Disculpadme por la extensión de este escrito, quizás no sea la más apropiada para un blog. La extensión creo que se justifica por la enorme cantidad y calidad de la obra del arquitecto Sinan ibn Adb al-Mannan.
Contrasta su capacidad de trabajo y su concreción real y material con la intangibilidad de muchas profesiones o actividades actuales: coach, organizador de eventos, entrenador personal, managament de redes, solution organizer, personal shopper…
Sinan ibn Adb al-Mannan - «Sinan Agha el Gran Arquitecto» (1489 - 1588), participó en diversas campañas militares y gracias a ellas, conoció muy bien las arquitecturas románicas y góticas europeas, también conoció las formas constructivas persas.
De todas ellas recogió la experiencia estructural del medievo, consistente en hacer trabajar todos los elementos constructivos a compresión, evitado siempre cualquier esfuerzo de tracción o de flexión. Con esta experiencia y con su enorme y descomunal actividad construyó más de 300 grandes edificios.
Este arquitecto es el mejor exponente del Renacimiento del mundo otomano, tanto en calidad como en cantidad. Contemporáneo de Andrea Palladio, Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, Jacopo Vignola, etc.; la calidad de la obra de Sinan nos obliga a plantearnos una reflexión sobre nuestro eurocentrismo.
Fue ingeniero militar, constructor de artefactos de guerra, puentes, palacios, mezquitas, hospitales, mercados, mausoleos, cocinas comunitarias, colegios, baños, almacenes, silos, escuelas coránicas. Poco teórico pero gran conocedor del cálculo gráfico y de los trazados geométricos.
Participó en las campañas militares de los Balcanes (1524) y de Bagdad (1534). Fue nombrado gran arquitecto del Imperio otomano.
Construyó la Mezquita de Selim II (1569-1575) de planta octogonal con una inmensa cúpula de 32 m de diámetro flanqueada por cuatro minaretes de 71 m de altura. Entre 1544 y 1548 construyó la Mezquita de los Príncipes, hacia 1550 la extraordinaria Mezquita de Mihrimah; entre 1551 y 1557 –en solo seis años- construyó la asombrosa Mezquita Suleymaniya con una cúpula de 48 metros de altura y un diámetro de 27 metros.
Esta frenética capacidad constructiva y capacidad de acción hacen de Sinan ibn Abd al-Mannan un genuino ejemplo de homo faber. Su inteligencia estaba en su acción.
Sinan ibn Abd al-Mannan fue un auténtico maestro en el arte de la organización de los volúmenes, en su cubrición mediante bóvedas esféricas, en la articulación de los espacios interiores, en la economía de medios y la utilización de los materiales.
He reflexionado sobre la obra de Sinan, sobre su proceder en tiempos del Renacimiento y lo he comparado con las grandes obras de los arquitectos europeos. He considerado mi posición referente al eurocentrismo, sobre el sistema de proporciones de la arquitectura europea, sobre todo la arquitectura del Renacimiento italiano y español y permitidme que exponga aquí mi opinión sobre las bóvedas bizantinas:
La arquitectura bizantina se caracteriza por una profusión decorativa y sobre todo por una complejidad extraordinaria en las formas de cubrición de los espacios.
La bóveda esférica manipulada de mil y una maneras va cubriendo espacios poligonales que se yuxtaponen -los cuerpos redondos van cubriendo plantas cuadradas. En esto estriba la complejidad de la arquitectura bizantina. Esto hace que todo se convierta en un conglomerado abarrocado de volúmenes.
Las plantas de las basílicas bizantinas adoptan forma de cruz de brazos iguales. Sobre este trazado se levantan muros que reciben los esfuerzos de las cúpulas que se asientan sobre ellos. Las cúpulas se forman con la intersección de esferas. Estas intersecciones se valen de pechinas, tambores, zunchos circulares, nichos, lunetos y un largo etcétera de esferas fragmentadas.
Son sinónimos de “bizantino” los adjetivos, enredoso, enrevesado y sutil. Así es la arquitectura bizantina. Y este es su contraste con el orden clásico greco-romano y renacentista.
La
cubierta de una basílica bizantina, con todo su galimatías de curvas, nos
recuerda las burbujas de una olla con agua hirviendo o de una bañera con champú donde retoza una starlette de Hollywood.







