quemado por el honor
de lo bello no tendré
el honor sublime
de dar mi nombre al abismo
que me servirá de tumba.
Rainer Maria Rilke asomado en una de las torre del castillo de Duino veía otros abismos.
Con el acomodo que le proporcionaba Maria Theresia, Prinzessin von Thurn und Taxis, Rilke apelaba al "medium" angelical.
Pasados quince años, fue el 9 de julio de de 2011, a media mañana, y continúo pensando que Baudelaire conocía mejor la profundidad de los abismos y sabía cual era el precio que nos exige la Belleza.
El precio es un fulgor instantáneo.



No entiendo mucho lo que escribes hoy, para variar, pero ya que hablas de Rilke y de abismos (se ve que a ese tipo le "molaban cantidad"), está bien el Castillo de Duino, donde él consideraba glorioso vivir, pero me quedo con los de Ronda.
ResponderEliminarPrecisamente, escribe Rilke a la princesa Marie Von Thurn und Taxis desde Ronda, en el Hotel Reina Victoria, el 17 de diciembre 1912:
(Ojo al dato, ese hotel, asomado al abismo, es ahora el Reina Victoria Wellness & Spa, bastante modificado del de Rilke; que se anden con ojo los del añadido de la izquierda).
https://www.andalucia.com/sites/default/files/styles/extra_large_880w_/public/Hotel-Reina%20Victoria.jpg?itok=Y38zwSic
[...] «En lo que respecta a la ciudad, dadas estas circunstancias, nada le podría ser más propio que este subir y bajar, este estar abierto aquí y allá sobre el abismo, un abismo tan vertiginoso que ninguna ventana se atreve a mirarlo.
Seguramente, este sería el lugar ideal para vivir modestamente, a la española, si no estuviéramos en esta estación del año, si no me repugnara soportar más fatigas que las estrictamente necesarias (las innatas y las asiduamente adquiridas). Por si fuera poco, el diablo inspiró a los ingleses la idea de levantar aquí un hotel realmente espléndido, donde, claro está, vivo ahora. Es una residencia neutra, costosa y de tal índole que muchos desearían vivir en ella. Obro así, y tengo la suficiente desvergüenza como para hacer saber a todo el mundo que viajo por España.[...]
https://pictures.abebooks.com/inventory/22779536801.jpg
Un abrazo
Amigo Gran Uribe, estoy pasando por unos días de hermetismo.
EliminarAquí, en el poema de Boudelire, creo que el poeta voló demasiado por las nubes eludiendo la realidad tangible.
Rilke se creyó capaz de dar consejos y los dio desde el acantilado.
Salud,
Seguro que ahora con la declaración de la Renta me veré obligado a abandonar mi hermetismo y volver a la realidad del lenguaje. Todo será más claro.
EliminarSalud.
Un destello basta. Baudelaire lo sabía: la Belleza no se entrega, fulgura y hiere. Rilke miró otros abismos, pero el precio fue el mismo: un instante que ilumina… y quema.
ResponderEliminarEs como la felicidad, un instante fugaz en que todo está en su sitio, en que todo esta bien.
Saludos
Así es, amic Puigcarbó, tal como lo dices.
EliminarSon instantes, puras ilusiones del espíritu, momentos fugaces en que todo está en su sitio.
Salud.
Complejo, muy complejo para mis entendederas, Francesc Cornadó. Lo leo, lo releeo y no puedo tan siquiera esbrinar que es lo que nos deseas decir.
ResponderEliminarSabrás disculparme. No estoy a la altura.
Un abrazote
Amic Miquel, me conoces, sabes que de vez en cuando me da por lo críptico, ando por algún camino hermético lleno de incógnitas.
EliminarNo te preocupes, tampoco creas que aquí haya ninguna altura especial y mucho menos nada que sea más elevado que la cáscara de un caracol de estos que se arrastran entre los hierbajos.
Abrazos.
En el caso de Baudelaire decir cómo el consumo de ciertas sustancias le llevaron a un estado especial de consciencia, paraísos artificiales que le condujeron al abismo. De Rilke no se tienen noticias de adicción a droga alguna.
ResponderEliminarSalud.
Amigo Cayetano, hay poetas que acabaron muy mal, se iban perjudicando y esto al final pasa factura.
EliminarAmbos, Baudelaire y Rilke, son extraordinarios.
Abrazos.
Francesc:
ResponderEliminarmuy valiente el que se asoma al abismo.
Salu2.
Amigo Dyhego, hay peligros que deberíamos evitar, asomarse al peligro es un riesgo, antes de hacerlo hay que pensárselo mucho.
EliminarSaludos.