jueves, 21 de abril de 2011

Desde Duino

En una carta enviada desde Duino, Rainer Maria Rilke le escribe a Marie von Thurn und Taxis:

Nada comprendo mejor de la vida de los dioses (que sin duda siempre se renueva y reproduce y es incontestable en el terreno del espíritu) que el momento en que se ocultan. ¿Qué sería de un dios sin la nube que lo protege de las miradas, qué sería de un dios manoseado? Duino es la nube de mi ser. Irme lejos, lejos, y vivir en el retiro. Usted siente lo mucho que lo necesito.

Jaime D. Parra

Jaime D. Parra
en su libro HUELLAS VACÍAS y desde su jardín hipostodomo
nos deja unos poemas urbanos que trascienden la Teoría General de la Urbanización y se sitúan entre la retórica y el símbolo.


[2]
Quiebra un semáforo
y asesina un ángel.

Siembra de flores el asfalto
Y con talco virgen
Lavan su sangre,
Mientras la vida huye
A su eternidad remota.

[3]
Incierta luz de las avenidas,
Oquedades entre los edificios,
Mármoles que esconden
Cuerpos de cal derruida.

[9]
Calles y vidrios.
Caen lágrimas trémulas
De los tejados grises.
Baja la cal antigua
Por las cañerías viejas.

Tienen las ciudades
La forma de las funerarias.

[12]
De neón rojo y verde,
Flechas que indican
Paraísos
Para corazones vacíos.

La bajada al infierno
Sin Dante ni Virgilio.

miércoles, 20 de abril de 2011

Arriben els bàrbars

imagen: Francesc Cornadó . Llibreta Negra

Llegan los bárbaros

Tuvimos que buscar un nombre para cada cosa,
ahuyentar la mala suerte y dejar
que poco a poco se iluminara el peñón
con la luz forastera del faro de Alejandría.

Suevos y alanos han pisado las mismas piedras
y los árboles han dado flores
en primaveras lluviosas
y las mujeres han cosechado las granadas
y han hecho, con sus granos,
mosaicos de teselas rosadas.

Nada debe quedar fuera del paraíso
ni siquiera los pabellones de aquellos verdugos
que se han convertido víctimas;
pues el viaje va más allá
de una telaraña de hilos de plata.

Paso y, sin girar el rostro,
veo el carro de Apis y a sus oficiantes
y extendiendo la mirada dispongo mi caña
con un anzuelo de aguja fina,
no con el arpón ganchudo,
pues pesco sólo los peces suicidas
del mar Etrusco.

Mientras, en los parlamentos de piedra
alaban las tecnologías del viento,
los combates de marfil
y el arrebato estéril de los riscos salvajes.

Siempre han sido bárbaros y clásicos, todos,
quienes han destruido los imperios levantados
encima de los cimientos del olvido,
encima de las Arcadias desérticas,
encima de la cabeza coronada del rey embrujado,
encima de las cuevas que contenían cabezas cortadas,
encima del gas del holocausto
y encima de la sangre de siempre.

Permanece, a pesar de los derribos,
la reconstrucción para poder continuar.


original en catalán



Arriben els bàrbars

Cal cercar el nom de cada cosa
foragitar la mala astrugància i deixar
que a poc a poc s’il•lumini el penyal
amb la llum forastera del far d’Alexandria.

Suebs i alans han trepitjat les mateixes pedres
i els arbres han donat flors
en primaveres plujoses
i les dones han collit les magranes
i n’han fet, dels seus grans,
mosaics de tesel•les colrades.

Res ha de quedar fora del paradís
ni tan sols els pavellons d’aquells botxins
que han esdevingut víctimes;
car el viatge va més enllà
d’una teranyina de fils d’argent.

Passo i, sense girar la cara,
veig el carro de l’Apis i els seus oficiants
i amb l’esguard estès llenço la canya
amb un ham d’agulla dreta,
no pas amb l’arpó ganxut,
car pesco només els peixos suïcides
del mar Etrusc.

Mentre els parlaments de pedra
lloen les tecnologies del vent,
els combats d’ivori
i la rauxa estèril del Cavall Bernat,

Sempre han estat bàrbars i clàssics, tots,
els qui han desfet els imperis
i al damunt dels fonaments de l’oblit,
al damunt d’Arcàdies desèrtiques,
al damunt de la testa coronada del rei embruixat,
al damunt dels coves que contenien caps tallats,
al damunt del gasós holocaust
i al damunt la sang de sempre roman
la reconstrucció per continuar.

El mejor fanzine


El
29 SALON INTERNACIONAL DEL COMIC DE BARCELONA
ha concedido el Premio al Mejor Fanzine Español a
EL NAUFRAGUITO.

¡Enhorabuena!

Felicitamos a Ceferino Galán, el artífice de esta publicación. Él es quien lo piensa, lo escribe, redacta, elige el papel y la tipografía (que en cada número suele ser distinto), recorta las hojas, las cose o las pega, lo encuaderna, hace recortes y filigranas en el papel. Por si esto fuera poco, colocado en la solapa de la contracubierta, añade en cada número, El Mininaufraguito, que es como el hermanito pequeño del fanzine.

El propio Ceferino Galán que es el editor, redactor, productor, guionista, corresponsal, consejero, secretario, distribuidor, comercial, transportista..., en la recepción del Premio ha declarado que “el fanzine acostumbra a ser algo de paso, una cantera, pero en nuestro caso no es así, llevamos 22 años trabajando, hemos publicado 87 números, y todavía no nos hemos cansado”

Felicidades

sábado, 16 de abril de 2011

Límite personal

- Vamos a descansar, urraca, junto al lago de juncos. La superficie de las aguas refleja el vuelo de los estorninos. Estos pájaros trazan círculos en el cielo como las ondas del agua.

Ves mi rostro reflejado también en el lago. Mi rostro parece el de un Narciso viejo y ocioso. Un perfil de doble línea que delimita la imagen en movimiento sobre el agua.

- Chac, chac, chac, chac, chac.

-Cuanto más contemplo mi rostro en el agua, más difuminada me parece la ondulación del líquido y más admiro mi semblante. La autocontemplación me oculta el lago y los juncos.

Más allá del perfil se extienden las aguas en ondas suaves, casi imperceptibles. La imagen de mi rostro se perfila sólo en la pequeña extensión que las aguas le otorgan.

Mi perfil depende del agujero que las aguas me dejan, he aquí la frontera de mi intimidad.

Vivimos en el agujero que los otros nos dejan, también aquí hay fronteras.

Hablar y pensar

Fotografía: Còssima Cornadó

Hablar bien es pensar bien, y al revés. La palabra hace el pensamiento. Palabra y pensamiento forman una simbiosis y un intercambio de nutrientes y parece que en esta cuestión ya se han puesto de acuerdo lingüistas y filósofos.

A todo juego de palabrería, a la charla, al diálogo, al monólogo o al circunloquio en catalán lo llamamos también enraonar, es decir, poner en razón.

No importa la lengua utilizada: catalán, sardo, castellano, napolitano o rumano, todas ellas son un latín mal hablado. Yo diría que las lenguas resultantes son el resultado de la pereza, del ahorro de fuerzas y de la simplificación. Todos tendemos a reducir el esfuerzo y en eso, la lengua no iba a ser menos, ocurres sobre todo cuando nos ponemos a teclear en el móvil, entonces llegamos a hacer una lengua tan esquemática como el lenguaje de los monos que se entienden con gestos, gritos y sonidos guturales.

La ley del mínimo esfuerzo, no debe significar, sin embargo, una merma de calidad ni en la lengua ni en el pensamiento, sino todo lo contrario. Ya hemos podido comprobar que el ahorro ha dado buenos resultados. Esto lo han constatado tanto los poetas como los directores de cajas de ahorros, los primeros haciendo los versos más inspirados, concentrando la belleza con una utilización mínima de palabras, y los segundos dando, sólo, un vistazo a la cuenta de Pérdidas y Ganancias.

Ya sea con ahorro o sin él, debemos construir frases y pensamientos con orden y sin afectación, como la arquitectura, poniendo los ladrillos bien trabados y aparejados, con orden para que se aguante el edificio. Si los ladrillos están mal puestos la pared sale alabeada o torcida y la frase puede salir así: Oferta, tenemos calcetines para niños de lana. O puede pasar que utilizemos materiales inadecuados: si compras dos chuscos te regalamos una rústica. Esto es el reflejo de un pensamiento desordenado.

Cuando se utilizan materiales de importación para hacer cubiertas o ventanas puede que estos no se adapten a nuestra climatología y empiece a entrar agua y viento por todas partes. Puede soplar así: A pesar de las sanciones por overbooking las compañías de low cost han visto incrementado su cash folw.

En nuestros idiomas se ha eliminado el juego de sílabas cortas y largas que tenían las lenguas clásicas. Esto ha sido por pereza y aquí no se escapa ningún idioma, ya que la pereza campa por todas partes, pues es más fácil pronunciar todas las sílabas de la misma longitud que hacer troqueos, yambos u otros pies.

Ahora no hacemos hexámetros ni nos acompañamos con la lira, pero hemos hecho una métrica de sílabas unidimensionales con los recursos del acento y el diptongo que no está mal.

De la pereza métrica salió el tetrástrofo monorrimo de Berceo y el soneto. Dante y Petrarca lo hicieron muy bien. Costa Llobera hizo versos magníficos recuperando, con la métrica perezosa, el verso clásico de Horacio, y Carles Riba levantó un monumento recuperando el hexámetro de Homero y Góngora, Quevedo y Lope hicieron verdaderos encajes de bolillos.

Del latín mal hablado y con detritus de otras procedencias hemos hecho un patrimonio, y legítimo es preservar los patrimonios y los ahorros, pero también cabe cuestionarse si vale la pena tantas querellas y peleas para defender una herencia hecha de elementos deteriorados y restos de procedencias dispares.

viernes, 15 de abril de 2011

El lamento de Zoroastro

imagen: Francesc Cornadó . Llibreta Negra

El lamento de Zoroastro

De nada han servido
las tres metamorfosis,
las cátedras de la virtud,
las mujeres viejas y las mujeres jóvenes.

Nada han hecho
los alucinados del otro mundo,
los eruditos, los tránsfugas
los sacerdotes y los misericordiosos.

- ¡Lo siento Nietzsche! -

Todo es como siempre:
los nuevos ídolos, la chusma
y la mordedura de la víbora;
el pálido criminal
y las moscas de la plaza pública.

Ningún signo nos descubre la canción del borracho.

El caminante sigue perdido, errando
de puntillas por la ladera abajo.

original en catalán

El lament de Zoroastre

De res han servit
les tres metamorfosis,
les càtedres de la virtut,
les dones velles i les dones joves.

Res no han fet
els al•lucinats de l’altre món,
els erudits, els trànsfugues
els sacerdots i els misericordiosos.

- Ho sento Nietzsche! -

Tot és com sempre:
els nous ídols, la xurma
i el mossec de l’escurçó;
el pàl•lid criminal
i les mosques de la plaça pública.

Cap signe no albira la cançó de l’embriac.

El caminant encara erra perdut
de puntetes baixant per l’aiguavessant.

jueves, 14 de abril de 2011

Viaje a Citerea

ANTOINE WATTEAU Le Pèlerinage à l’île de Cythère (1717) - huile sur toile (194 x 129)
Paris - Musée du Louvre

Un Voyage à Cythère

Mon coeur, comme un oiseau, voltigeait tout joyeux
Et planait librement à l'entour des cordages;
Le navire roulait sous un ciel sans nuages;
Comme un ange enivré d'un soleil radieux.

Quelle est cette île triste et noire? — C'est Cythère,
Nous dit-on, un pays fameux dans les chansons
Eldorado banal de tous les vieux garçons.
Regardez, après tout, c'est une pauvre terre.

— Île des doux secrets et des fêtes du coeur!
De l'antique Vénus le superbe fantôme
Au-dessus de tes mers plane comme un arôme
Et charge les esprits d'amour et de langueur.

Belle île aux myrtes verts, pleine de fleurs écloses,
Vénérée à jamais par toute nation,
Où les soupirs des coeurs en adoration
Roulent comme l'encens sur un jardin de roses

Ou le roucoulement éternel d'un ramier!
— Cythère n'était plus qu'un terrain des plus maigres,
Un désert rocailleux troublé par des cris aigres.
J'entrevoyais pourtant un objet singulier!

Ce n'était pas un temple aux ombres bocagères,
Où la jeune prêtresse, amoureuse des fleurs,
Allait, le corps brûlé de secrètes chaleurs,
Entrebâillant sa robe aux brises passagères;

Mais voilà qu'en rasant la côte d'assez près
Pour troubler les oiseaux avec nos voiles blanches,
Nous vîmes que c'était un gibet à trois branches,
Du ciel se détachant en noir, comme un cyprès.

De féroces oiseaux perchés sur leur pâture
Détruisaient avec rage un pendu déjà mûr,
Chacun plantant, comme un outil, son bec impur
Dans tous les coins saignants de cette pourriture;

Les yeux étaient deux trous, et du ventre effondré
Les intestins pesants lui coulaient sur les cuisses,
Et ses bourreaux, gorgés de hideuses délices,
L'avaient à coups de bec absolument châtré.

Sous les pieds, un troupeau de jaloux quadrupèdes,
Le museau relevé, tournoyait et rôdait;
Une plus grande bête au milieu s'agitait
Comme un exécuteur entouré de ses aides.

Habitant de Cythère, enfant d'un ciel si beau,
Silencieusement tu souffrais ces insultes
En expiation de tes infâmes cultes
Et des péchés qui t'ont interdit le tombeau.

Ridicule pendu, tes douleurs sont les miennes!
Je sentis, à l'aspect de tes membres flottants,
Comme un vomissement, remonter vers mes dents
Le long fleuve de fiel des douleurs anciennes;

Devant toi, pauvre diable au souvenir si cher,
J'ai senti tous les becs et toutes les mâchoires
Des corbeaux lancinants et des panthères noires
Qui jadis aimaient tant à triturer ma chair.

— Le ciel était charmant, la mer était unie;
Pour moi tout était noir et sanglant désormais,
Hélas! et j'avais, comme en un suaire épais,
Le coeur enseveli dans cette allégorie.

Dans ton île, ô Vénus! je n'ai trouvé debout
Qu'un gibet symbolique où pendait mon image...
— Ah! Seigneur! donnez-moi la force et le courage
De contempler mon coeur et mon corps sans dégoût!

— Charles Baudelaire


Un viaje a Citerea

Mi corazón, como un pájaro, revoloteaba alegre
Y planeaba libremente alrededor de las jarcias;
El navío rolaba bajo un cielo sin nubes,
Cual un ángel embriagado de un sol radiante.

¿Qué isla es ésta, triste y negra? —Es Citerea,
Nos dicen, país celebrado en las canciones,
El dorado banal de todos los galanes en el pasado.
Mirad, después de todo, no es sino un pobre erial.

—¡Isla de los dulces secretos y de los regocijos del corazón!
De la antigua Venus, soberbio fantasma
Sobre tus aguas ciérnese un como aroma,
Que satura los espíritus de amor y languidez.

Bella isla de los mirtos verdes, plena de flores abiertas,
Venerada eternamente por toda nación,
Donde los suspiros de los corazones en adoración
Envuelven como incienso sobre un rosedal

Donde el arrullo eterno de una torcaz
-Citerea no era sino un lugar de los más áridos,
Un desierto rocoso turbado por gritos agrios.
¡Yo, empero, vislumbraba un objeto singular!

No era aquello un templo sobre las umbrías laderas,
Al cual la joven sacerdotisa, enamorada de las flores,
Acudía, encendido el cuerpo por secretos ardores,
Entreabriendo su túnica las brisas pasajeras;

Pero, he aquí que rozando la costa, más de cerca
Para turbar los pájaros con nuestras velas blancas,
Vimos que era una horca de tres ramas,
Destacándose negra sobre el cielo, como un ciprés.

Feroces pájaros posados sobre su cebo
Destruían con saña un ahorcado ya maduro,
Cada uno hundiendo, cual instrumento, su pico impuro
En todos los rincones sangrientos de aquella carroña;

Los ojos eran dos agujeros, y del vientre desfondado
Los intestinos pesados caíanle sobre los muslos,
Y sus verdugos, ahítos de horribles delicias,
A picotazos lo habían absolutamente castrado.

Bajo los pies, un tropel de celosos cuadrúpedos,
El hocico levantado, husmeaban y rondaban;
Una bestia más grande en medio se agitaba
Como un verdugo rodeado de ayudantes.

Habitante de Citerea, hijo de un cielo tan bello,
Silenciosamente tu soportabas estos insultos
En expiación de tus infames cultos
Y de los pecados que te ha vedado el sepulcro.

Ridículo colgado, ¡tus dolores son los míos!
Sentí, ante el aspecto de tus miembros flotantes,
Como una náusea, subir hasta mis dientes,
El caudal de hiel de mis dolores pasados;

Ante ti, pobre diablo, inolvidable,
He sentido todos los picos y todas las quijadas
De los cuervos lancinantes y de las panteras negras
Que, en su tiempo, tanto gustaron de triturar mi carne.

—El cielo estaba encantador, la mar serena;
Para mí todo era negro y sangriento desde entonces.
¡Ah! y tenía, como en un sudario espeso,
El corazón amortajado en esta alegoría.

En tu isla, ¡oh, Venus! no he hallado erguido
Mas que un patíbulo simbólico del cual pendía mi imagen...
—¡Ah! ¡Señor! ¡Concédeme la fuerza y el coraje
De contemplar mi corazón y mi cuerpo sin repugnancia!

miércoles, 13 de abril de 2011

Esperanza

-que tot està per fer i tot és possible-

que todo está por hacer y todo es posible

Este verso tan inspirado de Miquel Martí i Pol nos lo repiten con frecuencia.
Viene a ser como el lema publicitario de la esperanza. Es, por otra parte, una llamada a la acción o un acicate para la lucha optimista y, en momentos de crisis o de inflexión de los valores, puede tener cierta eficacia como apelación, providencia o convocatoria. De todas maneras y a la vista de la amarga lección que nos ofrece la historia, albergo pocas esperanzas y creo que de todo esto que está por hacer se hará bien poca cosa, es más, creo que no hay nada a hacer.

Mientras reflexionamos entre si hay mucho o poco por hacer o en deducir como lo haremos, ahí va el poema de Miquel Martí i Pol:

Ara mateix


Ara mateix enfilo aquesta agulla
amb el fil d'un propòsit que no dic
i em poso a apedaçar. Cap dels prodigis
que anunciaven taumaturgs insignes
no s'ha complert, i els anys passen de pressa.
De res a poc, i sempre amb vent de cara,
quin llarg camí d'angoixa i de silencis.
I som on som; més val saber-ho i dir-ho
i assentar els peus en terra i proclamar-nos
hereus d'un temps de dubtes i renúncies
en què els sorolls ofeguen les paraules
i amb molts miralls mig estrafem la vida.
De res no ens val l'enyor o la complanta,
ni el toc de displicent malenconia
que ens posem per jersei o per corbata
quan sortim al carrer. Tenim a penes
el que tenim i prou: l'espai d'història
concreta que ens pertoca, i un minúscul
territori per viure-la. Posem-nos
dempeus altra vegada i que se senti
la veu de tots solemnement i clara.
Cridem qui som i que tothom ho escolti.
I en acabat, que cadascú es vesteixi
com bonament li plagui, i via fora!,
que tot està per fer i tot és possible.

Miquel Martí i Pol

traducción


Ahora mismo


Ahora mismo enhebro esta aguja
con el hilo de un propósito que callo
y empiezo a remendar. Ninguno de los prodigios
que anunciaron taumaturgos insignes
se ha cumplido, y los años pasan deprisa.
De nada a poco, y siempre con viento de cara,
qué largo camino de angustias y silencios.
Y aquí estamos, donde estamos, más vale saberlo y decirlo
y asentar los pies en la tierra y proclamarnos
herederos de un tiempo de renuncias
en que el ruido ahoga las palabras
y con muchos espejos deformamos la vida.
De nada nos vale la añoranza o el lamento,
ni el toque de displicente melancolía
que nos ponemos por jersey o por corbata
cuando salimos a la calle. Tenemos apenas
lo que tenemos y basta: el espacio de historia
concreta que nos toca, y un minúsculo
territorio en que vivirla. Pongámonos
de pie otra vez y que se escuche
la voz de todos solemnemente y clara.
Gritemos quiénes somos y que todo el mundo lo escuche.
Y al acabar que cada cual se vista
como bien le plazca y ¡despertaos!
que todo está por hacer y todo es posible.

Miquel Martí i Pol

martes, 12 de abril de 2011

Ralea

Del libro
El caminante y la urraca


Dentro y fuera de la ciudad las peleas son constantes. Discusiones, gritos, chillerías y bataholas. Total un pandemónium, un cafarnaún, una olla de grillos, parece una concentración de rapaces gañendo.

- ¡Ay, urraca querida! Aún recuerdo aquel escándalo en el campo, donde te encontrabas enfrascada, graznando junto con tus congéneres. Había una vaca muerta, tendida sobre el barro y vosotras con vuestros picos negros no podíais romper su pellejo para acceder a las vísceras rosadas. Mientras, los cuervos iban directamente a los ojos y a la ubre flácida del cadáver. Las urracas graznabais estrepitosamente para atraer la atención de los buitres, para que acudieran y destriparan la vaca muerta y abrieran sus carnes. Sabíais que las grandes rapaces engullirían la carne y las tripas, pero dejarían, al menos, algún hueso para repasar y de ahí obtendríais alimento.

¡Cuán estudiado tenéis esto de sacar provecho de los cadáveres!

De hecho, todos somos de la misma ralea: el bípedo sin plumas y el pájaro de mal agüero.

El caso es rapiñar y aprovecharse de vivos y muertos. Unos directamente a los ojos, otros a las ubres o a chupar de la teta, unos parlotean para llamar la atención, otros destripan cuanto encuentran y meten el pico y la espada donde convenga para procurarse el sustento. Algunos, con más sutileza, también parlotean y echan discursos para conseguir que otros usen la espada o el machete y les mantengan con todo boato.