lunes, 2 de febrero de 2026

El cisne asado

 

Kylix de fondo blanco con figuras rojas. 

Pistoxeno. Ca. 470-460 a.C.



La Fortuna da mil vueltas, a veces nos pilla de frente y nos sonríe, pero casi siempre nos pilla con cara de bobo.

Carl Orff en su Carmina Burana lo explica con ironía. Hace cantar al cisne mientras lo están asando. El cisne se lamenta. Recuerda su belleza cuando nadaba sobre las aguas y ahora la Fortuna lo ha metido en la cazuela.

El cisne se lamenta: "Olim lacus colueram"

Olim lacus colueram,

olim pulcher extiteram,

dum cignus ego fueram.

Miser, miser!

modo niger

et ustus fortiter!

Girat, regirat garcifer;

me rogus urit fortiter;

propinat me nunc dapifer.

Miser, miser!

modo niger

et ustus fortiter!

Nunc in scutella iaceo,

et volitare nequeo

dentes frendentes video:

Miser, miser!

modo niger

et ustus fortiter!


En otro tiempo yo vivía en el lago,

en otro tiempo yo era hermoso,

cuando yo era un cisne.

¡Desdichado de mí!

¡Ahora negro

y churrascado!

El asador da vueltas y vueltas,

mi pira funeraria vorazmente me asa;

ya se acerca a mí el sirviente.

¡Desdichado de mí!

¡Ahora negro

y churrascado!

Ahora me encuentro en una bandeja

y no puedo volar lejos,

veo dientes impacientes.

¡Desdichado de mí!

¡Ahora negro

y churrascado!


Nota: en las mesas opulentas de finales del barroco podíamos encontrar suculentos cisnes, aromatizados con romero y adornados con plumas, que hacían las delicias de aquellos desencantados de la peluca que querían embarcarse con rumbo a Citerea, la isla en cuyas aguas emergió Afrodita.

viernes, 30 de enero de 2026

Insignificancias

 Gnōthi seautón, mosaico romano


Para entender el carácter del ser humano y saber de qué va la realidad de las cosas, creo humildemente que debemos asumir nuestra insignificancia personal.

No parece apropiado que desde nuestra pequeñez podamos juzgar con rigor, circunstancias generales, sabiendo además, que de las cosas apenas conocemos de la misa la mitad.

Veo que muchos sueltan una opinión personal para juzgar al prójimo o un determinado acontecimiento aunque no sepan situar en el mapa el lugar donde ocurren los hechos.

Sucede que muchos de estos juicios, que parten de una insignificancia personal, se vuelven a la contra y pueden perjudicar a quien emite el juicio. Creo que este proceder tiene malos resultados éticos y comerciales.

Muchas de estas opiniones personales no son sino un calco de panfletos, por otra parte también insignificantes.

No voy a juzgar a quienes lo hacen, pero me sabe mal que a partir de insignificancias personales se emitan juicios generales.

Estoy convencido de que nadie podrá contemplar la sonrisa de Orfeo ni la de los espíritus alegres.

miércoles, 28 de enero de 2026

La sombra sobre una superficie curva


 

Miro las superficies curvas de arriba a abajo y, retorciéndome el cuello, puedo ver su traza sobre las paredes y el suelo.

Las sombras ponen en evidencia la curvatura de las superficies. 

Las paredes son casi siempre infranqueables, muros altísimos que detienen el paso del caminante. El suelo a veces es indefinido, un conjunto de planos con intersecciones delirantes, otras veces es un pavimento de cristales rotos, y veces de terciopelo manchado o es un lecho de pétalos de rosas.

Las aristas y las intersecciones son explícitas. Sus múltiples facetas pueden reflejar mil imágenes de la realidad.

Las aristas son clásicas. Las sombras son románticas, cuando las sombras son errantes, son indefectiblemente barrocas.  

En el jardín cerrado, las sombras de las acacias ocultan el gesto de los amantes.

Sobre la superficie plana de la mesa nos espera la sombra de la copa intacta del viejo Horacio. 

martes, 27 de enero de 2026

Yehudi Menhuin

 

Studio Interior (1923). Alvar Cawén 


En 1997, siendo alcalde de Barcelona Pasqual Maragall, el pregón de las Fiestas de la Mercè (la fiesta mayor de Barcelona) corrió a cargo de Yehudi Menuhin. En su pregón, el gran violinista dijo, entre otras cosas, que 

la cultura es el camino hacia una mejor civilización.

Después de Pasqual Maragall, no he oído ningún otro pregonero de las Fiestas de la Mercè que mostrara el entusiasmo por la cultura que transmitía Yehudi Menuhin.

Todo ha ido cayendo, tanto el nivel cultural del discurso como la voluntad política de concordia de aquel alcalde y de aquel gran artista.



Yehudi Menuhin (1916-1999), de ascendencia judía, nació en Nueva York. Tenía nacionalidad estadounidense, suiza y británica. Fue un niño prodigio y un violinista prodigioso, considerado por la crítica como uno de los mejores violinistas del siglo XX.

En 1929, a la edad de trece años, el joven Yehudi interpretó el concierto para violín de Beethoven en Berlín. En el auditorio, entre el público, se encontraba Albert Einstein que también tocaba el violín; después de la actuación, el físico se dirigió al joven intérprete y le dijo: ahora ya sé que Dios existe*.

Yehudi Menuhin no se sintió interpelado por aquellas palabras del sabio. Modesto, discreto y con un sentido del humor excepcional, siempre creyó que las palabras de Einstein se referían a Beethoven, el compositor de la obra y no a él, que solamente era el intérprete.

(*) Hay quien dice que la frase exacta de Einstein fue:  "¡Ahora sé que hay un Dios en el cielo!"


sábado, 24 de enero de 2026

Cabezas pequeñas

 


Entre el engaño y el adoctrinamiento, todo conducía a la ciudad distópica. 

La indigencia cultural, los sistemas de represión educativa y los nefastos planes de enseñanza, se desarrollaban en un ambiente general de pamplinas y consentimientos. 

Todo discurría entre el suelo y la nube de los datos. Poco a poco, se iba reduciendo la capacidad de pensar de los individuos que caminaban por las aceras estropeadas. Eran años penosos.

Las calles, las plazas, los centros de trabajo, los transportes, los estadios y los mercados se fueron llenando de sujetos incapaces de resolver cualquier problemilla, por pequeño que fuera. Nadie se atrevía a sacar las castañas del fuego. Irresolutos que sólo confiaban en la burocracia.

No controlaban el espacio que tenían alrededor y chocaban unos con otros. La torpeza espacial acompañaba sus pasos y se adueñó del caminar de la gente. El único paisaje conocido era el que aparecía en las pantallas.

Acostumbrados a descansar sobre un lecho de algodón, cualquier problema se les venía encima, entonces acontecían las depresiones y se agobiaban sin causa. El principio de la realidad repartía tortas a diestro y siniestro y agredía las almas y los cuerpos.

Y ya se sabe, la función hace el órgano, así pues, sus cabezas se redujeron, sus ombligos se agrandaron y se hacían cada vez más prominentes, les crecían los dedos de tanto manipular las pantallas de los telefonillos. Los cuerpos se transformaban. No había nada que detuviera la adaptación del cuerpo a las nuevas funciones.

Se ponían nerviosos cuando se detenía el espectáculo de la publicidad, de la política, de los medios de comunicación, de los centros comerciales y de la música ruidosa y adocenada.

Se ponían especialmente nerviosos con el purismo y preferían el puritanismo, un puritanismo hecho de pancartas. 

Querían ruidos de máquinas y música electrónica. Se encandilaban con las esculturas de Jef Koons y con las redondeces de Botero que las preferían a la horizontalidad de Mies, pero, les daba igual, de hecho, no sabían nada, porque nada les habían enseñado en aquellas aulas de la pamplina, no sabían de arte ni de razón, ni del tiempo ni del espacio, no sabían el nombre de las cosas y nadie sabía nada de geografía.

No sabían nada de los puntos cardinales, nada de Albacete, de Lugo, ni de París, creían que allí en París había una torre inclinada con nombre de torta aliñada con mozzarella.

miércoles, 21 de enero de 2026

Las asimetrías de Heilingen Kreuz

 


El paseo por el bosque de Helena, por donde anduvo el caminante romántico, es una experiencia estética. Por este bosque amable caminó Schubert, algún poeta romántico, quizá Wilhem Müller o Georg Philipp Schmidt von Lübeck; antes que ellos anduvo también Beethoven paseando bajo la espesura, él, sin embargo, no buscaba las nieblas de ningún espíritu oscuro como hicieron los románticos anteriormente mencionados.


Hace unos años paseé por el bosque de Helena hasta llegar a Sulz, Hinterbrühl, Klausenleopoldsdof y hasta el monasterio de Heilingen Kreuz, allí me detuve a contemplar y reflexionar sobre la composición de la fachada del monasterio.


¿Qué hace que todo en este bosque sean reflexiones estéticas? ¿Por qué todo es tan grave en los bosques teutones? ¿No pueden, acaso estos germanos, sentir un goce estético sin tener que pensar y reflexionar tanto?


La fachada de Heilingen Kreuz tiene unas asimetrías poco remarcadas, casi imperceptibles, parecen un error de construcción más que una voluntad de composición arquitectónica.


Lo contemplo con recelo. Yo tengo en la cabeza las arquitecturas renacentistas y las clásicas y me inquietan las asimetrías, pero a pesar de todo, me gustó la proporción y las líneas austeras del monasterio y de la iglesia.


Miraba el monasterio y se me acercó un monje, una persona que al verlo respirar ya me inspiraba confianza, creo que era austríaco, pero con un español correctísimo me explicó la historia del monasterio y después de un comentario mío sobre la asimetría, me respondió con unas palabras cultísimas y, con alegría sacramental, me dijo que la simetría es una cualidad de naturaleza divina y que el hombre, como ser imperfecto que es, no puede hacer uso de la simetría si no es con la práctica del rezo y muchas horas de oración.


En este bosque de Helena todo pesa mucho. Sólo ansiaba volver a nuestro mar antiguo y en la terraza del Bel.Air y tomarme un aperitivo mirando las aguas del Mediterráneo.

domingo, 18 de enero de 2026

Actos arquitectónicos del medievo



 El medievo es la ausencia del orden clásico

31

En los siglos oscuros,

los canteros levantaron templos con paredes sólidas,

con cubiertas lábiles y el ábside desviado.

Actos de arquitectura sin mediar proyecto,

orientados según las estrellas,

el vuelo de las aves migratorias

y replanteados directamente 

con estaca y cordel.


25

El arco fajón interrumpe

la continuidad de la luz en el intradós

de la bóveda de cañón seguido recto.


26

La hornacina es un fragmento vacío del muro.

Aguarda las imágenes calladas

y les ofrece un cobijo endurecido.


32

Fijado en las jambas,

el quicial permanece ajeno

a la entrada y salida de los milagros.

sábado, 17 de enero de 2026

Aronada


https://www.youtube.com/watch?v=j82g_pDE0IU&t=21s

Composición de Josep Maria Mestres Quadreny

Música entre amigos interpretada para la celebración del cumpleaños del compositor.

Música aleatoria por el quinteto de cuerdas: dos violines y tres violonchelos, con Còssima Cornadó. 

jueves, 15 de enero de 2026

Cosas materialistas y vulgares

 

Retrat d'una nena rossa. Lluïsa Vidal



Me gustan los gorriones porque son unos pajaritos rechonchos y vulgares, me gusta más el gorrión que las aves exóticas. Me gusta todo aquello que no es exclusivo ni exótico. No me gustan las mansiones de alto standing esto suele ser un signo de lujo, frivolidad y ostentación. No me gustan los lugares solitarios y apartados, prefiero las calles y avenidas bien cuidadas de las ciudades, siempre quedan cerca de los servicios públicos de sanidad, educación y cultura.

No me gustan las playas solitarias, prefiero ver niños jugando con las olas que ver arenas desiertas y sin vida.

Como manifiesto en el lateral de mi blog, mi lema es "materialismo, vulgaridad y técnica". 

Soy un materialista, me gustaría tener la espiritualidad de un zapato.

Creo en las cosas que perciben mis sentidos, así que cuando me muera y los sentidos ya no me funcionen, entonces ya no podré percibir nada, no entenderé nada, no sentiré nada.

Veo las cosas que se muestran directamente, me cuesta entender lo que está en el interior de las cosas y los cuerpos. 

Pienso que en el interior de los cuerpos, lo que queda detrás de la piel ya me resulta resulta demasiado profundo. Y más ocultas aún me parecen las creencias en el más allá. Todo lo que está más allá me resulta incomprensible, está demasiado lejos.

Traspasando la piel, hay un conjunto de vísceras que funcionan y un corazón que palpita y creo que cuando esto falla se pueden hacer ciertos arreglos gracias a la técnica médica.

Creo que la técnica nos ha dado unos niveles de confort que no los tendríamos si sólo hubiésemos confiado en el mundo invisible y espiritual.

Gracias a la técnica disponemos de redes de alcantarillado, disponemos de una aceptable cirugía que ya viene de cuando se inventó la cesárea, disponemos de calefacción y redes de suministro de agua corriente, etc.

Prefiero un buen razonamiento y una demostración científica más que una premonición o la magia de un sentimiento arrebatado.

¡Ah! y me alejo cuando alguien me dice que lo mejor está en el interior, entonces temo que a ese alguien le entren ganas de pelarme.



martes, 13 de enero de 2026

Siete variaciones sobre el escudo de Aquiles

 


Sin considerar la Esperanza ni el Futuro, aquí están, mezclados y sin orden los metales y la acción:

El poder
El ataque
La defensa
El pueblo
Las armas
El campo de batalla
El silencio y la belleza