jueves, 25 de abril de 2019

Pronóstico electoral




Sin miedo a equivocarme puedo anticipar el resultado de las elecciones generales que se celebrarán el próximo domingo en España.

Ahí va mi vaticinio:

1)    El resultado de las votaciones servirá para formar un Parlamento incapaz de elaborar y aprobar unas leyes que satisfagan a la mayoría de sus votantes. Como consecuencia, muchos votantes, tarde o temprano, se arrepentirán de su decisión de voto.

2)    El gobierno que salga del Parlamento no arreglará los problemas del país.

3)    El votante que haya creído que alguien puede recomponer el secular desaguisado político que siempre nos ha acompañado, se dará cuenta, una vez más, de la dimensión de su ingenuidad.

4)    El presidente del gobierno elegido por las fuerzas parlamentarias mandará muy poco, su poder de decisión estará sometido a las presiones de los mercados.

5)    El presidente electo intentará hacernos creer que manda mucho, incluso él mismo, en algunos momentos creerá que tiene un poder “de facto”.

6)    El próximo presidente del gobierno se rodeará de muchos aduladores, algunos de ellos harán el ridículo y otros recibirán algún regalito.

7)    El gobierno recurrirá al triunfalismo y a la alteración y opacidad de la información.

8)    La oposición nos hará creer que ellos lo harían mejor y para ello recurrirán al derrotismo y a la alteración y opacidad de la información.

9)    Los unos y los otros nos harán creer que las ideologías están por encima del bien común.

10)                       Los salvapatrias continuarán apelando a las emociones y a las mentiras

11)                       Los que mandarán también tendrán la tentación de recurrir a la emoción y recurrirán a la mentira.

12)                       El partido ganador creerá que todo el monte es orégano, sin reparar que el orégano es un arbustillo que crece asilvestrado en suelos pobres y territorios despoblados.

13)                       Los partidos perdedores harán mucho ruido removiendo el saco de las nueces, sin reparar que las nueces son pocas y algunas están podridas.

Utilizando el sentido común y relativizando todo este batiburrillo de la política, seguro que cualquiera de vosotros, sin temor a equivocarse, podría añadir más predicciones a la lista.

Nos engañan antes y después de las elecciones y votamos a sabiendas de ello, pero aun así, ejerceremos nuestro derecho de elección porque la LEY lo permite.

miércoles, 24 de abril de 2019

El horno del alfarero

En el torno del alfarero se han moldeado vasijas que luego han sido cocidas en el mismo horno donde se cocían las máscaras para la tragedia. El fuego dio rigidez y dureza al barro.

No hay metafísica en las vasijas, pero podría existir una trascendencia pastosa y potencial en el barro.

La máscara esconde una voluntad de trascendencia. La máscara es enrarecimiento, es la subversión del ademán y el límite del gesto.

El fuego, el barro y la sociedad condicionan la sonrisa de la máscara. El fuego reparte los papeles de la tragedia.

El fuego nos dice que toda cuestión social es materia teatral: un barro a hornear.

lunes, 22 de abril de 2019

Epodo


Litografía. Rafael Bartolozzi (1943-2009)



Un epode contra porucs

La por m’ha clos la boca, ja no canto
cap cançó,
ni escriuré cap oda a la vida plàcida
perquè un pes
arravatat de granit m’ha afeblit
les paraules.

Només podré entonar amb veu molt prima
un epode
contra porucs, els meus companys de dubte
i basarda.

del meu llibre  
Odis, venjances i altres traçats geomètrics


 Traducción al español

Un epodo contra miedosos

El miedo cerró mi boca, ya no canto
las canciones,
ni escribiré odas a la vida plácida
porque un peso
arrebatado de granito ha atenuado
mis palabras.

Sólo podré modular con voz muy queda
un epodo
contra miedosos, compañeros de dudas
y temores.

de mi libro Odis, venjances i altres traçats geomètrics.
Odios, venganzas y otros trazados geométricos

miércoles, 17 de abril de 2019

Lo atildado, lo fútil y otras grandezas literarias



La literatura escrita solamente para ser leída suele ser afectada y casi siempre vacía. Cuando lo único que le interesa al autor es el espectáculo literario, más o menos mediático, o cuando persigue el oropel, suele, el escritor, perderse en un laberinto de trivialidades o soserías.

Soy de la opinión que la mejor literatura se produce cuando surge de la necesidad de expresar una idea o una reflexión; ya sea en forma de historia ficticia, ya sea una emoción o una descripción pura. Indefectiblemente la escritura debe ir acompañada  de una voluntad estética, es decir: algo que decir y muy bien dicho: En esto consiste la literatura.

No me valen los artificios rebuscados ni las historias truculentas que se han cocinado en los fogones de lo estrambótico sólo con el fin de buscar la originalidad. Cuando esto ocurre, creo que se llega a un resultado aparatoso y frívolo.

Observo que entre lo que se publica predomina lo atildado. Se sobrevaloran las minucias. Veo una gran cantidad de textos adocenados que llena los aparadores de las librerías. La calidad conceptual o estética brilla por su ausencia, y la crítica calla y vuelve a callar.

El silencio de la crítica es elocuente y si algún ruido rompe este silencio, es para señalar el compás agresivo de lo comercial o la insignificancia literaria de la obra de unos autores de campanillas, que más les valdría salir a dar una vueltecita por la calle y comprobarían que, en menos de doscientos metros, viven o pasean siete o diez personas que tienen mucho  que decir y que lo dicen mejor que ellos, y si no quieren caminar tanto, podrían leer a cualquier clásico, ya fuera Séneca o Marco Aurelio que les recordarían lo fútil que es su vanidad.

martes, 16 de abril de 2019

París


 una
pena en el corazón de Europa