martes, 13 de marzo de 2012

Carnes blandas

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Un animal que ha sido cazado tras una carrera, segrega al correr una gran cantidad de adrenalina que se filtra entre sus fibras musculares. Debido al esfuerzo de la carrera, sus carnes se tornan duras y son rechazables en una buena mesa. Por este motivo, las piezas cobradas en caza, deben dejarse colgadas unos días para que se ablanden sus carnes.

Dicen los gourmets más reputados que es preferible el sabor algo putrefacto de la vianda que la aspereza de una carne recién cazada. Por otra parte, aquel tufo de podredumbre puede suavizarse con la adición de ciertas especias, chocolate o hierbas aromáticas.

Yo creo, sin embargo, que dándole a la pieza una buena tunda con una tabla o un palo de enebro se pueden ablandar las carnes sin tener que recurrir a la asquerosa sesión de cuelgue.

Algunas literaturas deberían haberse sometido a una sesión de cuelgue. Más que textos duros, lo que se necesita es literatura más gustosa aunque esté un poco podrida.

12 comentarios:

  1. Tengo oído, que las carnes de reses o de animales recién matados, tampoco son buenas, y que es mejor dejar pasar unos días antes de llevarlas al mercado. Pero pienso como tú; más bien deberían ser esas voces, las que deberían de ser acalladas.
    Un abrazo.

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    1. Sí, Carlos, hay voces muy difíciles de digerir, requieren una sesión larga, muy larga, de cuelgue.
      Salud

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  2. coliges, desde una cacería y las artes de conservación de las partes comestibles, hacia la literatura; es allí donde me llevas a un punto ciego porque si bien reconozco que hay mucha verborrea tonta o malintencionada, no obstante, un gran número de seres sensibles aún moran las chacras sagradas de la belleza literaria (entre ellos te cuento)
    un abrazo

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    1. Amigo Omar, creo que esto se podrá salvar cuando un buen número de personas sensibles, cuchara y tenedor en ristre, salgan dispuestas a enseñarnos a comer y digerir.
      salud

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    2. Como FRANCESC,,,fina ironía...

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  3. Miquel, y finas deben ser las carnes, no vayan a indigestarnos con tanta literatura gruesa.
    salud

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  4. La verdad es que prefiero no saber cómo y de que manera se ha cocinado, la carne o la literatura. Aborrezco la caza y no como casi nunca carne, pero ya puestos en la mesa o en el libro, el resultado es lo que importa.

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    1. Es verdad, Amaltea, el resultado es lo que importa, a mi me ocurre que siempre cocino y conozco, por lo tanto, como está guisado. En literatura me pasa algo parecido y he llegado a la conclusión que los escritos hay que dejarlos que reposen y releerlos y corregir sobre todo en poesía.
      Salud

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  5. (?)

    Todos caminaban
    por su camino
    Absurdos
    todos
    por la carretera
    Absurda la vida
    de los que corrían
    un estúpido velo
    para ver a través de él
    lo que no se puede ver
    es la carga de la espalda
    si los ojos,
    delante,
    van cerrados
    pues
    para ver el camino por recorrer
    no hay mucho que pretender
    Mirar lo recorrido
    sería quedar convertidos en
    "terracotas de sal"
    soldados para matar al cordero
    cuchillo de palo
    un toquecito de vino agrio
    y especias para embalsamarlo...

    Andri.

    Hola señor Frances. He visto y leído muy detenidamente cada uno de sus posts. Está demás que se lo diga, ¿verdad? Bueno, ahí le dejo algo que hace nada escribí. A mí me encanta la carne con un saborcito putrefacto, creo que es un sabor muy bueno. Lo mejor es no comer carne. Eso dicen muchos médicos. A mí me prohibieron la de res hace mucho, pero nunca hago caso y la como porque me gusta el sabor de la carne de res, aunque me llega a repungar. Recuerdo que comí varias veces la carne de cordero allá en su país, es muy buena esa carne. Todas llegan a repugnarme un poco, pero luego siento el sabor de ellas (sin estarlas pensando, tal vez cuando me entra hambre, y pienso que me hacen falta y que no las puedo dejar del todo, aunque estuve una época de hare krisna y había dejado de comer animales muertos...mire, todo depende de cómo se mire. Uno ve un animal muerto por ahí y no es lo mismo que ver la carne cruda, limpia de carnicerías y súpers a las que estamos a costumbrado. Y sí, es bueno "embalsamarla" bien, pues la cura bastante.

    Un saludo con gran aprecio.

    Andri

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    1. Bien, Andri, el poema tiene bellas imágenes y una buena utilización del intertexto. No me gusta lo del "estúpido velo" parece una mueca de lo del "tupido velo". En mi opinión, la utilización de parodias debe limitarse a textos más sarcásticos.
      Yo prefiero el pescado; si el médico me dijera que no comiera carne le obedecería sin esfuerzo, pues la carne no me entusiasma.
      Salud

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