jueves, 7 de noviembre de 2019

Caos en el bosque prístino


Madola (Mª. Àngels Domingo Laplana). Escultura cerámica.



En el bosque antiguo, cuando el humus aún no conocía la podredumbre, por los senderos corrían los sátiros que gritaban procaces y se escondían entre los grandes helechos.

En la charca, las babosas se arrastraban por el limo, las sombras oscurecían las aguas y el sueño era una quimera espontánea.

Sin podredumbre no era posible la poesía, sólo existía el sueño prístino ensordecido por el griterío de los faunos y el rumor de las hojas.

El caos lo inundaba todo. Era la más alta expresión del orden. Era el origen que todo lo puede.

8 comentarios:

  1. No me imagino un caos ordenado. Aunque todo es posible.
    Salut

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    1. Amic Miquel, un caos ordenado deja de ser caos, sin embargo cabe decir que caos y orden no son la misma cosa.
      Todo es posible, en efecto, podemos empeorar.
      Salud

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  2. Y como la poesía aún no era posible ni tan sólo se oía el rumor de la voz.
    Magnífic.

    Salut, Anna Babra

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    1. Amiga Anna, creo que un sabio dijo aquello de que la "indignación hace el verso", deduzco que la poesía no es posible en el Paraíso, tampoco lo era en el bosque prístino, allí aún no había podredumbre.
      Salut

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  3. Sí, parece que el caos, la tormenta perfecta, es a lo que, de forma natural, tendemos; porque no aprendemos de lo anterior o no queremos aprender.
    Saludos, Francesc.

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    1. Amigo Cayetano. Nos empeñamos en no aprender de nuestros errores. Así, un paso tras otro vamos avanzando.
      Saludos

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  4. Sin caos no hay arte, exacta definición.

    Saludos,

    J.

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    1. Amigo José A. García, yo creo que en las música de Bach y en la escultura de Miguel Ángel no hay caos.
      Salud

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