En
la historia del arte y en la del pensamiento encontramos una gran
cantidad de artistas e intelectuales que han sido unos auténticos
faros que iluminan la cultura, pero cuya moral y comportamiento están
llenos de contradicciones. Parece que vayan de
una ideología intolerante a la producción de una obra que parece
expresar lo contrario y viceversa.
Los
encontramos en la antigüedad clásica, en el Renacimiento, en la
Ilustración y en los tiempos contemporáneos y los hallamos en todas las facetas
del arte: músicos de estética avanzada cuyo pensamiento era
retrógrado, artistas plásticos y pensadores que van de un lado a otro, e incluso entre
científicos que aun aceptando el método científico, son capaces
de albergar en su pensamiento algunas creencias esotéricas.
Son
personas inteligentes que debían saber en qué berenjenales se metían y se
metían. Parece inexplicable. Particularmente no lo acabo de entender, pero importa
poco lo que yo pueda pensar. Prefiero apreciar su obra más que su
ideología, siempre en el buen sentido de que su comportamiento no me
agreda.
Podríamos
citar a los pendencieros Benvenuto Cellini y a Carlo Gesualdo, a los
esotéricos Scriabin y Kandinsky, también Nietzsche que siendo ateo, en Über Musik escribía: Dios nos ha dado la música sobre todo para que, a través de ella, seamos conducidos a lo alto, además, compuso un Oratorio de Navidad en 1860, etc.
Y ahora me
centro en lo que más conozco, en el arte de la arquitectura, en
concreto en la arquitectura moderna y cito los ejemplos de Mies van
der Rohe, Le Corbusier, Terragni y Coderch, auténticos faros que iluminaron el panorama arquitectónico del siglo XX.
Al
margen de las ideologías imperantes en su tiempo, los arquitectos
citados fueron personas inteligentes que optaron por desarrollar una
obra racionalista, ellos eran conscientes de que esta era la
mejor manera de avanzar en medio de un panorama maltrecho por las guerras. Les toco vivir en medio de unos regímenes intolerantes.
¿Qué
llevó a aquellos arquitectos que pensaban de una manera pero obraron de
otra, cómo es que hicieron lo que hicieron?
El motivo que los movía es algo que debería importarnos bien poco, pues lo que importa es el
resultado arquitectónico.
Tenían
su ideología, seguramente porque estaban convencidos de ella. Quizá obraban de una determinada manera por precaución y por mantener el pellejo; ahí cada cual y que cada uno suba las
escaleras como pueda. SI, pero lo importante es que den una obra auténtica y de buena calidad, esta es la cuestión.
Creo
que alguien puede estar interesado en indagar sobre qué motivos llevan a un
intelectual a adoptar una ideología extrema. Yo renuncio a este tipo
de análisis e investigaciones, me vale su obra escrita o edificada.
Estas indagaciones creo que corresponden a psicólogos y a sociólogos.
Creo,
sin embargo, que ante una indagación de este tipo hay que tener
prevenciones, mantener el espíritu crítico y alejado de prejuicios.
No podemos empezar con suspicacias éticas temporales y aplicar
elementos de juicio morales actuales a situaciones de otros
tiempos.
Expongo aquí algunos apuntes sobre los arquitectos citados, ellos que fueron unos auténticos faros
que iluminaron la arquitectura moderna del siglo XX:
Ludwig Mies
van der Rohe.- fue el último director de Bauhaus. Su
arquitectura es el paradigma del Racionalismo. Pues bien, siendo Mies
un punto de partida y de referencia de la modernidad, en 1934 firmó
la "Llamada de los
trabajadores culturales a favor de Hitler",
declaración de los artistas alemanes que proclamaban su lealtad al
Führer.
Le
Corbusier.- Ha sido el arquitecto más influyente de la
arquitectura del siglo XX. Apostó por un lenguaje racionalista. En
lo formal fue un progresista opuesto a toda forma reaccionaria.
Entendía la modernidad como una renovación constante. Sus opiniones
políticas eran cambiantes, pero siempre del mismo signo. Escribió
en publicaciones fascistas, redactó artículos a favor del
antisemitismo nazi. Era simpatizante de la eugenesia. Era
voluble y vehemente en su verborrea. Siempre he tenido la sensación
de que, en sus textos, en vez de escribir, vociferaba.
Giuseppe
Terragni.- Fue uno de
los pioneros, quizás el más significativo, del racionalismo
arquitectónico italiano. Siempre se mantuvo fiel a su ideología
fascista que contrastaba completamente con su idea de modernidad de
la arquitectura. En 1936, construyó la Casa del Fascio en Como (Italia).
José
Antonio Coderch de Sentmenat.- Fue
el arquitecto más destacado de la modernidad en la España de la
posguerra. Ha sido considerado como el auténtico protagonista de la
recuperación de la vanguardia arquitectónica en los años grises
del franquismo. Son legendarios sus arrebatos de ira. A un compañero
de profesión le decía: Para proyectar lo que hay que hacer
es huir de la mierda, es decir, olvidarse de todo lo que hay e ir
siempre adelante. Progresista
en su arquitectura y franquista en su comportamiento. Contradictorio
y a la vez firme defensor de sus ideales políticos reaccionarios que
contrastaban con la modernidad de su arquitectura.