martes, 12 de marzo de 2013

Inscripciones en los dinteles



Los griegos utilizaron mejor la arquitectura arquitrabada (vigas y pilares) que la construida con arcos.

Arquitrabes y dinteles son elementos arquitectónicos que soportan tensiones de flexo-compresión. Cubren los vanos (puertas, ventanas, etc.) recibiendo las cargas que inciden encima y las transmiten a los apoyos situados en sus extremos.

Construyeron dinteles de madera y de piedra, y como que estaban convencidos de que la arquitectura también puede servir para comunicar algo, se dedicaron a grabar inscripciones en los dinteles.

Las palabras inscritas sobre las puertas servían para indicar alguna prohibición o para advertir de lo que te podía pasar si franqueabas la entrada.

En la puerta del templo de Apolo en Delfos la inscripción era esta:
γνωθι σεαυτόν

transliterado como gnóthi seautón o sea “conócete a ti mismo

En entrada a Academia de Platón se podía leer la siguiente inscripción grabada en el dintel:
αγεωμέτρητος μηδείς είσίτω

transliterado como medeis ageometros eisito o sea “prohibida la entrada a quien no sepa geometría

En el caso del templo de Apolo el peligro estaba servido: ¿qué ocurriría cuando uno se conociera a sí mismo? ¿Cabría la posibilidad de cabrearse y de retirarse la palabra a sí mismo  y  para siempre?

En el caso de la academia de Platón nos encontrábamos con una prohibición clara. Si no sabías geometría mal podrías resolver los problemas que te plantearían dentro, cuestiones como esta:
buscar las reglas que rigen el movimiento aparentemente desordenado de los planetas, y confrontarlas con las que gobiernan las acciones de los hombres.

Problemas así son terribles.

Pasaron los griegos y la costumbre de inscribir sobre los dinteles continuó. Muchas veces frases de terror, véase Dante, 'Lasciate ogne speranza voi ch'intrate' y otras veces inscripciones de soberbia o vanidad acompañadas de escudos heráldicos. Terrorífico también.

lunes, 11 de marzo de 2013

El ornamento es delito



El arquitecto Adolf Loos (Brno, 1970 - Kalksburg-Viena, 1933) dijo que 
el ornamento es delito
Racionalista convencido, en 1908 escribió un famoso artículo denominado "Ornamento y delito", en el que proclamaba una evolución estética que prescindiera del adorno y el ornato, así establecía:

Como el ornamento ya no está unido orgánicamente a nuestra cultura, tampoco es ya la expresión de ésta.


Considerada su opinión y pasados ya más de cien años, yo hubiese preferido que dijera que el ornamento es un estorbo, una frivolidad constructiva, un dispendio costoso o cualquier otra cosa de orden más material y menos moralizante. Pero ya se sabe: estos expresionistas tenían ideas optimistas, se manifestaban con pesimismo y practicaban un arte amargo.

viernes, 8 de marzo de 2013

Gregorio Allegri

Tras los cristales de la ventana que da al patio interior escucho el Miserere mei, Deus del compositor romano Gregorio Allegri (1582-1652).

Esta obra, es una armonización del salmo que lleva el mismo nombre. Se trata de un monumento polifónico magnífico que antes sólo se podía escuchar en la Capilla Sixtina en Semana Santa y estaba prohibido, bajo pena de excomunión, interpretarla en cualquier otro lugar y prohibido también, hacer copias de la partitura.

Me imagino a los privilegiados cardenales sentados en sus escaños, satisfechos después del bocatto di cardenale, contemplando la obra de Miguel Ángel y escuchando el Miserere mei, Deus de Gregorio Allegri.

Bien pues, ahora, después de haber cerrado la puerta para no oír el ruido de la lavadora, soy yo quien escucha el Miserere mei, Deus. Eso sí, en una reproducción en CD. Ya lo sé que no es lo mismo, yo soy vulgar y no tengo los privilegios de un cardenal, ni mi virtud transciende como la de sus eminencias, pero escucho con placer la música que ellos prohibían y me satisface esta polifonía bellísima.

Es una obra escrita para dos coros, uno canta a cuatro voces una versión simple del tema original del salmo y el otro coro, a cinco voces, canta a lontano los comentarios. Es una composición extraordinaria del siglo XVII, muestra de la prima prattica.
Esta maravilla que ahora escucho ¡estuvo prohibida! Pero les salió muy mal la cosa. Alguna copia se les escapó y sobre todo, lo que no previeron los eclesiásticos fue la fechoría del joven Mozart, que a los 14 años, en 1770, tuvo la suerte de escucharla con atención en la propia Capilla Sixtina y después, el genial y “muy malvado niño”, al llegar a casa, la pasó a limpio enterita, transcribió la obra de memoria, escribió la partitura con todas sus voces, con todos los matices y con todos los abbellimenti. Y después se difundió.

Lo que nos ha llegado a nosotros parece que es un refrito de una copia que había obtenido Giovanni Battista Martini (1706-1784), la versión transcrita de la partitura de Mozart y el original guardado en el Vaticano, que por cierto no contiene los magníficos abbellimenti indispensables para su interpretación.

jueves, 7 de marzo de 2013

Benvenuto Cellini

Sátiro. Benvenuto Cellini

Benvenuto Cellini mató a un Borbón y robó las joyas de un papa. Estuvo encarcelado por varios asesinatos y por calumniador. Fue acusado de sodomía y tuvo que superar diversos envenenamientos.  Alguien dijo que él también fue envenenador.

Con estos antecedentes podría llegar a considerársele como un criminal activista indignado y también como un delincuente homicida común.

Su padre se empeñó en que estudiara música y nada pudo sacar de su esfuerzo, fue un mal músico que quiso ser escritor y escribió sus vivencias en un libro titulado Vida.

Bien pues, aunque Oscar Wilde diga que el libro de Cellini es de obligada lectura, una vez más voy a llevar la contraria a Wilde. Opino que se trata de un texto que carece de entendimiento, que echa por tierra la razón que sustentaba la estética renacentista y la echa presentando su experiencia como si fuera una sucesión de acontecimientos místicos. El texto está cargado de presunción y vanidad.

Pero ¡ah vanidad! ¡La vanidad de Benvenuto! Aquí nos encontramos ante uno de los más grandes artistas. Uno de esos pocos seres humanos a los que les podemos permitir la vanidad.

Su obra como escultor justifica su mala literatura. Estamos ante un gran escultor y un magnífico dibujante.  Y si retomamos uno de aquellos ideales románticos de la redención del hombre por el amor y la belleza, podemos decir que la belleza redimió a Benvenuto Cellini.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Preludio para la siesta de un fauno

Clifford Still. N No.2 1944


Preludio para la siesta de un fauno
Claude Debussy (1862-1918)


Esta obra temprana de Claude Debussy tiene una duración no superior a diez minutos, con esta brevedad de tiempo Debussy da un paso de gigante hacia la modernidad.

Las revoluciones llegan como los pasos de una paloma, este aforismo de Nietzsche podría aplicarse al Preludio para la siesta de un fauno que fue estrenado en diciembre de1894 bajo la dirección de Gustave Doret.

Entusiasmado, después del estreno, Mallarmé dijo con rotundidad:
... Esta música prolonga la emoción de mi poema... consigue ir más allá en la nostalgia y en la luz.

La orquesta se limita a un conjunto de instrumentos de cuerda, el conjunto de madera, las trompas y dos arpas, acentuado todo ello con el sonido de cristal de una percusión de campanas y címbalos antiguos.

Detrás de un manantial vigía el fauno que con el ojo desconfiado quedó dormido al son de una flauta que tiembla lánguidamente, sus notas se elevan más arriba que el mediodía de verano, y cuando Sicilia se embriaga con la calima espesa; entonces, el propio Debussy, desde el otro lado de la colina del litoral se sorprende y dice:

... Este es el escenario donde se mueven los sueños y los deseos del fauno en el calor de la siesta; cansado de perseguir las despavoridas ninfas y náyades, cae en un sueño embriagador donde ve realizados sus deseos.

Fauno

Un plomo de hostilidad
le dobla la espalda.
Tendido boca abajo,
sobre la tierra estéril,
el vientre hinchado del sátiro
se deforma y compone
una imagen asquerosa
de suciedad y sudor.

El pene enfangado,
eternamente erecto,
fuera de toda medida,
no ayuda al equilibrio
de su vieja ebriedad
y lo hace esclavo del bosque
y contrahecho por el deseo.

martes, 5 de marzo de 2013

Relativizar en primavera


El frío entumece, el invierno se hace demasiado largo. Tanta chaqueta, abrigos y botas resultan incómodos. Deseo que llegue de una vez la primavera.

A pesar de las alergias y el vigor desatado de la naturaleza, la primavera nos trae los frutos de siempre, con la monotonía de siempre pero sus colores son más vivos y alegres que los del invierno.

Constatamos cómo todo es igual, y el paisaje se repite año tras año. Los mismos aromas, las copas de las jacarandas y alisos más pobladas y el eterno afán por la provisión del pan.

La monotonía del paso de los equinoccios y el panorama primaveral me invitan a relativizar, después de las lluvias llegarán las tórridas tardes del verano como siempre.

Sí, relativizar.

Caminar por las calles de mi ciudad, la de siempre, donde los odios y venganzas se confunden con los amores de primavera. Soportar las palabras mordaces y la mala educación de los conciudadanos. Soportar a los idiotas del poder y a los que detesto.

Dejo las prendas de abrigo y, sin ánimo de descubrir nada nuevo bajo la luz del sol primaveral, habré de seguir con el mismo esfuerzo de cada año.

A cobijo de los árboles del paseo continuaré amando a los que amo, relativizando, eso sí, el efecto de “la primavera que la sangre altera”

Con las lluvias mil que se avecinan no planificaré ninguna huida. No deseo el viaje a paisajes lejanos; después de mucho andar, lo encuentro todo aquí, en las tierras limitadas por el olivo y a la orilla de este mar nuestro, tan clásico. Jamás he sentido apego a ninguna patria, y ahora menos que nunca, ahora que los mandamases se empeñan en colocar mojones de granito. Sé donde están mis amigos y sé que allí, a un lado y al otro del mojón, con ellos, tengo un lecho dispuesto.

Relativizo mi emplazamiento y mi deseo de encontrar sombras nuevas.

Deseo que esta tierra pendenciera se arregle, aunque no me lo creo, pero también estoy dispuesto a relativizar esta incredulidad.

¿Deseo que toda la humanidad sea feliz haciendo lo que quiera, o quiero que muera por el hongo atómico prometido y posible?
Sólo sé que esta humanidad no tiene ninguna finalidad y aun relativizando no creo que nadie arregle todo esto.

Me sostienen mi rabia y mi buen humor y el gusto y la tranquilidad de estar vivo.

Relativizo y vivo tan bien como puedo: muchas lecturas, pocos autores y comida sencilla.

sábado, 2 de marzo de 2013

Völkerwanderung




Deberemos buscar el nombre de cada cosa
ahuyentar los malos espíritus y dejar
que poco a poco se ilumine el peñón
con la luz extranjera del faro de Alejandría.

Suevos y alanos pisaron las mismas piedras
y los árboles siguieron dando los frutos
benignos en cada primavera,
y las mujeres recogieron las granadas
e hicieron con sus granos,
mosaicos de teselas rosadas.

Nada debe quedar fuera del paraíso
ni siquiera aquellos verdugos
que se han convertido en víctimas después,
porque el viaje va más allá
de una telaraña de hilos de plata.

Paso y, sin girar el rostro,
veo el carro de Apis y a sus oficiantes.
Lanzo entonces la mirada y tiendo la caña,
uso anzuelo de acero liso,
jamás el arpón de garfio,
ya que solo pesco los peces suicidas
del mar Etrusco.

Mientras en los parlamentos de piedra
loan las tecnologías del viento,
los combates de marfil
y la locura estéril de las peñas,
los niños conducen sus juegos
con una única lengua, la que saben,
y con sus risas de púrpura y dientes blancos
han puesto de cara a la pared
nuestras virtudes cardinales
y han traído a sus padres del otro lado del mar.

Debemos mantener la memoria
de maletas de cartón atadas con cordeles,
recordar los cantos de las jóvenes de Mísia
y de los ferrocarriles que circulaban  
muy lentos por raíles de frío,
porque Pérgamo está en cada esquina,
en el museo del hurto y en el fondo del saco.

Siempre fueron los bárbaros
quienes derribaron los imperios
y encima de los cimientos del olvido,
encima de las Arcadias desérticas,
encima de la testa coronada del rey embrujado,
encima de las cestas que contenían
las cabezas que la guillotina cortó,
encima de los gases de holocausto
y siempre encima, encima, encima,
encima de la sangre,
la reconstrucción.

viernes, 1 de marzo de 2013

Exposició fotografíes Jaume Maymó


ESPAI
TEMPS i
ARQUITECTURA

El claustre del Prado

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Tinta
Invisible
edicions


Et convidem a la inauguració de l'exposició de fotografies ESPAI, TEMPS i ARQUITECTURA. El claustre del Prado
de Jaume Maymó, que tindrà lloc el divendres dia 8 de març a les 7 de la tarda.

Carrer del Lleó, 6 baixos 
08001 Barcelona 


"Allí on hi havia un espai amb un claustre d'arcs de mig punt, tancat per un mur de maçoneria de textures eloqüents, amb el pas del temps, a poc a poc, ens hi trobem una nova arquitectura que conté l’art amb la seva poètica.
La sèrie de fotografies que presenta Jaume Maymó és un testimoni fidel al moviment de l’obra i a la fragmentació del temps. En cada estada al lloc on creixia l'obra de Rafael Moneo, el viatger-fotògraf ha fixat les imatges com si fos un conjunt de tessel·les d’un gran mosaic.
La càmera no ha quedat estàtica fotografiant les imatges mudes que passaven davant del seu objectiu. La càmera ha estat un ull viatger, tornant sovint al mateix emplaçament i trobant cada vegada el paisatge transformat.
Y allò que era el claustre de Los Jerónimos ara és el claustre de El Prado."
Francesc Cornadó. Arquitecte i poeta

Wei Yingwu (otro poema)



 
AGASAJANDO A UNA COMITIVA DE LETRADOS 
UN DÍA DE LLUVIA EN CASA DEL GOBERNADOR
 
La bien disciplinada guardia
         presenta sus lanzas.
En la cámara del huésped oficial
         se siente una exquisita fragancia;
El viento y la lluvia arrojan
         violentamente el agua;
Pero nosotros estamos cómodos
         en un tibio aposento
         desde el cual se divisa el lago.
De momento, inquietud y temor
         han sido ahuyentados.
Otra vez mis honorables huéspedes
         se arremolinan en el amplio salón;
En cuanto a mí, me siento avergonzado
         de vivir aquí
         de manera tan extravagante
Mientras pienso en mi pueblo
         que sufre privaciones.
Pero sofoquemos estos escrúpulos
         de conciencia
Y sigamos nuestra inclinación natural.
Aunque debemos prescindir
         de las viandas frescas,
Hay gran abundancia
         de frutas y vegetales.
Dignaos beber un vaso de vino
Mientras escucho con atención
         la recitación de vuestros poemas.
Cuando el espíritu es feliz
         el cuerpo se aligera,
Y querría cabalgar
         en las alas del viento.
Su-chou es el hogar de todos
         los hombres de letras;
Una gran ola de cultura se ha extendido
         espontáneamente aquí.
¿Cómo se puede decir
         que los confines de este gran estado
descansan sobre la riqueza 
         y el poder únicamente?
 
Wei Yingwu 

Wei Yingwu



 A mi hija, el día de su boda con un hijo de la familia Yang

Todo el día que tengo el corazón triste
porque has de partir muy lejos.
La boda de una muchacha, que deja sus padres,
es como una barca que zarpa desde la orilla del gran río.

Eras muy niña cuando murió tu madre,
por esto, te he tenido en tan gran estima.
Tu hermana mayor te ha cuidado
y ahora las dos lloráis y no os podéis separar.

Esto me causa una pena más grande si cabe,
aún sabiendo que marchar es bueno para ti.

Tú, que no has tenido una madre que te educara
de pequeña, ¿cómo vas a honrar a tu suegra?
Ellos son una buena familia, serán amables contigo,
sabrán perdonar tus errores...

Nuestra familia siempre ha sido buena y pura,
por esta razón no puedes ofrecerles una buena dote.
Seas amable y respetuosa, como corresponde a las mujeres,
se prudente cuando hables y cuida tu aspecto, da buen ejemplo.

Al terminar la mañana nos separaremos,
y no sabemos por cuánto tiempo...

Siempre he intentado ocultar mis sentimientos...
pero ahora, me desbordan,
giro mi rostro y veo a mi hija pequeña
con lágrimas que resbalan por sus mejillas.

Wei Yingwu 
en chino tradicional   韋應物;
en chino simplificado  韦应;
(737–792),   Dinastía T’ang