Autorretrato con
modelo (1910). Ernst Ludwig Kirchner
Tarde o temprano llega la purga. Y si la enajenación colectiva se adueña
del pensamiento, la purga aparece muy pronto.
Cuando los dirigentes apelan al sentimentalismo y el pueblo se encandila con los símbolos, el odio se instala y entonces llega la purga, que es una forma de venganza.
Cuanto mayor es la sinrazón, antes aparece la depuración y unos eliminan a los otros.
Pero antes de que llegue la purga, el sentido común aconseja que seamos precavidos y dispongamos los medios necesarios para protegernos de la barbarie y de la venganza.
Conviene construir vías de escape seguras para poder huir. La purga es peligrosa e irracional. Hay que hacer caminos entre los zarzales para que podamos salir por pies y zafarnos.


