viernes, 29 de septiembre de 2017

La monja enana




En la película Amarcord de Federico Fellini vemos cómo un loco subido a un árbol grita:
¡Voglio una donna!... ¡Voglio una donna!  (¡Quiero una mujer!)

La familia del loco le tiran piedras y le dicen que baje del árbol y creo que hasta le ofrecen golosinas o un plato de polenta, pero no logran que el loco desesperado baje del árbol. Acude el alcalde para resolver la situación y poner orden, pero nada consigue.

A alguien de los allí presentes se le ocurre la idea de llamar a la monja enana para que arregle todo aquel desconcierto. Llega por fin la monja enana, se sube a una escalera y con gran autoridad conmina al loco para que baje.

-BAJA –dice la monja- y rápidamente el loco exaltado obedece y baja.

¿Tendremos que llamar también nosotros a la monja enana para que resuelva la situación de locura en la que estamos metidos y consiga que el loco baje del árbol de la sinrazón?

jueves, 28 de septiembre de 2017

Receta para proyectar un edificio modernillo

Daniel Libeskind, “Royal Ontario Museum” (ROM) – “Michael Lee-Chin Crystal” Toronto, Ontario, Canada (2007)


La receta que expongo la han utilizado algunos arquitectos de campanillas que suelen considerar que la arquitectura es un acto de arrogancia.

A estos diseñadores les interesa el oropel más que la construcción, la extravagancia más que la funcionalidad y la frivolidad más que la estática.
Frank Gehry – “Clevelend Clinic Lou Ruvo Center for Brain Health”, Las Vegas, Nevada, U.S. (2010)


Receta para proyectar un edificio neo-post-hiper-deconstruido y super post moderno.

Ingredientes:
1)      un estudio magnífico con decoración minimalista y con muchos becarios,
2)      una gran masa de plastilina,
3)      muchas cámaras fotográficas,
4)      focos de leds y halógenos,
5)      programas informáticos de simulación gráfica y sistemas de infografía de última generación.

Procedimiento:
1)      El arquitecto de campanillas se viste de negro y toma una masa de plastilina entre sus dedos,

2)      pide a su becario predilecto que encienda dos focos de leds cenitales y un foco muy potente del lado izquierdo,

3)      el semi-dios moldea con cierta desgana la masa de plastilina y la coloca sobre un panel horizontal de policarbonato de color blanco,

4)      el arquitecto hace alguna corrección sobre la masa y pide que se vayan efectuando tomas fotográficas de la masa desde distintos ángulos y con diferentes iluminaciones,

5)       realizado lo cual exige con autoridad que las imágenes obtenidas se pasen a los planos en forma de imágenes infográficas,

 6)    ordena que todo este material se envíe a otros estudios de arquitectos eficaces, de calculistas de estructuras, de ingenieros de instalaciones, de técnicos sensatos de construcción, para que, aplicando muchas dosis de sentido común y muchas horas de esfuerzo, consigan que aquel embrión de masa informe de plastilina pueda sustentarse, que tenga una definición correcta de los espacios interiores y que pueda construirse. 

Los técnicos eficaces deberán invirtir recursos y grandes cantidades de dinero para que se pueda materializar la vanidad del arquitecto de campanillas.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Solemnidad de la piel



Detalle. Michaela Steinacher

No cruzaré la espesura del ramaje
ni penetraré en el color del jazmín.
No lo hizo Piero della Francesca,
no quiso traspasar
la solemnidad de la piel ni de los rostros.

Hoy sólo escucho las canciones que suenan
quietamente detrás de las cortinas
de la estancia húmeda y el sonido
de un piano arbitrario que acompaña
las sicilianas cantadas a media voz.

A lo lejos, unas zarzas ocultan
las rosas desconocidas, las de color
inconsistente y espinas resecas
que enhebran el tiempo y la pasión.

No voy a traspasar la ostentación de la razón.
F.C.