
Tanto
si contemplamos su testa como si observamos su hipocondrio –partes de arriba y
partes de abajo–, veremos la gran diversidad que presenta el ser humano.
Hay
muchas maneras de pensar.

De
momento, encuentro una mayor diversidad en las partes de arriba que en las de
abajo.
Por
las partes superiores, vistas por el exterior, encontramos: peinados, calvos y
repeinados.
Y
por el interior, adivinamos que debe haber: platónicos, aristotélicos, cartesianos,
existencialistas, empíricos, dogmáticos, cínicos, humanistas, positivistas,
kantianos, simbolistas, escolásticos, relativistas, epicúreos, estructuralistas,
idealistas, marxistas, escépticos, estoicos, racionalistas, utilitaristas…
Ahora,
si pretendemos adivinar lo que hay por las partes de abajo nos encontramos
diversas clases de zapatos y pantalones.
Y según las formas de identificarse encontramos: individuos binarios, transgénero, bisexuales, lesbianas, gays, intersexuales, fluidos, queer, etc.
De
momento, para designarlos, nos valemos de algunas letras del abecedario y
añadimos el signo +. LGTBIQ+

Realmente,
por ahora, hay más variedad en el interior de la testa y que por debajo del
hipocondrio, aunque ambas zonas suelen confundirse y retroalimentarse.
Creo que la retroalimentación y la diversidad son formas de adaptación.