984
Estoicas las cariátides,
soportan la carga y no se inmutan.
¿Fingen?
No.
Ellas conocen la naturaleza de la gravedad
y saben que las fuerzas
van de arriba a abajo sin ladearse.
Nunca una cariátide se ha ladeado.
Su rostro no se altera
y su figura jamás pierde la compostura,
conserva la morfología del tiempo
y la frialdad del mármol.
Ellas contemplan con estupor
cómo se retuercen los atlantes.


Bellas, pero un tanto inhumanas, ¿no?
ResponderEliminarUn abrazo.
Sí, amigo Luis Antonio, completamente inhumanas y frías, como a mí me gustan.
EliminarAborrezco los sudores y las expresiones de dolor.
Abrazos,
Francesc:
ResponderEliminarquizá las cariátides se tomen muy en serio su trabajo.
Salu2.
Amigo Dyhego, yo creo que las cariátides soportan todo el peso con frialdad pétrea.
EliminarSaludos
Frias y estáticas. Inmutables.
ResponderEliminarSalut
Sí, Miquel, las cariátides son estáticas y estéticas. En general son marmóreas.
EliminarSalud.
En mi ignorancia, me cuesta entender "la morfología del tiempo"
ResponderEliminarAmic Ricard, "conservar la morfología del tiempo" es permanecer y mantener, el tipo, la forma y el porte aunque el tiempo vaya pasando inexorablemente.
EliminarSalud.
Prefiero las columnas. No me gusta ver gente con la frialdad de la piedra sujetando el entablamento del lugar. Creo que por la noche, las cariátides apuntalan el templo y se van de farra con faunos y atlantes.
ResponderEliminarUn abrazo.
Amigo Cayetano, supongo que alguna cosa debe haber entre cariátides y atlantes, aunque seguramente sólo deben ser unas miradas furtivas , pues cualquier movimiento, nocturno y enamorado, podría provocar el derrumbe del entablamiento.
EliminarAbrazos,
Buen poema. Enhorabuena. Me suena a las correspondencias de los simbolistas franceses. Soportar las cargas de la vida con estoicismo y sin alardes epicúreos es siempre una opción.
ResponderEliminarSalud.
Amigo Julio, soportar las cargas es una opción, aguantar el peso con responsabilidad y procurando siempre el equilibrio es estoicismo e inteligencia.
EliminarEl poema forma parte del un conjunto que he denominado "órdenes clásicos".
Salud.
La colección de esculturas del Louvre es buenísima, y no sólo por la Venus de Milo y la Victoria de Samotracia. Aquí tenemos unas hermosas cariátides del Renacimiento francés. La I.A., al enseñarle la foto, muy lista ella, me dice que es una imagen de las cariátides del Erecteion de Atenas. ¡Mira que eres tonta!, como diría un humorista llamado José Mota. Son de de Goujon, de mediados del XVI, si bien que supongo inspiradas en las de Atenas. Soportan también estoicas el balcón de los músicos de manera imperturbable. Incluso aceptan "sin pestañear" el visiteo de turistas a que están sometidas. Saben bien que las fuerzas van de arriba abajo sin ladearse. Me encanta ese poema tuyo 984 y también las propias cariátides.
ResponderEliminarUn abrazo
https://cdn.loquis.com/prod/loquis/pictures/abf883c8-6ce0-455b-84be-9cee938dde4c-720.jpg
Amigo Gran Uribe, no podemos fiarnos de la inteligencia artificial, hay muchos errores.
EliminarLas cariátides nunca se ladean. Son firmes, frías, pétreas, estoicas y hermosas, como a mí me gustan.
Salud,
Qué sería de nosotros si dejaran de sostener el mundo.
ResponderEliminarAmigo Pedro, si las cariátides dejaran de sostener el mundo, todo se caería y todos nosotros aplastados.
EliminarSaludos
Las cariátides clásicas e inolvidables son símbolo de los estoicos, sin duda alguna, Francesc...Su aguante, serenidad y aceptación de su destino...Una filosofía de vida, que aún perdura...Tu poema es un homenaje a esas figuras griegas, que siguen dando ejemplo de resistencia ante el tiempo.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y feliz finde.
Querida Mª Jesús, como arquitecto veo en las cariátides unos elementos de doble función, son resistentes y tienen una belleza que perdura.
EliminarEl poema forma parte de un conjunto bastante extenso que he denominado "Órdenes clásicos"
Un fuerte abrazo.
Me ha encantado esa imagen de la serenidad frente al caos. A veces nos falta un poco de esa frialdad del mármol para aguantar el tirón sin perder la compostura...
ResponderEliminarUn abrazo, amigo Francesc
Querida Milena, las cariátides siempre me han ofrecido una imagen de serenidad y fortaleza. son bellísimas.
EliminarAbrazos.
Por eso es más común ver que las empanadas, las hogazas de pan y las tortillas de papa se llevan sobre la cabeza y no por la espalda, cualquiera sabe que es mejor punto de apoyo.
ResponderEliminarAmigo Etienne, las cariátides llevan sobre la cabeza unos capiteles que ayudan a repartir mejor las cargas.
EliminarSalud,