martes, 21 de febrero de 2023

Literatura de ficción. Mis limitaciones

  

          William Turner, La muerte en un caballo pálido, c. 1825 (detalle)



Hace ya mucho tiempo que apenas leo literatura de ficción posterior al Siglo de las Luces.


Limito mis lecturas en el tiempo y en el espacio, a sabiendas de que me pierdo una enorme cantidad de letras que tienen, con toda seguridad, la calidad suficiente que les permite ocupar un lugar destacado en la historia de la literatura.


Circunscritas mis lecturas en el tiempo, me interesa la literatura que va desde la antigüedad grecolatina hasta el enciclopedismo del siglo XVIII. 

En el espacio, y en cuanto a la literatura de ficción se refiere, mis preferencias se concentran en la literatura producida entre la orilla del Mediterráneo y el límite septentrional de los campos de olivos, la literatura escrita en las tierras donde crece el árbol de Minerva.


Los autores románticos ingleses son quienes han provocado mi rechazo a un tipo de literatura que huele a tapizados rancios y a armarios llenos de abrigos viejos; unas letras que tímidamente se iluminan con la claridad mortecina de la humedad del norte y unos versos que confunden las lágrimas disecadas de los poetas oscuros con las gotas de rocío.


Los escritores germanos -especialmente de narrativa- también me han provocado cierto rechazo, quizá no tanto como los anglosajones, pero su obra crepuscular también se regodea con los interiores oscuros. Sus autores son la voz del Der Wanderer que pasea por el bosque de las nieblas espesas.


Ingleses puritanos y alemanes pietistas -románticos todos ellos- 


¡Uf, qué lejos está todo esto del esplendor mediterráneo!     

domingo, 19 de febrero de 2023

Hablar junto al mar antiguo

 


Las gentes de esta orilla del Mediterráneo siempre hemos hablado mucho. Estos son países de gran locuacidad, hablamos hasta de lo que no sabemos.

No imagino a un napolitano ni a un valenciano sentado a la barra de un bar, callado, absorto ante un coctel -allá él con su “neura” íntima-. Aquí somos individualistas pero no íntimos.

Por estos andurriales todo el mundo charla, expone su opinión. Siempre lo hemos hecho y continuamos haciéndolo, esto es parte de nuestra felicidad y quizá también es parte de nuestra desventura. Si hubiésemos callado en alguna ocasión, probablemente hubiéramos evitado más de una desgracia.

Ya se sabe que por la boca muere el pez. Y por la boca nos comunicamos y gracias a esta comunicación el arte y la poesía han florecido y han producido las más altas expresiones del pensamiento que la civilización ha dado. 

Hablar, también, ha producido unas ruinas que aún están esparcidas por esta tierra antigua y requemada.

Hemos hablado de negocios y pecados pequeñitos, de virtudes también pequeñas. Y todos hemos querido acercarnos a estas cosas pequeñitas y beneficiarnos de ellas.

Aquí el vino es excelente y favorece la locuacidad y una charla después del café es como un acta notarial que da fe de unos momentos de felicidad.

Junto a este mar antiguo se habla por los codos, incluso cuando uno calla produce un silencio elocuente digno de la más alta poesía lírica.

Recuerdo una tarde en Réthymno (Creta) cuando dos hombres viejos permanecían en silencio, ambos con su kombolói (aquella especie de rosario que tienen los griegos), sentados junto a la puerta de la casa de uno de ellos, cuando pasó por delante una bella muchacha. La miraron y uno le dijo al otro: está todo muy mal. (1)

Sin duda aquellos viejos, que siempre hablaban mucho, sabían que al final todo se convierte en una ruina. 


(1)    Supe lo que había dicho el viejo porque una amiga griega que me acompañaba me tradujo la frase. 

jueves, 16 de febrero de 2023

Mendelssohn Etude No.1 Op. 104b in B-Flat Minor

   

Magnífica interpretación de Alexander Orpinell Kristjansdöttir.

Sus interpretaciones se pueden encontrar en su canal de youtube:

https://www.youtube.com/channel/UC3noGg7qvVejG2ofOv9Iz5g

Se encuentran obras de Rachmaninoff, Chopin, Satie, Debussy, Scarlatti, Godowsky, Bach, Mendelssohn...

Picasso 2 –El toro–

 


 

Continuo mi escrito anterior sobre Pablo Ruíz Picasso para hacer algunas consideraciones sobre la imagen del toro que encabezaba el texto.


Opino que esta obra es un buen ejemplo de retórica formal. Picasso juega con la desproporción para destacar las características vitales de este animal bravo por naturaleza.


 

La cabeza es casi insignificante y la desproporción entre ella y los testículos del animal pueden explicar el animalismo y la fuerza bruta de esta bestia. La desproporción entre la testosterona y la materia gris es utilizada como elemento retórico.


Los cuernos son exageradamente desproporcionados. Picasso pone en evidencia el armamento al servicio de la bestialidad. Los cuartos traseros del toro se geometrizan, el volumen del cuerpo queda convertido en un plano y las patas son puras líneas con una curvatura dinámica dispuesta a la acometida.


Yendo más allá y trasladando el esquematismo de la figura a otras realidades vivas (animales, seres humanos) o realidades sociales, podríamos decir que las desproporciones concretas del toro las observamos en muchos seres humanos, en los que la cabeza parece una simple anécdota guiada por el cuerpo testicular. Bestialidad y salvajismo capaz de embestir.


La fuerza de la bestia contra la razón, los cuernos como armas desproporcionadas de ataque. Un esquematismo que se sobrepone a la diversidad de la naturaleza viva a la que el ser humano debe dominar para sobrevivir.


Picasso se vale de la desproporción esquemática. Quizás por ahí podríamos explicar muchas de las características de la obra de este artista.


Ya dije que Picasso me supera y anula mi criterio.


 

miércoles, 15 de febrero de 2023

Picasso

 

 

¿Os habéis fijado que en este blog nunca he puesto ninguna imagen de la obra de Pablo Ruíz Picasso?


Hoy, por fin, ahí va esta imagen mínima de Picasso.


Este artista me desborda. Anula mi criterio.


Es un transcurso para bien y para mal.


Es la fragmentación en el tiempo de los ismos.


Es la vitalidad que aplasta. No sé qué decir.

 

lunes, 13 de febrero de 2023

Maquiavelo

 

Niccolò di Bernardo dei Machiavelli, llamado también Maquiavelo (1469 - 1527)


Encontramos a lo largo de la historia diversos personajes –artistas, pensadores, ideólogos, políticos, etc.- que concitan una gran cantidad de críticas que les llegan de todas partes.

Cuando advierto este fenómeno suelo poner en cuarentena estas reprobaciones colectivas y procuro enterarme del origen de las críticas, ver quiénes son los maldicientes y, sobre todo, conocer qué hicieron o dijeron estos personajes tan vilipendiados.

Me ocurre con Cromwell, con Voltaire, con otros muchos y especialmente con Maquiavelo.

Maquiavelo decía cosas así:

§ El gobierno del Estado es el gobierno de los intereses y las pasiones individuales.

§  La vida y la historia están desprovistas de significación.

§  El hombre es una mera concentración de pasiones y de intereses.

§  La vida y la historia son únicamente una lucha de formas que siempre la gana el más fuerte.

§ La marcha de la humanidad a lo largo de la historia se manifiesta principalmente a través de unos remolinos que giran alrededor de la presa acechada por el poder. Un poder que muchos desean y sólo lo consiguen los más fuertes y los más astutos.

§  El mundo no tiene objeto ni finalidad. 

§ La moral no existe, es una pura ilusión de algunos espíritus.

§  Los seres humanos han sido siempre iguales en todas las épocas de la historia.

 

Leída la obra de Maquiavelo y sabiendo quienes son los que critican su pensamiento, concluyo que no debo confiar en quienes lo critican.


quizá algún día explicaré por qué he puesto esta imagen de un "cornetto"