sábado, 28 de abril de 2012

De Gustave Courbet al cebollismo


El estudio, Alegoría real de los siete últimos años de mi vida.
Gustave Courbet 1855

Gustave Courbet en una carta dirigida a su amigo del alma Baudelaire le decía:

No puedo enseñar mi arte ni el arte de ninguna escuela, ya que niego que tal arte pueda enseñarse; el arte es completamente individual, y el talento de cada artista no es sino el resultado de su propia inspiración.

Estas palabras ponen de manifiesto la importancia del individualismo exacerbado donde se fundamentaba la estética romántica.

La ciudad industrial de la segunda mitad del siglo XIX concentra la totalidad de la producción artística teórica y práctica. El arte expresa la dicotomía entre lo rural y lo urbano y a pesar del individualismo del espíritu romántico, las obras producidas expresan una mímesis naturalista paradójica y muy exacerbada.

Con todo este material se consolidan las estéticas como el naturalismo, el realismo, el simbolismo y finalmente el modernismo.

Schopenhauer se erige como el pedagogo de la sensibilidad burguesa y Courbet como la paradoja más visible del realismo.

El sentimiento individualista persiste, parece que está en el ánimo general de los artistas que salen de las escuelas de Bellas Artes.

Después de los esfuerzos racionalistas del Movimiento Moderno y tras las propuestas neoliberales de Tom Wolf que sus acólitos del Pop Art convirtieron en un torrente de vulgaridad surge un panorama de sentimientos ñoños y enlagrimados, después de este “cebollismo” nos preguntamos si la creación artística vive un nuevo romanticismo.

jueves, 26 de abril de 2012

Jacinto Bejarano Galavís y Nidos


Don Jacinto Bejarano Galavís y Nidos era un hombre de gran temple aunque a veces se le escapaba una exhalación de profunda amargura. Fue un presbítero del siglo XVIII que escribió un libro titulado


Sentimientos patrióticos o conversaciones cristianas, que un cura de aldea, verdadero amigo del país, inspira a sus feligreses. Se tienen los coloquios al fuego de la chimenea en las noches de invierno, los interlocutores son: el cura, cirujano, sacristán, procurador y el tío Cochamo.


Don Jacinto, como hombre discreto y buen neoclásico, dijo que hay que escribir sencillamente, daba gran valor a la claridad de estilo, a la simplicidad y al orden.

Dijo cosas muy serias como por ejemplo:

No basta con hacerse entender; es necesario aspirar a no dejar de ser entendido.
La claridad es la primera calidad del estilo.
El estilo es claro si lleva al instante al oyente a las cosas, sin detenerlo en las palabras.
Más vale ser censurado por un gramático que no ser entendido.
Cuando el estilo es obscuro hay motivos para creer que el entendimiento no es neto.

En la literatura del neoclasicismo existió un afán de claridad y de concesión aunque no siempre se lograra. Por lo poco que conozco de la literatura actual casi me atrevo a asegurar que aquellas ansias de claridad parecen haber desaparecido pero, sin embargo, creo que se ha ganado en epítrope y precisión.

miércoles, 25 de abril de 2012

J.V. Foix



M’exalta el nou…

Em plau, d’atzar, d’errar per les muralles
Del temps antic, i a l’acost de la fosca,
Sota un llorer i al peu de la font tosca,
De remembrar, cellut, setge i batalles.

De matí em plau, amb fèrries tenalles
I claus de tub, cercar la peça llosca
A l’embragat, o al coixinet que embosca
L’eix, i engegar per l’asfalt sense falles.

I enfilar colls, seguir per valls ombroses,
Vèncer, rabent, els guals. Oh món novell!
Em plau, també, l’ombra suau d’un tell,

L’antic museu, les madones borroses,
I el pintar extrem d’avui!
Càndid rampell:
M’exalta el nou i m’enamora el vell. 

J.V. Foix (1893-1987)

Otro ejemplo de abstracción lírica

La primavera va deixar un senyal molt precís damunt les lloses de marbre . Francesc Cornadó


Además de abstracción lírica, títulos largos a lo J.V. Foix

Un ejemplo de abstracción lírica


Dos glops d'argila bruna tonificants com els llods de Bombay. Francesc Cornadó


El presocrático que anda por casa me dice

que al ornitorrinco poco le importa que le clasifiquemos de mamífero aunque tenga el pico de pato.

me recrimina la obstinación con que nos empeñamos en clasificar las cosas y yo, erre que erre, que esta pintura es un ejemplo de abstracción lírica.

martes, 24 de abril de 2012

Recónditas existencias


 
De existir el túmulo de Polinices, se hallaría situado fuera de la ciudad, allí donde, según Platón, deben echarse los poetas.

De existir el océano de Florencia, sus aguas bañarían puertos decididamente naturalistas y concretamente bellos.

De existir la clave del arco iris, sería de piedra evanescente como son los sueños.

De existir la túnica del rey Midas, tendríamos un ropaje pesado y rígido que inmoviliza a quien lo viste. La riqueza limita muchos movimientos.

De existir la espada de Damocles la miraríamos de escorzo como pende de la crin de un caballo y aborreceríamos toda mesa opíparamente servida.

De existir un político decente, éste sería el anfitrión de Alicia.

domingo, 22 de abril de 2012

Cómo se construye una catedral gótica



Las catedrales góticas son edificios imponentes que se levantan como un prodigio estructural que parece desafiar las leyes de la gravedad. Con jactancia estática el arquitecto gótico pretende alcanzar la filigrana estética.

Bien pues, estas construcciones tan audaces no son más que un juego de contrapesos.

El arquitecto interviene como si de un político se tratara, esto es, conocer las fuerzas y dirigirlas hacia a donde a él le conviene. Como un dirigente político, trata de evitar tensiones no controlables y ante cualquier empuje dispone el parapeto contenedor conveniente.

Así van las cosas estructurales:

  1. Se evitan los esfuerzos de flexión y se procura, mediante la forma, hacer que toda fuerza sea de compresión. Ya se sabe que este tipo de fuerzas son siempre más controlables y con la piedra adecuada la compresión se domina muy bien.
  2. Allí donde aparece una fuerza que va de arriba a abajo se coloca un columna y si se trata de un haz de fuerzas, se coloca un haz de columnitas, de éstas tan gráciles que el arte gótico nos ofrece. Es decir a toda fuerza le oponemos una piedra o un montón de ellas.
  3. Mediante la estereotomía (tallado de las piedras) dirigimos las fuerzas de la cubierta a los bordes de la bóveda y ahí colocamos una arista que nos conducirá los esfuerzos a la columna correspondiente. Así conseguimos que toda fuerza quede enterrada en los cimientos.
En cuanto a los empujes:

  1. A todo empuje le contraponemos una masa.
  2. Todo lo que empuja por el interior de la nave gótica se contrapesa en el exterior de la misma. Si dentro de la nave hay imágenes de santos y mártires, en el exterior colocamos gárgolas espantosas, y monstruos bicéfalos.
  3. Contra los empujes de las bóvedas interiores colocamos los arcos arbotantes exteriores. Aquellas bóvedas de dentro se ornamentan con ángeles y serafines, pues en los arbotantes exteriores colocamos demonios y dragones como contrapeso.

La lógica estructural no es más que un trabajo de ir disponiendo el pedrusco adecuado en el lugar y la forma precisos y conseguir con ello una organización espacial que con su monumentalidad, provoque miedo y sometimiento.

Así dispuesto el espacio, en el interior de la catedral puede producirse una catarsis y algún mareo, a esto contribuye también el efecto del incienso y los cirios encendidos.

El espacio gótico y los sermones desde el púlpito, cuyo eco rebota en las paredes y vitrales, no contribuyen a la reflexión sino más bien al furor místico o algo así.

viernes, 20 de abril de 2012

La dimensión humana

 
Largo soy como dos millones de microbios ordinarios
y ordinario como seis millones de hombres.
Estoy a mitad de camino entre la estrella y el átomo
y puedo reventar un átomo para hacer volar todo esto
por los aires, hasta más allá de las estrellas.


miércoles, 18 de abril de 2012

Abstracción lírica


Del groc n'hi hagué prou per a fer un ordit de vencills.
Tinta y anilinas sobre papel 
Francesc Cornadó



El aristotélico me pregunta si esta pintura debe calificarse de abstracción lírica

Cuestión de matices


 Guinovart. La espigadora protegida por la luna


Al pan pan y al vino vino.
Con esta frase crees haber llegado al tuétano de la sinceridad.
Maniqueísmo ¿Sí o no?, pero ¿qué pasa con los matices?
¿O es que nuestro paladar es incapaz de distinguir las diferencias entre una hogaza de pan de centeno o de trigo de espelta y no somos capaces de discriminar los aromas de un caldo de Somontano o de un vino del Priorato?
Y con los derivados abstractos ¿que ocurre?
¿Richard Wagner o Richard Strauss? ¿Piero della Francesca o Fra Angelico?
¿No será aquella frase  -la del pan y el vino-  la expresión de la insensibilidad y rudeza para apreciar la peculiaridad?