miércoles, 20 de enero de 2021

Amontonamientos

  Piedra sobre piedra, barros y argamasas, al final casi todo es muy sencillo, se trata de ir amontonando materiales y nosotros cobijarnos debajo.

lunes, 18 de enero de 2021

Mestres Quadreny

 


Ha fallecido Josep Maria Mestres Quadreny. (E.P.D.)

A los 91 años de edad nos ha dejado el magnífico compositor de L´estreo aleatorio, Aronada, Quartet de Catroc y tantas otras partituras que supusieron una apuesta decidida e inteligente por la renovación musical y que situaron su obra en la cumbre de la vanguardia artística europea.

foto de Jaume Maymó

 

Con él me unía una muy buena relación. A partir de sus partituras, que fueron calificadas de "música visual", escribí, en edición bilíngüe, el libro de poemas:

Els quatre miralls quadràtics d'en Quadreny

Los cuatro espejos cuadráticos de Quadreny

 


 

domingo, 17 de enero de 2021

Nunca voy al cine




El gorgojo del arroz (Sitophilus oryzae) es un coleóptero de aspecto asqueroso que lo podemos encontrar agazapado entre las palomitas de maíz. Si las consumimos en la oscuridad de una sala de cine nos podemos encontrar con el bicho pegado al paladar mientras vemos una película de amor o una de terror.

 


No es por miedo al gorgojo, pero yo no como palomitas porque las encuentro insípidas y no voy al cine casi nunca, creo que la última vez fue hace unos once años. Recuerdo, de pequeño, alguna película de Eddie Constantine y alguna de Fellini y nada más.

 

Soy incapaz de ver una película, no aguanto más de diez minutos de visión de un film, ni en una sala de cine ni por televisión.

 

Aguanto una ópera de más de cuatro horas de duración, presto atención hasta el más mínimo detalle y las cuatro horas aún me parecen cortas si la ópera es buena, pero con el cine no puedo.

sábado, 16 de enero de 2021

Virus

"Dawn". Odd Nerdum


El virus se extiende.


Los expertos no pueden precisar las formas de su propagación. Los entendidos no se ponen de acuerdo.


Expertos y responsables políticos divagan y hablan de lo que desconocen.


–Por favor, callad. Reivindico el silencio, ¡qué solo hablen las retortas!, ¡qué sea la ciencia, y solo la ciencia, quien tome la palabra!–


El virus está en el centro. El centro está en todas partes. El centro está en la dispersión. 


El virus es máscara de nuestra máscara, es multiplicidad y retorno y es un presente amargo que atrapa el devenir.

 

viernes, 15 de enero de 2021

Arte de la espera

   Vawdavitch, 1955.  Franz Kline


El arte es un afán de trascendencia y es expresión humana, y como tal, es una expresión acorde con los tiempos.

 

A lo largo de la historia del arte encontramos momentos de euforia, momentos optimistas, momentos de pesimismo y otros de decadencia creativa. Son movimientos cíclicos. No hay nada nuevo bajo el sol, nada, sólo pequeñas recreaciones y matices preciosos, capaces de expresar el drama humano en todo su esplendor o crudeza.

 

El arte es una realidad artificial que comunica y a veces, gracias a la sensibilidad del artista, anticipa realidades venideras.

 

Conscientes de la realidad presente, no debe extrañarnos que el tristísimo panorama artístico actual responda al retroceso social que se avecina.

 

No están los tiempos ni siquiera para retroceder para coger carrerilla y dar un salto.

 

A veces me pregunto si no será mejor preparar los bártulos de limpieza (estropajos, escobas, lejía, jabón, bayetas…) y dedicarnos a limpiar los restos de lo que aún podemos recuperar, preservar las obras de arte del pasado y esperar a que vengan tiempos mejores en que los artistas puedan hacer sus cosillas y nos descubran un nuevo panorama estético.

martes, 12 de enero de 2021

Art Decó ¿Un estilo?

 

Almacenes Can Jorba (Manresa)


Mi subjetividad, más determinada por la práctica profesional que por la reflexión teórica sobre el arte, me lleva a considerar el Art Decó como un estilo artístico dotado de un lenguaje formal propio. Con esta consideración llevo la contraria a gran parte de la crítica de arte que considera el Art Decó como una peculiaridad estilística meramente decorativa. Es decorativo, sí, pero se distingue por unos elementos estilísticos que le son propios.

 

Si bien es cierto que las formas del Art Decó han sido piezas ornamentales de vestíbulos de hoteles, escaparates y rótulos de establecimientos comerciales; su discurso formal supuso una de las reacciones más claras contra las diversas formas de modernismo (Art Nouveau, Modernisme, Sezession, Jugendstil, Modern Style y otras manifestaciones evanescentes del romanticismo tardío).

 

En oposición a la ondulación y la contra-curva del coup de fouet modernista, el Art Decó replica con la rigidez del ángulo recto. Contra la sutileza de los trazados vaporosos del Art Nouveau, el Art Decó exhibe un trazo duro, quebrado y grueso, de contornos definidos. Se opone a la iconografía medieval de princesas y dragones con imágenes provenientes de los hallazgos arqueológicos de Egipto, de Creta, de Mesopotamia.

 

El Art Decó es un arte geométrico, en cierta manera exaltado y duro, tal que recuerda modelos del futurismo italiano amalgamados con claras influencias cubistas y constructivistas. Es el arte de la burguesía ociosa de “los felices años veinte”. De hecho, fue denominado “Estilo 25” y no fue hasta cincuenta años más tarde que se le dio el apelativo de Art Decó.

 

Es un arte eminentemente francés, y de Francia nos llegaron aquí sus resonancias formales que se confundían, por estos lares, con un eclecticismo desorientado.

 

En arquitectura Art Decó y eclecticismo, corrían paralelos con las vanguardias más rompedoras del Movimiento Moderno (dadá, abstracción, cubismo, expresionismo, influencias fovistas...). Con la mirada sobre el clasicismo mediterráneo, aquel batiburrillo Decó que habría de derivar hacia el clasicismo endulcorado del noucentisme, pasó por Cataluña como una moda para snobs desocupados.

 

A pesar de su escasa presencia en Cataluña, me permito exponer algunas características de su concurrencia. Aquí, en este pequeño territorio que se extiende por una parte del litoral mediterráneo, como una franja risueña de sonrisas dobles y engañosas dispuestas a asimilar cualquier expresión artística foránea mientras se encandila con el pasado de una epopeya inventada.

 

Las más efectivas representaciones del Art Decó en Cataluña las encontramos en la joyería, la moda, la fotografía, la tipografía y sobre todo en la decoración de restaurantes, tiendas y locales nocturnos. Cuando aparece en la arquitectura se trata de un ornamento pegado a una arquitectura ecléctica. Podemos encontrar manifestaciones de Art Decó, mucho más potentes y destacadas en otras ciudades españolas como Melilla, Valencia o Madrid.




El Art Decó fue severamente criticado por los arquitectos racionalistas del GATCPAC, opinaban que se trataba de un estilo frívolo y decorativista. Aquí, el Art Decó, se expresó de una forma tímida con un lenguaje formal que aún rememora las maneras evanescentes del modernismo:

Una vertiente de colores suaves, líneas ondulantes y un cierto simbolismo simplificado que nos recuerda la obra de Puvis de Chavannes. Esta línea que podríamos calificarla de sedosa, sutil y delicada estaría representada por artistas como Xavier Nogués y Josep Obiols y principalmente por Francesc Galí, también en los vasos de Ricard Crespo y en los vidrios y esmaltes de Josep Mª. Gol.

 

Jove mare a la finestra.  Francesc d'Assís Galí (1880-1965)

 

Al lado de esta línea sedosa se desarrolla un Art Decó, más vigoroso y duro, un arte que utiliza la línea firme y geométrica, el ángulo recto, la fragmentación. Una línea que recibe la influencia cubista, algo atenuada, eso sí. Una línea que utiliza materiales poco habituales:

cáscara de huevo, carborundo, goma, cromados en joyería y aleaciones infrecuentes. En esta línea dura encontramos a los escultores Josep Granyer con su “jirafa coqueta” o su “toro pensador” ambas esculturas situadas en la rambla Catalunya de Barcelona; a Pau Gargallo que integra el vacío como elemento compositivo; a Apel·les Fenosa que formaba parte del grupo “Los Evolucionistas”, con Joan Rebull, Josep Granyer y Josep Viladomat que apostaban firmemente por superar el modernismo. En esta línea dura encontramos la pintura de Josep Togores que nos recuerda a Tamara Lempicka y las joyas de Emili Store realizadas con alambres de plata.

Gitaneta (1933). Joan Rebull

 

 Printania. Josep de Togores, París, 1922

En Cataluña, el Art Decó fue la expresión más frívola de aquellos snobs de los felices años veinte que, aprovechándose de la neutralidad política, hicieron sus fortunas de forma bastante fácil. Fue una moda excéntrica y no fue más allá, quedó como un estilo empanado entre el modernismo y las vanguardias del Movimiento Moderno.

domingo, 10 de enero de 2021

Art Decó. Una manera de vivir.

 

 Edificio Chrysler (Nueva York). Arq. William van Alen

 

 

El Art Decó ha sido considerado como el estilo artístico propio de los “felices años veinte”. 

 

-¿Estilo artístico?- se preguntan algunos o es simplemente un aticismo decorativo.

 

Opino que el Art Decó es sobre todo una manera de vivir. Aquella propensión geométrica, aquel grafismo de letras claras de “palo seco” o aquellos carteles de colores planos, eran la expresión de una sociedad desarrollada que quería olvidar, de la forma más frívola posible, los horrores de la guerra y proponía un estilo de vida acelerado, deportivo y lúdico.

 

Arquitectos, Schultze & Weaver

 

Antes de ser denominado “Art Decó” fue llamado “Style 1925”. Un estilo que entusiasmaba a una sociedad burguesa cuyos miembros más snobs se complacían con una ruptura blanda del romanticismo tardío representado por el Art Nouveau.

 

Aquí, a nuestro pequeño país, llegaron las formas decorativas del Art Decó. Se manifestaron en el diseño de mobiliario, en carteles y rótulos publicitarios, pero apenas llegó el estilo de vida europeo. La burguesía local continuaba tomando el te en los interiores modernistas.

 

Algunos jóvenes dinámicos y modernos se encandilaban con las formas de vida parisinas, pero no iban más allá de una admiración afectada.

 

En un número de “D’Ací i d’Allà” de 1930 leemos: “¡Oh, París!, ¡qué prestigio el tuyo! ¡Qué atracción tan inverosímil ejerces para que te lo sacrifique todo: tiempo, juventud, inteligencia, fuerza!”

 

Talbot Lago T150 SS. Figoni & Falaschi


Fueron las mujeres quienes mejor adoptaron la manera de vivir del Art Decó. Ellas fueron las deportistas, las que asimilaron mejor la moda parisina y el gusto por las exposiciones de arte moderno. Leían la prensa como no lo habían hecho antes, tomaban la iniciativa en las relaciones sociales, asistían a los actos mundanos jugando el papel de protagonistas. Sí, sólo eran las mujeres de la alta burguesía, pero supuso un paso adelante, higiénico y desarrollado. Un paso para salir de los interiores oscuros del Modernisme y del retrógrado Modern Style.

 

Nota: a este escrito le seguirá otro en el que trataré de comentar algunos rasgos característicos del Art Decó.