miércoles, 28 de enero de 2026

La sombra sobre una superficie curva


 

Miro las superficies curvas de arriba a abajo y, retorciéndome el cuello, puedo ver su traza sobre las paredes y el suelo.

Las sombras ponen en evidencia la curvatura de las superficies. 

Las paredes son casi siempre infranqueables, muros altísimos que detienen el paso del caminante. El suelo a veces es indefinido, un conjunto de planos con intersecciones delirantes, otras veces es un pavimento de cristales rotos, y veces de terciopelo manchado o es un lecho de pétalos de rosas.

Las aristas y las intersecciones son explícitas. Sus múltiples facetas pueden reflejar mil imágenes de la realidad.

Las aristas son clásicas. Las sombras son románticas, cuando las sombras son errantes, son indefectiblemente barrocas.  

En el jardín cerrado, las sombras de las acacias ocultan el gesto de los amantes.

Sobre la superficie plana de la mesa nos espera la sombra de la copa intacta del viejo Horacio. 

14 comentarios:

  1. Que bonito, en
    la pared, es el
    perfecto cuadro,
    un saludo.

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    1. Amigo Orlando, la imagen la he tomado de Internet, creo que el juego de sombras es interesante, me ha gustado.
      Salud.

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  2. Como en los capiteles jónicos, nunca está de más algo de movimiento que, sin llegar a empalagar, dote al conjunto de gracia y dinamismo, sin llegar a que las volutas rompan el equilibrio formado por el predominio de las líneas rectas.
    Un poco más en mi justificación y me sale un comentario barroco, en vez de clásico con unas gotas de romántico, las mismas gotas de la copa de Horacio.
    Saludos.

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    1. Amigo Cayetano, las volutas del capitel jónico parece que dan movilidad al conjunto. Todo es una cuestión de equilibrios y esto lo encontramos siempre en los órdenes clásicos.
      Salud.

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  3. Me gusta el plano, la recta y el punto, la geometría desde una perspectiva estética, como diría Kandinsky.
    Las sombras siempre han servido para ocultar.

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    1. Amic Miquel, Kandinsky sabía mucho de estas cosas, lo demostró muy bien en su libro.
      Las sombras pueden ocultar y muchas veces lo hacen, sin embargo, en el caso de la representación artística o técnica, sirven para dar relieve a la imagen representada.
      Abrazos.

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  4. La sombras ofrecen siempre el primer recurso para abordar la tridimensionalidad.

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    1. Amic Ricard, las sombras enriquecen la representación, especialmente en las vistas de frente.
      Salud.

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  5. Y esa hornacina en sombra es la entrada a un mundo de luz, quizás.

    Abrazos

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    1. Sí, Marga, parece que la luz quiera perforar el muro.
      Abrazos.

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  6. Ay, amigo Francesc, con frecuencia escribes que las imágenes de tus entradas nada tienen que ver con el texto posterior. Pienso que no es éste el caso. Me gusta esa foto, tan concisa, con la luz del sol incidiendo en la cerámica. Y hoy nos hablas de las sombras; lo comparto todo. Estás en buena forma, sin duda.

    Mi abuelo, que era arquitecto, fue profesor de Geometría Descriptiva en la Escuela de Ingenieros Industriales de Bilbao. Por los estantes de casa había varias compilaciones de apuntes suyos y libros de otros autores sobre esta materia, que mi padre guardaba "como oro en paño". Y cuando empecé en la ETSAB me los ponía encima de mi mesa con ánimo de que me los estudiara. Había en ellos buenos apartados dedicados a las sombras entre los cuerpos geométricos, pero en general eran complicadísimos, un pestiño. Yo me limitaba a estudiarme los apuntes que obtenía en clase, los ciclostilados de la Escuela de Arquitectura de Sevilla y el Izquierdo Asensi. Pero reconozco que allí empecé a aficionarme a ese aspecto de la asignatura, que en la Escuela se impartía muy al final. Recuerdo que iba por la calle fijándome como un tonto sólo en las sombras propias y arrojadas, qué se yo, de terrazas, de elementos curvos, de todo, incluso en los interiores la luz que entraba del exterior. Me volví casi un obseso. Aunque por suerte luego se me pasó, cuando hago fotos (en general flojas) y cuando veo fotos (buenas), casi en lo que primero que me fijo es casi siempre en las sombras y en su contraste con la luz.

    Un abrazo.

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    1. Amigo Gran Uribe, las imágenes que pongo no suelen tener relación con el texto, en este caso pensé poner una imagen del barroco tardío o un dibujo de algunos poliedros con sus sombras propias y arrojadas de los que hacíamos en la ETSAB en Geometría Descriptiva, vi en internet esta imagen de la pared con escalera y cerámica y al final me decidí por ella.

      Los ejercicios y problemas que resolvíamos de las sombras en Geometría Descriptiva me gustaban mucho. Aquellos dibujos planos en diédrico parecían cobrar volumen y emerger del papel. Eran ejercicios complicados pero muy bonitos de resolver. Podríamos decir que creaban una adicción que determinaba nuestra manera de mirar, la hacía más analítica.
      El Izquierdo Asensi es un gran libro, la edición que tengo y conservo es aquella que tiene las cubiertas de color verde puré de guisante. El libro lo tengo forrado con papel vegetal.
      Abrazos.

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  7. Francesc:
    ahora que hablas de "sombras" me viene a la cabeza (una vez más) una anécdota de cuando iba a la escuela, hace la friolera de... (no lo digo, jajaja).
    Teníamos en clase un libro de lectura en el que había un relato de un sol que quería iluminar las dos caras de un muro y, adoptase la posición que adoptase, nunca lo conseguía.
    Con el poco raciocinio que tendría (y sigo teniendo) en aquella época (¿7,8,9 años?) me decía yo para mis adentros más adentros: ¡Qué tontería, si el sol se pone justo encima del mira, con la mitad de su círculo hacia un lado y el otro hacia el lado contrario, por lógica las dos caras del muro quedarán iluminadas!
    Desde luego al medio día y al sol, el ídem te da de llena hasta el salva sea la parte, vamos, digo yo...
    Anécdota que se puede enlazar con tu entrada posterior, la de hablar en demasía.
    Salu2.

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    1. Amigo Dyhego, ya no digamos de los que somos calvos, nos da el asoleo en plena testa y hay que recurrir a la gorra, si no es un sufrimiento.
      Saludos

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