jueves, 29 de junio de 2017

Plagio

Andy Warhol. Nacimiento de Venus (Después de Botticelli). 1984.

Decimos que una obra es un plagio cuando se trata de una copia de algo que alguien ha hecho con anterioridad. Concretamente, decimos que una obra es un plagio cuando no es original.

Actualmente suele considerarse el plagio como un delito, pero no siempre se ha juzgado así. En todo caso se trata de consideraciones deontológicas, morales, judiciales o comerciales, pero en ningún caso podemos atribuir al plagio una valoración estética, pues la originalidad no es una cualidad estética.

Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias, no significa que el resultado tenga un menor valor artístico o literario.

Podrá el plagiado reclamar derechos, podrá el plagiador argumentar que se trata de una nueva interpretación de lo sustanciado, pero nadie, a partir de las rabietas de uno o del otro, podrá decir que la obra es mejor o peor.

Desde la invención del capitel dórico hemos asistido a una retahíla de plagios, las obras de los clásicos han sido copiadas y afortunadamente se siguen copiando.

En todas las artes vemos una sucesión de plagios, reinterpretaciones y usos remodelados. Qué sería de Shakespeare sin el plagio, cuántas Antígonas se han escrito después de Sófocles, cuántas Venus se han esculpido después de la estatuaria griega. Copió Torvaldsen y Canova y son copias las Venus romanas. Copiaron Tiziano y Velázquez y ¿quién se atreve afirmar que sus obras son de baja calidad?

Sin el plagio no existiría la literatura. Más vale una copia de un buen original que una obra original zarrapastrosa.

Afortunadamente las grandes obras de los clásicos han sido copiadas. Todas las civilizaciones se fundamentan en el plagio.

Después de los clásicos todo es copia, aquellos ya lo dijeron todo. Siendo así las cosas de la creación artística, ¿qué sentido tiene proteger los derechos de un autor cuya obra es intrínsecamente una copia?, ¿cómo se pueden defender los derechos de un autor copión?

No creo que la respuesta la podamos encontrar en el terreno artístico, habrá que buscarla entre el estiércol de la vanidad y el engreimiento o entre los intereses comerciales.

martes, 20 de junio de 2017

El pulpo



 
Se ha comprobado que el pulpo (Octopus vulgaris) es el más inteligente de todos los invertebrados. Tiene una gran capacidad para resolver problemas y posee una extraordinaria memoria que le permite recordar patrones de conducta propios y ajenos.

¿Dónde reside la inteligencia del pulpo?  Este cefalópodo posee un cerebro central situado en la cabeza y ocho centros neuronales localizados respectivamente en cada uno de sus ocho tentáculos.

Hasta ahora se creía que existía una clara conexión entre el cerebro central y los cerebritos tentaculares, pero parece que se trata de un enlace débil que no siempre actúa y ocurre que, muchas veces, el tentáculo queda gobernado por su cerebrito independiente produciéndose alguna tensión peligrosa en todo el cuerpo del cefalópodo.

Si a este complejo sistema nervioso (1+8 cerebros), añadimos que el pulpo tiene tres corazones, nos encontramos con un ser vivo extraordinariamente complicado: 1+8 maneras de pensar y tres maneras de sentir en un solo cuerpo.

viernes, 16 de junio de 2017

Arvo Pärt. Vater Unser

Artist's impression of the anomaly. Hauke Vagt
fuente:  http://vaghauk.deviantart.com/

En el silencio añorado resuenan las canciones de entonces, recuerdo a Monteverdi, a Allegri, a Mozart, a Fauré... que hoy están presentes en este jardín cerrado. Aquellos cantos aún los escucho contemplando los pétalos encendidos, la memoria, el arte y la razón. 

En el silencio, una voz purísima trapasa los mares exaltados y las nieblas y sube a las cimas y se alinea en el pensamiento siguiendo un orden perfecto que replica las perspectivas erráticas de los artistas góticos.

En el silencio, los rayos del sol penetran por las rendijas dejando estelas de insectos. La luz sobre las baldosas traza unas caligrafías indefinidas con unos textos que poco a poco voy aprendiendo a leer.

En el silencio de las piedras escucho esta maravillosa voz:

Arvo Pärt: Vater Unser (Our Father) EscolaniaMontserrat

martes, 13 de junio de 2017

Repostería



foto: pastisseria Uñó (Mataró), 
un buen ejemplo de magnífica pastelería


Una práctica habitual del arquitecto es la construcción de maquetas. En el proceso de definición del edificio, el proyectista se vale de planos y de modelos a escala realizados con madera, cartón o cualquier otro material fácilmente modelable. Esta es una forma muy eficaz para la definición del espacio arquitectónico. La maqueta suele expresar muy bien la idea del arquitecto y éste la realiza con gran cariño, pues le sirve de objeto de reflexión.

Algo así viene a ser la repostería para el pastelero. La repostería es la maqueta del pastel. En el obrador, las pequeñas elaboraciones de repostería son como pequeños pasteles, se ensayan las formas y los ingredientes. El maestro pastelero mezcla sustancias y componentes. Ensaya colores y sabores: canelas, cardamomos, elettarias, pastas, cacaos, mantecas, azúcares, levaduras, lácteos, ralladuras de cítricos, almíbares, frutas, confituras, sal, café, harinas, huevos y huevinas y un sinfín de especias exóticas.

Si antes no se han hecho mil probaturas reposteras no se puede alcanzar un buen nivel de pasteleo, perdón, quiero decir de pastelería.

Los países civilizados acostumbran a tener una buena repostería, sobre todo aquellos países que han sido grandes colonizadores, no en balde explotaron territorios de ultramar, pastelearon por allí y de allí trajeron las especias más preciadas. Son países refinados que han asentado su finura sobre la explotación de vegetaciones y gentes lejanas o que han aprovechado la expansión de su imperio para tener a mano los ingredientes pasteleros más codiciados.

Ya en la Serenísima República de Venecia se experimentó con ingredientes traídos de Anatolia, Persia y Turkmenistán. Son de gran tradición pastelera Austria y Portugal. El primero por su comercio con los turcos de quienes obtuvieron magníficas recetas donde abundaba la miel y los caramelizados, luego supieron añadir el chocolate y las extraordinarias mermeladas de albaricoque. Cabe decir también que Austria ha destacado por la elaboración de modelos arquitectónicos a escala, maquetas muy bien hechas donde han experimentado la ornamentación de la Sezession y el art decó que, como unos pastelitos, decoraban los edificios vieneses. En Cataluña tenemos las monas de pascua que muchas veces son casitas de chocolate que parecen la maqueta de la casa de la bruja o un edificio modernista.

Portugal elaboró una repostería de gran calidad con la utilización de las vainillas y las canelas traídas de sus colonias, supo combinarlas con huevo y harinas selectas de maíz. Conocemos la buena arquitectura portuguesa, su estilo manuelino que ha levantado grandes edificios con ornamentación pastelera o el estilo pombalino secular y pragmático como un pastelito tradicional o los modernos Siza, Moura, Távora, etc. muy diestros en la construcción de maquetas.

Grandes pastelerías portuguesas y austríacas que jamás han sido igualadas por España que, a pesar de su pasado colonial, no ha conseguido, salvo contadas ocasiones, una pastelería notable: este es un país de pasteleo más que de pastelería.

sábado, 10 de junio de 2017

Amb la "P" de pau



Prou que els plauria que es provoqués una pugna amb: pasquins, pamflets, pancartes, parlaments, paraulotes, parènesis, panegírics, pànic popular, proclamés paradoxals, pactes, pastorals paradigmàtiques, pandimonis, pronunciaments, polítics perdonavides, periodistes parcials, pàbuls, paccionats, partits paternalistes, patetisme, penalitats, penúries, perills, patolls, pesats patriotes palatreques, peculats, panarquia, paneslavisme, paralogismes, paranoies, predicadors paràsits, pantomimes profètiques, patums putrefactes i plebeus patidors.

Del conte Tópora (Francesc Cornadó)