miércoles, 19 de octubre de 2011

Arquitectura a sentimiento


Los experimentos formales en arquitectura son costosos. En la realización de una obra arquitectónica se ponen en juego una gran cantidad de recursos. Levantar un edificio requiere la intervención de técnicos de distintas disciplinas y la inversión de mucho esfuerzo y dinero. El arte de la arquitectura se acompaña de una gran complejidad técnica, su abstracción formal en tanto que compleja parece exigir una técnica de múltiples facetas enmarañadas y complejas también.

Las razones mencionadas nos deben aconsejar prudencia antes de colocar la primera piedra de una construcción.

El proyecto de un edificio no debe dejarse a manos de la arbitrariedad ni del sentimiento ya que el edificio perdura y los sentimientos se desvanecen.

Cualquier precipitación, cualquier encandilamiento repentino ante un dibujito bien presentado o el enamoramiento de un diseñador aranero o de un arquitecto  divino  pueden costarnos caros.

Las tensiones que se plantean ante la posibilidad de que la obra arquitectónica sea o no una expresión válida del arte, el alcance del significado artístico de la obra arquitectónica o la misión social del arte de la arquitectura como acto trascendente son dimensiones que la sociedad no debe dejar a merced del gusto o el sentimiento del diseñador. Con intención más o menos malévola, utilizo los vocablos  gusto y sentimiento  considerados como cualidades arbitrarias desafectas de reflexión y cálculo.

¿Nos podemos permitir una dialéctica arquitectónica que, tras plantear la muerte de la arquitectura como arte o su continuidad como lenguaje actualizado, proponga la provocación formal, la manifestación de lo trivial, la expresión abstracta o la abstracción pura?

Cuidado, una obra arquitectónica no es un lienzo que pongo aquí y que descuelgo allá, no es una performance ni un happening, no es un montaje efímero de feria y no es tampoco una escultura con pedestal.

Ante estas dificultades no quiero plantear un inmovilismo formal, solo exijo responsabilidad, cautela y no dejarse llevar por los vientos que soplan desde cualquier lenguaje artístico.

La prudencia nos aconseja, en lo que a arquitectura se refiere, al rechazo de aquellos discursos artísticos que se fundamentan en la arbitrariedad formal o sentimental del artista. Y esta misma prudencia nos recuerda que los tres principios de Vitruvio, venustas, firmitas et utilitas, esto es, belleza, solidez y utilidad; son los que deben presidir cualquier formulación arquitectónica que pretenda erigirse como modelo de evolución y progreso del lenguaje arquitectónico.

lunes, 17 de octubre de 2011

Ebriedad

Imagen: Alfons Borrell

Sólo el grosor de un cabello de doncella
separa el amor de la ebriedad.

Los vapores de licor
y el color de la rosa
humedecen el mismo llanto
y anieblan las noches de verano.

¡Vaya tormento de jugos estomacales,
qué tormento de amores y anhelos!

El amor y el alcohol
-he aquí el desagravio-
te permiten ser
imbécil impunemente.
L'amor és falç
DOBLE TALL

LOS BELLOS CUERPOS




Tan bello es Perseo por degollar a  Medusa como por la armonía de su rostro irreal. Es bello porque son bellos los rostros de piedra.

Es bello el cuerpo extrafísico de la korée del peplo y bello es el bajorrelieve de mármol de Atenea apoyándose en la lanza.

Son más bellos los cuerpos que están a extramuros de la piel, porqué en aquel jardín exterior viven nuestros anhelos petrificados por los artistas. Son los cuerpos ideales de las estatuas.

No busques más, wanderer, caminante deseoso. La belleza de Beatrice se desvanece después de haber pasado el puente. Sólo un momento brevísimo. Un movimiento fugaz como un espejismo entre las flores de primavera. La doncella pasa y se va y, este instante permanece en tu recuerdo con la solidez de una estatua de mármol.

Entre los anhelos y el deseo se sitúa la frontera de la piedra y la piel.




Del libro
El Caminante y la Urraca

domingo, 16 de octubre de 2011

Convivio. Dante Alighieri


...con ciò sia cosa che l'uomo umano in terminata possessione di terra non si quieti, ma sempre desideri gloria d'acquistare, sí como per sperienza vedemo discordie e guerre conviene surgere intra regno e regno, e per le vicinance delle case, e per le case de l'uomo; e così s'impedisce la felitade.

Convivio, IV, IV, 3. Dante Alighieri

... sucede que el hombre humano no se conforma con determinada posesión de tierra, sino que siempre desea la gloria de conquistar más, tal como por experiencia vemos que surgen entre reino y reino guerras y discordias, y por la vecindad de las casas, y por las casas del hombre; y así se impide la felicidad.

Por la posesión de un pedrusco nos tiramos pedruscos por la cabeza, este es el mal negocio que se va repitiendo a lo largo de la historia.

No puedes elegir, no puedes

El Naufraguito, núm. 89, Octubre 2011

Francisco Cruel, filósofo razonable, escribe en el último número de El Naufraguito, dice: 
no puedes elegir, no puedes.

Se debate entre dinero-placeres y patria-corazón. Entre estas categorías tan poco razonables se debate don Francisco Cruel, el filósofo razonable. Él, sin embargo, continúa:

La ingenuidad y la inexperiencia no te ayudarán. Ni la bondad ni la apariencia de niño bueno. Fracasarás

Con El Naufraguito en las manos observo el picoteo tranquilo del gorrión, se está zampando unos trocitos de patata frita que quedaron sobre las baldosas.

-Este no sufre la crisis  -pensé- parece que su lucha por la existencia es algo más plácida que para los humanos.
-Bah! Cada uno conoce sus penurias. También los animales lo tienen difícil, se comen los unos a los otros y se ven obligados a desarrollar mil ardides de camuflaje y distracción para no ser comidos.

no pueden elegir, no pueden

y aquí no es cuestión de patria ni de corazón, ni de dinero o placer.

viernes, 14 de octubre de 2011

John Hopkings

Imagen: Francesc Cornadó. Llibreta negra. QN65

A principios del siglo XVIII el crítico musical inglés John Hopkings calificó la música de Vivaldi de salvaje y desproporcionada.

No creo que Hopkings pensara realmente que la música del veneciano fuera salvaje y desproporcionada yo creo que en el fondo sentía una gran admiración por Antonio Vivaldi y Hopkings, como intelectual genuino de la cultura inglesa, hablaba en términos exagerados y efectistas.

En el universo anglosajón todo parece reducirse a un espectáculo, para los críticos ingleses las manifestaciones verbales deben impactar. Entre los ingleses es difícil encontrar expresiones artísticas que no estén concebidas o no se hayan realizado pensando en la espectacularidad, incluso en obras tan introvertidas como los Sonetos de John Done puedemos encontrar bastantes dosis de exhibición.

Añado a esto el hecho de que Hopkings pertenece a una cultura con grandes carencias musicales. Alguien ha dicho que Inglaterra es el país sin música. Coincido, parece que Purcell se lo comió todo y ya no dejó nada en la sopera.

Allí donde el aliento
























Fotógrafo: Pasquier
Allí donde el aliento

Está solo en el escenario
sin ningún instrumento.

Se pone la mano en el pecho
allí donde nace el aliento
y donde se apaga.

No son las manos que cantan,
ni tampoco el pecho.

Canta lo que está callado.

Adam Zagajewski

jueves, 13 de octubre de 2011

Memez y notoriedad


Lo malo no es que tengamos que pagarlas, lo malo es que, después del dispendio, nos vemos obligados a soportar estas arquitecturas de autor que proliferan por nuestras ciudades. Son hitos y señas de modernidad que las instituciones nos imponen.

El poder político o las grandes corporaciones se empeñan en manifestar su dominio y así, dejan su impronta en forma de arquitectura maja y monumental. Para ello encargan a un arquitecto de campanillas el proyecto de un edificio que, en muchas ocasiones, no se sabe muy bien para qué se utilizará. Ahí está el ejemplo de muchos museos que después de ser construidos, trabajo cuesta llenarlos; de algunos aeropuertos que después de su inauguración ya no sirven para nada o grandes exposiciones cuyos pabellones se edifican dando ejemplo de modernidad arquitectónica y luego quedan vacíos, degradándose al cabo de poco tiempo de ser construidos. La mayor eficacia de estos tristes ejemplos de arquitectura es haber servido de objetivo fotográfico el día de su inauguración.

Como resultado de tanta expresión de poder político o económico, nuestras ciudades se llenan de objetos arquitectónicos caros, insostenibles, ridículos y ostentosos que pagamos entre todos, ya sea en forma de impuestos o con las cuotas que nos cobran las compañías suministradoras de agua, de energía o de telefonía.

En las fachadas de estas arquitecturas insostenibles se reconocen políticos y administradores de multinacionales también insostenibles.

Esta arquitectura opulenta es la muestra del afán de notoriedad de su autor y la expresión del poderío político o económico de sus promotores.

Simétricamente a la expresión del poder de los políticos o los jefazos que promueven las obras, corre la vanidad del arquitecto que proyecta unos edificios estrambóticos, originales, raros y, sobre todo, que quedan bonitos en la foto.

Para llegar a estos resultados, el arquitecto, durante sus insomnios, cual si de un dios menor se tratara, dibuja a sentimiento sobre el papel o en su pantalla de plasma, unos polígonos irregulares, unas estructuras delirantes o unas fachadas caprichosas y se estruja el cerebro para llegar ha hacer algo que no haya hecho antes otro demiurgo. Así, pues, para satisfacer las vanidades y anhelos o la gloria fugaz de uno de aquellos gurús, nos vemos obligados a soportar inútiles memeces histriónicas que por su situación en la ciudad, más que por su forma, calificamos de edificio.

martes, 11 de octubre de 2011

Lágrimas artificiales

Aumenta el consumo de lágrimas artificiales,

sí, cada día hay más personas que utilizan este producto oftalmológico que se vende en farmacias y que sirve para “hidratar” los ojos.

domingo, 9 de octubre de 2011

La poesía romántica

Me lo habéis pintado de color de rosa,
poetas románticos,
del color de las entrañas deshechas
de una rata despachurrada.

El amor envía mensajes equívocos,
espesa las brumas, niebla el magín
y deja señales en la cara de los amantes:

arroyos de lágrimas,
espinillas de punta negra,
erupciones purulentas,
acné.

Detrás del arpa polvorienta,
que permanece aún en el rincón,
hay sólo las manifestaciones
de la vibración incontrolada
de las feromonas.


Traducido del catalán