viernes, 7 de octubre de 2016

Lágrimas

Antonello da Messina  (1430-1479) -Cristo en la columna-

Andrea Mantegna (circa 1431-1506) Compianto sul Cristo morto, detalle del la Virgen llorando.

Rogier van der Weyden, (1399/1400-1464) Descendimiento de la cruz -detalle de la Virgen.

Rogier van der Weyden, (1399/1400-1464) Descendimiento de la cruz -detalle-

Rogier van der Weyden, (1399/1400-1464) Descendimiento de la cruz -detalle-

Rogier van der Weyden, (1399/1400-1464) Descendimiento de la cruz -detalle del llanto de José de Arimatea

Rogier van der Weyden, (1399/1400-1464) Descendimiento de la cruz -detalle-

 Dieric Bouts (1410-1420?-1475) Mater Dolorosa

Tamara Lempicka (1898-1980), Madre superiora

15 comentarios:

  1. ¿Le queda duda a alguien de dónde viene la expresión "ser un paño de lágrimas" o aquella otra "estar hecho un mar de lágrimas"? ¡Hay que ver lo que nos ha hecho llorar la religión! Entiéndase esto al pie de la letra. Una anécdota. En mi infancia de España nacional católica existía cada cierto tiempo una práctica dirigida desde arriba de la Iglesia, aprovechando que era la religión dominante y tras la guerra más a sangre y fuego que nunca, eso sí, con todo el Amor, que consistía en montar en ciudades y pueblos un invento llamado Misiones. Durante una semana las órdenes religiosas y guerreras de la fe -franciscanos, dominicos, jesuítas...- con mayor tradición predicadora y de manía persecutoria, movilizaban a la fuerza las parroquias, y todos los días al atardecer había una larga prédica en cada iglesia para recordarnos a todos cuán pecadores éramos y la obligación y necesidad que teníamos de salvarnos (sic) Pues bien, qué ejemplos siniestros y extremos ponían aquellos predicadores, qué énfasis, qué manera de llegar a la conciencia individual, con los templos a rebosar, que había gente que lloraba, literalmente, l-l-o-r-a-b-a. Luego había una especie de procesión rosario de la aurora de par de mañana para seguir cantando aquello de viva María, viva el Rosario, etc. La España más Negra para nuestra salvación, je.

    Por cierto, lo que hace el arte en cuanto a representación de ese inmenso mensaje del Dolor en el que se basa la Iglesia (no se ha basado en otra cosa, pues su vía a la Salvación es el Dolor y no lo resuelven, no) Gesticulación, más o menos teatralidad, cual mediática de cada tiempo de la historia cristiana. Y un apéndice y ya me corto. ¿Por qué percibe uno como lágrimas de cocodrilo las de la Sor de Lempicka?

    Muy acertado, monsieur, muy acertado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se perciben como lágrimas de cocodrilo las lágimas de Tamara Lempicka porque son lágrimas de frivolidad derramadas en los felices años 20.
      Salud
      Francesc Cornadó

      Eliminar
  2. Amigo Fackel, añadamos las lágrimas en la música:
    Lacrimae, or Seaven Teares, de John Dowlan.
    Los Stabat Mater de Pergolesi o de Dvorak
    El concierto para violín y orquesta de Alban Berg, titulado “A la memoria de un angel” (Viena, 1885-1935).
    Etc.
    Un valle de lácrimas por la barbarie.
    La Iglesia a contribuido al llanto.
    Salud

    ResponderEliminar
  3. Creo que de todas las lágrimas que muestras, la que más se asemejan a la realidad son las de Rogier van der Weyden... aunque el Cristo en la columna de Antonello da Messina tiene cara de... ¿qué pinto yo aquí? más que de sufrimiento ;)

    te voy a dejar una lágrima que a mi meeencanta, a ver si te gusta ... aquí, con mi beso sonriente ;)


    Feliz finde!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida María, el "Descendimiento de la Cruz" de Van der Weyden es un prodigio de expresión y de detalle, las lágrimas conservan la humedad del dolor, es extraordinario. Antonello da Messina es hermético como siempre, es el enigma que recorre una trayectoria que se inicia en el fuego del sur y va hasta las tierras bajas, llega a las planicies inundadas, ya de Brabante, ya de Venecia, entre sus aguas altas dejó un misterio que afectó el ánimo de Giorgione, recomiendo "La Prueba de Moisés". En cuanto a Lempicka, la expresión es frívola y es al mismo tiempo un escepticismo que se esconde.
      Las lágrimas de Mantegna son las lágrimas de la historia, pero albergan un poco de esperanza. Bouts recibió las influencias de Van der Weyden pero su obsesión por la geometría lo hizo más complejo, yo diría que más enrevesado.
      Un abrazo

      Eliminar
  4. Quieres creer que nunca me he fijado en este apartado de las lágrimas ?
    Ostras, es una entrada curiosa.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amic Miquel, he querido hacer una entrada sin palabras, he querido que las lágrimas hablaran.
      Salud

      Eliminar
  5. Como bien dices, las lágrimas no necesitan de presentación alguna: hablan por sí solas.
    Poco a poco vamos regresando tras esta pausa obligada por cuestiones de mudanza y readaptación al nuevo medio. Hoy me han reinstalado teléfono y wifi.
    Un saludo, Francesc.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Cayetano, espero que la mudanza no haya hecho demasiados estragos.
      Ya sabes que una de las características de la inteligencia es la capacidad de adaptación, deduzco pues, que ya debes estar adaptado al nuevo espacio.
      Salud

      Eliminar
  6. El que más me gusta es el de Rogier Van der Weyden. Los detalles de los pliegues de la ropa, y el estremecedor gesto de sufrimiento al tapar con su mano sus ojos enrojecidos por el llanto, es impresionante. Un abrazo.

    Blanca.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amiga Blanca, van der Weyden es magnífico.
      Salud

      Eliminar
  7. La tristeza que provoca las lágrimas del rostro pintado por Van der Weyden o Mantegna, conmueven y sin ellas, no perdería nada el gesto dramático.
    En cambio, hay lágrimas que parecen el efecto de una mota en el ojo o una burla disfrazada de pena.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Amaltea, hay lágrimas de dolor que son, al mismo tiempo, sollozos de egoísmo y lamento por haber perdido la joya más preciada, como las lágrimas de Boabdil y de su madre.
      Hay lágrimas interesadas, otras exageradas y fáciles. Pero hay otras lágrimas como la de uno de los últimos Medici que lloraba escuchando el Oratorio de San Felipe Neri de Alessandro Scarlatti, lo suyo era un llanto reflexivo que nacía de la razón, era un suspiro intelectual, pues en las notas de Scarlatti hay más orden que arrebato. Las lágrimas del Medici están provocadas por la emoción que siente ante la perfección de la armonía. Son lágrimas racionales.
      Banalizando también encontramos las lágrimas de cebolla o las lágrimas de cocodrilo.
      Un abrazo.

      Eliminar
  8. Impresionante, se siente el dolor.
    Salud.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amic Dapazzi, los artistas transmiten todo el dolor con estas lágrimas. Extraordinarias obras de arte.
      Un abrazo

      Eliminar