sábado, 29 de noviembre de 2014

Un principio iluminado



 
Caryatides -1550-

Jean Goujon

Soportan el peso y aman la soledad.

Quizás sea éste un lema prerromántico, en todo caso un principio iluminado.

8 comentarios:

  1. Un lema que parece que hubiéramos heredado algunos, no obstante cueste soportar cada vez más lo oneroso de la vaciedad hacia la que nos llevan.

    ResponderEliminar
  2. Amigo Fackel, con su semblante grácil, las cariátides soportan la carga, en cambio cuando se trata de atlantes sus cuerpos se retuercen por el esfuerzo.
    Salud

    ResponderEliminar
  3. Para mí que están fingiendo: el peso que soportan es enorme y sus gestos no revelan el tremendo esfuerzo. Desconfía de las cariátides.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Cayetano, seguro que fingen. En la arquitectura hay mucho fingimiento y mucho engaño, no hay más que ver La Madeleine de París.
      Tanto engaño hay, que resulta que ningún arquitecto va al cielo, ahora quieren meter a uno, que era arrebatado y panteista.
      Un abrazo.

      Eliminar
  4. Con CAyetano Gea...Me ha convencido.
    Salut

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí Miquel, lo dicho, un exceso de fingimiento.
      Salud

      Eliminar
  5. No solo es un principio iluminador, es una señal del estoicismo de quienes estan en el mundo y saben de qué pasta es la naturaleza humana. Soledad y peso.
    Dos compañeros de camino que no invitan al optimismo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, querida Amaltea, sí. Compañeros de viaje por unos caminos generalmente mal iluminados.
      Con su porte grácil, las cariátides nos muestran cómo soportar con estoicismo el peso de los arquitrabes.
      Un abrazo

      Eliminar