sábado, 25 de septiembre de 2021

A martillazos contra el arte

 

Versalles. Fachada con vistas al jardín

 

 

El equilibrio, la armonía de las proporciones y el concepto nuclear del arte del Renacimiento recibieron un duro golpe. El martillo de la Contrarreforma destruyó el orden riguroso del Humanismo. El arte de Brunelleschi, Piero della Francesca, Masaccio, Botticelli, Rafael, Da Vinci, Miguel Ángel… sufrió el mazazo inclemente de la intolerancia trentina.

 

A pesar del empeño dogmático, gracias a cierto conocimiento de la fisiología y gracias al rigor que exige la arquitectura, algunos artistas consiguieron que el orden y el equilibrio se mantuvieran en pie.

 

Precisamente gracias a su conocimiento fisiológico, los más sensatos sabían que los estigmas que aparecían en las palmas de las manos de algunos místicos eran un espectáculo esotérico de celdas monásticas. Incluso algún artista no dudó en poner en evidencia las estigmatizaciones bajo la iluminación de unos rayos terribles que caían espectacularmente del cielo. Este fue el caso del joven Gian Lorenzo Bernini que evolucionó desde el manierismo que había aprendido de su padre hasta un barroco depurado.

 

Bernini quiso superar la idea neoplatónica y para ello se agenció de mallos jesuíticos, exageró la retórica, los ropajes y las filigranas y, con todo este material, atenuando la expresión, dispuso bajo unos rayos de oro el Éxtasis de Santa Teresa que es una muestra de exudación.

 

El cálculo y la geometría impusieron su rigor para que las obras se sustentaran. El espacio arquitectónico parecía disolverse en las aguas de la ornamentación, pero las cúpulas y los paramentos de los palacios tenían que mantenerse a flote y guardar el equilibrio.

 

Debido al empeño estructural y a la gracia de la expresión, los artistas del barroco consiguieron ciertas obras notables. Se mantuvieron los órdenes clásicos.

 

Aquellos arquitectos barrocos fragmentaron los frontones, pero supieron poner el orden dórico en la planta baja y encima el jónico y más arriba el corintio. Ganaron en elegancia y perdieron en definición espacial.


Está claro que el ademán de Francesco de Layolle, que fue maestro de música de Benvenuto Cellini, y paseó por los palacios de florentinos es distinto al de Françoise Couperin que andaba meditabundo por los pasillos de Versalles y por las arquitecturas de Louis Le Vau o de Jules Hardouin Mansart.

 

Más adelante nos encontramos con mazazos de intolerancia en casi todos los periodos del arte. En el siglo XX y en lo que llevamos del XXI, los ataques al arte son habituales: desde el totalitarismo  ruso, nazi, franquista a los fundamentalismos islámicos o a la imposición de las leyes del mercado  global, o las ideologías ramplonas "romanticoides" que se caracterizan por un puritanismo que atenaza el libre pensamiento de cualquier artista, etc. El caso es que el martillo no cesa y además, ahora disponemos de martillos neumáticos cuya eficacia es tremenda. 

jueves, 23 de septiembre de 2021

Alfred Jarry

 

No soy de temperamento triste y sin embargo, el poeta y crítico Jaime D. Parra en su antología sobre la poética del caos, me incluye a mí junto a Alfred Jarry, al Conde de Lautréamont y a otros autores caóticos y desesperados.

 

Alfred Jarry con una cara de tristeza inmensa, así lo dibujó Picasso, parecía aquejado de una pesadumbre silenciosa que recuerda el semblante desconsolado de Charlot.

 

No sé si Jarry era triste. Era, sin duda, pintoresco. Andaba armado con un revólver y, conociendo su mal carácter, la prudencia aconsejaba, alejarse de él. Tuvo, sin embargo, algunos amigos.

 

Jarry vivió en condiciones miserables y murió de meningitis y completamente alcoholizado. Escribía bien y vivía mal. Tenía todas aquellas cualidades que adornan una intimidad melancólica y desdichada, pero que no sirven para nada. Sabía griego clásico, cuando iba a su pueblo pasaba muchas mañanas pescando con la caña y cuando estaba en la capital bebía absenta. Era sarcástico, molesto, culto y sistemáticamente delirante.

 

Albert Jarry (1873-1907) fue poeta, novelista, drmaturgo. Un escritor dotado de una gran fuerza expositiva. Los diálogos de su Ubu Roi recuerdan la transparencia de los diálogos de Molière. 

 Ubu Roi

Su obra ha tenido una gran influencia en la literatura posterior. 

 

Quiero recordar aquí Mori el Merma, montaje teatral inspirado en el Ubu Roi de Jarry, que la compañía La Claca representó en el Gran Teatre del Liceu allá por los años 70. La obra fue supervisada por Joan Miró. 

 

La estética mironiana, queda, a mi entender, lejos de la amargura y pesadumbre de Jarry, pero, aun así, aquellos títeres, decorados y máscaras mironianas tenían un efecto plástico y expresivo que reflejaba muy bien los abusos de los poderosos a los que Jarry les hubiese pegado un tiro.  

 

La obra de Alfred Jarry tuvo una gran influencia en el postismo de Chicharro, Carlos Edmundo Ory, Silvano Sernesi y posteriormente Francisco Nieva, Gloria Fuertes, Ángel Crespo, Antonio Fernández Molina, Fernando Arrabal y una larga lista de filopostistas. Todos ellos encontraron en Alfred Jarry un modelo de estética desdichada que supieron trasladar a la poesía.

lunes, 20 de septiembre de 2021

Impressionisme abstracte i poesia

Jordi Pagès Morera

 

  La música ha expressat silencis en el temps i les arts plàstiques han expressat silencis en l'espai. 

Francesc Cornadó

 

Nota:

La obra del artista plástico Jordi Pagés incorpora las palabras de mi libro

El silencio de Euterpe. Breviario de silencios en la música de la modernidad

Francesc Cornadó

SD.Edicions, 2021

domingo, 19 de septiembre de 2021

Tendencias

  

Testa - Jaume Muxart (1922-2019)

 

 

El bípedo que piensa -el actual-, el que domina las redes sociales y el telefonillo tiende a:

la indiscreción

la incontinencia

la vehemencia

la masificación

la inmodestia 

la verborrea

 

Suele comer productos de malísima calidad, algunos ingieren argamasas de carne y materias fecales presentadas en forma de hamburguesa, otros beben botellas de cerveza a morro. Unos taladran sus carnes y en los agujeros colocan argollas; otros dejan su piel garabateada de tal manera que su cuerpo parece la pared de un suburbio.

 

Algunos están tan convencidos de su vestimenta y de su estética personal que se ven obligados a servir de ejemplo a los demás y se declaran "influencers" y así salvar el mundo.

 

Tienden a:

--- Opinar sobre lo que no saben.

 

--- Difundir sus miserias morales o su estado de salud en las redes sociales para que todo el mundo se entere y después se quejan de que alguien se inmiscuya en su intimidad.

 

--- Viajar con el único fin de contar por donde han ido, aunque apenas sepan geografía.

 

--- Difundir chismes y criticar a los demás.

 

El bípedo que se peina -el actual- además de utilizar su cabeza para peinarla, la utiliza para embestir, tal como decía el poeta, aunque algunos, muy pocos, la usan para pensar.

 

La proporción entre pensar y embestir, indica el grado de felicidad de un pueblo.