sábado, 7 de mayo de 2011

Carta a Odette


-Mi querida Odette, ya tuvo usted cuanto quiso.

Todos tuvimos cuanto deseábamos. Las comodidades y la seguridad formaban parte de nuestra manera de entender la sociedad.

Nunca en la historia había sido igual, ni en ningún lugar del mundo hasta entonces se había alcanzado tanta abundancia y acomodo. Aquello fue un tiempo y un espacio que jamás mente prosaica podía haber soñado.

Mi querida Odette, usted ya fue feliz una vez.

Texto enviado a Odette, mi amiga de Provenza que cree que la felicidad puede prolongarse, la mujer que todavía quiere ser feliz a pesar de lo que nos viene encima.

Sobre una cama metálica

La carne y los huesos sufren el dolor y el tormento.
Al cuerpo necesita saciar el hambre y dormir.
La carne es débil y los huesos a menudo se rompen
con facilidad, como un madero carcomido.
El dolor no cambia, con lágrimas te abate
sobre la cama metálica.

Tampoco cambia el gesto de las manos protegiendo
la cabeza, sólo cambian las danzas y las normas
de urbanidad y el cuerpo cae tras el golpe,
doblando las rodillas, siguiendo la trayectoria
de siempre, babeando, retorciéndose entre el frío
sobre la cama metálica.

El buen samaritano, aún hoy, debe curar
al tullido de la muleta que busca en vano un cobijo
más allá de la línea del bosque, más allá del curso
del río y los glaciares, accidentes cambiantes
más que el llanto y las sábanas del dolor
de la cama metálica.

----- original en catalán -----

El llit de cinc pams

La carn i els ossos reben el dolor i el turment.
Al cos li cal dormir i sadollar la fam.
La carn és feble i els ossos sovint es trenquen
amb facilitat, com una fusta corcada.
El dolor no canvia, t’abat amb les llàgrimes
al llit de cinc pams.

Tampoc canvia el gest de les mans protegint
el cap, només canvien les danses i les normes
d’urbanitat i cau el cos després del cop
doblegant els genolls, seguint la trajectòria
de sempre, bavejant, cargolant-se entre el fred
al llit de cinc pams.

El bon samarità ha de guarir, encara,
l’esguerrat de la crossa que en va cerca recer
més enllà de la línia del bosc, enllà del curs
del riu i les glaceres, accidents canviants
més que no pas el plor i els llençols del dolor
del llit de cinc pams.

viernes, 6 de mayo de 2011

LOCURA Y RIGOR

En toda creación artística, por más mesurada que sea, siempre encontramos un toque de locura que proviene del genio creativo, y en las obras de arte más arrebatadas observamos un orden intrínseco muy riguroso que les da consistencia. ¿Será la lucha entre Apolo y Dionisos?

Aquellas obras del Renacimiento o de los primeros barrocos que fueron compuestas según las rígidas leyes de la armonía y siguiendo un orden apolíneo toman una dimensión estética de alto vuelo cuando, se contiene, en su interior, la revuelta dionisíaca que lucha en medio de los mármoles estructurales del orden.

A veces la revolución dionisíaca es sutil, es sólo una brizna diminuta que da la tensión exacta de la genialidad, entonces, en esta tenue pincelada, Dionisos se hace evidente. Pero sucede que, cuando la subversión dionisíaca se sobrepone a las estructuras compositivas, el arte desaparece y cuando las creaciones humanas no están inflamadas por el caos dionisíaco la obra del artista se convierte en un dato numérico.

Captamos el valor del arte en la medida en que entendemos su orden compositivo y se hace patente su discurso formal. Esto es un acto racional. Gracias a la razón disfrutamos del goce estético y de la comunicación de la obra de arte.

Esta aprehensión racional nos resulta conocida, yo diría que familiar, no en vano tenemos impreso en nuestro pensamiento el Auriga de Delfos o la Victoria de Samotracia.

Esto, amigos míos, este acercamiento racional al arte, nos viene de lejos, aunque, a los meridionales, nos hayan colgado el sambenito de alocados y vehementes.

Sobre el poso clásico nuestros artistas han creado las obras más contenidas y de más fuerza racional que en ninguna otra cultura.

Este caldo tenía ingredientes de altísima calidad: las korai, el Partenón, el capitel dórico, el Doríforo, los yambos y las elegías, y las Odas de Horacio. Y encima de estos cimientos han creado la Divina Comedia, la Capilla Pazzi, La Pietà y el David, La Gioconda y los versos de mi querido Leopardi o de Costa Llobera.

jueves, 5 de mayo de 2011

Cappella Pazzi

Cappella Pazzi -Florencia- (1441)
Filippo Brunelleschi

VISTAS INTERIORES

Brunelleschi proyectó la Cappella Pazzi según las proporciones áureas.

El crecimiento de los volúmenes sigue la secuencia de Fibonacci (sucesión infinita de números naturales: 0,1,1,2,3,5,8,13,...)


Si hacemos un símil con la música, podríamos decir que la Cappella Pazzi es una pieza de arquitectura de cámara.

(a Carlos Galeón)

DETALLES DE ARQUITECTURA






orden y proporción


Capella Pazzi
Filippo
Brunelleschi -Filippo di Ser Brunellesco Lapi- (1377 - 1446)

1. Corifeo secreto


1. Corifeo secreto



De cómo ahuyento los sentimientos que reclaman el derecho a la emoción y me nublan la razón.

Terribles fantasmas,
¿qué queréis de mí?
Sois babosas inmundas,
siempre, noche y día,
al acecho traidor.
Vuestra presencia
me turba la mente,
me anula la razón
y me confunde el afán.
Crueles que me negáis
la paz y el reposo;
¿por qué me obligáis
a huir y me lanzáis
al mar incierto de tinieblas?
Corifeo secreto,
que en mi corazón te encuentras,
así, tan cercano,
te burlas de mi cordura.

Si quieres que muera,
moriré,
déjame, por piedad,
la quietud.


----- original en catalán -----

1. Corifeu secret


De com foragito els sentiments que, reclamen el dret a l’emoció i m’emboiren la raó.

Terribles fantasmes,
què voleu de mi?
Sou llimacs immunds,
sempre, nit i dia,
a l’aguait traïdor.
La vostra presència
em torba la ment,
i m’anul•la la raó
i em confon l’afany.
Cruels que em negueu
la pau i el repòs;
per què em feu fugir
i em llanceu al mar
incert de tenebres?
Corifeu secret,
del meu cor estant,
ultra així tan pròxim
m’escarniu el seny.


Si voleu que mori,
moriré,
deixeu-me, però,
la quietud.

2. Corifeo secreto

2. Corifeo secreto

De cómo se duelen las emociones que viven ocultas en la penumbra y, lejos del juicio, me reservan un universo de rubíes.

Sabes de mi morada dentro de ti tan escondida
y conoces la voz, obstinada canción
que escuece en el lagrimal, regalando tesoros
de músicas eternas, de soldados y diosas.
Te daré la estrella ardiente que danza en la noche,
el faro de Alejandría que ilumina hasta lo lejos
y un desierto de esmeraldas y de leones rampantes.
Pondré las imágenes sobre los cálculos secretos
de la pasión perdida, la que se libra en un baile
de máscaras insólitas que ocultan las miradas.
Y cuando desde arriba observes la dimensión del juicio,
la densidad del mar y los espejos del atardecer
se oiga el corifeo que dentro de la cueva oscura
peina los caballos blancos y vela por las sombras.

¿Y pides, aún, la quietud de los cementerios?


---- original en catalán ----


2. Corifeu secret

De com es dolen les emocions que viuen ocultes en la penombra i, lluny del seny, em reserven un univers de robins.

Saps del nostre habitatge dintre teu amagat
i en coneixes la veu, obstinada cançó
que cou al llagrimal, tot regalant tresors
de músiques eternes, de soldats i deesses.
Et donarem l’estrella ardent que en la nit dansa,
el far d’Alexandria que il•lumina ben lluny
i un desert de maragdes i de lleons rampants.
Posarem les imatges damunt els secrets càlculs
de la passió perduda que es deslliura en un ball
de màscares insòlites que oculten esguards.
I quan de dalt observis la dimensió del seny,
la densitat del mar i els miralls del capvespre
oeix el corifeu que dins la cova fosca
pentina els cavalls blancs i vetlla per les ombres.

I demanes, encara, la quietud dels fossars?

martes, 3 de mayo de 2011

Por no haber, no hay.

Lucio Fontana. Concetto Spaxiale

No hay trenes, pasan demasiado deprisa,
permanecemos en el andén sentados,
los trenes que pasan también los cuentan.

No hay calles que conduzcan
a jardines ubérrimos, pero las calles
figuran en las cartografías del deseo.

No hay sábados de alimatáceas,
ni de flores blancas, sólo algún almacén abierto
donde expenden rosas con espinas de bronce.

No hay muros de granito
que contengan el anhelo pero con sus sillares paralelepipédicos
cortan el paso de la razón.

No hay miradas que penetren más allá
del tacto sombrío, pero bajamos los ojos
hacia la sombra del pavimento.

domingo, 1 de mayo de 2011

El señor Boniquet

Cuenta Josep Pla que había en Barcelona un arquitecto, el señor Boniquet, cuya esposa era guapísima. Todos los señores de la alta sociedad barcelonesa admiraban a la señora Boniquet y ella los quería mucho a todos. A más de uno lo quiso con pasión modernista.

El arquitecto preocupado por la resistencia de los materiales no sabía nada de los amores de su esposa, aún siendo estos un secreto que ya no era secreto.

Un amigo del señor Boniquet, virtuoso de estos que están convencidos de que la verdad debe ir por delante de todas las cosas, creyendo obrar rectamente, informó al arquitecto de las andanzas de su guapa esposa. Naturalmente esta información causó tribulaciones y un nerviosismo tal al buen arquitecto que, el pobre, se desconcentraba en los cálculos, no atinaba con las soluciones constructivas e incluso tuvo el tímido atrevimiento de reprochar a su mujer su licenciosa conducta. El reproche le sentó muy mal a la señora Boniquet, se sulfuró y arremetió con improperios contra su marido; total, una zaragata de “aquí te espero”.

El señor Boniquet quedó tocado, quería olvidar el mundo, apearse de la vida social y sublimar toda su energía en la arquitectura, hasta que sobrevino la desgracia, A los pocos días, en una visita de obra, le cayó una viga a la cabeza y lo mató.

Las exequias fueron sonadas, los señores de la alta sociedad barcelonesa corrían a dar el pésame a la señora Boniquet. Para todos tenía, ella, una palabra de gratitud que acompañaba con una lagrimita y decía: ¡Ay pobre Ramón, Dios lo haya castigado!

Cómplices, la verdad y la viga, mataron al señor Boniquet.

AMULET VERD

AMULET VERD
Francesc Parcerisas



LA CREU DEL SUD

La nit és gebrada, en aquest jardí,
havent sopat. I només vull saber
que de debò existeix el llambreig
perdut en el no-res. Que la mirada,
i el goig, i l’amor, sàpiguen del do
i de la imatge bella que s’ofega
entre els esteles que cobriran la tomba
del meu cor. Sigues, doncs, el meu igual
-i sigue’m filla, i mare- i sàpigues,
sempre sempre, que allò que ens ha unit
és acceptar el goig gelós de ser
u i diferents. Negarà la mar
aquests cels, les distàncies, els freus,
i fins i tot aquest boscatge exòtic
on els isards llunyans fugen a salts
davant del teu impermeable groc,
i tu i jo -el meu cigne i el senyor-
continuarem sota la creu del sud
enllaçats en l’amulet de pedra verda
on no existeix la por, ni el temps; només l’amor.

Francesc Parcerisas

A pesar de la dificultad que supone la traducción de la poesía he tenido el atrevimiento de trasladar al castellano este bello poema de Francesc Parcerisas, mi amigo y admirado maestro.


LA CRUZ DEL SUR

La noche es de escarcha, en este jardín,
después de cenar. Y sólo quiero saber
si es cierto que existe el destello
perdido en la nada. Que la mirada,
y el gozo, y el amor, sepan del don
y de la bella imagen que se ahoga
entre las estelas que cubrirán la tumba
de mi corazón. Sé, pues, mi igual
-y que me seas hija, y madre- y sepas,
siempre siempre, que lo que nos ha unido
es aceptar el celoso gozo de ser
uno y diferentes. Negará la mar
estos cielos, las distancias, el estrecho,
e incluso este bosque exótico
donde los rebecos lejanos huyen a saltos
delante de tu impermeable amarillo,
y tú y yo -mi cisne y el señor-
continuaremos bajo la cruz del sur
enlazados en el amuleto de piedra verde
donde no existe el miedo, ni el tiempo, sólo el amor.