sábado, 13 de enero de 2024

Urbanismo doméstico

 Improvisación, 1912. Kandinsky


Carrers

 

La pluja de la nit dibuixa

grafittis a les parets,

ho fa amb l’escassetat del haikú.

Joies barroques que demanen

la brillantor del diamant ciutadà.

 

Una música prima

recorda un esglai llunyà

que ara és un clam inflat

de gent i automòbils.

 

A les terrasses dels bars

es barreja l’aroma dels cafès

amb les rialles del curry.

 

L’estrèpit ofega els miols

dels gats de les tietes

i la claror s’entremet entre els secrets

de les alcoves mal il·luminades.

 

Són quotidians els rètols i les petges

dels vianants, els afanys dels cossos

i el tràfec contaminat dels dies que passen.

F.C.

 

Traducción

 

Calles

 

La lluvia de la noche dibuja

grafitis en las paredes,

lo hace con la escasez del haikú.

Joyas barrocas que reclaman

el brillo del diamante ciudadano.

 

Una música delgada

recuerda un grito lejano

que ahora es un clamor inflamado

de gentío y automóviles.

 

En las terrazas de los bares

se mezcla el aroma de los cafés

con las risas del curry.

 

El estrépito ahoga el maullido

de los gatos de las tías,

i la claridad se entromete en los secretos

de las alcobas mal iluminadas.


Son cotidianos los rótulos y las pisadas

de los peatones, el afán de los cuerpos

y el tráfico contaminado de los días que pasan.

 

F.C.

 

jueves, 11 de enero de 2024

Comida pobre

Cesta de pan. Salvador Dalí.


Siempre he creído que con el vientre vacío, mal discurren los pensamientos y menos aún la poesía.

Para tener la mente clara y obrar con sentido común, se necesita tener cubiertas las necesidades nutricionales. Esto no quiere decir que haya uno de atiborrarse, los excesos obnubilan el pensamiento y dificultan los movimientos.

Entre el hambre y el atiborramiento hay un punto medio, que es la contención, en este punto se sitúan los momentos más creativos. Esto ya lo sabían Teognis de Megara y Horacio.

Favorecen la creatividad las comidas sencillas, que al fin y al cabo son las de lo más apetitosas y las que saben mejor. Cito algunas:

Sardinas a la brasa. Miguel Ángel gustaba de ellas, también Josep Pla.

Spaghetti alla Pentelleria (con alcaparras)Plato que preferían Leopardi, Giacomo Puccini y Tomasi di Lampedusa.

Pan seco de Creta.  Lo comían Nikos Kazantzakis y los tañedores de lira.

Sanfaina o pisto con un huevo frito o cocido. Cervantes era un aficionado a este plato y también Cesare Pavese que lo degustaba en la versión “caponata” con huevo, esto es añadiendo unos trocitos de apio.


Pan con arengue y uva. El Barón de Maldà, Rafael d'Amat i de Cortada, lo merendaba muy a menudo. Solía comerlo, también, Francisco Tárrega.


Coca de recapte. Plato preferido por Enrique Granados y los poetas de las tierras interiores. Un amigo de Vic me dijo que Balmes también comía este tipo de coca, pero yo nunca he creído que esto fuese verdad.


Pan tostado untado con ajo y aceite. Jacinto Benavente, Jovellanos y Leopoldo Alas eran muy aficionados al pan con ajo. También lo comía Isaac Albéniz pero este lo acompañaba con una pastilla de chocolate.  


miércoles, 10 de enero de 2024

Moral práctica

 

Considero, como decía mi admirado Josep Pla, que la moral práctica es la única que existe. 

Las otras formas de moral, las teóricas o las teológicas, deambulan por un universo de símbolos de difícil aplicación y cuando alguien intenta bregar con ellos, sólo consigue complicarse la vida y no logra lo fundamental que es la provisión del pan.

Uno puede elucubrar y pasar horas y horas teorizando sobre si el conjunto de todos los conjuntos se contiene a sí mismo o intentando comprender el misterio de la Santísima Trinidad y con estos trabajos intelectuales, desatender los problemas del día, día, desatender la educación de los jóvenes y desatender sus responsabilidades reales.


lunes, 8 de enero de 2024

Ernest Chausson

 

A finales de la década de los años 50 del siglo pasado, circulaban por Barcelona unos autobuses de la marca Chausson. En aquellos años comencé a interesarme por la llamada música clásica.

Al principio escuchaba música de Albéniz, Granados, Salvador Bacarisse y algunos románticos franceses, entre ellos Ernest Chausson (1855-1899). Encontraba muy interesante poder escuchar un Poema para violín y orquesta de un compositor que se llamaba igual que el autobús que pasaba por delante de casa.


La música de Ernest Chausson era elegante pero extremadamente relamida, diría que monjil. Era un compositor muy influido por Cesar Frank y por Richard Wagner. Había asistido a las clases del primero y había conocido a Wagner en Múnich, admiraba al músico alemán, pero Chausson era más miniaturista, de piel más fina. La música grandilocuente de su admirado Wagner había de pasar a la posteridad, pero la de Chausson había de acabar casi en el olvido, como aquellos autobuses que circulaban por Barcelona.

Recuerdo el Poema del amor y del mar que Chausson compuso en 1890, sobre un poema de Maurice Bouchor, donde el músico, que tenía nombre de autobús, demostró una gran sensibilidad. En esta obra nos presenta unas notas apabullantes que van evolucionando de forma muy monótona. No quiero pensar en aquellos autobuses que, si hacías un recorrido largo acababas mareado, sobre todo si estabas sentado en la parte de atrás.

Lo del mareo se lo comenté a mi maestro del colegio, don Pedro Escudier, que era francés, pero aborrecía todo lo francés y me dijo que dejara de escuchar estas músicas de Chausson y que me gustaría mucho más Haydn y Mozart y principalmente Bach y Pergolessi. Hice caso a Don Pedro y me dejé de músicas románticas francesas.

Así que quedaron aparcados el Poème de l’amour et de la mer, el Concerto op. 21 para piano, violín y cuarteto de cuerdas, La légende de Sainte-Cécile y la Symphonie op. 20, mientras los autobuses Chausson continuaban circulando por mi calle.


Nota aclaratoria.- En aquellos años de posguerra puede parecer raro que un niño tuviera acceso a la música clásica. En mi caso se dio la circunstancia que una vecina me regaló unas cajas de discos que a ella no le interesaban, allí estaban Chausson, Saint-Saëns, Bach, Tartini y muchas obras para violín, por otra parte, escuchaba la emisora musical de Radio Nacional de España, donde transmitían obras de Isaac Albéniz, Salvador Bacarisse,  Reveriano Soutullo, Frederic Mompou que tanto gustaba a mi padre, etc. En este ambiente y con estas escuchas creció mi afición por la música. 

domingo, 7 de enero de 2024

El valor de los votos

 


Una de las bondades del sistema democrático es que todos los votos valen lo mismo.

Aunque, por el peso de sus pensamientos, algunos toquen de cabeza al suelo o se muevan patas arriba y vayan al revés, todos gozamos de esta bondad democrática. Todos los votos que se depositan en las urnas tienen el mismo valor. 

Esto es así, de lo contrario, sería clasismo. 

sábado, 6 de enero de 2024

La fuga y el roce

 

Piazza San Marco con la Basílica, (1730). Canaletto.

 

Situados a cierta distancia podemos observar como las líneas fugan hacia unos determinados puntos. El distanciamiento nos permite ver la realidad de una manera más objetiva que cuando nuestro ojo está inmerso en la maraña de las cercanías insoportables.

Todo fuga, incluso nosotros apartándonos, también fugamos. Huimos de las cosas y hasta parece que huyamos de nosotros mismos.

Por otra parte, situados a cierta distancia, evitamos que el roce nos provoque alguna llaga. Los cuerpos u objetos cercanos suelen tener propiedades abrasivas.

Para evitar roces y para entender el mundo de una manera más objetiva, los artistas del quattrocento italiano sentaron las reglas de la perspectiva.

¡Cuánto ganó el arte y la razón evitando el roce de los cuerpos y contemplando el mundo en perspectiva!



jueves, 4 de enero de 2024

A los Reyes Magos

Ospedale degli Innocenti (Florencia). Filippo Brunelleschi  

 

Este 2023 que ha pasado ha sido un año de engaños. La calidad democrática ha continuado bajando y, con tanto conflicto bélico, el panorama mundial ofrece pocas esperanzas.

Relativizaré todo lo que pueda y les pido a los Reyes Magos que me protejan del pesimismo y si puede ser que no me dejen caer en la desesperanza. Les prometo que continuaré con mi escepticismo, que no me fío de las noticias ni de las promesas de los que mandan, ¡Qué no, qué no me fío!

También prometo a los Magos de Oriente, que no leeré ningún autor místico y me dedicaré más horas a la cocina. Me esforzaré en mejorar los guisos de bacalao y de sepia con garbanzos.

Leeré todo lo que pueda sobre estática, me interesa el equilibrio, y leeré todo lo que pueda sobre estética.

Les digo a los Reyes Magos que no prestaré atención a simbolistas y esteticistas. Tampoco quiero perder el tiempo viendo el espectáculo de estos gobernantes de mala ralea.

Los Magos de Oriente saben que me interesa el equilibrio. ¡Quiero que las cosas se aguanten! Prefiero saber cómo se comportan las estructuras de ladrillo, más que escuchar la música de Berlioz o que leer poesía romántica inglesa.

En arquitectura confirmaré mi entusiasmo por el rigor del racionalismo, huyendo, como en los años anteriores, de toda retórica, de toda filigrana estructural y de los edificios “espectáculo”. Tampoco me interesan las filigranas gastronómicas.

Pido a los Reyes Magos que toda la arquitectura que se construya en el mundo sirva para que el habitat humano sea cómodo, digno, bien construido y asequible.

Ya saben los Reyes Magos que admiro los proyectos de los higienistas que tanto hicieron para que las ciudades dispusieran de unos buenos servicios de saneamiento. Sus proyectos de alcantarillado me han parecido mucho mejores que las obras literarias de Oscar Wilde, de D’Annunzio, de los poetas románticos exaltados, de Alfred de Vigny, de Gabriel y Galán, de los moralistas arrebatados o de los panteístas enajenados; de Almeida Garrett, de Gilbert Keith Chesterton, de Paul Claudel, o de Joseph von Eichendorff .

Para este 2024 renuevo mi admiración por los artistas del quattrocento.

Por todas estas cosas, hoy les pido a los Reyes Magos de Oriente que no me traigan carbón.

martes, 2 de enero de 2024

Nuevas actividades

 
Richard Artschwager retratado ante su obra «Door }», 1983–84

 

Los tiempos van cambiando y nosotros cambiamos con ellos. Cambian las relaciones comerciales, las formas de comunicarnos y de consumir.

Cambia la economía productiva, o se deslocaliza. Desaparecen los viejos oficios y aparecen otros de nuevos que siguen el orden de los tiempos y consiguen desplazar la actividad económica real y aunque nos puedan resultar frívolos e inconsistentes ahí están:


§   Creador de consignas políticas y publicitarias

§   Manipulador de imágenes (Photoshop, audiovisuales, prensa…)

§   Redactor de panfletos

§   Divulgador de fake-news (bulos)

§   Gestor de redes virtuales

§   Diseñador de pancartas

§   Administrador de eventos digitales

§   Coordinador de citas previas

§   Técnico de sempler y manipulación sonora

§   Ilustrador de pasquines

§   Inspector lingüístico de patios de escuela

§   Teleoperador en horas intempestivas

§   Técnico en e-comerce

§   Organizador de bodas, bautizos y comuniones

§   Instagramer, youtuber, influencer

 

Todo esto no sirve para nada. Son formas pueriles de burocracia y de perder el tiempo.

En la lista de las actividades citadas podríamos añadir muchas otras también inútiles y otras actividades delictivas, que abundan muchísimo y que no hace falta enumerar.

Creo que en este 2024 que ahora comienza, la lista se convertirá en una retahíla interminable. 

sábado, 30 de diciembre de 2023

Feliz 2024

 

Lorenzo Lotto. Retrato de un joven


Para este 2024 que llega con las incertidumbres de siempre, os deseo que las cosas os vayan bien, que tengáis una buena compañía, que nadie os estorbe y que estéis de buen humor y tranquilos.

Que el año que viene os sea propicio, que se cumplan todos vuestros deseos. Os lo deseo de todo corazón.

Y, sobre todo, lo más importante:

que tengáis una buena salud.

jueves, 28 de diciembre de 2023

Wisława Szymborska

Maria Wisława Anna Szymborska (1923-2012) Premio Nobel.

 

 

Me gusta Wisława

de letras imposibles que surcan por el Estigio

y no se detienen en la orilla peligrosa.

Su voz rauca nos descubre el espanto del hombre,

la sucesión interminable de los números

y de la náusea de los cuerpos lunares.

 

Impronunciable apellido para las lenguas del mediodía,

que fugazmente nombran los distintos colores

de la espuma y el fuego, de llamas que ardían

al pie de la torre de Babel o quemaban libros

en Alejandría con una danza inapelable de pavesas.

Szymborska de consonantes agolpadas.

 

Buscas las respuestas en las volutas de humo

o en la mirada de los monos de Brueghel,

en la ironía del silencio y en el tintineo

de lo que no sucede. El veredicto está en tu voz

de versos roncos y en tus prendas de suaves pliegues

que descubren la verdad descarnada del simio que se peina.

 

 Me gusta Wisława.

   

 


 Ahí va uno de sus poemas escrito en 1976

 

ALABANZA DE LA MALA OPINIÓN DE SÍ MISMO

 

El águila ratonera no suele reprocharse nada.

Carece de escrúpulos la pantera negra.

Las pirañas no dudan de la honradez de sus actos.

Y el crótalo a la autoaprobación constante se entrega.

 

El chacal autocrítico está aún por nacer.

La langosta, el caimán, la triquina y el tábano

viven satisfechos de ser como son.

 

Cien kilos pesa el corazón de la orca,

pero es, en lo esencial,

como una pluma liviano.

 

En el tercer planeta del sol,

la conciencia limpia y tranquila

es síntoma primordial de animalidad.

                                               Wisława Szymborska