viernes, 16 de diciembre de 2022

La caída ya no es inminente

 

La caída ya no es inminente. ¡Ya está!, la caída ya ha comenzado. El precipicio tiene dimensiones espaciales y temporales.


Auguro una caída de una altura que va desde la ciudad serena a una distopía urbana, a una cacotopía donde transcurren todos los males, a un mundo indeseable habitado por un conglomerado de seres deformes.


Creo que la caída que ya hemos iniciado, tendrá una duración de más de setecientos años. Tomo como referentes otras caídas históricas en las que las gentes pasaron de contemplar el Arco del Triunfo a temblar ante el Arco del Fracaso. 


Después de unos siglos de ley y circo siguieron unas centurias de barro, chozas, miseria y feudalismo.

Setecientos años de miseria creativa nos esperan.


Responsables políticos, con vuestra altivez, ¿qué creéis que podéis hacer? –nada–


Hoy la acción política es irrelevante y su acción es ridícula y molesta.


No hay marcha atrás.


El hombre ya no es la medida de todas las cosas. Hoy, las grandes “cosas”, la globalidad, se miden con entidades diminutas, más pequeñas que el ombligo humano. 


Ante esto, a la política sólo le queda que enmudecer y retirarse.

lunes, 12 de diciembre de 2022

À la femme fatale

 


En el salón de las columnas de pórfido, junto al pedestal de una de ellas, se encontraban esparcidas por el suelo las armas afiladas.


Bovary era la madame que concitaba la revolución. Sin embargo, no se atrevía a empuñar ni puñales, ni dagas, ni ninguno de aquellos aceros cortantes.


La filistea Dalila era consciente de sus otras armas, pero sin pensarlo dos veces, tomó una daga de doble filo. 


En la memoria de todas ellas estaba Lilith, la primera mujer emancipada.


Carmen la cigarrera provocaba con sus movimientos de ida y vuelta. Ella ya tenía, escondida bajo su falda, una navaja y sabía usarla. El amor es un pájaro libre.


De Provenza llegaban las voces de la bella dama que no tiene piedad.


Lakmé, la que conoce el secreto de los venenos, hizo de espinas y puñales una corona para ceñirla sobre la testa del miedo masculino a la mujer emancipada.

 

El pórfido es una roca durísima. Es difícil que un escoplo pueda grabar una incisión en las columnas y, sin embargo, en la basa de una de ellas, se podía leer la siguiente inscripción:

à la femme fatale

 

domingo, 11 de diciembre de 2022

No les gustaban los niños


La mujer de Lot. Manuel Capdevila (1910-2006)
 
 
Cicerón en Tusculanes 1,48,114 decía:

Enseñaba Sileno que la mejor cosa para el hombre es, como mucho, no haber nacido y en segundo lugar morir cuanto antes posible.

Cicerón coincidía con Sófocles que había afirmado:
"Lo mejor es no haber nacido, pero si lo has hecho, lo mejor es volver hacia el lugar de donde se ha venido"

Coincidían Sófocles y Cicerón, a ninguno parecía que le gustaran los niños.

Tampoco gustaban a:
Emil Cioran,
Peter Wessel Zapffe,
Albert Caraco,
Seana Shiffrin,
Gerald Harrison,
Juilia Tanner,
Asheel Singh
Gustave Flaubert,
Brother Theodore,
David Attenborough,
Julio Cabrera,
Richard Stallman,​
Corinne Maier,
Fernando Vallejo,
Paul R. Ehrlich,
David Benatar,
Mark Twain,
Matti Häyry,
Nina Paley,
Serge Latouche,
Philipp Mainländer,
el poeta Al Ma'arri,
Guido Ceronetti,
Chris Korda,
Arthur Schopenhauer, ​
Doug Stanhope,
Thomas Ligotti,
​Philip Larkin.

Poetas, filósofos, escritores de distinto pelaje, dibujantes, cómicos…, veo que a muchos no les gustan los niños. Lo siento por ellos.