jueves, 31 de enero de 2013

Un descanso



Estamos ya hartos de tanta corrupción y tanto hablar de ella, de la mala calidad de nuestros políticos y de la desfachatez de sus acciones. Cansadísimos de verlos por ahí pulular a sus anchas, impunes y que la justicia no actúe ya.

Ante este panorama, me sumo a la propuesta de mi amigo Carlos Galeón que en su blog La Sátira Barroca propone un descanso y una alternativa que le honra, se trata de arrimar el hombro para ayudar a los niños y niñas de la planta de oncología del Hospital de Sant Joan de Déu, estos pequeños lo van a tener muy crudo, pues los recortes en la sanidad pública hacen peligrar la investigación en la lucha contra el cáncer infantil.

A pesar de que no estoy muy de acuerdo con las acciones de beneficiencia, pues entiendo que son un parche a la falta de justicia social, creo que ahora el parche es indispensable y la propuesta de donación es una opción ética de gran importancia. Así pues, finalicemos este primer mes de un año que se presenta difícil, para enviar un mensaje de esperanza y para concienciar sobre la importancia de la investigación en la lucha contra el cáncer infantil y os propongo que entréis en la web de la obra social del Hospital

donde tendréis la oportunidad de ayudar un poquito a financiar la investigación sobre el cáncer.



miércoles, 30 de enero de 2013

Sustrato


 Quatre forats. Antoni Tàpies

En la urdimbre del lienzo se halla un murmullo antiguo
que se oculta debajo de los trazos morados
y un sueño en claroscuro refleja la luz
encima del paisaje.

No es la naturaleza muerta que se recluye
enmarcada en el cuadro, es el aliento dulce
del viento de poniente y el ramaje del roble
quienes fijan el verbo.

Paredes y columnas hunden sus cimientos
en las capas profundas de un arte secular
o en amores lejanos

y aún siendo nuevo el arte y eterna la materia
encontrarás debajo un sustrato de voces
que invocan la razón.

lunes, 28 de enero de 2013

Un sendero inconsistente y un camino de cristales rotos





 Numero 179 (1960) Luis Feito

Un cúmulo de sueños o de esperanzas, las nieblas románticas y las utopías humanas nos sirven para ir pasando el rato de una manera más o menos hipnótica y mágica.

La magia de la vida corre paralela a la lucha por la provisión del pan. Por ahí andamos, entre dos caminos. La magia de la vida circula por el sendero inconsistente de la fe y la segunda -la lucha- por un camino pavimentado con cristales rotos.

Los caminos son abrasivos. Si son de cristales, nos pueden lesionar las plantas de los pies.
Pero si nos encontramos ante la fe ya sabemos que ésta, más que mover montañas, lo que hace es erosionar peñascos. Desgastar las moles más compactas sin moverlas de sitio. La fe desgasta la razón y el juicio, sirve para contemplar el panorama sin hacer preguntas, para ir admitiendo sin decir ni pío. Como si de una ensoñación se tratara. La fe inhibe toda capacidad de crítica.

Cuando hablo de fe, me refiero a la fe en la humana condición, no me refiero a la fe en la divinidad, ya que en este caso debería añadir sumisión a un dogma y ciertas dosis de superstición y creencias en cosas tan inverosímiles como que una criatura pueda nacer sin que haya existido cópula carnal o bien tener que cumplir algunas obligaciones sacramentales como el hecho de tener que reunirnos para comer un cuerpo simbólico.

No, no. Me alejo de los caminos inconsistentes y, caminando como un vesánico entre zarzales y sobre un camino de cristales rotos, me las compongo para encontrarme cada día un poquito mejor, para tener una comida sencilla y apetitosa, amar, pensar sin limitaciones y poder explicarlo.

Oruga



Pensar que eres una oruga,
como te gustaría; que después de la muerte,
con vuelo quebrado sobre cardos y amapolas,
volaras y volaras, pues blanca mariposa acaecida
al morir te has tornado.
 
Distraes la mirada del caminante ocioso
y lo que ha sido una muerte,
fue para ti sólo un pequeño roce,
salir del capullo y emprender el vuelo
por bosques y sembrados.

viernes, 25 de enero de 2013

Una desproporción


 David      (1501-1504)
Miguel Ángel Buonarroti

El David interpretado por Miguel Ángel es un joven musculoso con ademán tenso y dispuesto para el combate. La escultura presenta una curva muy sutil, un contrapposto muy contenido que expresa la tensión previa que experimenta el joven David antes de disparar su honda.

El escultor extrae del gran bloque de mármol un cuerpo ligeramente girado, con la cabeza mirando a su izquierda y la pierna izquierda que se adelanta a la derecha y deja caer el brazo derecho de tal manera que la mano toca el muslo. 

Esta mano está claramente desproporcionada. Los analistas del arte y los críticos han elucubrado mucho sobre esta desproporción ¿cómo es posible que Miguel Ángel cincelara una figura con desproporciones? ¿Cómo puede ser que el más grande de  los artistas florentinos tuviera un error de estas características?

Teorías haylas: que si quería enfatizar el gesto, que si lo dispuso así en consideración a la gran dimensión de la escultura, que si el punto de vista del espectador estaba por debajo de la línea de horizonte, etc.

La función hace la forma y el ejercicio hace el músculo. Con honda o sin ella, el joven David estaba ejercitado en el lanzamiento de piedras. Algo frecuente entre aquellos que han de ser reyes. El ejercicio físico del joven rey fue modelando su cuerpo y desarrolló sus extremidades y especialmente la mano con la que lanzaba los pedruscos. Creo entender que Miguel Ángel era consciente de esta circunstancia y así lo representó. El escultor pasó por alto los cánones clásicos de la proporción y representó el David tal como sería en la realidad, con la mano grande, una mueca de odio y con las aletas de la nariz abiertas para absorber la máxima cantidad de aire que llenara sus pulmones antes del disparo. 

jueves, 24 de enero de 2013

He contemplado



Ángel Músico. 1518
Giovanni Battista di Jacopo, llamado Rosso Fiorentino (1494-1540)


He contemplado los drapeados
de Angolo Bronzino y las alas
encarnadas de los putti del laúd.

No he sufrido aún el síndrome
de Stendhal ni he vertido lágrimas
con los silencios de Scarlatti,

porque este cielo es generoso
y me protege con el viento del sur
con su amanecer vibrante.

El músculo vigoroso del mármol
y la fuerte terribilità amenazan
la mirada de este hombre que anhela,

pero el fruto del mirabolano
y el rojo encendido de las cerezas
me han asistido con su dulzura.

miércoles, 23 de enero de 2013

Un campo de salvación


Auriga de Delfos. s.V a.C. 

Aquellos clásicos consideraron que el conocimiento era el campo de salvación y mediante la contemplación del mundo se resignaron ante la grave enfermedad de la historia.
 ¿Es la belleza un campo de salvación?




martes, 22 de enero de 2013

Una ciudad más allá



Panoràmica. Lluís Sanz Torradeflot


Con el dolor de la historia,
situados entre el suelo y el cielo,
entre el paraíso perdido y la “ciudad divina”

ahí
 
está nuestra inquietud que se debate
entre la fragilidad de la existencia 
y el vano deseo de perdurar.

Y con estos materiales perecederos anhelamos

una ciudad ideal siempre allá en el horizonte

Esta ciudad es la que mencionaba la señora María Zambrano.

lunes, 21 de enero de 2013

El catalán


La lengua catalana vive en desgracia permanente, muchos autores, sobre todo poetas, han hecho un esfuerzo titánico para aliviar su infortunio, pero el encorsetamiento en el que se encuentra el catalán persiste. El catalán se encuentra estrujado por una gramática endiablada.

Su sonoridad es dulce y es especialmente rica en vocalización, pero su ortografía es  exageradamente complicada, es alambicada, fabricada en un tubo de ensayo. No en balde, el artífice de la normalización ortográfica del catalán fue Pompeu Fabra, un inteligente químico que junto con otros hombres de buena voluntad pusieron orden a la anarquía ortográfica de este idioma.

A aquel esfuerzo de normalización que hicieron Fabra, Riba y otros noucentistas debería añadirse otro esfuerzo encaminado a la adecuación de la lengua a la realidad expresiva y a la simplificación de su ortografía.

Reclamamos a lingüistas y técnicos de la lengua que pongan un poco de sensatez que alivie el estrujamiento, o simplemente dejen aparcados sus alambiques, retortas o tubos de ensayo y dejen que la lengua fluya naturalmente y que los hablantes vayan depositando las dosis de sentido común necesarias para que la lengua viva con normalidad.  


Sí a la normalidad efectiva y no la normalización encorsetadora.

Reclamamos también a los medios de comunicación que no se regodeen en afectaciones identitarias y en que en su afán de “ir marcando la diferencia” no compliquen las cosas y que no conviertan nuestra lengua en un carnaval amanerado y mortecino.
 

jueves, 17 de enero de 2013

La Canción de la Tierra


Gustav Mahler (1860-1911)
La Canción de la Tierra - Das Lied von der Erde-


En La Canción de la Tierra comunicó Mahler de una manera drástica y contundente el sentimiento de pesimismo cósmico que experimentaba.

En ninguna otra obra expresó con tanta precisión el mensaje de melancolía y desilusión ética que se cernía sobre el último romanticismo, sobre la decadencia melódica de una música que nacía en unos años en que el Movimiento Moderno ya había expuesto sus postulados estéticos.

Mahler atrabiliario expone estas tensiones de la manera más misteriosa, más poética y más delicadamente matizada.

La grandiosidad de la música de La Canción de la Tierra bordea lo sublime, en el sentido más romántico posible.

Volviendo a la decadencia mencionada, hay que decir que Mahler traduce con eficacia la agonía de la sociedad vienesa de principios del siglo XX, cuando se deshace el imperio austro-húngaro. Esta sociedad refinada ya se encuentra in articulo mortis, atacada por los aguijones de la decadencia y Mahler lo dice con un lamento, es como si entonara el canto de responsorio de un cuerpo inerte del que él es uno de sus miembros.

En Richard Strauss y en Max Reger, también se manifiesta la descomposición y el hilo de la muerte del romanticismo germánico, pero es que antes Brahms y también Wagner ya anunciaron la tragedia y decrepitud de este castillo de piedra picada que se sustentaba en los ideales de la belleza y el amor como fundamentos para la redención del hombre. Pero todos los ideales humanos se desvanecen y acaban disgregados, como cualquier morfología por más pétrea o geológica que sea, toda roca de granito, se convierte, tarde o temprano, en arena.

Mahler es consciente de todo esto y sufre la decadencia. Es más, había comprendido todo lo que sus dignísimos predecesores anunciaron y con este material tan delicado, tan comprometido y tan sensible compone La Canción de la Tierra. Lo hace trabajando los últimos cuatro veranos de su vida, antes de morir rodeado de flores.

La Canción de la Tierra la compone Gustav Mahler sobre unos poemas chinos antiguos que fueron adaptados por Hans Bethge.

Los poemas:

1) La canción de los bebedores del dolor de la Tierra. Das Trinklied vom jammer der Erde. (Li-Tai-Pe)

La canción de los bebedores del dolor de la Tierra dice que el mundo está lleno de dolor y unos bebedores cantan con sensualidad y hedonismo que la Tierra durará siglos y siglos, que el cielo es eterno, que el tiempo es largo y la vida es breve.

2) El solitario del otoño. Der Einsame im Herbst. (Tsching Tsi)

En esta canción, el poeta sueña con el reposo, su corazón está lleno de tinieblas y la vida es sólo una luz mortecina encendida en las brumas del bosque de otoño, el poeta dice que sólo el amor puede secar las lágrimas. He aquí uno de los ideales románticos que ahora se descomponen: la redención por el amor.

3) De la juventud. Von der Jugend. (Li-Tai-Pe)

Se trata de una canción que describe imágenes de China, de reflejos sobre el agua de un estanque, un puente y escenas de gente que ríe en un paraje bucólico.

4) De la belleza. Von der Schönheit. (Li-Tai-Pe)

Es una descripción del paseo de unos amantes, también en un ambiente bucólico, entre flores y miradas lánguidas. Me pregunto yo qué tendrá que ver el paseo de unos amantes con la belleza.

5) El borracho en primavera. Der Trunkene im Frühling. (Li-Tai-Pe)

Vuelve el pesimismo y el dolor y propone el refugio en la bebida y la borrachera hasta el sueño profundo y definitivo.

6a) Esperando a un amigo. In Erwartung des Freund. (Mong-Kao-Yen)
6b) El adiós de un amigo. Der Abschied des Freund. (Wang-Wei)

En estas dos poesías, el poeta siente la nostalgia del amigo y propone no volver a desear la felicidad y esperar la muerte mientras llega la primavera que con su aurora que tendrá que despertar de nuevo el mundo.