jueves, 21 de abril de 2022

Arquitectura del III Reich

Edificio de la Cancillería (1938). Berlín. 

Arquitecto Albert Speer

 

 

El neoclasicismo, manipulado de una manera o de otra, ha sido habitualmente utilizado por los regímenes totalitarios. Por lo que parece, al autoritarismo le complace la monumentalidad del neoclasicismo que suelen agrandarla y utilizarla como herramienta de propaganda política.

 

La arquitectura del III Reich adoptó el lenguaje neoclásico, exageró sus proporciones, añadió un cierto folclorismo e impuso unos órdenes clásicos desmedidos como forma de intimidación.

 

Los ideólogos del nacionalsocialismo consideraban que el nuevo estado imperial alemán debía disponer de un arte redentor y la arquitectura había de ser el “Arte de estado” que representara la “nueva cultura” alemana. En este escenario de supremacía y fanatismo, el Führer sería el escultor del pueblo y éste sería la masa con la que Hitler modelaría la Neue deutsche Kultur, la “nueva cultura” de los siglos venideros.

 

Thomas Mann decía no tener absolutamente ninguna duda de que el deseo principal del Hitler no era la guerra sino, la cultura alemana. Naturalmente una cultura germana supremacista.

 

Esta quimera del Führer no deja de ser una entelequia, sí, pero se trata de una fantasía criminal que produjo millones de muertos. Y a la vista de tanto dolor y de tanta muerte nada importa la arquitectura y toda la Neue deutsche Kultur. Nada. Todo es miseria y barbarie. 


 El Capitolio que Adolf Hitler diseñó junto a su arquitecto, Albert Speer, como pieza central de la nueva capital del mundo, Germania



El principal ideólogo de la Nueva arquitectura alemana (Neue Deutsche Baukunst) fue Albert Speer. Este arquitecto desarrolló un lenguaje neoclásico híbrido, contaminado con elementos del iluminismo francés (Étienne-Louis Boulleé, Claude-Nicolás Ledoux y otros visionarios) y también con componentes provenientes de las arquitecturas egipcias y mesopotámicas. De este batiburrillo resultó una arquitectura ecléctica tremendamente desproporcionada y monumental.

 

La arquitectura alemana del III Reich es un discurso a favor de lo descomunal y la desproporción. El pretendido neoclasicismo de Albert Speer es un esfuerzo por añadir desproporción a la habitual y consabida desproporción del neoclasicismo Beaux Arts que encontramos en muchas ciudades europeas y americanas. 

Volkshalle (1933). Arquitecto Albert Speer

 

El neoclasicismo manipulado y el eclecticismo del Tercer Reich hicieron las delicias de la arquitectura franquista. La arquitectura española de posguerra adoptó el lenguaje neoclásico adaptándolo según diversos matices, ahí encontramos: "neoherreriano", "regionalista", "neovilanoviano", "ruralista" y con ellos, una serie de variantes que corresponderían a las diferentes facciones del poder franquista, por ejemplo, "tradicionalistas", "africanistas", "carlistas", "juanistas", "falangistas", etc. Todos ellos opuestos a cualquier signo de modernidad.

 

Arco de la Moncloa. Madrid

miércoles, 20 de abril de 2022

Estados de ánimo y de humor

 

Philippe Parreno."A Time Coloured Space"

 

Hay una opinión general de que asistimos a cambios profundos -económicos y sociales. Los medios de comunicación hacen hincapié en todo lo negativo y nos presentan un futuro desalentador. Parecen que quieran derrumbarnos a todos. Creo que el derrumbe hace espectáculo y que cuanta más desgracia se anuncie más audiencia se consigue.


Relativizo. No voy a negar la evidencia ni voy a minusvalorar la dimensión de la catástrofe, pero que nadie piense que hay derrumbe en mi estado de ánimo. Mi desencanto no afecta a la calidad de mi buen humor.


No me interesan las opiniones sensacionalistas ni la emoción desmedida que nos sirven los medios, evito estas desmesuras y procuro ser más materialista de lo que soy, en realidad me gustaría tener la espiritualidad de un zapato.


Como, bebo, observo la realidad y disfruto de mi percepción. No me interesa buscar nada en mi interior, de hecho, lo más profundo que tengo es la piel y no busco otros estratos subcutáneos y no utilizo ninguna técnica psicológica para alcanzar ningún estado diferente del que me adjudican mis sentidos.


Creo que dentro de nosotros hay muchas vísceras que funcionan, glándulas que son auténticas factorías químicas y redes nerviosas magníficas. Para ver mi interior me conformo con observar alguna radiografía, no necesito nada más, y como que no necesito nada, no me preocupa casi nada.


No busco energías esotéricas que complementen mi estado psicológico. Mi energía es como la de un gorrión nervioso y con esto me basta.


Puedo añadir algo de emoción, alguna contradicción romántica, pero poca cosa más. He comprobado que cuanto mayor es el porcentaje de desenfreno o de pasión mayor es el dolor.

domingo, 17 de abril de 2022

En 1968 pensaba en Le Corbusier

 

En 1968, con pinta de empollón, dibujaba, manipulaba fotos y pensaba en Le Corbusier. 

http://francesccornado.blogspot.com/2011/07/le-corbusier.html 

 

Con dificultades, debido a mi bajo conocimiento del idioma francés, leí

LE POÈME DE L’ANGLE DROIT (1955)


Le Corbusier

Fragment

 C3 CHAIR

En ces choses ici entendues
intervient un absolu sublime
accomplissement il est l'accord
des temps la pénétration des
formes la proportion - l'indicible
en fin de compte soustrait
au contrôle
de la
raison
porté hors
des
réalités
diurnes
admis
au cœur
d'une
illumination
Dieu
incarné
dans
l'illusion
la perception
de la vérité
peut-être
bien
-----------------------------­
Mais il
faut
être sur
terre et
présent
pour
assister
à ses propres
noces
être
chez soi
dans le sac de sa peau
faire ses affaires à soi
et dire merci au Créateur