sábado, 17 de noviembre de 2012

Críticos y estudiosos


 Superficies de curvatura simple,
 construidas con paneles de madera  de fresno teñida y barnizada

La creatividad

Los críticos literarios o los estudiosos de literatura comparada tratan de encontrar los antecedentes de una obra, cuáles son los orígenes o las fuentes de de un determinado texto o las influencias que un autor recibe de otros autores. Hacen bien su trabajo, indagan en bibliotecas y llegan a encontrar referencias sorprendentes.

Ahora un crítico encuentra en un autor determinado veintisiete referencias plausibles; luego un estudioso, después de un análisis concienzudo, descubre diecinueve o treinta referencias nuevas y más adelante; en una tesis doctoral bien argumentada, el doctor halla multitud de influencias, que pueden haber sido decisivas para el universo creativo de aquel autor famoso estudiado.

¡Pobre autor famoso! Si hubiera leído todos aquellos textos, que según los críticos o los estudiosos le han influenciado, hubiese tenido que pasarse dos vidas enteras leyendo de día a la luz del sol y de noche a la luz de un candil. No habría tenido suficiente tiempo para asimilar todo lo que los estudiosos dicen y después el tiempo para escribir.  

¿Es que no creen estos críticos o estos estudiosos de literatura comparada en la creatividad? ¿No les pasa por la cabeza que, en un momento de lucidez, el autor puede pensar y crear por sí solo?  He dicho un momento de lucidez, pero en más de alguna ocasión puede ser un momento de locura. Ciertos estados de locura, creen algunos, pueden encender la llama de la creatividad.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi



Cesare Pavese 19o8-195o
Verrà la morte e avrà i tuoi occhi

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi –
questa morte che ci accompagna
dal mattino alla sera, insonne,
sorda, come un vecchio rimorso
o un vizio assurdo. I tuoi occhi
saranno una vana parola,
un grido taciuto, un silenzio.
Così li vedi ogni mattina
quando su te sola ti pieghi
nello specchio. O cara speranza,
quel giorno sapremo anche noi
che sei la vita e sei il nulla.
Per tutti la morte ha uno sguardo.
Verrà la morte e avrà i tuoi occhi.
Sarà come smettere un vizio,
come vedere nello specchio
riemergere un viso morto,
come ascoltare un labbro chiuso.
Scenderemo nel gorgo muti.

Cesare Pavese,     22 marzo 1950.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos –
esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo pesar
o un vicio absurdo. Tus ojos
serán una vana palabra,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh esperanza,
ese día también nosotros sabremos
que eres la vida y eres la nada.
Para todos la muerte tiene una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como ver aparecer en el espejo
un rostro muerto,
como escuchar un labio cerrado.
Descenderemos al abismo mudos.

Cessare Pavese     22 de marzo de 1950

jueves, 15 de noviembre de 2012

A l'alba



 
                                                         descomposición morfológica de un helicoide de hormigón

A l’alba


A l’alba, després del somni inconclús  
i després de la vetlla profitosa,            
prenyada de versos, he vist en les gotes
de rosada encesa una aflicció             
estranya de solitud i claror.                   

Els raigs del matí, talment un paisatge 
de colors i lluites, m’han torbat el seny.

Amor als meus llindars
va arribar, potser, una nit
i va trucar a la porta.

He despertat amb les paraules d’Anacreont.

Al alba

Al alba, después del sueño inconcluso
y tras la provechosa duermevela,
de versos preñada, he visto en las gotas
del rocío encendido una aflicción
rara de claridad y de añoranza.

La luz matutina, igual que un paisaje
de color y lucha, me turbó el juicio.

Amor a mi umbral
llegó, quizás, una noche
y llamó a la puerta.

He despertado con las palabras de Anacreonte.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Conservación del patrimonio arquitectónico


La conservación del patrimonio arquitectónico es algo que concierne a toda la población. Los poderes públicos deben disponer los medios y los recursos y los técnicos deben hacer su trabajo con mucho respeto y seriedad.

Epitafio a Rafael


Baldassare Castiglione. Rafael Sanzio

Los restos de Rafael Sanzio de Urbino
pintor eminentísimo, émulo de los antiguos, en cuyas respirantes imágenes, si de cerca las contemplas, advertirás la alianza de la Naturaleza y el Arte,
reposan en El Pantheón en Roma y en su tumba encontramos este epitafio:

 ILLE HIC EST RAPHAEL, TIMVIT QVO SOSPITE VINCI
RERVM MAGNA PARENS, ET MORIENTE MORI.

este es Rafael, por quien la Naturaleza, madre de todas las cosas, temió ser vencida y morir con su muerte.
 
 
Rafael se acercó con maestría al concepto del arte que había encarnado Leonardo da Vinci, sólo se acercó, pero no llegó a su grandeza, así como tampoco alcanzó las cimas pictóricas y arquitectónicas, de la ‘terribilitá’ de Miguel Ángel.

Los años que median entre la muerte del pintor de Urbino, acaecida en 1520 hasta la muerte de Miguel Ángel, ocurrida cuarenta y cuatro años después, la Naturaleza, que temió ser vencida con la obra del pintor de Urbino, y que creyó morir con su muerte, murió finalmente en 1564 cuando Miguel Ángel expiró.

Rafael y Miguel Ángel hicieron temblar el subsuelo del naturalismo y junto con sus obras de monumentales proporciones estéticas, dejaron la puerta abierta a las reflexiones profundas de Schopenhauer y a las elucubraciones ligeras de Wilde.

sábado, 10 de noviembre de 2012

No creérnoslo



No creérnoslo. Las noticias son falsas e interesadas, los datos son erróneos y malintencionados, lo que dice la radio y la televisión es mentira; los periódicos, con su tinta asquerosa, nos manchan los dedos y su información nos mancha la razón.

A esto cabe añadir los errores de cálculo, de desinformación y la incultura de los medios. Cuando digo incultura de los medios me refiero a la incultura de los individuos que manejan los medios, los que redactan y componen los informativos.

Ante este desaguisado, lo sensato es desconfiar, no creérnoslo, y después de desconfiar propongo el sano ejercicio de buscar las razones de nuestra incredulidad. 

Os aseguro, que este ejercicio es gratificante y productivo.

Y propongo también buscar otros ejemplos clásicos de mentiras igualitas, igualitas, a las que ahora escuchamos. Se repiten las mismas mentiras.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Dafnis y Cloe


Dafnis y Cloe.  Marc Chagall

Maurice Ravel se desvelaba, le costaba conciliar el sueño pensando en los acordes.  El ballet Dafnis y Cloe supuso un gran esfuerzo de composición. Le entusiasmaba, sin embargo, la oportunidad de componer una obra para los Ballets Rusos de Diaghilev.

La inquietud iba en aumento a medida que la composición progresaba lentamente, se le alargaba demasiado. Por fin se pudo estrenar en 1912, después de más de dos años de lucha ante un pentagrama que se le resistía.

El ballet no fue considerado más que de aprobado justito, pero la música enseguida se convirtió en “un clásico”.  El propio Ravel consideró que la partitura constituía “una gran sinfonía” que él mismo calificó de “fresco musical”.

Maurice Ravel mezcla drama y humor. Hay en la composición elementos trágicos junto a risas grotescas, resolviéndolo todo en una atmósfera elegantísima.

Nunca me ha gustado calificar la obra de este compositor como de Impresionismo musical. Su estética la encuentro más cercana al Art Nouveau, pero en su Dafnis encontramos gamas de color impresionistas e incluso fauves. En la tercera parte hay una evocación del amanecer con brumas delicuescentes que parecen absorber los sonidos que lentamente nos van introduciendo los violines, y poco a poco se produce un resplandor que recuerda algunas pinturas exaltadas de Monet.  Aquella niebla y estos resplandores nos conducen a la bacanal desenfrenada que cierra la obra.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Límites fronterizos


Hay fronteras que limitan las palabras, que señalan lo que debemos pronunciar.  Existen fronteras que confinan lo que debemos mirar y aquello que nos debe gustar. Colocan mojones de granito para delimitar el territorio de lo que tenemos que saber, pensar o sentir.

Cuando superamos la línea aciaga de una frontera, enseguida establecemos otra. Ninguna frontera se crea sin violencia.

Detrás de cada límite fronterizo hay un secreto, una religión, un interés o un poder.

Aquellos que establecen las fronteras se encargan de situar a extramuros las tumbas y los cementerios, pero también sitúan a los otros.

martes, 6 de noviembre de 2012

El imposible túmulo de Polinices



Espiral con manchas.  
Cerámica.  
Gaston Memoli

Los muros de la ciudad son húmedos, el aire se ha hecho pesado y en esta noche se vislumbran antorchas lejanas. La muralla de imponentes sillares es impenetrable. A extramuros, el joven guerrero yace muerto, pues el tirano no ha permitido que su cuerpo entrara en la ciudad. Antígona se sobresalta con horror, por segunda vez profiere un grito pavoroso ante el cuerpo inerte de Polinices. Sabe que Creonte espera su sumisión incondicional. El dolor impide pensar a Antígona, ahora solo llora desesperadamente ante el cuerpo sin vida de su hermano querido.

Las aves de la noche dibujan círculos concéntricos.

A pesar de la prohibición decretada por Creonte de enterrar a Polinices, so pena de severos castigos, Antígona pedirá a Ismene que le preste su ayuda para hacerlo, está convencida de que su hermana, desafiando el castigo, accederá, pues, se trata del cuerpo de su hermano.

En esta noche tan negra, Polinices parece el centro del mundo y de la ley. En esta noche tan lóbrega, Antígona desobedece la ley oponiéndose al tirano.

Creonte domina con mano de hierro las leyes de los hombres, pero Antígona, desafiándolas, obedece la ley no escrita, el código eterno de su corazón.

Al amanecer, la que fue báculo de Edipo, la hija del rey ciego, la joven fuerte que ahora llora bajo la noche inmensa, hablará a los sabios. Está decidida a enfrentarse a Creonte. A todos pedirá la complicidad civil para seguir los designios de su corazón y poder, así, dar sepultura a Polinices.

-¿Sabes, Antígona, que te enfrentas a las leyes de la ciudad?
-Quiero a mi hermano.
-El amor de una jovencita no puede resquebrajar la ley.
-Respetaré la ley. Tiraré un puñado de polvo encima de Polinices y cumpliré mi ley.

El alba es más oscura que la noche. El latido de las alas de los buitres retumba en la cabeza de Antígona, las aves carroñeras no se atreven a acercarse al cuerpo del héroe. Sola, Antígona, atiende a la razón sagrada que le fue inculcada por sus progenitores. Larga saga de reyes.

-No te atreverás a enterrar tu hermano
-Lo haré yo sola,  frente a todos
-Te juegas la vida. Creonte lo ha dictaminado así y cumplirá la ley
-Yo cumpliré mi ley. Ya lo he dicho.


-Cha, cha, cha, cha, cha.
-Sí urraca, sí. Muertos, leyes y murallas; antiguas venganzas y maldiciones y una chica joven llorando ante el cadáver de su hermano que ha muerto a espada, asesinado por su otro hermano.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Edificios a cuatro vientos



Uno de los más elementales principios de la arquitectura es que el edificio debe adaptarse a su entorno. El edificio, el rascacielos, la choza o la casita, son el cobijo del hombre. Sus paredes y su techo deben protegernos de las inclemencias del tiempo.

El arquitecto deberá disponer la forma y los materiales adecuados para cumplir estos principios. El sentido común indica que una fachada orientada al norte no podrá ser igual a la que mira al sur. La primera no recibirá los rayos del sol y la segunda tendrá un asoleo que producirá dilataciones considerables. Siempre será más frío el paramento orientado a tramontana, que el que dé a mediodía; la luz que entrará por una fachada orientada a poniente será más rasante que la que entre por la fachada de levante y en este sentido se dispondrán los sistemas de tamizado de la luz adecuados para cada orientación.
 
Demasiado a menudo vemos edificios a cuatro vientos donde todas sus fachadas son iguales, cuando esto sucede podemos pensar que el arquitecto que lo proyectó, o no tuvo en cuenta aquellos principios tan elementales, o se preocupó por otras cosas. Esto ocurre frecuentemente en los rascacielos o en esta arquitectura ostentosa que entusiasma a los idiotas del poder, esos que tanto se complacen con la presunción y la pompa.

Si cada fachada tiene una orientación distinta, si cada cara del edificio recibe una solicitación térmica diferente ¿por qué todas las fachadas son iguales? ¿Por qué han proyectado los mismos materiales para la fachada del norte que para la del sur? ¿Que intereses tenía el proyectista que lo ha diseñado tan mal? ¿Memez o majadería?
Está claro que el arquitecto o quien fuera se ha interesado más por la forma y el oropel que por el confort y la sostenibilidad.

Unos edificios proyectados así son una aberración energética, son inconfortables, caros, ostentosos, difíciles de mantener y se estropean pronto.