jueves, 14 de febrero de 2019

Siete rostros inanes


Siete rostros inanes, caras que no son el espejo del alma, porque esta no existe en los cuerpos ausentes.


1    El rostro de una emoción vacía
2    La cara de un sentimiento irreal
3    La cara de un empeño hueco
4    El rostro de las apetencias vanas
5    El rostro de lo intrascendente
6    La expresión disgregada
7    La mueca de la nada

Las caras se han dibujado con tinta indeleble carbon ink sobre semillas de yaca (artocarpus heterophyllus)

miércoles, 13 de febrero de 2019

Ictericia


La ictericia no es una enfermedad, es una manifestación de que algo no funciona bien, un desequilibrio de humores, un aumento de los niveles de bilirrubina que se manifiesta en la coloración de la piel, las mucosas y los ojos -en la esclerótica- que adquieren un indeseable color amarillo.

La ictericia se acompaña de una palidez en el rostro, la sonrisa se torna blanda, quien la padece suele sufrir desvitalización y una pérdida de sentido del humor. Se asocian a la ictericia las anemias perniciosas o las anemias macrocíticas o la hemólisis.

El incremento de los niveles de bilirrubina, causantes de la ictericia, afecta a los glóbulos rojos y el riego sanguíneo se altera.

No es de extrañar que el riego a las zonas cerebrales de los que padecen esta alteración afecte al correcto funcionamiento del sistema nervioso o neuronal.

Podemos asociar la coloración amarilla con un mal funcionamiento hepático o renal pero no quiero asociar el color amarillo con una actividad mental afectada y deficiente que acabe en una disminución de la capacidad de discernir. 

miércoles, 6 de febrero de 2019

Damas y flores


                    Je vous envoye un bouquet, que ma main 
                    Vient de trier de ces fleurs épanies                                        
                                                                         Pierre de Ronsard

Se adaptan al ambiente y a cualquier circunstancia, las admiro, ellas son:
Madame Eugène Résal y su hermana mayor, Madame Laurette Messing,
La Comtesse Riza du Parc
Caroline Testout
Gustave Regis
El Souvenir de Catherine Guillot
Madame Falcot
La vieja Malmaison
y la más dulce, La France

Otras buscan la sombra:
Comte de Paris
Papa Gontier

y otras con el sol se solazan:
Maria Immaculata
Beauté Inconstante
Madame Jules Grolez

A la pareja Rêve d’Or y William Allen Richardson, les gusta la luz, pero la intensidad del sol meridional les deslumbra. Son una pareja admirable.

Recuerdo a las que no están entre nosotros:
Lamarque
Devoniensis
Niphetos
Maréchal Niel, que era tan amiga de los rusos.

y a Madame Hoste que, siendo bastante cruel, aun pude vencer su coquería.

Inundan el cenador con su aroma:
Madame Abel Carriere
Aimée Vibert
Glorie Lyonnaise
Cèline Forestier
Reine Olga de Wurtemberg
Madame Bérard
y su madre, Gloria de Dijon, que siempre se sitúa en medio de todas ellas

Mejor que bajo las pérgolas, todas ellas lucen en el cenador. La sombra de la pérgola es más apropiada para el paseo y la conversación reflexiva, bien lo sabían los peripatéticos. El cenador favorece los chismes civilizados.

Todas evitan el viento, aunque estiman el plein air. Ninguna soporta el siroco, que produce dolor de cabeza.

Todas emularían a la Reine Marie Henriette, aunque le reconocen un cierto aire tosco.