Acción
Gallot en el Hotel Colón. Barcelona, 6 d’octubre de 1960. Obra
realizada por miembros del Grup Gallot, junto con Morvay y Slepian.
Las intenciones del Grup Gallot eran nobles,
cargadas de buenos propósitos y con unas determinaciones muy claras: rechazo de
los prejuicios culturales y la voluntad de hacer un arte liberado de las
presiones ideológicas.
Plausible, sí.
Las ideologías están muy por debajo
de la creación artística, pero esta debe demostrarlo.
El Grup Gallot fue una vanguardia artística que surgió en Sabadell en 1960, formaban parte de él, entre otros:
Alfons Borrell
Su obra derivó hacia la
abstracción lírica. Ya en el siglo XXI, Borrell manifestaba: “el Grup Gallot me
afectó mucho, me hirió y me dejó desorientado, porque ellos eran un grupo de
pintores muy revolucionarios y yo, en cambio, entendía la pintura como otra
cosa. Yo no quería que mi pintura fuera destructiva, sino que quería que fuera
constructiva. Pero esto lo descubrí a copia de tiempo”
Lluís Vila Plana
Su pintura había evolucionado desde el
paisajismo.
Josep Llorens Artigas
Ceramista que sentó las bases de
una nueva expresión en el arte de la cerámica, partiendo siempre de la
tradición popular. Trabajó con Joan Miró
Antoni Angle
Realizó enormes composiciones en
la plaza de Urquinaona y en la plaza Catalunya, de Barcelona, utilizando
gallinas embadurnadas de pintura, que después de saltar y realizar diversos
saltitos gallináceos dejaban sus huellas marcadas sobre la tela. Posteriormente
cultivó el paisajismo y el retrato.
Joan Josep Bermúdez
Gabriel Morvay
Manuel Duque
Influido por el nuagismo de los años cincuenta,
evolucionó hacia una reivindicación de la pintura temática. Utilizó series o
variaciones, con las que fue trabajando hasta finales de los años 60, ya
integrado en el Grup Gallot
Joaquim Montserrat
Pintor y diseñador textil, con clarísima
influencia de la action painting, en
agosto de 1960 realizó una acción en la plaza mayor de Sabadell consistente en
pintar de manera espontánea una tira de papel de 30 metros de largo que dispuso
extendida en el suelo. En los años ochenta reapareció con una obra de difícil
clasificación, con ciertas referencias expresionistas o parcialmente vinculada
a la “nueva figuración”
Todos ellos con fuertes
influencias de las vanguardias europeas y estadounidenses y seducidos por el happening anglosajón, realizaron
diversas acciones colectivas, pintando ante el público o arrugando lienzos o
papeles, en acciones frenéticas y muchas veces ruidosas.
Con una voluntad consciente
de consolidar el informalismo apostaron por el azar, la gestualidad, la action painting y un total rechazo de la
tradición.
No cabía en su postura
artística ningún individualismo y así lo proclamaban. Proponían un cambio de
actitud.
Con su arte querían expresar el signo del tiempo que les tocó vivir y
pretendían hacerlo de forma consciente con una apuesta por la abstracción,
llevando precisamente la abstracción a su propia acción gestual. Los artistas
debían ser como hombres-máquina que actuaban de acuerdo con un instinto
azaroso, casual, aleatorio y a veces aciago.
Alfons Borrell
Aquellas ansias de libertad
creativa parecían advertir un futuro próximo de derribo de las ideologías. El
mayo parisino del 68 estaba ya casi a la vista.
El arte de Grup Gallot fue
un gesto efímero con pretensiones revolucionarias. Las acciones que llevaron a
cabo alcanzaron una cierta popularidad, más por su teatralidad que por su
contenido estético. Reunieron diversas sensibilidades cuya unidad de conjunto
era la provocación como espectáculo.
Pasaron los furores
iniciales y los componentes del Grup Gallot, iniciaron una dispersión formal.
Cada uno de ellos depuró su expresión, a veces adaptándola a los nuevos tiempos
y a veces con una transformación estética particular que los condujo a
resultados muy dispares. Unos continuaron con una abstracción gestual y otros
con una abstracción lírica muy lejana de la estética inicial que caracterizaba
al grupo de Sabadell.
Las provocaciones ardorosas
del principio se convirtieron en algunos casos en unos silencios elocuentes o
una introspección lírica muy callada. El ruido del espectáculo cedió y la
propuesta estética del Grupo Gallot se dispersó. Algunos de aquellos artistas
condujeron sus pasos por otros derroteros menos gestuales y con una estética
mucho más sólida, alcanzando, en algunos casos, niveles de una excelencia
artística remarcable.
Llorens Artigas. Cerámica Miró







