No, esta pintura no es de Guillermo Laborde.
Es un reflejo estático que se multiplica. La luz fija las imágenes y la música las replica.
Es un espacio que se fragmenta entre extremos, todo lo adyacente se conecta y se refleja en un espejo infinito. Todo deviene mínimo.
Es una transición gradual sin interrupción donde el tiempo discurre... tic-tac, tic-tac, o como diría Couperin: Le Tic-Toc-Choc, ou Les Maillotins.
Es un ritmo de colores mecánicos.
Tras los cristales nada es abstracto, las figuras son hieráticas y el mobiliario se diluye como en un espacio barroco exento de ornamentos. Es un continuum de cosas mínimas.

