lunes, 25 de febrero de 2019

La arquitectura escultórica más bella



El Partenón ha sido considerado como la obra de arquitectura más bella de todos los tiempos. Coincido. Las proporciones y la armonía de su composición parecen insuperables.

Los griegos, sin embargo, siempre tuvieron un concepto más escultórico que arquitectónico de todas sus construcciones, especialmente de los templos.

La arquitectura griega se levantó para ser vista desde el exterior. El espacio interior pasa desapercibido, la gran fuerza escultórica de la composición ejerce una supremacía que anula la función de cobijo de la arquitectura.

Bruno Zevi dice que el defecto de la arquitectura griega “consiste en la ignorancia del espacio interno; la gloria en la escala humana".
Creo que hay que dar la razón a Zevi.  Los griegos siempre consideraron la arquitectura (para ellos la construcción simbólica) como un objeto escultórico, el espacio "habitable" queda incluido en el interior, casi a escondidas. La cella-naos queda rodeada por un espacio de transición formado por la stoa y por el pronaos y muchas veces incluso el opistodomo también hace las veces de espacio de transición.

Lo interesante, sin embargo, es que lo que configura el espacio escultórico obedece a una expresión estructural o por lo menos reproduce una estilización de la estructura.

Decididamente la arquitectura griega es la escultura arquitectónica más bella.

sábado, 23 de febrero de 2019

Bienal de arquitectura de Venecia



El pabellón español de la Biennale Arquitettura 2018 Venezia se ha inundado con la presencia de jóvenes arquitectas. Ellas representan el futuro de la arquitectura y la modernidad.
Entre ellas está Còssima Cornadó. 

jueves, 21 de febrero de 2019

Ética pusilánime


 Montserrat Gudiol Corominas (1933-2015)

La ética pusilánime practica la intolerancia callada. Es el fruto rancio y picado del pensamiento único.

La ética pusilánime es la sombra de una espada o de un falo vulgar que, en medio del estrépito mediático, me obliga a ponerme de espalda a la pared.

En la ética pusilánime no caben la condena, el comentario negativo, la exclusión, las órdenes firmes, la restricción, el precepto, la interdicción y ni siquiera la crítica.

La ética pusilánime de conveniencia política elabora un discurso apacible y cobardón, donde lo ñoño sustituye lo pacífico, utilizan un discurso de frases cortas y contenido timorato, tímido y débil.

Los afectados por el pensamiento único, con la sonrisa en los labios, sustituyen el consejo por la recomendación y descartan la prohibición y el impedimento, pero prohiben. Queda proscrito el veto, pero vetan. Esgrimen el símbolo y el sentimentalismo, se muestran con un gesto blando y practican la maldita costumbre de aleccionar.


lunes, 18 de febrero de 2019

Pactos del Movimiento Moderno


Pintura 1944-1945 de Alfred Otto Wolfgang Schulze, llamado Wols

 

Se reunieron en cenáculos secretos y decidieron comprometerse. Los estetas y críticos de arte de principios del siglo XX se obligaron a fijar unos criterios para conceder patentes de modernidad. Un compromiso que los vinculaba con los procesos revolucionarios que se cocían en Europa. Aquellas tensiones revolucionarias y la respuesta de los artistas fueron dibujando el arco del progreso.

¿Progreso?

¡Cuánto dolor y cuánta muerte tuvieron que representar aquellos artistas de vanguardia!

No voy a afirmar que la estética del Movimiento Moderno naciera de un contubernio. Pero sí que aquellos complots cercenaron gran parte del impulso creativo de grandes artistas y sé que grandes obras jamás salieron a la luz aplastadas por el peso de las ideologías.

Algunos de aquellos pactos.
1)     Las ideologías deben sustentar todo argumento formal.
2)     El arco del progreso tiene un salmer en la lucha de clases y el otro en la evolución.
3)     La ruptura es la clave del arco.
4)     Solo la izquierda puede conceder patentes de modernidad.
5)     La razón justifica su propia decadencia.