viernes, 22 de febrero de 2013

Miradas distantes

Retrato del Papa Inocencio X. Roma 1650
Diego Rodríguez de Silva y Velázquez.



...con las manchas distantes,
que son verdad en él, no semejantes,
                                           Quevedo

En efecto don Diego, pinta usted con manchas distantes. Pero al contemplar la mirada de Inocencio X, me parece que es más cierta la aseveración de Mengs que dijo que usted pintaba con desprecio.

26 comentarios:

  1. divino el desprecio...
    pasar por aquí es llevarse carga en el pensamiento.

    salud y placer leerte

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Admirada Mareva, hay miradas que constatan fidelidades fracasadas o pontificados distantes.
      Salud

      Eliminar
  2. creo que el retratado también tenía un desaguisado con quien llama Dios,
    esa cara inquisidora me dice que no ama al prójimo "en general"
    .
    salut amic

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Omar, ciertamente la mirada es inquisidora. Velázquez lo supo captar.
      salud

      Eliminar
  3. creo que el retratado también tenía un desaguisado con quien llama Dios,
    esa cara inquisidora me dice que no ama al prójimo "en general"
    .
    salut amic

    ResponderEliminar
  4. Respuestas
    1. Sí, Miquel, una obra de arte con mayúsculas.
      Salud

      Eliminar
  5. Me parece un retrato pasmoso, que hizo exclamar aquel Troppo vero! al retratado; en efecto, demasiado veraz para el taimado personaje; pero el retrato es de los muy pocos mejores de la historia. En cuanto al desprecio, me sorprende lo de Mengs, cuando hemos visto tantos enanos, tarados y a su esclavo pintados con dignidad e incluso ternura; creo que más bien don Diego era la transparencia misma, en donde se asomaba hasta lo que debiera estar oculto; enigmática transparencia, por cierto.

    Un saludo muy cordial.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Antonio, coincido, yo creo que es uno de los mejores retratos de la historia del arte. En la exclamación de Inocencio, el vocablo "troppo" resulta inquietante.
      A la opinión de Quevedo sobre lo de "manchas distante", Mengs antepuso su el concepto de pintura que "desprecia".
      Salud

      Eliminar
  6. O QUIZÁS con honestidad extrema según veia . . .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esto no lo sé, amic Puigcarbó, yo creo que Quevedo quedó impresionado por la longitud de los pinceles de Velázquez.
      Salud

      Eliminar
  7. "Troppo vero", dijo el Papa. Parece que no le gustó reconocer su alma en esa mirada. Velázquez era un genial retratista, ya fueran poderosos o humildes bufones.

    Salud.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Salmandrágora, no sé si el Pontífice pensaría, al ver su retrato, aquello de que la cara es el espejo del alma, pero cualquier impresión que se llevara queda empequeñecida por el arte de Velázquez.
      Salud

      Eliminar
  8. Me encanta este cuadro sobretodo la cromática de rojo sobre rojos.Tiene razón que esta mirada tan penetrante no me extraña que se quedara asombrado de verse este prínciope dela iglesia y exclamara: troppo vero!

    Un saludo feliz fín de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amiga Bertha, es un retrato precioso, realmente un arte "troppo vero" y si atendemos a las palabras de Plotinio, al concepto platónico del arte, verdad y belleza, son una misma cosa.
      Salud

      Eliminar
  9. De l'obra de Mengs el que més es valora, són els retrats que va realitzar per a nombroses corts europees. Per tant la seva valoració d'aquesta obra, ha de contemplar-se, ara bé, amb tot menyspreu inclòs, es diu que l'individu purpurat li va encantar i es va identificar al màxim.
    Personalment crec que és un dels millors retrats de totes les èpoques.
    SALUTACIONS.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dapazzi, jo també ho crec, ens trobem davant d'un dels millors retrats de la història de l'art. Quan Mengs parla de "despreci" em sembla que es refereix a la forma en què Velàzquez tracta la pinzellada i suposo que a la relació forma-impresió.
      Salud

      Eliminar
  10. Qué mirada tan cruel la del papa. Ante esto, cabe el miedo o el desprecio como reacción. El desprecio.. me gusta la interpretación del desprecio de Velázquez ante el poderoso retratado (y pagador)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Casilda, hay artistas que se expresan con elocuencia, Lo del desprecio es cosa de Mengs, por descontado que la opinión de Mengs no es desdeñable.
      Salud

      Eliminar
  11. Pues con desprecio le salió el retrato más extraordinario del Barroco.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimada colega Kalamar, es extraordinario. A veces pienso que esos bohemios neoclásicos piensan raro y aciertan.
      Salud

      Eliminar
  12. Y gastó la broma de pintar un deslumbrante faldón blanco, un símbolo espiritual, que asoma bajo la capa rojo sangre envuelta en un escenario del mismo color; codicia y dureza de sentimientos que corona con un gorro mas cercano a un capirote que a la mitra papal. Qué listo era y qué bien sabía reflejar lo que veía.
    Un abrazo en esta invernal tarde.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Amaltea, un faldón con encajes y el rojo sobre rojo, la mirada de Velázquez ya es en sí misma una verdadera obra. Con sólo citar (pintar) lo que ve ya lo expresa todo, hasta lo más profundo de la realidad.
      ¡Que tarde tan "gelida"!
      Salud

      Eliminar
  13. Llevo un rato dándole vueltas al retrato, acercándome más a la historia que a la pintura y la verdad sea dicha, que el retratado proceda de los Borgia me predispone en contra, no por eso dejo de reconocer la grandeza del artista al mostrar la psicología del personaje.
    Un abrazo amigo Francesc, que tengas buen fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amiga Loli, una obra de arte magnífica, tanto desde el punto de vista de composición y orden formal como de expresión.
      Salud

      Eliminar