan publicidad engañosa, noticias falsas, chuches y galletitas tóxicas.

Es difícil protegerse de esta basura global. Es cuestión de adaptarse a esta especie de sarna contagiosa.

De vez en cuando pasaremos la bayeta y haremos inventario.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Un galimatías de lirios

Diálogo, 1980. Antoni Muntadas

 


La candidez, la pamplina general o el papanatismo instalado en lo políticamente correcto sólo sirven para crear unos ciudadanos acríticos. Parece que el discurso mediático y los sistemas educativos se empeñan para que todos vayamos por ahí con el lirio en la mano.

¡Oh pamplina!, ¡Oh, dulzura reservada!

Con el tiempo y la palabra, entre el principio de la realidad y el infortunio; el lirio se marchita 

¡Oh realidad!, ¡Oh, el tiempo inclemente!

Con osadía podemos pensar sin limitaciones y adentrarnos en el conocimiento de lo que es real. Evitaremos los discursos y la incultura de los responsables políticos.

Hay un tesoro que se esconde detrás de su espectáculo;  es el tesoro de la realidad cuya inmensidad es muy superior al galimatías de los lirios de invernadero.


sábado, 21 de febrero de 2026

Resentimientos y bagatelas

Interior de un café. Rafael Benet Vancells (1889-1979)


Anda por ahí un resentimiento general que, poco a poco, está creando una sociedad de cascarrabias, gente que se amarga y vive muy mal por culpa de bagatelas sin importancia, cualquier insignificancia les parece un jardín urticante de ortigas.

Llego a pensar que hay unos jardineros entusiasmados con las ortigas, que hay una voluntad, por parte del poder, de crear un estado de rabieta por las nimiedades y así ocultar los verdaderos problemas, podríamos decir que se crea una alienación de tono mayor por unas causas de tono menor. Y creo que esto lo ha fomentado tanto la derecha como la izquierda.

Los antídotos contra la urticaria pueden ser la mente abierta, el librepensamiento, el escepticismo, la crítica sistemática, la capacidad de adaptación y una actitud decidida por relativizar todas estas ideas-consignas que nos venden de modo panfletario.

Actualmente el poder es una máquina abstracta, esto ya lo decía hace más de un lustro el bueno de Franco Berardi (Bifo).

Ejercen el poder unos individuos o sistemas de presión que están por encima de las organizaciones estatales, y nosotros -ingenuos de nosotros- ahí abajo, controlados y con nuestras cuentas corrientes a su disposición. Al poder le importa muy poco lo que decimos o pensamos, lo único que pretenden es el control de nuestros bolsillos, directamente robando o fomentando una forma u otra de consumo o de estafa. En medio de este tejemaneje desproporcionado de poder y sumisión, todavía hay algunos que van con el lirio en la mano y levantan pancartas.

Levantar pancartas y encumbrar ídolos, que no son ídolos ni son nada, son unos raquíticos monigotes que bailan movidos por la máquina abstracta. Nosotros aportamos unas imponentes dosis de ingenuidad y con la música adocenada el baile sigue.

El populismo y pensamiento ácrata es como un uróboro, se enrosca sobre sí mismo y se autofagocita.

Yo creo que nos moriremos y luego vendrán otros que serán más o menos igual que nosotros.

domingo, 15 de febrero de 2026

Teoría simple de la merma

 


La merma es algo indeseable, nadie la quiere. 

La merma tiene un coste que de una u otra manera debemos asumir.

Sería prolijo detallar el tipo de mermas que tenemos que pagar.  En el caso de la agricultura, van desde la pérdida de cultivos, la podredumbre de frutas, los errores de manipulación, el almacenamiento y transporte, las plagas, los factores climáticos adversos...

En la industria ganadera nos encontramos con epidemias, mortalidad, pérdida de peso de las carnes por deshidratación, oreo y por el traslado de reses a los mataderos autorizados.

En la industria y el comercio nos encontramos con ineficiencia en los procesos de producción, degradación de materias primas, averías, errores, sabotajes, espionaje industrial, robos, descontrol de patentes, deterioro de existencias, caducidad de productos, etc.


La merma no sólo la encontramos en el sector primario, en la industria y el comercio, también la hay en la política y en la administración pública y, como no, en las relaciones humanas: 

exceso de charlatanería, pérdida de tiempo, propaganda institucional, peleas partidistas, burocracia y más burocracia y otra vez burocracia, corrupción, golpes bajos, privilegios y prebendas injustificadas.

 



Ocurre, sin embargo, que algunos oportunistas avispados quieren cargar la merma al vecino, dicen que la merma no va con ellos y no están dispuestos a asumir la parte de podredumbre que les corresponde.

El frutero al que se le han estropeado unos quilos de mandarinas o de peras limoneras, cargará su perdida incrementando el precio de las demás frutas aprovechables que habrá podido vender; el promotor inmobiliario al que le obligan a construir un 30% de viviendas sociales y a venderlas a precio reducido, pues revertirá el coste de esta merma inmobiliaria sobre las demás viviendas que las venderá a precio más alto. 

La administración pública aumentará los impuestos para asumir la merma derivada de la burocracia y de los elevados sueldos de muchos los cargos públicos que son inútiles con carnet y así poder saciar sus estómagos agradecidos... y así ir "tirando" y sucesivamente, iremos soportando mermas y pagando el coste de lo podrido.

Por otra parte, hay otros individuos que, lejos de rechazar la merma, lo que hacen es agarrarse a ella para sacar provecho.

Recogen la porquería y lo despreciable para hacer propaganda y negocio:

propaganda porque elaboran un lenguaje políticamente correcto que nos habla de reciclaje, de economía circular y del aprovechamiento de las heces;

y oportunidad de negocio, porque con todo esto montan un entramado a veces positivo y otras veces sólo se dedica a remover la suciedad. Esta es una de las razones por las que no voy a ciertos restaurantes ni compro ciertos productos.

Nota.- Este texto lo había escrito inicialmente en italiano, había surgido de las expresiones italianas, lo sporco, la semplice perdita e la porca miseria.

Finalmente lo publico en castellano porque en italiano todavía cometo muchas faltas de ortografía y sería un escrito repleto de mermas.

martes, 10 de febrero de 2026

Provocaciones

La publicidad, los medios de comunicación, las redes sociales, el arte (teatro, cine, danza, pintura, etc.) se valen a menudo de imágenes tremendas y asquerosas para provocar. Creen que con estas imágenes ofensivas conseguirán atraer nuestra atención.

Con sus imágenes bravuconas nos insultan.

Me repugnan, a mí no me gusta que alguien me provoque sensaciones espantosas, de asco, dolor, repugnancia y miedo.

Además de las imágenes repugnantes que constantemente nos sirven los medios de comunicación, tengo que soportar la agresión continua de los discursos populistas, de la incultura de los que mandan, de su irresponsabilidad, de sus panfletos.

Se montan espectáculos con las imágenes de la destrucción y la calamidad y si conviene se manipulan las fotos para que todo parezca más asqueroso, tanto como las tripas ensangrentadas de un camello despachurrado. 

Estoy convencido que todo esto lo hacen para hacernos sentir mal y en esto incluyo a los escritores de literatura gore que se apoya en el trauma físico como mecanismo de provocación, el terror y la repulsión, describiendo escenas de intensa brutalidad con detalles explícitos; e incluyo también a los "artistas" del arte de la provocación tales como los del "accionismo vienés" (Günter Brus, Otto Muehl o Hermann Nitsch).

Todos ellos: los escritores gore, el teatro de la provocación, los artistas del Wiener Aktionismus o de Flexus o del Body Art, etc. ¿se han otorgado, acaso, con el derecho de hacerme sufrir?

Pues no. Estoy convencido de que uno de los mejores escudos contra la provocación de estos autores y artistazos iluminados y provocadores, es el escepticismo, la cultura y la razón.

miércoles, 4 de febrero de 2026

El pueblo es terrible

 
Macho cabrío y cabra (1992) Miquel Barceló



El pueblo es terrible. Lo pueblerino da miedo. Los comentarios de muchas de sus gentes suelen ser toscos y a veces de una crueldad y mala educación atroz. Son capaces de hundir a propios y a extraños.

Desprecian lo forastero y lo peor, es que llegan a despreciar a los mejores de los suyos y lo hacen de forma soez, con palabrotas, "a paraulades". Sé de un pueblo de la provincia de Tarragona que dicen: "aquí matem rucs a paraulades" (aquí matamos burros con palabrotas").  En el Vendrell, pueblo donde nació y creció el gran violonchelista Pau Casals, solían decir: ¿Pau Casals? ¡Ah, sí! Si le quitáis el guitarrón que a veces lleva entre las piernas, no queda nada.

A estos pueblos, a sus gentes y a sus comportamientos tan auténticos es a lo que los políticos nacionalistas denominan "nuestro pueblo",

viernes, 30 de enero de 2026

Insignificancias

 Gnōthi seautón, mosaico romano


Para entender el carácter del ser humano y saber de qué va la realidad de las cosas, creo humildemente que debemos asumir nuestra insignificancia personal.

No parece apropiado que desde nuestra pequeñez podamos juzgar con rigor, circunstancias generales, sabiendo además, que de las cosas apenas conocemos de la misa la mitad.

Veo que muchos sueltan una opinión personal para juzgar al prójimo o un determinado acontecimiento aunque no sepan situar en el mapa el lugar donde ocurren los hechos.

Sucede que muchos de estos juicios, que parten de una insignificancia personal, se vuelven a la contra y pueden perjudicar a quien emite el juicio. Creo que este proceder tiene malos resultados éticos y comerciales.

Muchas de estas opiniones personales no son sino un calco de panfletos, por otra parte también insignificantes.

No voy a juzgar a quienes lo hacen, pero me sabe mal que a partir de insignificancias personales se emitan juicios generales.

Estoy convencido de que nadie podrá contemplar la sonrisa de Orfeo ni la de los espíritus alegres.

jueves, 15 de enero de 2026

Cosas materialistas y vulgares

 

Retrat d'una nena rossa. Lluïsa Vidal



Me gustan los gorriones porque son unos pajaritos rechonchos y vulgares, me gusta más el gorrión que las aves exóticas. Me gusta todo aquello que no es exclusivo ni exótico. No me gustan las mansiones de alto standing esto suele ser un signo de lujo, frivolidad y ostentación. No me gustan los lugares solitarios y apartados, prefiero las calles y avenidas bien cuidadas de las ciudades, siempre quedan cerca de los servicios públicos de sanidad, educación y cultura.

No me gustan las playas solitarias, prefiero ver niños jugando con las olas que ver arenas desiertas y sin vida.

Como manifiesto en el lateral de mi blog, mi lema es "materialismo, vulgaridad y técnica". 

Soy un materialista, me gustaría tener la espiritualidad de un zapato.

Creo en las cosas que perciben mis sentidos, así que cuando me muera y los sentidos ya no me funcionen, entonces ya no podré percibir nada, no entenderé nada, no sentiré nada.

Veo las cosas que se muestran directamente, me cuesta entender lo que está en el interior de las cosas y los cuerpos. 

Pienso que en el interior de los cuerpos, lo que queda detrás de la piel ya me resulta resulta demasiado profundo. Y más ocultas aún me parecen las creencias en el más allá. Todo lo que está más allá me resulta incomprensible, está demasiado lejos.

Traspasando la piel, hay un conjunto de vísceras que funcionan y un corazón que palpita y creo que cuando esto falla se pueden hacer ciertos arreglos gracias a la técnica médica.

Creo que la técnica nos ha dado unos niveles de confort que no los tendríamos si sólo hubiésemos confiado en el mundo invisible y espiritual.

Gracias a la técnica disponemos de redes de alcantarillado, disponemos de una aceptable cirugía que ya viene de cuando se inventó la cesárea, disponemos de calefacción y redes de suministro de agua corriente, etc.

Prefiero un buen razonamiento y una demostración científica más que una premonición o la magia de un sentimiento arrebatado.

¡Ah! y me alejo cuando alguien me dice que lo mejor está en el interior, entonces temo que a ese alguien le entren ganas de pelarme.