Perseo. Benvenuto Cellini
Con el arte y con las
armonías de los clásicos hemos aprendido a protegernos de la mirada de la Medusa. Su mirada nos petrifica.
A resguardo de las acacias y
con alguna contradicción romántica, gracias a la Victoria de Samotracia, al
Auriga de Delfos y al Tondo Doni podemos acercarnos con cautela a La Belleza.


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