martes, 1 de abril de 2025

El arbitrio de las piedras

 

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Entre falsas perspectivas,

vistas de escorzo y trazados de perfil,

en medio de un galimatías 

de almohadillados y pilastras;

columnas y muros 

se compararon. 


Los drapeados venecianos

y la terza maniera

arbitraron el laudo.


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Se petrificaron las palabras

y la exedra se pobló de estatuas.


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La rocalla de Belvedere

tiene los defectos propios de la asimetría,

está impregnada, 

eso sí, 

con aromas de vetiver.


10 comentarios:

  1. Jaja A veces, usas palabras tan técnicas, que al menos a mi, me resulta complejo entender el fondo de lo que quieres decir, pero me ocurre como con el francés, aunque no lo entiendo, me encanta como suena jaja con alguno de tus textos igual : ) Aquí, me parece entender entre esta maravillosa maraña pétrea que despliegas, que a veces hay discusiones o sucesos, que nos dejan sin palabras, perplejo! y que en general, aun con defectos algunas obras nos resultan agradables a la vista .. e incluso al olfato.. vamos, que tienen algo salvable : ) No sé si este comentario lo tendrá , pero al menos lo he intentado, un beso FRANCESC!

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    1. Querida María, son palabras que para mí son de uso corriente y no me doy cuenta de si pueden resultar raras, esto es exactamente lo que se llama deformación profesional, ja, ja, ja, de todas maneras, siempre me refiero a cosas que son tangibles y las vemos una y otra vez (almohadillados, pilastras, drapeados, exedras, rocallas...)
      Yo creo que tú, has entendido perfectamente la maraña pétrea. Tu comentario es de lo más acertado y cabal, te lo agradezco mucho.
      Abrazos mil.

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  2. Quisiera saber si de esa comparación sacaron alguna conclusión.
    Un abrazo
    Salut

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    1. Miquel, amic, yo creo que no sacaron ninguna conclusión, las piedras callaron. Detrás de los drapeados siempre puede esconderse algún pacto secreto.
      Abrazos

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  3. En Córdoba, es corriente el drapeado, en las cortinas de los balcones,si métricas desde luego. Da prestancia y categoría. Aunque para algunos resulta cargante, a mi no.
    Saludos

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    1. Amigo Car res, el drapeado formaba parte del programa de dibujo y pintura en las antiguas escuelas de Bellas Artes.
      Saludos

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  4. Me gusta mucho la imagen. No sé si es una foto a la que le han añadido una textura de drapeado (yo tengo varias fotos de paredes con drapeados que añado en algunas fotos para darle un toque pictórico) o una pintura a la que le han dado esa técnica.
    Los textos me han parecido geniales.
    Saludos

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  5. Amigo Fernando, la imagen es de un revestimiento bastante deteriorado sobre una pared, es un estucado veneciano, que me parece que está es proceso de restauración.
    Celebro que te haya gustado el texto. Son unos poemas que pertenecen a un conjunto que he llamado "órdenes clásicos".
    Saludos

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  6. Veo que has cambiado terza maniera por «tercera manera». Supongo que en ambos casos te refieres al manierismo, esa época de la Hª del Arte en la que los pintores, escultores (o incluso arquitectos) italianos pensaban que para conseguir la perfección había que pintar o esculpir como Miguel Ángel pero mejor, con desnudos más musculosos o escorzos más atrevidos, si cabe, buscando maneras de hacer que no se ajustaran del todo a la «normativa vigente». A mí me gusta esa manera «tercera» (aunque se la considerara decadente, yo la veo como una evolución y punto).

    En cuanto a «la exedra que se pobló de estatuas», es una bella imagen (como las de todos esos poemas en general, aunque confieso que se me escapa la mayoría de las cosas). La que más me gusta es el Canopus de la Villa Adriana, si es que es una exedra, que no lo sé.
    Un abrazo.

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    1. Amigo Gran Uribe, en efecto, me refiero al Manierismo. En él encontramos grandísimos artistas. Ahora parece que queda bien mostrar un cierto rechazo al Manierismo, esto va a modas, manías y mucho prejuicio. Ahora queda bien decir "no me gusta el Barroco", queda bien decir que Mozart es un compositor ligero, que Bruckner es un plasta y que Mahler es un estupendo y muchas memeces de estas que sólo son una sarta de prejuicios lanzados por una crítica inculta o por el cine de unos autores que buscan el espectáculo más que lo veraz, quiero decir que les gusta más la difusión de la mentira.

      El canopo de la Villa Adriana no es exactamente una exedra, aquello es un lugar precioso, uno de los jardines que más me gustan. Así lo escribí en mi "Jardí Ardent". Creo recordar que en el jardín de la Villa Adriano hay dos o tres exedras, son como una especie de bancos semicirculares que invitan a la charla sosegada.
      Abrazos.

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