jueves, 11 de mayo de 2023

Admiración pasajera y rechazo duradero

Palau de la Música. Domènech i Montaner

Hay composiciones musicales y obras de arte y de arquitectura que me han proporcionado algún momento fugaz de belleza. Son formas y actitudes que he admirado en alguna ocasión y, sin embargo, a veces, me han provocado desagrado e incluso rechazo. 


Todos ellas me han provocado grandes momentos de admiración y les estoy muy agradecido. Pero los tiempos y las circunstancias cambian y cambia nuestra percepción, y lo que fueron admiraciones pasajeras se convierten en rechazos perennes.

 

Algunos de mis rechazos perennes:

 

·                Los enfurecidos caballos wagnerianos que atraviesan las paredes

·                Doménech i Montaner

·                 El arte románico

·                 Los cantautores

·                 El trencadís

·                 Johannes Gervé

·                 El ruralismo

·                 Antoni Tàpies

·                 El minimalismo lujoso

·                 Leon Krier

·                 El manierismo del arte pop

·                 La poesía romántica

·                 Samuel Barber

·                 La poesía visual.

 

Barcelona's Head. Roy Lichtenstein

martes, 9 de mayo de 2023

La risa del sociólogo

La meva bèstia interior de Jens Galschiøt

Foto: Universitat de Barcelona. Centre de Recerca Polis
Fuente: Museu Virtual de l'Art Públic de l'Ajuntament de Barcelona



Cuando el sociólogo se ríe de la filosofía –algo que ocurre con frecuencia– es que está sucumbiendo a la notoriedad. En su mueca se esconde mucha vanagloria.


Casi siempre veo en su risa una carga de moralina y a veces un puritanismo que ni siquiera tiene la nefasta carga teórica que tuvieron los prusianos.

domingo, 7 de mayo de 2023

Abstracción

El triunfo de un degenerado -Paul Klee-


La obra de arte abstracto es algo que comienza a desarrollarse antes de su plena manifestación.

El artista abstracto observa la existencia real de las cosas y expresa la calidad de las mismas sin indicar cuál es el objeto que la contiene. Sólo expresa las propiedades inherentes a algo, cualidades de un carácter, de un genio o de una índole; en definitiva, unas propiedades de algo, sin mostrarnos nunca este algo.

Lo concreto, lo definido, lo tangible permanecen agazapados en la mente del artista. A veces, el autor, para darnos alguna pista, pone título a sus obras: “sapo en la noche junto a un hidrante”, “vuelo de luciérnagas bajo la acción de un pesticida”, “muchacha tomando un tentempié de leche agria” etc.

La obra de arte abstracto no es más que la expresión de una incubación del artista y es él quien nos asegura que lo representado es la declaración formal de algo tangible que le subyugó: el sapo, las luciérnagas o la leche agria.

Vemos las manchas sobre el lienzo, los volúmenes hendidos o las estructuras imposibles y, en ellos, podemos admirar alguna composición bonita, a sabiendas de que si queremos entrar en el meollo del argumento de la obra, deberemos admitir que el sentimiento íntimo y empollado del artista, pasa por encima de la realidad y admitir como dogma esta transferencia, en la que lo subjetivo se impone sobre lo objetivo.

En este sentido, me pregunto si el arte abstracto es dogmático o. quizá sea, más bien, un producto destilado de la sensibilidad artística.

viernes, 5 de mayo de 2023

Sustituciones

Subasta de pescado, 1969. Julián Grau Santos


 

Cuando un artista se dedica a expresar sus sentimientos particulares corre el riesgo de confundir sus intimidades o sus deseos con la realidad. Algunos llegan a creer que ellos son la realidad y las necesidades de los demás.

A menudo, caen en la tentación de practicar aquello del “quítate tú para ponerme yo”. Esta tentación no es exclusiva de artistas o escritores, también caen en ella muchos ideólogos y políticos.

Juzgan comportamientos ajenos bajo su exclusiva moral particular. Juzgan hechos pasados con la moral del presente, esta moral, que es tan fugaz como su “vita brevis”.

Cuando alguien practica el “quítate tú para ponerme yo” tiene que ejercitarse en el arte del derribo y en procurar que los escombros y restos de los derribos no les caigan encima.

miércoles, 3 de mayo de 2023

Antonello da Messina

 


En Antonello da Messina, todo es una veladura que oculta lo sensitivo para mostrar una realidad impenetrable.

Pintó el Cristo de la columna, una expresión con lágrimas contenidas. Era la imagen perfecta de un dolor oculto.

Antonello da Messina (1430-1479) es hermético, es el enigma que recorre una trayectoria que se inicia en el las tierras requemadas del sur y llega hasta las tierras bajas. 

No parece que Antonello da Messina hubiese ido a Flandes ni a ninguno de los Países Bajos, pero con sus pinceles llegó a las planicies inundadas, ya de Brabante, ya de Venecia y entre sus aguas altas, dejó un misterio que afectó el ánimo de Giorgione – de éste recomiendo "La Prueba de Moisés".