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lunes, 11 de mayo de 2026

El galimatías de la Belleza

Foto. Aleksandr Rodchenko (1891-1956)


A propósito del concepto de Belleza Platón dice:


Purgado el hombre por medio de los misterios sagrados, al ver un bello rostro decorado con forma divina, o alguna especie incorporal, siente enseguida un secreto estremecimiento y cierto temor respetuoso, y contempla ese semblante que se le figura una divinidad. Cuando la influencia de la belleza le entra en el alma por la vista, su cuerpo entra en calor, se rocían las alas de su alma, pierden la dureza que retenía su germen, se liquida, y sus gérmenes, hinchados por las raíces de esas alas, se esfuerzan para salir por toda el alma.


Menudo galimatías con este filósofo de las ideas. No me extraña que luego aparecieran los neoplatónicos del Renacimiento para poner un poco de orden a todo este batiburrillo de alas y misterios sagrados,

Una poeta conocida mía dice que hay que matar a Platón. Sé de otros que también han querido matar a Platón.

viernes, 24 de abril de 2026

Un fulgor instantáneo


No solo por la edad sino por los versos, está claro que Baudelaire se anticipó a Rilke

Ahora hace ya unos quince años que leía aquellos versos de Baudelaire:

quemado por el honor

de lo bello no tendré

el honor sublime

de dar mi nombre al abismo

que me servirá de tumba.


Rainer Maria Rilke asomado en una de las torre del castillo de Duino veía otros abismos.

Con el acomodo que le proporcionaba Maria Theresia, Prinzessin von Thurn und Taxis, Rilke apelaba al "medium" angelical.

Pasados quince años, fue el 9 de julio de de 2011, a media mañana, y continúo pensando que Baudelaire conocía mejor la profundidad de los abismos y sabía cual era el precio que nos exige la Belleza.

El precio es un fulgor instantáneo.


domingo, 15 de marzo de 2026

A resguardo de las acacias


 Perseo. Benvenuto Cellini

Con el arte y con las armonías de los clásicos hemos aprendido a protegernos de la mirada de la Medusa. Su mirada nos petrifica.

A resguardo de las acacias y con alguna contradicción romántica, gracias a la Victoria de Samotracia, al Auriga de Delfos y al Tondo Doni podemos acercarnos con cautela a La Belleza. 
 Medusa con efecto anamórfico. Ninja1 y March505 -grafiteros-

miércoles, 11 de marzo de 2026

Asociación de Amantes de los Jardines Reales

 


Le Bassin aux nymphéas. Claude Monet


Creo que ya es el momento de crear la Asociación de Amantes de los Jardines Reales.

Cuando digo "Reales" no me refiero a la realeza, no. Me refiero a aquellos jardines que son reales y nos ofrecen su sombra cívica y amable, aquellos cuyos parterres y pérgolas nos invitan al paseo.

Quedan excluidos los jardines intangibles del espíritu y los jardines imaginados, que si bien pueden proporcionar unos placeres íntimos, nos resultan demasiado exclusivos y los aromas que nos ofrecen sólo son de disfrute individual.

Nuestros "jardines reales" nos ofrecen los aromas de la melisa, del jazmín o del vetiver, son unos aromas de disfrute colectivo.

Pasearemos hasta llegar al cenador, donde los amigos charlaremos de las cosas de estar por casa. Valen también las cosas trascendentes, el cotilleo y los chismes que son algo tan civilizado como la repostería selecta y la poesía de Leopardi.

Levantaremos la copa y brindaremos por el equilibrio de los cuerpos enamorados, por la concordia y el bienestar de los surrealistas, los apocalípticos, los integrados, los racionalistas, los clásicos y los románticos. Recordaremos a Virgilio y a Horacio.

Nos reiremos de lo chismosos que somos todos. Nos reiremos de los chismes y del dedo que señala la luna, de la fraseología de los finolis y del arte piojoso.

Ahora mismo abro una lista donde os podéis apuntar a la asociación virtual.

La Asociación de Amantes de los Jardines Reales 

os espera con la sonrisa vegetal más generosa.


Nota, 

ya tenemos alguna preinscripción y ahora os esperamos a todos vosotros.

miércoles, 28 de enero de 2026

La sombra sobre una superficie curva


 

Miro las superficies curvas de arriba a abajo y, retorciéndome el cuello, puedo ver su traza sobre las paredes y el suelo.

Las sombras ponen en evidencia la curvatura de las superficies. 

Las paredes son casi siempre infranqueables, muros altísimos que detienen el paso del caminante. El suelo a veces es indefinido, un conjunto de planos con intersecciones delirantes, otras veces es un pavimento de cristales rotos, y veces de terciopelo manchado o es un lecho de pétalos de rosas.

Las aristas y las intersecciones son explícitas. Sus múltiples facetas pueden reflejar mil imágenes de la realidad.

Las aristas son clásicas. Las sombras son románticas, cuando las sombras son errantes, son indefectiblemente barrocas.  

En el jardín cerrado, las sombras de las acacias ocultan el gesto de los amantes.

Sobre la superficie plana de la mesa nos espera la sombra de la copa intacta del viejo Horacio. 

martes, 13 de enero de 2026

Siete variaciones sobre el escudo de Aquiles

 


Sin considerar la Esperanza ni el Futuro, aquí están, mezclados y sin orden los metales y la acción:

El poder
El ataque
La defensa
El pueblo
Las armas
El campo de batalla
El silencio y la belleza

jueves, 27 de noviembre de 2025

Memoria del agua. El jardín persa



Baburnama  s. XV. Miniatura islámica


Allí, en el Paraíso Terrenal, en el Edén, entre los dos ríos, el humedal primigenio es la memoria de una inocencia que aún no conocía la agresión, las quijadas y los colmillos.

Era tierra fértil de vegetación ubérrima y sombras amables. 

Junto a las lagunas se mecían los juncos y crecía la melisa y el vetiver de raíz amarga. Una plétora de fragancias.

Una memoria de aguas cristalinas inunda los campos terrenales del Paraíso. Sólo es un recuerdo o una anotación en el libro de los libros.

Entre los dos ríos crecía el Árbol de la Ciencia, el musgo de tallo parenquimatoso y con ellos una estirpe de odios, venganzas y tentaciones. El Árbol del Bien y el Árbol del Mal. Y después la expulsión y la vergüenza.

Las aguas del humedal se secaban y Babilonia construía una torre muy alta en cuya base las gentes gritaban y no se entendían. La estirpe cainita quería tocar el cielo y perfeccionaba la barbarie.

El desierto iba ganando terreno. Se marchitaban el heliotropo, las lilas y los jazmines. Los cautivos traídos de más allá del desierto colgaban sus arpas en los sauces y lloraban junto a los ríos de Babilonia.

El polvo del desierto cubría los templos y calles de Nimrud y Sippar. Peleaban Susa, Samarra, Nippur y la vieja Ur.

El polvo y las disputas acababan con las lagunas y con los árboles que exudaban la resina del opoponax.

El rey ordenó al jardinero la recuperación de las flores y las aguas. Jardines colgantes y terrazas irrigadas donde pudiera florecer la magnolia y el muguete.

El agua era un anhelo y su posesión era una ostentación.

Los jardines persas siempre fueron anhelo y ostentación. Afán y búsqueda del Paraíso perdido y la recuperación de la memoria. 

Jardín cerrado, pairi-daeza, cruce de dos parterres trazados a escuadra y cartabón y en medio de todo ello el recuerdo del agua.


Nota.- Este texto lo escribí después de tomar unas clases con una profesora particular sobre los jardines persas. Después de aquellas clases llegué a la conclusión de que los jardines persas sólo eran una ostentación y un alarde de quien era el poseedor del agua y podía regar su jardín provocando la envidia del sediento. Definitivamente no me gustan nada los jardines persas.    


domingo, 2 de noviembre de 2025

Un frío antiguo



Las piedras permanecen casi incólumes, sólo se aprecian unas breves lesiones provocadas por la razón malentendida: unos capiteles desorientados, columnatas equivocadas, capialzados ostentosos, vidrieras entre los arcos carpaneles... Blasones que no comprendieron la razón del humanismo. 

Tiempo de calma y serenidad, una ondulación quieta por donde discurre la oscuridad de los días y las noches del esfuerzo.

¡Benditas calma y serenidad! 

Un frío antiguo se instala en los edificios de siempre y en las plazas de la intransigencia. Y entre los muros, a posibilidad de reflexión queda prisionera. 

Por las calles transita la juventud que pasó, todo quedó más allá del canto. Nada es diverso. Las fachadas son las postrimerías que garantizan la intolerancia y los deberes y la dignidad de las sabios. Etimologías que duermen en los scriptoria. Sobre ellos el peso de los blasones barrocos. El peso de la calma y la intransigencia.

Está lejos el mar antiguo, ahora aquí el frío es antiguo. Se cierran las palabras de la noche y el grito elemental se instala en la oquedad de la piedra caliza y la subvención.

jueves, 18 de septiembre de 2025

Jardines de aquí y jardines de allá


 

Busco entre los setos recortados y bajo las pérgolas una poética de sombras amables, la busco también en los cenadores que resguardan los chismes más civilizados.

Siempre me han gustado los jardines. El jardín es un "teatrino" de la naturaleza, es el paisaje cultivado. Su geometría es el dominio de la razón sobre la naturaleza inculta.

Amo el jardín mediterráneo, tanto el versallesco como el italiano. Unos y otros son un gozo ardiente.

Sé de jardines de más allá. Mi imaginación quería volar de los jardines de Boboli en Florencia a Samarcanda o a los jardines persas, quería seguir las huellas de Sheherazade, pero en aquellas tierras se detuvo el gozo imaginado, se detuvo ante la ostentación ruda de quienes dominaban y poseían el agua.

Siempre que mi pensamiento ha volado más allá de los límites de los olivos, la decepción me ha sumido en la tristeza de unos capiteles desproporcionados, de unas figuras barbudas y unos leones alados.

He querido saber de los jardines persas, para ello tomé una profesora particular para que me diera unas clases sobre aquellos jardines. 

Miraba grabados y planos antiguos y cuanto más sabía de aquellos jardines, menos me gustaban.

Escribí mi libro "Jardí ardent", publicarlo fue una ilusión que contrastaba con la desilusión que sentía sobre los jardines persas. 


martes, 25 de marzo de 2025

Navegación por el Mar Antiguo

Cirene y el ganado (1830-1850). Edward Calvert (1799 – 1883)



Será, probablemente, un cúmulo de engaños o un relato frágil, pero aquella historia que nos han contado puede sustituirse por una veraz geografía poética.

Viajar de aquí para allá, de un tiempo y un lugar cuantificables en el verso y en las preguntas que nos formula el metafísico. Se trata de navegar por el Mar Antiguo que baña las costas de Atenas, de Tarraco, de Alejandría y Tarabulus, surcar sus aguas a la velocidad de las ideas que no se detienen en la nube informática ni en el discurso publicitario.

Transacción de semillas y palabras que unen los pueblos. Sonrisas que se contagian con sólo el ademán y la complicidad del poema de las horas. Trujamanes que concilian las medidas y el valor.

Arquitectura para el cobijo y el placer de las conversaciones a la sombra del dórico austero o del elegante y medio amanerado jónico que nos envuelve con sus volutas.

Este es el viaje del alma que no conoce ni quiere otras medidas que no sean las de la razón.

lunes, 17 de marzo de 2025

Elixires


La Piel de España es una reacción aromática como lo son el agua de Santa María Novella y el Licor Mediceo.

Hay elixires y alquermes que son unas bellísimas elaboraciones que chocan frontalmente contra el olor comercial y contra el lenguaje apestoso de la publicidad.

El agua de robinia, de nardo, de muguete y los triples extractos de magnolia y verbena son un claroscuro aromático en medio de las luces de neón.

No hay ofertas comerciales en las farmacias donde acudían las damas de compañía para adquirir los vinagres absolutos o los polvos naturales de Ireo -que pesado es el polvo de Ireo- 

Nota: este escrito es un fragmento de un mensaje que me mandó Odette un día que despotricaba contra todo. Lo he reproducido aquí, no sin antes pedirle permiso para su reproducción, a lo que mi amiga accedió encantada.

Siempre que voy a Florencia no dejo de visitar la Officina Profumo Farmaceutica di Santa Maria Novella en la Via della Scala, es un palacio precioso con un huerto muy recogido y amable. 

domingo, 5 de enero de 2025

Duerme




Apartad toda ira, no amenacéis, dejadnos tranquilos a la sombra de las pérgolas y las enredaderas.

Reclamamos el silencio. 


Lejos de vuestras insidias y de vuestra incultura, levantaremos la copa intacta que nos ofrece el viejo Horacio y miraremos L'infinito de Leopardi. En las laderas del Maresme, nos sentaremos junto a las viñas verdes que reciben la brisa del mar.

Desde antiguo, la Victoria y el Doríforo nos contemplarán. Puede ser que su belleza no nos redima pero sí que nos ofrece un escudo para detener los dardos de vuestra iniquidad.

¡Callad ya! Vuestra agresiva y constante perversidad nos seduce con unas lucecitas de colores que se apagan, mientras las cabras macilentas de Citerea saltan por los peñascos de la isla del libertinaje.

https://www.youtube.com/watch?v=AHdhTSjdYWs

Dormi, o fulmine di guerra

Scorda l'ire!

Già provasti ch'a ferire

L'arco e'l dardo

D'un bel ciglio, d'un bel guardo

Han vigor ch'i forti aterra.


Duerme, oh rayo de guerra

¡Olvídate de la ira!

Ya has intentado hacer daño

El arco es la flecha

Con su hermosa pestaña, con una hermosa mirada

Tienen la fuerza que derriba a los fuertes.


Estos versos fueron escritos por Antonio Ottoboni.

No dudó Alessandro Scarlatti en incorporarlos a su oratorio "La Giuditta", (1690), una magnífica composición que apela al silencio.

Es una de las más hermosas y serenas obras del Barroco.


domingo, 13 de octubre de 2024

La ninfa del Arno

 

Escenografía para la ópera Benvenuto Cellini de Hector Berlioz. Representación del Semperoper de Dresde 11-7-2024


Hechiza a los visitantes. 

Desde su trono de camelias sumergido en las aguas, la ninfa del Arno contempla la suave ladera de San Miniato al Monte -geometría de mármoles blancos y serpentina verde.

La ninfa del Arno conoce el secreto del corredoio de Vasari, por donde pasaba Cosme y asistía a los oficios. Sabe de las pendencias de Benvenuto Cellini, que aseguraba haber matado con su arcabuz al mismísimo Condestable de Borbón.

La ninfa del Arno canta con voz muy suave. Canta canciones calladas que, aun así, llegaron a los oídos de Stendhal. El francés se mareó y esto a la ninfa le importó muy poco. Le repugna el espectáculo de los mortales. La ninfa considera que el síndrome de Stendhal es una operación de marqueting.

La ninfa sabe, que su río, el Arno, es hijo de Océano y Tetis y sabe que no existe el océano de Florencia donde vive la inexistente Arnina.

La piedra serena siempre está fría. Hace frío en Florencia. 

viernes, 4 de octubre de 2024

Propuesta de brindis




Brindemos amigos.

A la sombra de esta amable pérgola o sentados a la orilla del río de Heráclito, levantemos nuestras copas, veremos pasar las aguas del tiempo y contemplaremos que todo sigue igual. No nos lamentaremos del mal negocio de la historia que tan pocas esperanzas nos ofrece.

Sí, amigos, ¡arriba nuestras copas! Seguiremos en pos de la belleza, leeremos los versos de Safo y miraremos los mármoles fríos de las estatuas.

Con las copas en alto, brindamos por la salud y la amistad, esperando que el arte y la razón nos acompañen. Que nos acompañe el afecto de los seres queridos y de los amigos fieles.

Levantemos la copa intacta que nos ofrece el viejo Horacio y digamos con él beatus ille.  


Me gustaría, amigos, que os unierais a este brindis virtual.


jueves, 5 de septiembre de 2024

Toro en la noche

 

Para Pitt Tristán


En la noche aparece la fuerza bruta




quizá traición de la sombra, 
quizá traición de un sueño.


jueves, 25 de abril de 2024

El caminante romántico

 

Dos hombres contemplando la luna, 1819 (atribuido a August Heinrich)


Der Wanderer es el caminante romántico. Es un icono, un lugar común del romanticismo alemán, como lo son los tilos, el bosque de las nieblas, el acantilado, los himnos de la noche o el viaje de invierno.

Los pasos del caminante son una experiencia estética que reside en su mirada, más que en el objeto que mira. Der Wanderer camina y reflexiona sobre su emoción. Su paseo por el bosque es un viaje iniciático por la noche. Camina junto a los espíritus oscuros, que no son otra cosa que sus espíritus. Camina y piensa, camina y crea.

Atraviesa el bosque hasta llegar a Sulz, Hinterbrühl, Klausenleopoldsdof y por fin, a Heilingenkreuz, donde están los monjes que son del Císter y rezan y afirman que la simetría es un don divino.

¡Ah la geometría! Es propiedad de las cosas y no del espíritu. Padece el caminante romántico con la dicotomía, se encuentra entre la encrucijada de las piedras y de las emociones.

¿Por qué sufre der Wanderer?, ¿por qué todo es tan grave?, es que acaso no puede caminar sin sufrir.

Quizá lo más sensato sea volver al mar, a la luz del Bel.Air y de los versos de Virgilio y levantar con él la copa del vino intacto.