
Santa Catalina de Alejandría (1491-1494) Carlo Crivelli
Recuerdo que cuando cuando mis compañeros y yo dibujábamos a mano alzada detalles arquitectónicos o esculturas griegas o romanas, algunos de nosotros solíamos dibujar una mosca en una esquina de la lámina o si se trataba de un croquis de un edificio, dibujábamos una golondrina volando sobre un alero del edificio. Lo hacíamos para dar más realismo al dibujo, muchos decían que así el dibujo tenía más vidilla.
Lo hacíamos como si fuera un trampantojo, o algo lúdico, chuleando o simplemente con buen humor.
El detalle era bien aceptado por los profesores que en aquella época eran terriblemente exigentes. No sé si la mosca está terriblemente asociada a la exigencia.
Entonces desconocía el simbolismo de las moscas en el arte. No sabía nada de la mosca dorada de la reina Ahhotep (hacia los años 1570-1540 a.C.) del Antiguo Egipto.
En la Edad Media las moscas simbolizaban la podredumbre de la carne -la muerte. En el Nuevo Testamento podemos leer que se menciona al Diablo Belcebú como el Señor de las moscas.
Más adelante, ya en Gótico tardío o en el Quattrocento, encontramos moscas en la obra de Carlo Crivelli (1435 - 1495) vemos sus moscas en la imagen de Santa Catalina de Alejandría o en Lenti Madonna..
Más allá del Mediterráneo, hay moscas en Suabia y en Baviera, en el retrato de "Una mujer de la familia Hofer" (1470) de un autor suabo desconocido, también en el díptico "Autorretrato del artista con su esposa" (1496) del Maestro de Francfort.
En la Ilustración, en Holanda, encontramos moscas en Frans van der Mijn (1719 – 1783) que. queriendo expresar algo así como una alegoría del tacto, pinta una "Dama con una mosca en el hombro".
Pintaron moscas Caravaggio y Petrus Cristus.
Más adelante Dalí pintó moscas surrealistas sobre los cuerpos extra-físicos. Cabe decir que con las moscas mediterráneas, que tanto gustaban al gran artista empordanés, compartimos entre el 60 y 70% de nuestro ADN.























