domingo, 22 de julio de 2012

La hojalata de Toyo Ito

Un arquitecto racionalista, uno de los padres del Movimiento Moderno, dijo que cuando un pintor termina una pintura, si no le gusta como ha quedado, puede romperla sin dificultad; si el artista es un escultor descontento con su obra, tampoco le costará mucho destruir su escultura; pero si es un arquitecto y no le gusta tal como ha quedado el edificio terminado, no le quedará otro remedio que cubrir la casa con vegetales y llenar la fachada de plantas o vegetación colgante.

Esta solución ha resuelto muchas barbaridades arquitectónicas. Vemos fachadas ajardinadas verdaderamente plausibles y no nos preguntamos qué habrá detrás de las buganvillas o de los ficus bejamina de los balcones o los saledizos. Ahora ya se está hablando del jardín vertical o del paramento ecológico como elementos de composición arquitectónica.

Pero el endriago de la vanidad de los arquitectos divinos acude a las fachadas y a estos profesionales no se les ocurre otra alternativa que recubrir una fachada, más o menos digna, con alguna zarandaja de diseño.

Este es el caso del edificio del paseo de Gracia de Barcelona cuyo frente de fachada ha sido velado con una especie de hojalata, una chapa ondulada con perforaciones arbitrarias que filtran la luz exterior y hacen que, desde el interior, tengamos una visión absolutamente delirante, turbada e incompleta de la arquitectura de Gaudí, que se encuentra en frente.

Hoy, esta intervención de recubrimiento de fachada, proyectada por el arquitecto japonés Toyo Ito, nos parece anacrónica, pues se trata de uno de los últimos coletazos del frenesí arquitectónico llevados a cabo en la era de la ostentación y ahora esto hace daño a la vista.

20 comentarios:

  1. El diseño, entendido como una técnica aplicada a un objeto y por tanto bien aplicada no existe aquí. No creo que sea fruto de una ostentación a no ser que se trata de una fachada que en esencia lo es. Es fruto de eso si una mala práctica la de no entender que se requiere en un lugar y en tiempo determinado. El japo y quien hizo posible este error deberían purgar y quizá seria posible una pena consistente en desmontar el artefacto, es posible, y hacerse sendos somieres para que no descansaran el resto de sus dias. Salud.

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    1. Lamarderemuée. Aquí el diseño se ha puesto al servicio del marqueting comercial más adocenado, se trata de la memez de un arquitecto de campanillas, de estos que jamás purgan. Viendo la forma y el sentido del encargo que se le hizo al arquitecto se trata también, y ahora insisto, de un postrer coletazo de los que se daban al final de los años de la burbuja inmobiliaria y de la "era de la ostentación"
      Salud

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  2. jo no hi entenc Francesc, pero em sembla horrorosament lleig, tant, que el mateix Gaudi en podia haver signat l'autoria.

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    1. Amig Puigcarbó, en Gaudí només signaría una follia panteista pero no aquesta bajanada.
      Salut

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  3. Completamente de acuerdo ¡ salut

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    1. Ya sabes Miquel que esto lo comentaba el 12 de octubre de 2011 en Memez y notoriedad

      http://francesccornado.blogspot.com.es/2011/10/memez-y-notoriedad.html

      Salud

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  4. Totalmente de acuerdo...! No pega esta celosía con el tipo de edificio que esta lindante.-Que por cierto esta pidiendo a gritos una limpieza a fondo.

    Sí fuera un proyecto de arquitectura efímera aun .Pero... para que esto se quede por los siglos de los siglos: es bien aparatoso.-Igual se convierte en un icono modernista de este precioso Paseo de Gracia...cosas peores se han visto.

    Un abrazo Francesc

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    1. Querida Bertha, esta fachada es una memez y juego de niños ricos que se creen con derecho a disponer de la imagen pública de la ciudad.
      En Barcelona hay una oficina municipal que vela por la preservación del paisaje urbano, especialmente en los sectores protegidos, pues bien, ante un arquitecto de campanillas se callan.

      Salud

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  5. No se ve bonito. Creo que el capricho ha hecho lo que buscaba, resaltar. Así las opiniones no favorables pueden aflorar y darle (digamos) una extraña importancia al autor de la fachada.

    Lo peor de la susodicha es, tal como usted lo dice señor Francesc, que se filtra la luz (lo de delirante no me parece malo, pero dentro de su contexto, claro que lo es), impidiendo que se pueda admirar la arquitectura, para mí (y creo que para muchos en el mundo), del grande Gaudí.

    Andri

    Salut!!!

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    1. Andri. Es una fachada arbitraria, postiza, sin sentido.
      Salud

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  6. Esto es un horror arquitectónico, un auténtico insulto a Gaudí, una parodia sin sentido. ¡Es indignante! Un pegote, que es una cantada fuera de tono y lugar, en uno de los más bellos paseos de Barcelona, levantado para fortalecer la vanidad de un arquitecto.
    Salud, y un abrazo.

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    1. Carlos coincido contigo, se trata de vanidad del diseñador y de los promotores, es un pegote con finalidad comercial y de espectáculo vacío y sin sentido.
      Salud

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  7. Señor Francesc, estoy acostumbrada a tratarlo de usted, pero puedo tutearle. Puedo? A ver si me sale, pues la costumbre hace ley. Eso ya se sabe.

    Un abrazo.

    Andri

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    1. Puedes hacer lo que quieras, Andri, ya sabes que no tengo ningún problema de estos.
      Salud

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  8. He creído ver en este engendro uno de esos vestidos que las señoras se ponen una vez en la vida para ir a una boda y luego duermen el sueño de los justos en el fondo de armario. Donde el sueño del justo sería Gaudí, para el que nunca se nos acabarán los elogios, incansable genio y creador impenitente. En fin, es ordinario y de usar y tirar.

    Salud

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    1. Esta fachada, amigo Manuel, es un engendro que tenemos que soportar por culpa de estos vanidosos.
      De Gaudí no tengo opinión, me supera.
      Salud

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  9. cuando todo se enturbia, cuando todo se duda, hay que volver a las raíces, hay que volver a los clásicos
    .
    de lo contrario, todo es remiendo, lo atamos con alambre o lo tapamos con chapas
    salut

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    1. Omar, sí y mil veces sí, hay que volver a los clásicos, jamás deberíamos apartarnos de ellos.
      Agradezco muchísimo tus palabras.
      Salud

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  10. En pocas palabras: sobrecogedor. Reconozco que no lo conocía. Aunque en este caso me resulta más turbador el conocimiento que la ignorancia... Abrazos.

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    1. Querida Salomé, hay horrores que es mejor no conocerlos, imagínate si además tenemos que soportarlos.
      Salud

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