No me gusta el arte de la provocación, tampoco el arte que tiene que recurrir a consignas ideologías para justificarse.
No me gustan las obras de arte que han sido creadas como terapia para remediar los problemas personales de su creador.
No me gusta la flacidez emocional.
Rechazo la falta de rigor, lo fantasmagórico, lo tosco, lo chapucero, lo impreciso y la arrogancia del artistazo.
No me gusta el arte que habla de arte, sí aquel que se fundamenta en la forma como expresión en sí.
No me gustan los estilos "neo" y el arte por el arte.
No me gusta el predominio del concepto sobre la forma. Esto es, según Hegel, el anuncio de la muerte del arte. El arte que me gusta es el que se justifica con la forma y hace de ésta su expresión. La forma ya es el mensaje.
No me gusta el arte concebido como ética, creo que el arte es una cuestión estética.
No me gusta el arte ensimismado, me gusta el arte que describe y mira hacia adelante.

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