lunes, 19 de octubre de 2020

La crisis inveterada

 El Tango (1913). Rafael Barradas

 

Esto se ha venido abajo antes de terminar un importante trabajo que nos quedaba por hacer, esto es, conservar alguna de las creaciones que dignifican al ser humano. No espero nada, ya no se llevará a cabo.

 

Creo que se acercan tiempos muy difíciles, completamente nuevos. Siglos y siglos en los que sólo echaremos una mirada amarga sobre las ruinas.

 

Es pesimismo, SÍ

 

Puede resultar enojoso entender una mirada pesimista como la mía, pero no sólo enojo, también el dolor salta a la vista y lo anuncio así: ¡cuánto dolor, qué incómodo resulta compartir una mirada amarga!


Esta amargura es secular, viene de la noche de los tiempos, y puede ser que en algún momento de la historia el hombre haya contemplado un brillo más o menos cercano, ahí están la Capilla Sixtina, unos cantos de Dante, alguna suite de Bach o la estatuaria griega; todo lo demás son ilusiones para ir pasando el rato.

 

La historia es un mal negocio. Decía Nietzsche: avanzamos a paso de paloma y retrocedemos a paso de caballo.

 

Ya hace algunos años que auguraba que se avecinaban unos 700 años de oscuridad, algunos me lo habéis oído decir. Lo decía guiándome por analogías históricas. La historia es cíclica. Las crisis y las epidemias le van a la zaga.

 

No creo que levantemos la cabeza. A la vista están los sistemas educativos, la mala calidad de las universidades y del gran negocio de la incultura. No creo que ni el arte ni la razón se levanten por encima del barro reseco.

 

Mi visión es eurocentrista, sí, y sé que el mundo ha aumentado, que ha ido creciendo. Echo una mirada al continente africano, a Oriente Próximo, a la América explotada, al atropello de derechos en el Tercer Mundo y veo que sí, que el mundo ha crecido. En muchos de estos países las gentes no votan y en otros muchos donde los ciudadanos pueden ejercer su derecho a votar, eligen a individuos intolerantes y pendencieros que hacen trampas con las leyes electorales, nos dicen que han ganado, aunque los votos digan lo contrario.

 

Podría seguir hablando del engaño, de la estafa y de la corrupción y así, todos juntos, celebrar que ya vendrán tiempos mejores, pero no es así. El mundo ha aumentado y con el aumento ha crecido también la barbarie y la estafa de la historia.

domingo, 18 de octubre de 2020

El pájaro de fuego

Gato y pájaro. Picasso


Gato y pájaro' Picasso pintó en 1939 esta escena con ecos del sufrimiento de la II Guerra Mundial

Ver más en: https://www.20minutos.es/fotos/cultura/los-cuadros-que-picasso-se-quedo-7606/5/#xtor=AD-15&xts=467263


La música de Stravinski ha sido calificada, a menudo, de primitivista. Otros han dicho del compositor que era un “raro”

En su ballet El pájaro de fuego (1910) encontramos unas escenas impresionantes como la “Danza infernal” y otras pasmosas como “Oscuridad completa” que me atrevo a calificarlas de música del abatimiento. Se trata de la expresión de la melancolía producida por la desolación del universo autóctono de las leyendas rusas y es, también, un lamento por el sufrimiento secular del alma rusa.

Al primitivismo de las leyendas se une el dolor por la barbarie de la guerra.

Consecuente con este dolor, el compositor contempla la ruptura del arte y recurre a unos ancestros populares con danzas y flores de la tundra y responde con unas armonías desarticuladas que alcanzan la extenuación.

La estructura armónica de El pájaro de fuego es un alarde de ostentación rupturista, exotismo y liberación.

La sensibilidad de Stravinski ya parecía intuir los desastres de La Revolución Rusa y la Gran Guerra (1914-1918). En El pájaro de fuego encontramos un quebrantamiento formal prodigioso que parece acordar el dolor cósmico con los mitos inclementes que laten en el alma rusa.

viernes, 16 de octubre de 2020

Centralidades

El centro del universo está en cualquier sitio. Las matemáticas no euclidianas no lo contradicen.

Grabada en una losa del Jardín Recóndito hay una inscripción que dice:
El centro está en todas partes

Los círculos concéntricos que giran alrededor de este centro son el Futuro, el Retorno, lo Múltiple, la Variedad, lo Híbrido, la Simulación, el Viaje, la Transformación, el Despliegue…, hay más círculos y todos ellos configuran un enigma.

Muchas veces el enigma forma parte de su anuncio.


Nota:
Salvador Dalí asegurarba que el centro se encuentra en la estación de Perpiñán.

Otros artistas están convencidos que el centro del universo se halla en su ombligo.