EL PUNT AVUI 12 DE MAIG DEL 2026
Llibres
Cornadó a la recerca de l’art inexistent
por David Castillo
Després dels molts interessants assaigs El silencio de Euterpe, una reflexió sobre la música, i sobretot, Arte deteriorado, en què explora els trencaments i les ferides de l’art, el poeta i arquitecte Francesc Cornadó ens ofereix ara Arte inexistente, una aproximació a les obres desaparegudes al llarg dels segles, les que reposen sota el mar o sota terra, o les que han quedat per a la memòria en incendis, inundacions, guerres, revolucions i altres desastres que provoquen maldecap a la història.
Cornadó és conegut per la seva àmplia obra poètica en català, que inclou títols com ara Doble tall, Els quatre miralls quadràtics d’en Quadreny i Sa Ximbomba, amb il·lustracions del malaguanyat Antonio Beneyto. A Arte inexistente, Cornadó ens diu que les obres que actualment tenim a la nostra disposició són una petita part de la produïda al llarg dels segles, la punta d’un iceberg grandiós. Vaig tenir aquestes sensacions caminant per la Vall dels Temples d’Agrigent o en les immenses selves sud-americanes, on sospites que a sota trobaràs vestigis de civilitzacions perdudes, cultures arxivades en l’immens plaer que suposa el temps i viure allunyat dels focus. Els fonaments de la nostra civilització són dosis d’aquestes cultures perdudes, suposicions dels estudiosos, científics o no, que es queden a esculpir el que ells creuen que va ser, segurament especulacions d’escassa base i rigor. Cornadó s’hi recrea mentre recorda obres robades i perdudes, altres destruïdes, “obres concretes” dissoltes en la memòria, que a la vegada, s’acabarà destruint. Ens diu que hi ha obres inexistents que esdevenen especulacions formals sobre el sentit o els límits de l’art, accions artístiques teòriques on l’artista explora o qüestiona conceptes com la destrucció, la invisibilitat, el silenci, l’enderroc, l’efímer i el palpable. El seu assaig resulta amè, didàctic, està ben escrit com un petit conjunt de reportatges, com un catàleg de la destrucció o desaparició causada pels homes.
Es diu que els diferents corrents de l’anarquisme nostrat plantejaven l’incendi o el saqueig d’una manera determinada com a noves pràctiques iconoclastes. En canvi, Joan Garcia Oliver va voler preservar monuments a Montserrat, Igualada, Vilafranca o les esglésies de Vilanova, fins i tot el barroc de la contrareforma protegit dels incendis pels nous iconoclastes. De fet, en un discurs cèlebre, Durruti afirmava “no ens importen les ruïnes perquè nosaltres heretarem la terra”. Arte inexistente m’ha recordat la història de la casa de Mario Praz, el museu viu que l’escriptor italià va dedicar a la seva mansió romana. Només que aquí tenim el testimoni del que ja no hi és, o està sepultat pel foc, les bombes o el robatori. En aquest fascinant recorregut, l’arquitecte reconstrueix un món perdut.
Traducción
Cornadó en busca del arte inexistente
por David Castillo
Después de muchos interesantes ensayos, El silencio de Euterpe, una reflexión sobre la música, y sobre todo, Arte deteriorado, donde explora las roturas y las heridas del arte, el poeta y arquitecto Francesc Cornadó nos ofrece ahora Arte inexistente, una aproximación a las obras desaparecidas a lo largo de los siglos, las que reposan bajo el mar o bajo tierra, o las que han quedado para la memoria en incendios, inundaciones, guerras, revoluciones y otros desastres que provocan dolores de cabeza a la historia.
Cornadó es conocido por su amplia obra poética en catalán, que incluye títulos como por ejemplo, Doble tall, Els quatre miralls quadràtics d’en Quadreny y Sa Ximbomba, con ilustraciones del malogrado Antonio Beneyto. En Arte inexistente, Cornadó nos dice que las obras que actualmente tenemos a nuestra disposición son una pequeña parte de la producida a lo largo de los siglos, la punta de un iceberg grandioso. Tuve estas sensaciones caminando por el Valle de los Templos de Agrigento o en las inmensas selvas sudamericanas, donde sospechas que debajo encontrarás vestigios de civilizaciones perdidas, culturas archivadas en el inmenso placer que supone el tiempo y el vivir alejado de los focos. Los cimientos de nuestra civilización son dosis de estas culturas perdidas, suposiciones de los estudiosos, científicos o no, que se quedan a esculpir lo que ellos creen que pudo haber sido, seguramente especulaciones de escasa base y rigor. Cornadó se recrea mientras recuerda obras robadas y perdidas, otras destruidas, “obras concretas” disueltas en la memoria, que a su vez, se acabará destruyendo. Nos dice que hay obras inexistentes que se convierten en especulaciones formales sobre el sentido y los límites del arte, acciones artísticas teóricas donde el artista explora o cuestiona conceptos como la destrucción, la invisibilidad, el silencio, el derribo, lo efímero y lo palpable. Su ensayo resulta ameno, didáctico, está bien escrito como un pequeño conjunto de reportajes, como un catálogo de la destrucción o desaparición causada por los hombres.
Se dice que las diferentes corrientes de nuestro propio anarquismo planteaban el incendio o el saqueo de una manera determinada como nuevas prácticas iconoclastas. En cambio, Joan García Oliver quiso preservar monumentos en Montserrat, Igualada, Vilafranca o las iglesias de Vilanova, incluso el barroco de la contrarreforma protegido de los incendios por los nuevos iconoclastas. De hecho, en un discurso célebre, Durruti afirmaba “no nos importan las ruinas porque nosotros heredaremos la tierra”. Arte inexistente me ha recordado la historia de la casa de Mario Praz, el museo vivo que el escritor italiano dedicó a su mansión romana. Solo que aquí tenemos el testimonio de lo que ya no está, o está sepultado por el fuego, las bombas o los robos. En este fascinante recorrido, el arquitecto reconstruye un mundo perdido.

Un honor, supongo,
ResponderEliminarSaludo Francesc.
Sí, Orlando, un honor. Lo mejor, sin embargo, fue la presentación, allí nos congregamos un grupo de amigos muy queridos.
EliminarSaludos.
Me congratulo de este artículo de Avui en que se habla de tu obra más reciente. Sé que estás orgulloso de ella y todos los que te conocemos de un modo u otro nos sentimos próximos a tu capacidad intelectual y creativa. Espero que tenga un recorrido fructífero y se convierta en una obra de referencia. Saludos.
ResponderEliminarMuchas gracias, Joselu. En efecto, esta reseña en el periódico me gusta, David Castillo ha sido muy generoso con su escrito.
EliminarNo sé que recorrido tendrá el libro, lo que sí sé es que me lo pasé muy bien escribiéndolo y muy contento de saludar a los amigos que vinieron a la presentación y a los amigos que leerán mi libro.
Saludos.
Muy descriptivo y sabroso comentario de Castillo. Celebro la acogida de la presentación, Francesc.
ResponderEliminarAmigo Fackel, las reseñas y críticas de David Castillo son siempre muy claras, es un escritor muy bueno.
EliminarGracias.
Salud.
Muy bien por el libro; muy bien por el artículo en l´Avuí.
ResponderEliminarTal como expone: "Los cimientos de nuestra civilización son dosis de estas culturas perdidas..." culturas que tu, con tu libro, nos ayudas a reecontrar.
Un abrazo
Salut
Miquel, tú conoces muy bien a David, es un buen amigo y muy buen escritor. Lo que dice sobre "Los cimientos..." parece la expresión de un constructor de culturas.
EliminarUn abrazo.
¡Enhorabuena, vuelves a salir en los papeles! El libro me está gustando mucho, como sabes, pero voy a poquitos para así saborearlo mejor, Por tanto, no lo he leído durante un par de horas en el balcón de mi casa, como no sé si se lo zampó David Castillo, o fue una boutade de las suyas en aquella tarde espléndida del 4 de mayo.
ResponderEliminarEs muy diferente el David Castillo un punto gamberrete de la presentación, tan amena, al de esa reseña periodística, un poco más convencional. Está bien también y, además, puede que te ayude a hincharte a vender libros y quizá más pronto que tarde te puedas comprar un Lamborghini como el de un joven futbolista llamado Lamine Yamal, cuya camiseta con su nombre detrás me he comprado hoy para poder ir por la calle tan ufano. Pero para eso tendrás que sacar la versión en catalán, si es que no lo has hecho ya (lo mismo le recomiendo a M.C. sobre el libro del gallo de su nieto Enzo, el futuro piloto de aeronaves (si la literatura no lo deriva por otros derroteros, que ojalá).
Un abrazo
Amigo Gran Uribe. David Castillo se zampa los escritos a gran velocidad, es un lector entusiasta.
EliminarEn la presentación dio muestras de una enorme creatividad y mucha cultura, nos lo hizo pasar muy bien. Agradezco mucho su reseña en el Avui.
Los libros se venden poco, solamente nos hinchamos del gustazo que da el escribirlos y de la compañía de los buenos amigos.
Los ensayos siempre los escribo en castellano, reservo el catalán para la poesía.
Abrazos.
Me alegra mucho este reconocimiento a tu labor.
ResponderEliminarMi enhorabuena.
Un abrazo.
Gracias Cayetano, parece que el libro les ha gustado a los de la crítica.
EliminarAbrazos.
Francesc:
ResponderEliminar¡Enhorabuena!
Intentaré hacerme con el ensayo.
He podido leer la crítica periodística directamente en catalán.
Lo dicho, enhorabuena.
Salu2.
Amigo Dyhego, muchas gracias. La editora me dice que la distribución es por toda España.
EliminarHas visto que en el blog he puesto una traducción al español de esa crítica, eres un amigo listo, la has leído directamente en catalán.
Saludos
Enhorabuena, estimado Francesc por tan estupenda reseña, un grato reconocimiento.
ResponderEliminarAbrazos
Gracias Milena, estoy contento con lo que han puesto en el periódico "Avui", David Castillo es un buen poeta y periodista, se leyó el libro y ha escrito la reseña con cariño.
EliminarAbrazos.
Como bien indicas en esta reseña tan estupenda el arte es una de las acciones mas satisfactorias, expansivas y sanadoras que puede el ser humano realizar.
ResponderEliminarMis felicitaciones a parte de esta entrada, a esa inquietud que tienes por ver más allá del paso del tiempo.
Un libro que ya está en (El libro Técnico de L.P.G.C.
Un abrazo
Amiga Bertha, me ha gustado mucho escribir este libro y después, con la presentación, poder ver a muchos amigos que me acompañaron.
EliminarLa editora María Luisa Samaranch ha hecho un gran trabajo de diseño y ahora me dice que el libro ya está en distribución por toda España.
Abrazos,