viernes, 31 de diciembre de 2010

The Lark Ascending

La alondra elevándose

The Lark Ascending - 1914 - Vaugham Williams.

Inspirado en el poema homónimo de George Meredith, Vaugham Williams compuso The Lark Ascending.

Sin ser una obra de lenguaje impresionista, las notas aladas del violín y el lienzo orquestal componen una pintura impresionista magnífica. Alguna influencia tendría Vaugham Williams de los impresionistas franceses, no en balde había estudiado en París con Ravel.

Las notas del violín vuelan muy alto igual que la alondra, la partitura para violín solista expresa el éxtasis y arrobo del canto del ave.

Con la habilísima utilización de una melodía dispuesta a modo de cadencia, Williams consigue expresar la libertad retórica que encontramos en el poema de Meredith.

La orquesta apoya a la melodía en varias secciones constantes, cada una de las cuales con su carácter específico. La primera es armoniosa y guarda conexiones con la pastoral barroca y con la siciliana. La segunda parece ir asociada a melodías populares, que nos recuerdan otros pasajes del propio Williams e incluso de Holst. La tercera, más rápida, la asociamos a ciertas danzas irlandesas o a una gigue de partitura flexible.

Resulta difícil pensar que el carácter diferenciado de las secciones que van sirviendo de fondo a la melodía vaya a tener una resolución conclusiva final, pues bien, Vaugham Williams, con maestría, propone un final perfectamente acabado.

Con las miniaturas románticas de Vaugham Williams (The Lark Ascending, Fantasia on Greensleves) con la obra de William Holst, o de Frederick Delius, o de William Walton se inicia un periodo de resurgimiento de la música inglesa que había quedado estancada después de la gran obra barroca de Purcell, tanto que más de uno había llegado a afirmar que Inglaterra era el “país sin música”.

Estos compositores, con su aportación de música pastoral de pequeña escala, recuperan el tiempo de carencias de la música británica que durante tantos años anduvo por un erial donde no fructificó ni clasicismo reflexivo ni la poética romántica que tantos monumentos dejó en el continente.

Con el uso de la pastoral barroca, la incorporación de danzas de suite -gigue, sicilianne- y la utilización de melodías populares Vaugham Williams pone en evidencia la carencia histórica que adolece la música británica.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Al pie de la torre de Babel

De la ebriedad nacieron las palabras,
del malentendido,
y todo tomaba su nombre objetivo,
y la palabra
era en Babel un hallazgo artístico.

Las desmesuras y exageraciones
eran muy toscas,
eran hipérboles que había que pulir
con exigencia.
Siempre casaban verdades con mentiras
para adornar
los muros de la torre que se levantaba.

Con firmeza despreciamos el valor del discurso,
para poder entender
las dimensiones de los sillares y de las bóvedas,
y la solidez
del castillo que, juntos, poco a poco
construimos
hasta la altura de los cúmulos nublados.

Fueron un calco los verbos y las palabras.
Vulgares parodias
de las envidias y odios entre hermanos.
Camaleones
que con inconstancia representaban copias
de vocablos hinchados,
hasta que en el subsuelo se enterró la ciencia
del bien y del mal.


original en catalán


De l’embriac en nasqueren els mots,
del malentès,
i tot prenia el seu nom objectiu,
i la paraula
era a Babel una troballa artística.

Les desmesures i exageracions
eren molt tosques,
eren hipèrboles que calia polir
amb exigència.
Sempre casaven veritats amb mentides
per adornar
els murs de la torre que s’aixecava.

Ferms menyspreàvem el valor del discurs
per poder entendre
dimensions dels carreus i de les voltes,
i la duresa
del castell que, plegats, a poc a poc
vam construir
fins a l’alçada dels cúmuls emboirats.

Foren un calc els verbs i les paraules.
Vulgars paròdies
de les enveges i odis entre germans.
Camaleons
que amb inconstància representaven copies
de mots inflats,
fins que al subsòl s’enterrà la ciència
del bé i el mal.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Contabilidad por partida doble

El hombre del Renacimiento se metió en todo. Revolucionó el mundo del arte, situó al hombre como escala de medida de todas las cosas y dio la vuelta al mundo.

Con el uso de la brújula y el astrolabio alcanzó los confines de los continentes y pudo colonizar territorios y extraer de ellos cuanto quiso, perfeccionó el uso de la pólvora para su uso en armas de agresión y ataque, en fin, un verdadero humanista.

Ideó sistemas para calcular los beneficios que conseguía con el mercadeo y así, gracias al ingenio de Luca Pacioli desarrolló el sistema contable por partida doble que, aún hoy en día, continuamos utilizando.

En efecto, según el sistema ideado por el fraile renacentista, cualquier transacción monetaria u operación comercial debe registrarse mediante dos apuntes, también los incrementos o pérdidas de valor, los beneficios y las pérdidas han de consignarse siempre por partida doble.

Fray Luca estableció las dualidades siguientes:

1. No hay deudor sin acreedor.

2. La suma que se adeuda a una o varias cuentas ha de ser igual a lo que se abona.

3. Todo el que recibe debe a la persona que da o entrega.

4. Todo valor que ingresa es deudor y todo valor que sale es acreedor.

5. Toda pérdida es deudora y toda ganancia acreedora.

Así pues, si compramos una jaula para el canario, anotaremos en una casilla que entra una jaula (mercadería) y en otra casilla que sale dinero (en el caso de que la paguemos).

El Debe y el Haber. Pérdidas y Ganancias. El Activo y el Pasivo. En aquel anotamos lo que tenemos y nos deben y en este lo que debemos. La diferencia entre ambos es lo que realmente tenemos, es nuestro capital.

¿De que se compone nuestro capital? Está claro que en el Activo hemos anotado la experiencia, los desengaños y el dolor sufrido y en el Pasivo deberemos anotar las grandes dosis de amor que aún no hemos abonado.

¿Dónde consignaremos la ironía y la capacidad de relativizar? ¿Estarán en el Debe o en el Haber?

Cierro los libros de contabilidad y las preguntas continúan de dos en dos, por partida doble, sin acabarse jamás.

sábado, 25 de diciembre de 2010

MIGUEL HERNÁNDEZ

En el último número de BARCAROLA - REVISTA DE CREACIÓN LITERARIA, que se ha dedicado a Miguel Hernández, se publica

Sustrato

https://francesccornado.blogspot.com/search?q=sustrato


texto que escribí para glosar la obra poética de este magnífico autor que tanto admiramos.

El número de la revista cuenta con textos de:

interior oscuro

Allò que he conegut
ho estimo i ho retinc
en l’àmbit del record

i endins, l’apassionament resta immòbil a la cova
obscura del pensament i en la claror de l’estiu.
Cogitatio immoderata que vius a la vall de llàgrimes.

traducción al castellano

Lo que he conocido
lo amo y lo retengo
en el ámbito del recuerdo

y dentro, el apasionamiento permanece inmóvil en la cueva
oscura del pensamiento y en la claridad del verano.
Cogitatio immoderata que vives en el valle de lágrimas.

Iannis Ritsos


POBLE


Un poble petit també lluita sense espases ni bales,
pel pa de tot el món, per la llum i la cançó.

Sota la seva llengua reté els crits i els visques
i si prova de cantar-los s'esberlen les pedres.



Noies voramar

Cercàveu, d'esquena a la platja, la sal assecada.
Serena va passar la barca, enlairant la vela.

Un vestit blanc us va oferir.
L'haguéssiu vist girant els ulls a l'horitzó.

La vela ennegrí de pena mentre s'allunyava.

martes, 21 de diciembre de 2010

EL CAMINANTE Y LA URRACA

Se publica en Haka Books (ediciones digitales) las dos versiones, en castellano y en catalán, de las prosas de

EL CAMINANTE Y LA URRACA

Soliloquios de un caminante que nos conduce a través de los tiempos por paisajes de la trama humana.




sábado, 18 de diciembre de 2010

Persecución y asesinato de la cordura de amor representado por los tormentos internos de la pasión bajo la dirección y llanto de la razón y la ironía.

Locura

En medio de los tormentos más ásperos
acaricio la presencia de tu rostro,
aunque de las manos
se me vayan jirones de carne,
porque mi derrota me corona
y mi alegría es mi desgracia.

Amo mi mal, en ti,
porque mi enfermedad es mi salud.

Un cangrejo maligno me corroe las tripas
hasta la muerte: paraíso que recobraremos.

Tengo cansados los ojos de derramar tantas lágrimas
y ahora los atravieso con un tenedor
para ver, en el dolor, la más bella de las imágenes
unas pupilas donde se refleja mi deseo.

He aquí el grado más elevado del juicio:
la locura de amor.

La campana de Hiroshima


La campana de Hiroshima no tiene badajo,
con un tronco han percutido el bronce
ciento cuarenta mil veces,
con ciento cuarenta mil golpes.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Adagio y fuga en Do menor, K 546


Mozart compuso no menos de diez obras independientes para ser interpretadas en las ceremonias masónicas, a estas diez se añadieron otras piezas circunstanciales creadas para acompañar las prácticas convencionales de su logia.

El Adagio y fuga en Do menor, K 546 se incluye muchas veces en el catálogo de la música masónica de Mozart y, aunque fue interpretado en varias ocasiones para los servicios masónicos, no pertenece estrictamente al canon de la masonería, ya que fue compuesta con otros propósitos. Fue escrita como una reflexión estética sobre una partitura anterior de estilo contrapuntístico.

El Adagio y fuga es una pieza dramática que demuestra el efecto que produjo en la imaginación de Mozart el estudio de la obra monumental de Bach y supone, además, un presagio de muchas de las invenciones de Beethoven, sobretodo en los aspectos más retóricos de la obra del músico de Bonn.

Cuando Mozart llegó a Viena en 1782 tuvo ocasión de consultar la extensa biblioteca musical del Barón van Swieten que contenía muchas partituras de Bach y Haendel. Mozart no entró en contacto con los maestros sajones hasta los 26 años, antes había estudiado en la Escuela Austro-italiana, herencia de J. J. Fux y el Padre Martini.

Su imaginación musical se estimuló. El contacto con las partituras de la biblioteca del Barón fue, con toda probabilidad, el factor más decisivo para que abandonara el estilo galante que con tanta eficacia había dominado en sus años de juventud. Pero más que de abandono, deberíamos hablar de apertura hacia una nueva dimensión, ampliación de horizontes, madurez formal, expansión..., es cuestión de palabras, pero es un cambio efectivo.

Ante estos cambios formales y de contenido y después del estudio y admiración de Bach y de Haendel, quedaba claro que Mozart no podría volver a ser nunca un compositor rococó y que a pesar de su admiración por Johann Christian Bach, ídolo de su juventud, toda influencia del Strum und Drang no haría mella en su estética musical.

Entre las obras que compuso bajo la influencia del último barroco contrapuntístico norte-alemán, se encuentra la Fuga en do menor para dos pianos, K 426 compuesta el 29 de diciembre de 1783, escrita precisamente un año después de su llegada a Viena, y cinco años después, el 26 de junio de 1788, Mozart instrumentó esta fuga para cuerda, bien para un cuarteto o para una pequeña orquesta reforzada por contrabajos que doblan. A la fuga le añadió una introducción de iguales proporciones en forma de adagio. Quedó de esta manera configurado el Adagio y fuga en Do menor, K 546, obra tensa y dramática que sus admirados hermanos masones quisieron incluir entre su música.