martes, 29 de octubre de 2013

La espiritualidad de un zapato

 
 Natura morta amb sabatot. Joan Miró

Con mis sentidos puedo llegar a acercarme a la realidad e incluso, gracias al sistema métrico decimal, puedo medir, pesar y contar algunas cosas, pero no aspiro a tener más espiritualidad que un zapato.

viernes, 25 de octubre de 2013

El arco serliano


arco serliano de la Galleria Vittorio Emanuele III

Considero que el arco serliano, sin ser un prodigio de creatividad, resulta ingenioso y sobre todo sincrético. Aúna dos conceptos estructurales: uno romano y el otro griego. El arco de medio punto en el centro y a ambos lados una ventilación adintelada, esto le otorga ligereza y luz.

Especialmente interesante resulta cuando se dispone una obertura encima de los dinteles, de tal manera que la composición gana en levedad y el conjunto se equilibra en la proporción de llenos y vacíos.


arco serliano aligerado 

Sebastiano Serlio (Bolonia 1475 - Fontainebleau 1554) fue un arquitecto manierista que construyó poco, tuvo muy buenas ideas compositivas y las dibujó muy bien. Su principal contribución a la historia de la arquitectura fue muy importante desde el punto de vista de normalización de los órdenes clásicos.  Escribió y dibujó un tratado práctico de arquitectura de cinco volúmenes donde define las medidas de los órdenes y además otorga un carácter específico a cada uno de ellos y nos dice dónde debe utilizarse cada orden así:

El dórico debe usarse en iglesias consagradas a los santos extrovertidos: San Pablo, San Pedro, San Jorge y en general a los santos buenos que tengan carácter militar.

El jónico se usará en los templos consagrados a los santos no demasiado duros ni demasiado tiernos, a las santas matronales y a los santos cultos.

El corintio se utilizará  en las iglesias consagradas a las vírgenes y sobre todo a las advocaciones de la Virgen María (Anunciaciones, Inmaculadas, Dolorosas, Milagrosas, Auxiliadoras, Asunciones, Encarnaciones, Purificaciones, Visitaciones...)

Sobre el orden compuesto no dice nada en cuanto a su uso; yo también pienso que es un orden prescindible. La desproporción que presenta hace que podamos prescindir de su uso.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Calendario bloc


Era niño y tuve que guardar cama unos cuantos días aquejado por una de esas enfermedades de la infancia que las tienes que pasar y después te dejan inmunizado para toda la vida.

En cama las horas costaban de pasar y me entretenía leyendo un calendario bloc de estos que en el reverso de las hojas tienen escritos aforismos, chistes ñoños, acertijos o frases celebres.

Se me quedó grabado esto:

Para quedar siempre bien basta decirlo todo con una sonrisa irónica, de modo que así creen los demás que los errores son involuntarios y las trivialidades son sutilezas.

Y esto otro:

Para decir siempre la verdad hay que estar tan seguro de lo que se dice que sólo los necios pueden decir las cosas en serio, porque ellos son los que no saben nada de nada.

martes, 22 de octubre de 2013

Noli me tangere

Noli me tangere. 1441
Fra Angelico
Convento de San Marcos de Florencia

Con toda probabilidad se trata de un estado de plasma.

lunes, 21 de octubre de 2013

La tarjeta de crédito es bella

 
La tarjeta de crédito cumple el canon clásico de la belleza.

Las medidas de los lados de la tarjeta de crédito tienen la proporción áurea, tal que

b/a = 1,61803... = Φ

Esta proporción llamada número de oro o divina proporción es la que encontramos en las más bellas obras de arte, la encontramos en la armonía de naturaleza y en los cuerpos humanos bien proporcionados, en la estatuaria griega e incluso en los acordes de las composiciones musicales.

Creo que todos estaremos de acuerdo en admitir la armonía de este rectángulo de plástico, otra cosa es la dimensión de la factura y los desproprocionados beneficios que algunos obtienen con tan bella proporción.

sábado, 19 de octubre de 2013

De la revolución a la pasta asciutta


Fermín Aguayo. Composición azul (1965)

Cayeron muchos, la guerra se llevó por delante las vidas y las ilusiones de los ciudadanos y pudimos contemplar la dimensión de la brecha que hay abierta en esta tierra, un grieta honda, ancha y negra que desde siglos separa las dos españas, estas que hielan el corazón y que imposibilitan que nada, nada avance, que nos quedemos ahí, en la cola de las listas.

Al tiempo que se hacía más profunda la brecha, los artistas que iniciaron la modernidad vieron cómo la intolerancia cortaba la expresión, el arte y la razón.

Unos murieron, otros tuvieron que marcharse y muchos callarse. El arte se hizo ecléctico, franquista, adocenado y grandilocuente en el peor sentido de la palabra. Sólo unos corazones entusiastas pudieron, con su agitación y buena voluntad, recuperar el testigo que había quedado cercenado con la guerra.

En la oscuridad de la dictadura los artistas tuvieron que recuperar los postulados de la vanguardia europea. En medio de un erial los arquitectos del grupo R recuperaron el racionalismo del GATPAC que se había truncado; Dau al Set vivificó la herencia del surrealismo;  y desde su exilio interior, la luz intensa de Miró iluminó los caminos del arte.

Estos artistas revolucionarios de posguerra, a los que añadimos el Grupo Pórtico de Zaragoza, los postistas, la escuela de Altamira y el Grupo el Paso de Madrid, nos dijeron con amargura cuál era el tono artístico de este país roto.

Una lucecita de esperanza, sí, y con ella pudimos llegar al mayo del 68, donde se rompieron las ideologías y se propuso una ruptura del lenguaje.

Una revolución, sí, y con ella pudimos llegar a la transición hacia la nada. Después la postmodernidad y el arte pop, que es el arte de la nada, de la representación del consumo y de las candilejas del espectáculo.

El consumo, sí, y con él la extinción del arte como revolución (por lo menos de momento).

La tarjeta de crédito contribuyó con eficacia a la extinción, el chip electrónico insertado en la tarjeta de plástico permitió el acceso a ciertas aventuras espirituales que luego se liquidan a plazos.

Con su extrema ingenuidad, su voluntariedad generosa y su teorización exacerbada aquellos artistas entusiastas y modernos pretendieron cambiar la historia y con las consignas de Rimbaud pretendieron cambiar la vida.

Con la euforia conseguida después de tanta revolución y de tanto asalto al palacio de Invierno algunos entraron en la cocina y se dieron a la teología de la alimentación. ¡Ah, revolucionarios!, mientras la postmodernidad gastronómica se regocija con la esferificación de la mortadela o los huevos glaseados con boniato, los parias de la tierra deberán conformarse con una alitas de pollo mal fritas en aceite manipulado o un Big Mac.

Yo, amigos míos, me quedo con los postulados de la vanguardia europea y con la pasta asciutta.
 

viernes, 18 de octubre de 2013

Artista

Sobre el significado de la palabra artista, Josep Pla formula tres preguntas:

¿Implica una habilidad y una destreza para ejercer la voluptuosidad que los hombres que no son artistas no pueden realizar?

¿Implica una concepción desahogada y un poco irresponsable de la vida, una forma  de estar por encima del bien y del mal?

¿Quiere decir que quienes que son artistas saben dedicarse al hedonismo y al placer y que los demás, por casualidad, carecen de capacidad para ello?

Yo creo que se usa con demasiada frivolidad la palabra artista.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Tumbet de pescado


El tumbet de pescado es un plato sabroso e importante que reúne los frutos de un mar clásico y los productos que las tierras pedregosas de Menorca nos proporcionan con serena austeridad.

Degusto el tumbet y no consigo discernir entre “lo objetivo o real” y “lo subjetivo o verdadero”.

Los ingredientes objetivos o reales que encontramos en el plato son:

1)    cualquier clase de pescado bueno (rape, mero, merluza, etc.)
2)    berenjenas y pimientos
3)    patatas y cebollas
4)    tomates
5)    vino blanco
6)    ajo
7)    hoja de laurel, canela en polvo
8)    limón con dos terrones de azúcar
9)    aceite

Como subjetivos o verdaderos los ingredientes son:

1)    un aroma que forma parte de nuestros recuerdos más queridos
2)    un color temperado como las estampas de un atardecer mirando al mar
3)    un tacto en los labios como el beso de una diosa antigua
4)    un esclarecimiento de la mente producido por la melodía de su variedad
5)    una virtud intelectual que se va acrecentando a medida que se saborea
6)    un cúmulo de ensoñaciones que predisponen a la poesía épica
7)    una reflexión grave acerca de lo humano y lo divino
8)    una sintonía armónica entre su textura y los latidos del corazón
9)    una atenuación del frenesí de las papilas gustativas.

martes, 15 de octubre de 2013

Borges



Jorge Luis Borges es un autor muy citado, aparecen citas suyas en los lugares más insospechados.

Estoy convencido de que la proliferación de citas de este escritor es debida a la idea que han hecho correr sus admiradores que, para elogiarlo, afirman que Borges lo sabe todo. Ante esta afirmación, Sócrates, condenado a suicidarse, se volvería a suicidar.

Su obra está muy bien elaborada, su fantasía es fina y de gran movilidad mental, escribe con entusiasmo pero dice poca cosa. Es un escritor alejado de la realidad. En la obra de este gran escritor, la jerarquía entre fantasía y realidad no queda formalmente definida.

Se desenvuelve bien en el mundo real y mejor en el mundo fantástico, pero en cada uno de esos mundos la música suena diferente.  Cuando utiliza el registro realista tiene un timbre en el fraseo que es completamente distinto del timbre utilizado en el discurso de su fantasía. En el primero parece caminar, con paso firme, sobre un suelo polvoriento y sus huellas van quedando marcadas, corren el peligro, eso sí, de que alguien pase luego la escoba. Cuando pasea por la fantasía lo hace por un camino de tierra húmeda, más o menos fértil, y entonces sus huellas se hunden en el barro donde se solidifican.

lunes, 14 de octubre de 2013

Con las manos se protegía la cabeza



O.T. 1962
Hans Hartung

Cargó sobre el puño
toda su negrura.
Fue un contacto único,
una imposición.
Fue una acción de fuerza,
fue un golpe infinito.
De ad vivum a ad mortem
medió un vector
en forma de bayoneta.

Con un gesto de las manos
protegió su cabeza
repitiendo el ademán de siempre,

el reflejo automático,
el que nos es familiar
y no logra detener el odio.

El eco entonó la canción,
la melodía de la muerte,
la que nos cuenta la historia.