Superficies de curvatura simple,
construidas con paneles de madera de fresno teñida y barnizada
La creatividad
Los críticos literarios o los estudiosos de literatura comparada tratan de
encontrar los antecedentes de una obra, cuáles son los orígenes o las fuentes
de de un determinado texto o las influencias que un autor recibe de otros
autores. Hacen bien su trabajo, indagan en bibliotecas y llegan a encontrar
referencias sorprendentes.
Ahora un crítico encuentra en un autor determinado veintisiete referencias
plausibles; luego un estudioso, después de un análisis concienzudo, descubre diecinueve
o treinta referencias nuevas y más adelante; en una tesis doctoral bien
argumentada, el doctor halla multitud de influencias, que pueden haber sido
decisivas para el universo creativo de aquel autor famoso estudiado.
¡Pobre autor famoso! Si hubiera leído todos aquellos textos, que según los
críticos o los estudiosos le han influenciado, hubiese tenido que pasarse dos
vidas enteras leyendo de día a la luz del sol y de noche a la luz de un candil.
No habría tenido suficiente tiempo para asimilar todo lo que los estudiosos dicen
y después el tiempo para escribir.
¿Es que no creen estos críticos o estos estudiosos de literatura comparada
en la creatividad? ¿No les pasa por la cabeza que, en un momento de lucidez, el
autor puede pensar y crear por sí solo?
He dicho un momento de lucidez, pero en más de alguna ocasión puede ser
un momento de locura. Ciertos estados de locura, creen algunos, pueden encender
la llama de la creatividad.












Plaza Europa (l'Hospitalet Llobregat)