Detalle del Juicio Final. La barcaza de Caronte (1536-1541)
Miguel Ángel
¡Qué cruel eres, Belleza!
Lo que el amor no redimió
tampoco tú lo has licenciado
y en un baile de máscaras has visto
como danzaba la razón
de los desgraciados.
No sé en qué esfera del infierno
te encuentras, pero ahí te quedarás
y tú Caronte, depón los remos,
hoy has acabado tu trabajo,
deja que tu barcaza se hunda
en el Río de los Muertos,
no necesitamos barqueros infernales.
Fuimos polvo de estrellas
y volveremos a serlo.

El poema traza un viaje desde la desilusión hasta una forma de reconciliación cósmica. Un final perfecto para el poema "Fuimos polvo de estrellas y volveremos a serlo".
ResponderEliminarTodo vuelve a ser, en algún momento, lo que fue, aunque nunca lo sepamos.
ResponderEliminarSaludos,
J.
No hay nada que dure, que sea "para siempre".
ResponderEliminarNo fuimos nada, polvo, aunque sea de estrellas, poco somos, y el futuro que nos depara el tiempo, el mismo que le depara a la belleza, también será polvo...aunque sea de estrellas.
Salut