En medio del bullicio se agradece el aburrimiento avaro de aquellos individuos que hablan poco y que son capaces de observar la realidad con objetividad precisa, sin que su visión se vea alterada por el color del cristal con que se miran las cosas.
La forma y el color del cristal deforman, son como las pasiones y los prejuicios. Conseguir sustraerse de ellos es, quizá, la forma más elevada de la inteligencia -hablo de la inteligencia natural, no de la inteligencia artificial.
Es muy raro encontrar personas capaces de ver la realidad con absoluta objetividad y si por ventura topamos con alguna de ellas, comprobaremos que nos hallamos delante de alguien muy inteligente pero completamente insoportable y aburridísimo.
Es una inteligencia aburrida y tranquilizadora.

Tuve un amigo, desgraciadamente desaparecido, que encajaría en las características del primer párrafo. Aunque tras su apariencia tranquila y conducta callada bullía un tipo con nervio y capacidad discernadora siempre en acción. Quienes nos conocían, a él y a mí, se sorprendían de que nos compenetráramos tanto siendo de caracteres aparentemente tan diferentes. No se daban cuenta que toda apariencia es, como se suele decir, engañosa. Tal vez nos vinculaba ante la vida una actitud de inteligencia natural y una sinceridad generosa en la búsqueda de una interpretación a las cosas que hoy se ha perdido.
ResponderEliminarPor otra partem dudo que se pueda ver la realidad con absoluta (subrayada) objetividad. Estamos muy mediatizados tanto por los objetivos de vida como por la limitación de nuestros conocimientos. Como ser objetivos es casi imposible (o sin casi) prefiero elegir los términos comprensión y honestidad a la hora de valorar, juzgar o simplemente participar de los acontecimientos. Salud siempre.
Amigo Fackel, es muy difícil, sustraerse de la emoción, de la subjetividad, del tópico, del prejuicio... hay una gran cantidad de cosas irracionales que enmascaran el asunto, "in media res", se meten en medio de él. Por otra parte, creo que si llegamos a meternos en el meollo de la objetividad seríamos más objetos que sujetos.
EliminarSalud.
La sociedad extremadamente mercantilista nos convirtió en objetos hace mucho tiempo.
EliminarAmigo Fackel, nos han convertido en consumidores.
EliminarYo a veces lo intento y alguna vez lo consigo. Entonces te miran como si fueras un bicho raro.
ResponderEliminarEn los inicios de este blog se me ocurrió una vez escribir una entrada sobre Hitler y el nazismo y me cayó una bronca monumental de un filonazi o similar. Poco después se me ocurrió hacer una entrada comentando los crímenes de Stalin y me cayó la bronca de otro talibán de la extrema izquierda que no admitía que su dios Iósif fuera un asesino. Ambos me llamaron mentiroso y me acusaron de ser del bando opuesto al de ellos. Eentonces me dije si la extrema derecha y la extrema izquierda me ponen a parir estaré en lo correcto.
Salut.
Amigo Cayetano, estamos expuestos a las miradas y a las agresiones de los intolerantes.
EliminarTe metiste en un buen lío, hablar de los extremos y ponerlo en el blog es dar carnaza a los caníbales talibanescos, te pueden llamar de todo.
Salud.
Tuve un vecino, ya mayor, que era tal cual. Me divertía "conversando" con él porque muy de cuando en vez soltaba alguna frase muy escueta como para recordarme que seguía con vida. Inteligente era, si, pero sin estudios. Creo que por eso era escueto de palabra. Un abrazo.
ResponderEliminarAmigo Gil la contención en la palabra, como en casi todo lo demás, es algo positivo, siempre he agradecido la discreción, aborrezco la palabrería, el aspaviento, lo arrebatado.
EliminarAbrazos
La objetividad siempre es objetiva, de hecho es un criterio absoluto. No admite grados: o se objetivo, o no se es objetivo
ResponderEliminarLo dificil de ser objetivo es que requiere ser honesto y eso es muy dificil.
Saludos.
Amic Puigcarbó, la realidad es infinitamente más rica que toda nuestra subjetividad. Conviene ser completamente objetivo para llevar a cabo la mayoría de las actividades humanas, especialmente aquellas que tienen que ver con nuestro confort, habitabilidad, salud y producción. Te digo que no puedo asegurar la estabilidad de una estructura sustentándola sobre unas emociones o una sueños.
EliminarSalut
Temo no cumplir con el parámetro establecido, FRancesc, hoy, aunque lo intento, me cuesta ser objetivo; tiro más bien pot lo relativo.
ResponderEliminarUn abrazo
Amic Miquel, una mirada objetiva sobre la realidad y asimilarla es imprescindible para ver el "per què de tot plegat".
EliminarSalut.
No estoy muy seguro de saber lo que es la realidad, ni si es posible verla con absoluta objetividad. Incluso dudo de saber bien qué significa objetividad. Quizás el hecho de ser fotógrafo de estudio, me influye, pues me he pasado media vida viendo cómo, para un mismo objeto o sujeto, las mínimas modificaciones en la dirección o calidad de las luces, ofrecían apariencias diferentes.
ResponderEliminarVer cómo la percepción de esos objetos/sujetos depende más de un factor externo que de ellos mismos, es algo que invita a la reflexión. Un saludo.
Amic Ricard, la realidad se presenta ante nosotros con todas sus dimensiones, tenemos que observarla intentando comprender estas medidas, sus luces y sus sombras, debe ser una mirada objetiva, exenta de prejuicios y tópicos que no hacen más que enmascarar.
EliminarAquí, me gustaría proponer el debate clásico-romántico de la percepción de la realidad: ¿la belleza está en el objeto en sí, o está en la mirada del espectador?
Salud.
En mi modesto entender, la belleza está en el objeto en sí. Y la mirada del espectador, la magnifica o la minimiza.
EliminarAmic Ricard, mi mirada es absolutamente clásica, y estoy con el concepto clásico de belleza, aquel que dice que la belleza está en el objeto -las proporciones, la composición, la armonía...-
EliminarLuego más tarde viene la mirada romántica, la que pone el cristal de las emociones delante de los ojos y el color de ese cristal puede deformar o transformar la realidad.
Soy clásico y puedo admitir alguna contradicción romántica, tantas que las podría contar con los dedos de una oreja.
Salud.
Intento ver las cosas con objetividad, aunque sé que eso es difícil. Lo digo porque reconozco que de una persona a la que no trago ni puedo ver ni en pintura (no necesariamente por sus ideas, sino por otras cosas) me resulta difícil apreciar equilibradamente sus razonamientos.
ResponderEliminarLo que ocurre es que con los años tengo cada vez menos certezas de esas que consideraba irrefutables cuando era "más joven". Se me han ido cayendo idolillos (personas o ideas) de sus pedestales y no he incorporado otros en su lugar, pero no me importa. Solo tengo claras algunas cosas que me inculcaron mis padres con su ejemplo, más que con sus palabras. Verbigracia: tener vergüenza y ser honrado, no engañar al prójimo a sabiendas, ser fiel a la palabra dada, cosas sencillitas así.
Por lo demás, procuro irme adaptando a los nuevos tiempos si no quiero quedarme en la edad de piedra, pero reconozco que me resulta difícil, casi tanto como lo de ser objetivo siempre.
Un abrazo.
Amigo Gran Uribe, van pasando los años y vamos cambiando nuestra manera de ver la realidad. La realidad también va cambiando y nosotros al pairo y procurando adaptarnos. La objetividad absoluta debe ser una cosa inhumana y creo que bastante aburrida, pero reconozco que para algunas cosas es indispensable una mirada y un proceder objetivos: evitar caer en los tópicos y los prejuicios, evitar siempre la mitomanía, la obcecación, el arrebato, la ideas monolíticas y saber que todo es ondulante.
EliminarSalud.
Si me hubieran hecho objeto sería objetivo, pero me hicieron sujeto.
ResponderEliminarUn abrazo.
Amigo Pitt, somos sujetos hacientes y pacientes. A veces nos toca hacer y pringarnos las manos y a veces soportar la acción del verbo con todo su peso.
EliminarAbrazos,
Es que los tipos equidistantes como yo somos aburridos y dignos de desconfianza.
ResponderEliminarAquello de "vive y deja vivir" ha pasado al desván o al Cementerio de Los Libros Olvidados.
Prefiero mantener una mirada fria y sin polaridad, a acabar cortocircuitado.
Saludos.
Amigo Rodericus, aprecio más la equidistancia que el arrebato o el maniqueísmo. yo creo que la equidistancia no es aburrida.
EliminarMe gusta más la mirada fría que la vehemencia encendida.
Salud.
Francesc:
ResponderEliminar¡es tan tan tan difícil hacerse una idea clara de las cosas!
Salu2.
Amigo Dyhego, ciertamente es muy difícil, ver con claridad, hay demasiadas veladuras que nos impiden una mirada objetiva.
EliminarHay veladuras malignas como los tópicos, la manipulación de la información, los prejuicios, el ruido mediático, la mitomanía, lo esotérico, las ciencias brujas...
Saludos.