Se ha alargado el día, la noche es más corta.
Observo la sombra de primavera: la sombra de un individuo negro es negra y la de un hombre blanco también es negra.
En esta ciudad-universo, la luz no hace distinciones. Las malas digestiones afectan a todos, al adolescente que se siente solo y al intelectual comprometido.
Tampoco hay distinción en las aguas del estanque, en ellas se reflejan los pinos, la confusión y la calma; la geometría de las cornisas, los capiteles y el desorden sensible del ramaje.
La lucha inveterada de Apolo y Dionisos. Las sombras de los combatientes y el nacimiento del arte que surge de ellas.
Urbi et orbi.
Y el tiempo, Francesc, el tiempo pasa igual para todos, afortunadamente, sin distinción de clases, colores, ideas o poder.
ResponderEliminarEs el verdadero partido comunista.
El tiempo.
Un abrazo
Me ha encantado la entrada, lo de la sombra...que gran verdad.
Salut
Miquel, el tiempo es el gran escultor implacable, moldea nuestro cuerpo y nuestro pensamiento.
EliminarSalud
Bien lo de las sombras. «Las malas digestiones afectan a todos, al adolescente que se siente solo y al intelectual comprometido». Menos mal y, como dice Miquel, «el tiempo pasa igual para todos. Afortunadamente».
ResponderEliminarLos pinos de Roma. Una buena partitura de Respighi, para abrir la primavera. Pini di Villa Borghese; Pini presso una catacomba; Pini del Gianicolo; Pini della via Appia.
https://youtu.be/zBFSI-x2ETY
Amigo GranUribe, creo que es una muy buena manera de empezar la primavera, con Respighi y esos “pini di Roma”. Es una obra que en mi adolescencia no me cansaba de escuchar. Me gusta mucho.
EliminarUn abrazo.
Qué gran verdad cuanto dices, querido amigo y si es por igualar, lo que más nos iguala a todos es la muerte, Nadie se queda aquí, todos nos vamos y nadie se lleva nada, hasta el ser más rico del mundo deja aquí su fortuna.
ResponderEliminarTe he dejado comentario en mi blog.
Un abrazo.
Amigo Terly, todos sabemos adonde iremos a parar y sabemos que allí no nos podremos llevar nada, iremos desnudos y aún así, alguinos se empeñan en ser los más ricos del cementerio.
EliminarSe del éxito de la presentación de tu libro. Te felicito.
Los dias y las noches son iguales, la luz empieza a vencer a la oscuridad y la Naturaleza aviva sus mecanismos. En la Antigua Roma Marzo era el mes de Marte el mes de la guerra.
ResponderEliminarUn saludo.
Amigo Daniel, ya sabemos que la primavera la sangre altera y ya ves, en marzo llegaba Marte para alterarlo todo.
EliminarSaludos
No todas las primaveras son iguales. En algunas, todo es sombra.
ResponderEliminarAmigo Pedro, algunas primaveras vienen más cargadas de polen, con lo que esto significa para los alérgicos.
EliminarSaludos
Me ha encantado tu cántico primaveral!!
ResponderEliminarTe ha salido un plato perfecto y equilibrado, como a ti te gusta ; ) ración justa de emoción, equilibrio perfecto entre estética y contenido, con su justo punto de sal, especias y hierbas aromáticas por eso sabe tanto a Primavera ; )
Y sí, no hace distingos, explota... para todo el mundo inundándolo con su exhuberancia que lo llena todo de flores y de polen, para nuestra, incuídas las avejas y fastidio de los alérgicos ; )
Muchos besos y feliz primavera mi querido FRANCESC
Querida María, la primavera necesita poco aderezo, su luz, los brotes nuevos, las flores, el canto de los pájaros, todo nutre y contribuye a la buena alimentación de la mente y del cuerpo. Poco puedo añadir, sólo pasar la mirada y expresar, con cierta dificultad, todo lo que veo y siento. Esta exuberancia es un primor.
EliminarMaría, vivo en una zona muy céntrica de Barcelona, en un barrio de cuadrícula perfecta, con un urbanismo admirado por su racionalidad y por sus plátanos majestuosos plantados a lo largo de las calles, malditos plátanos que en primavera producen unas nubes de polen que hacen que todo el Eixample sea irrespirable. Los alérgicos se lo pasan fatal. Un alcalde dijo que sustituiría los plátanos por otro tipo de árboles, sí, pero del dicho al hecho…, de las promesas a las mandangas y ahí están unos árboles que se rompen de viejos.
Besos.