domingo, 30 de marzo de 2014

Apañarrelojes

La naturaleza resalta con una presencia autoritaria.

El tiempo transcurre con una ausencia autoritaria.

Nota: este escrito es el post número 1000 de este blog, casi cuatro años y los relojes continúan estropeados.

sábado, 29 de marzo de 2014

El manierismo es escéptico




















Jupiter e Io (1530)
Antonio Allegri da Correggio (1490-1534)


Los manieristas ya tenían sus sospechas, no acababan de creerse eso de que la sustancia divina se encontraba metida dentro de los mármoles.

La creencia neoplatónica había perdido furor después de Raffaello Sanzio, la perfección de la obra del pintor de Urbino ya presenta desconfianza ante l'anima della materia, y los manieristas que le sucedieron ya no se creyeron eso los hálitos escondidos.

El artista manierista es escéptico. No cree en las grandes “sustancias” y relativiza.

A la desconfianza manierista siguió el barroco y décadas más tarde, el racionalismo de raíz científica, y el artista continuó dudando, intentó encontrar una vía de expresión y partió de cero, para ello se apartó del relativismo manierista y dudó:

mi duda soy yo dudando

y fijó su mirada en los órdenes clásicos. El artista neoclásico superpuso un orden encima de otro. El dórico lo dejó en la planta baja, encima dispuso el jónico y remató el edificio neoclásico colocando el corintio en la planta superior.

El artista neoclásico basó su estética en la razón y en las normas de la naturaleza. Aquí apareció una fisura, pues aquel escepticismo algo pesimista de los manieristas se convirtió en un optimismo forzado, al creer, el artista, que la naturaleza tiene sus normas.

viernes, 28 de marzo de 2014

La poesía neo-post-neo-novísima de Martín López-Vega



Luz de invierno en el Gianicolo 

Estropeó todas las fotografías, aquella luz de invierno
sobre los árboles del Gianicolo: demasiado intensa
como para quedar bien fijada.
Lo mismo ocurre con los momentos
en exceso felices: la memoria no consigue después
interpretarlos adecuadamente,
otorgarles la luminosidad precisa.
Quedan en la fotografía cosas que no están en ella:
los racimos de muchachas americanas
camino del bar Gianicolo,
el cañonazo de las doce en homenaje a Garibaldi,
mis manos, dos partes de mi cuerpo que no me agradan
-sus dedos como ramas de un árbol demasiado cansado
de buscar en vano la ternura.
Queda esa luz que acaricia el lomo de los días
y que niega al recuerdo de aquella colina
esa intuición misteriosa:
allí es imposible
prever el olor que rodeará nuestras sepulturas.



Martín López-Vega


Desde Pincerton University, don Germán Labrador ha dicho que la obra de Martín López-Vega tiene una fuerte influencia neo-post-neo-novísima y este poema, en concreto:
es muy representativo de [los] modos de escribir actuales y de los problemas que incorporan ciertas visiones poéticas y, sobre todo, de los problemas que dejan de incorporar.

jueves, 27 de marzo de 2014

Sillares, mampuestos y pedruscos



Ciclo las Cuatro Estaciones (1993-1994)
Cy Twombly
Tate Modern
 Ahora

sentirás la canción rigurosa
de las palabras sólidas.

Son piedras bien talladas
que han servido para levantar palacios.


Ahora

sentirás el engaño premeditado
de las palabras sólidas.

Son piedras toscamente talladas
que han servido para levantar murallas.

miércoles, 26 de marzo de 2014

El anti-suicidio de don João de Deus Ramos



João de Deus Ramos. retrato de 1878

En los países donde abundan las nieblas y el frío hace que las gentes se recluyan en el hogar hay más casos de suicidio que en los países de climas meridionales. Esto ha sido tradicionalmente así, aunque en los periodos de crisis económica parece que el suicidio se extiende por todas partes. La muerte autoprovocada también es frecuente en aquellas tierras que miran al horizonte marino que se extiende por poniente, se produce, en estas tierras, una especie de melancolía perversa.

Los primeros, los nebulosos, se suicidan tras una reflexión o un arrebatamiento romántico producido junto al fuego de la chimenea, no quiero pensar que sea un furor provocado por la poesía filosófica. Los segundos, los que miran al horizonte de poniente, se suicidan sin demasiada reflexión filosófica, no quiero pensar que sea tristeza o irreflexión nostálgica.

Diríamos pues que los románticos germanos se suicidan después de mucho pensar y que los portugueses no saben porque se suicidan.

Los que pensaron mucho acceden al suicidio de una forma irrefrenable, en cambio, los que accedían al suicidio sin saber por qué, pueden tener un momento de lucidez y no caer en la fatalidad.

Me viene a la mente el caso de don João de Deus Ramos, este poeta romántico dado a la bohemia, que cuando era estudiante, en un momento de furor oscuro decidió suicidarse, pero enseguida puso el freno.

João de Deus Ramos se encaramó al acueducto de Coimbra, donde había una estatua barroca de San Sebastián con el corazón atravesado por las flechas y con el semblante transido de dolor. El poeta, en un momento de lucidez suprema, arrancó las flechas que el santo tenía clavadas, las rompió en mil pedazos y los pisoteó y dejó al pie de la escultura una nota que decía: Basta de tanto sofrer!

Después se dedicó a la pedagogía

martes, 25 de marzo de 2014

Detalle y precisión



 El triunfo de Cesar (1486-1505)
Andrea Mantegna (1451-1506)

Cuando un artista o un literato pone énfasis en el detalle y en su expresión utiliza el pormenor y la minuciosidad, enseguida despierta en mi ánimo una sensación de confianza, pienso que el artista o literato en cuestión están comunicando algo que ellos conocen muy bien.

El detallismo suele contener rigor, y esto sólo es posible cuando se tiene un gran conocimiento de lo que se explica. Cuando la expresión carece de detalle, el lenguaje se convierte en algo que desprende demasiado humo, en una obra pretenciosa y con una carga de irresponsabilidad.

Stendhal, que sabía muy bien de lo que hablaba, decía “toda la literatura en los detalles”.

En los interiores holandeses de Vermeer y bajo el sombrero de Rembrandt, en los drapeados de Andrea del Verrocchio, en los escorzos de Mantegna y en los restos de suciedad de Caravaggio y sobre todo en la literatura clásica, no encontramos más que detalle, detalle y precisión. Fuera de esto no hay más que composiciones engañosas contrarias a la predisposición a la salud personal y a la sensibilidad humana.  

domingo, 23 de marzo de 2014

Desde las Highlands de Escocia hasta la desembocadura del Támesis se extiende un país sin música



Desde las Highlands de Escocia, hasta la desembocadura del Támesis, por lo largo y ancho de la isla británica, el empirismo se extendió entre las nieblas.

Los pueblos anglosajones ponían énfasis en la experiencia sensible. Junto a la chimenea, en el silencio de las sensaciones, desarrollaron una psicología del arte que defendía la subjetividad del gusto.

Para los británicos, la belleza no es inherente a las cosas, sino que se halla en la mente humana, que la interpreta según su criterio personal. Esta relatividad estética parece haberse prolongado hasta nuestros días.

Con este relativismo a cuestas, el sabio Hobbes, otorgó a la imaginación un sentido decadente; según este empirista la imaginación es lo que persiste en la memoria después de que hayan pasado los estímulos sensoriales, yo más bien diría que esto no es otra cosa que un recuerdo estético, pero para Hobbes se trata de una promesa al tiempo que afirma que la belleza es “todo aquello que con su aspecto nos promete el bien”

Así las cosas, creo ver en las tesis de Hobbes un anticipo del puritanismo victoriano.

Después de Hobbes, vinieron Hume con sus criterios sobre el gusto; Addison con los placeres de la imaginación; Hutcheson con sus indagaciones sobre el origen de la belleza y la virtud; y de ahí, vuelta al neoplatonismo con las elucubraciones del conde de Shaftesbury que igual que Ficino decía que la belleza es el primer paso del amor.

Pensaron demasiado para llegar a lo mismo. Contemplando la niebla, disfrutaron muy poco y la música se resintió de ello.

Antes hubo una tradición coral anglicana con Thomas Talls, John Taverner y William Byrd hasta llegar a Henry Purcell, éste se lo comió todo y no dejó nada para los demás. Para los que le sucedieron.

La música de este extraordinario compositor barroco se cernió como una llovizna suave sobre las tierras, desde las Highlands de Escocia hasta la desembocadura del Támesis, y aquella isla quedó inundada con la música de Purcell y después de él, casi nada más.

Inglaterra fue un país sin música. No fue hasta finales el s. XIX, pasado el empirismo, el industrialismo y el orgullo petulante del puritanismo que no volvieron a brotar armonías o melodías sobre las tierras que se extendían desde las Highlands de Escocia hasta la desembocadura del Támesis.

Lagrimosa beltà


Me río con la "lacrimosa".

¿Quién de los dos se lo pasa mejor?

Marie-Nicole Lemieux: Contralto.
Philippe Jaroussky: Contratenor.
Ensemble Artaserse.


https://www.youtube.com/watch?list=RDB5nu9glnoLQ&v=B5nu9glnoLQ

http://www.youtube.com/watch?v=B5nu9glnoLQ

sábado, 22 de marzo de 2014

Carcoma

Cy Twombly
Nueve discursos sobre Cómodo (Nine Discourses on Commodus), 1963
Parte VIII:
Óleo, lápiz y lápiz de cera sobre lienzo
204 x 134 cm
Guggenheim Bilbao Museoa


Hay unos caminos invisibles,
escondidos a la mirada,
que recorren los oscuros
interiores de resina.

Cuevas llenas de polvo,
de raspaduras de madera
con túneles intrincados
que penetran por los mundos
de las cosas sombrías.

De noche, sin piedad
crujen las vetas ocultas
agujereadas por la carcoma.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Evolución geológica

Por una temporadita, más o menos corta, dejo de mirar los gruesos muros y las bóvedas románicas.

Ahora descanso, sentado y con un pollo.
   
La evolución geológica tiene unas fases que también pueden ser más o menos cortas.

1)      aluvión y desplazamiento
2)      sedimentación
3)      conglomeración
4)      metamorfosis
5)      erosión
6)      disgregación

Hasta las geologías más consistentes llegan a convertirse en áridos y esto ocurre aunque la expresión artística sea muy esquemática.