Hay diferentes maneras de plantarse delante de la realidad:
1) no oír, no hablar y no ver,
o al revés,
2) oír, hablar y ver.
Si se trata del comportamiento, prefiero la discreción, es decir, lo primero: no oír, no hablar y no ver.
Si se trata de observar, prefiero lo segundo: oír, hablar y ver. Oír con atención, escuchando; hablar con prudencia y mirar con interés.
Estas estatuillas de los "tres monos místicos", solían tenerlas encima de la mesa de sus despachos los abogados, los notarios, algunos médicos... eran profesionales serios y discretos.
En las mesas de los arquitectos no había esta clase de estatuillas, eran mesas inclinadas de dibujo y en un plano inclinado no hay mono que se tenga en pie.
Creo que la versión actual de lo que podrían simbolizar los tres monos (lo de místicos, ya me patina), sería la actitud ante la sobreabundancia de falsedad que hay hoy en la información alrededor del mundo y de la que ya prácticamente nadie, escapa. Eso que suele llamarse "fake news"
ResponderEliminarAmigo Ricard, a mí que tampoco me busquen en lo místico, lo que ocurre es que el nombre de estas figurillas es "los tres monos místicos".
EliminarHoy estos monos han quedado obsoletos, el panorama actual es de indiscreción, charlatanería, frivolidad, espectáculo zafio, engaños planificados, mentiras, incontinencia verbal, impostura... ay, ay, ay, cuántos adjetivos podríamos añadir y los pobres monitos allí plantados.
Salud
Estimado Francesc Cornadó:
ResponderEliminarTu reflexión sobre las "dos formas de plantarse ante la realidad" a partir de los tres monos místicos me parece profundamente sugerente y cargada de matices. La dualidad que planteas entre la discreción (no sentir, no hablar, no ver) y la observación activa (oír, hablar, ver) resuena como una invitación a equilibrar prudencia y curiosidad en nuestra relación con el mundo.
La imagen de los tres monos, en su sobria disposición frente a una arquitectura que evoca serenidad y orden, refuerza tu mensaje. En el contexto cultural japonés, estas figuras no solo simbolizan un código ético, sino también un recordatorio de la importancia de la introspección y el autocontrol. Sin embargo, tu comentario sobre su ausencia en las mesas inclinadas de los arquitectos añade un toque de humor delicioso, casi como si sugirieras que la naturaleza dinámica del oficio impide aferrarse a una postura fija.
Me quedo especialmente con tu idea de "oír con atención, hablar con prudencia y mirar con interés". Es una máxima que trasciende profesiones y culturas, invitándonos a vivir con mayor conciencia y respeto hacia lo que nos rodea. Gracias por compartir esta reflexión tan rica.
Un cordial saludo,
Amigo Joselu, estos monos siempre me han llamado la atención, están encima de las mesas reclamando discreción y sentido común.
EliminarLos monos que aparecen en la foto realizada por mi hija, están en un patio de Nagano (Japón), el fondo es de una arquitectura sencilla y un ambiente muy tranquilo.
El tablero de dibujo del arquitecto soporta unos bocetos y unos planos muy complejos pero impide, dada su inclinación, la estabilidad de los monos. Aquí he puesto un poco de humor, el buen humor siempre me acompaña, pero ya sabemos que el arquitecto debe buscar el equilibrio aunque trabaje sobre un plano inclinado.
Gracias Joselu por tu comentario.
Salud.
He visto muchas veces la representación de los tres monos primeros, los segundos no soy consciente de haberlos visto nunca. Un abrazo
ResponderEliminarAmiga Chelo, los que solíamos ver encima de las mesas de los despachos eran los que se tapaban los ojos, la boca y los oídos con sus manos. Ahí en la foto del patio japonés podemos ver los dos modelos.
EliminarAbrazos.
Creo que los tres monos nos dan idea del equilibrio, del sentido común, del saber estar. Se agradece cuando hay una persona que te escucha y no te oye, se agradece cuando esa persona ve, y no mira; y se agradece cuando en vez de hablar, silencia su respuesta.
ResponderEliminarEn cuanto a la inclinación de la mesa del arquitecto poco puedo decir, me pasa como con los relojes de Sol, para que trabajen bien han de tener la varilla graduada a la misma latitud que está la localidad. Pues con los arquitectos igual, para que trabajen bien han de ponerse la mesa en condiciones.
Un abrazo
Amic Miquel, actualmente, apenas podemos ver estos monos, han quedado casi olvidados, para mí representan la discreción.
EliminarCada arquitecto ajusta la inclinación a su forma de dibujar, actualmente se utilizan los ordenadores más que el tablero de dibujo. Yo suelo dibujar con la mesa casi plana.
Salud.
Siento diferir de Joselu. Esa pequeña escultura a mí "no me mola" nada, con perdón. Pocas veces sueles encabezar tus escritos con algo así. Sin embargo, la arquitectura del fondo sí que me gusta. Se ve que es Japón ¿no? Pero, buceando en las redes, he entendido mejor la relación con el "ni veo ni oigo ni hablo".
ResponderEliminarhttps://http2.mlstatic.com/D_NQ_NP_792930-MLA49126489488_022022-O.webp
Yo no la he visto en consultas de médicos, y eso que en los últimos años he visitado bastantes más de los que hubiera deseado. Pero no me extrañaría que estuviera en algunas, porque los que son de consulta privada —si son simpáticos, competentes, se esfuerzan, te operan con éxito y te explican bien las cosas— reciben bastantes regalos y bibelots, en general muy kitsch o de pésimo gusto. Ratocitos portabolígrafos y cosas de este tipo. Notarios y abogados he visitado a menos, pero me imagino que será algo así también. Me fijaré más en el futuro.
En cuanto a los arquitectos, ese tipo de escultura se compadece mal con depositarla encima del tablero inclinado de dibujo, con su tecnígrafo o "paralex", aunque creo que esos artilugios ya se usan poco. En cualquier caso, difícilmente un arquitecto pondría algo así en su despacho. Son más bien partidarios de cosas más sofisticadas, minimalistas, "de diseño", tipo Vinçon, de miniaturas de la "Casa de la Cascada" o de la "Villa Savoya" o alguna reproducción de Rothko en la pared.
Un abrazo
Amigo Gran Uribe, yo he visto estos "monos místicos" (así se llaman) en despachos de abogados y en alguna notaría, también la vi una vez en la mesa de una dermatóloga.
EliminarLas fotos que he puesto las hizo mi hija.
Soy un entusiasta del "paralex", los monos no podrían estar en una mesa con "paralex". En los estudios de arquitectos lo que he visto son muchos rollos de papel. En el despacho de un buen arquitecto -conocido- vi una esculturita de caña y un macetero de caña, todo muy fino y de muy buen gusto, ¡uf cosas raras!
Salud.
"Ratoncitos portabolígrafos", quise escribir.
ResponderEliminarSí, sí, se entendía.
EliminarEl dicho de mi madre, sus tres monos, eran:, ver, oír y callar. Osea aguanta, a veces en situaciones límites lo consigo, me ha ido bien.
ResponderEliminarSaludos
Amigo Car res, en mi opinión, ese es un consejo muy bueno y estoy seguro de que es muy eficaz.
EliminarSaludos
Hay una versión 'marxista' de los tres monos, te paso un enlace antiguo
ResponderEliminarhttps://laantorchadekraus.blogspot.com/search?q=los+tres+monos
Ja, ja, ja, la versión "marxista" me ha gustado mucho. Muchas gracias.
EliminarAbrazos
jajaja Siento diferir con vuestras interpretaciones, creo q ..los tres monos q se tapan, indican que " No debe verse, ni escucharse, ni decirse el mal" o lo q es lo mismo, no ser cómplices ( consentir o colaborar ) con el mal, no mentir y no dejarte corromper , ni manchar con el mal , en definitiva, no ceder a las tentaciones del mal .. Imagino q por eso ( solo lo he visto una vez ) está en despachos de profesiones relacionadas con las leyes...Los arquitectos no necesitáis q se os recuerden estas cosas porque aunq tenéis mesas en planos inclinado, todo el mundo sabe q sois muy rectos : )
ResponderEliminarUn beso FRANCESC!
Los monos místicos, reclaman la concordia y la discreción.
EliminarSí, María, los arquitectos solemos ser, cuadriculados, calculadores, rectos, ortogonales, algunos muy muy ordenados, poliédricos, otros vamos de arriba a abajo sin ladearnos, otros van de derecha a izquierda sin perder el equilibrio. Trabajamos sobre un plano inclinado y así nos va.
Abrazos mil.
Con los años, se aprender a escuchar y observar más. La juventud es más impulsiva y puede que hablen más sin escuchar:Ese efecto lo noto muchísimo en las aulas, el tiempo apacigua las iras...
ResponderEliminarComparto con car-res hay momentos que es mejor parar.
Yo de natural tengo un carácter fuerte y no soporto ciertas injusticias, pero lo dicho el tiempo apacigua las iras...
Esa escultura se le atribuye al código moral chino del santai y del periodo Muromachi en Japón.Lo aprendí en unas clases con Shozo Michikawa profesor ceramista...
La piedras hablan...
Un abrazo
Querida Bertha los años modifican los caracteres, pasamos del arrebatamiento a la prudencia, creo que ganamos en paciencia.
EliminarNo conocía la atribución de ese código que mencionas.
Un fuerte abrazo.
Al hilo de tu post, hoy escuchaba en Italia una polémica acerca de un rapero, Tony Effe, inicialmente invitado a la fiesta de Fin de Año por el Ayuntamiento de Roma. Inicialmente, porque el ayuntamiento se ha echado atrás por tener letras sexistas y contra las mujeres (que ya debía tenerlas cuando le invitaron inicialmente).
ResponderEliminarEl caso es que se debatía que "el artista" debía separarse de "la persona" y dejar que se expresara. Pero claro, el primero que no separa arte y personalidad es el propio artista, y eso es lógico.
Saludos,
podi-.
Amigo Carlos, yo creo que la percepción del arte es a través de la obra y ésta expresa el pensamiento del artista. Al espectador le llega la realización, podemos entender lo que queramos, pero el mensaje formal es el que es. Si dejamos que la personalidad del creador nos influya en la percepción de la obra es que confundimos la sicología con el arte.
EliminarDiríamos que es un arte contaminado por la psicología o por una determinada moral del artista.
Salud.