jueves, 15 de enero de 2026

Cosas materialistas y vulgares

 

Retrat d'una nena rossa. Lluïsa Vidal



Me gustan los gorriones porque son unos pajaritos rechonchos y vulgares, me gusta más el gorrión que las aves exóticas. Me gusta todo aquello que no es exclusivo ni exótico. No me gustan las mansiones de alto standing esto suele ser un signo de lujo, frivolidad y ostentación. No me gustan los lugares solitarios y apartados, prefiero las calles y avenidas bien cuidadas de las ciudades, siempre quedan cerca de los servicios públicos de sanidad, educación y cultura.

No me gustan las playas solitarias, prefiero ver niños jugando con las olas que ver arenas desiertas y sin vida.

Como manifiesto en el lateral de mi blog, mi lema es "materialismo, vulgaridad y técnica". 

Soy un materialista, me gustaría tener la espiritualidad de un zapato.

Creo en las cosas que perciben mis sentidos, así que cuando me muera y los sentidos ya no me funcionen, entonces ya no podré percibir nada, no entenderé nada, no sentiré nada.

Veo las cosas que se muestran directamente, me cuesta entender lo que está en el interior de las cosas y los cuerpos. 

Pienso que en el interior de los cuerpos, lo que queda detrás de la piel ya me resulta resulta demasiado profundo. Y más ocultas aún me parecen las creencias en el más allá. Todo lo que está más allá me resulta incomprensible, está demasiado lejos.

Traspasando la piel, hay un conjunto de vísceras que funcionan y un corazón que palpita y creo que cuando esto falla se pueden hacer ciertos arreglos gracias a la técnica médica.

Creo que la técnica nos ha dado unos niveles de confort que no los tendríamos si sólo hubiésemos confiado en el mundo invisible y espiritual.

Gracias a la técnica disponemos de redes de alcantarillado, disponemos de una aceptable cirugía que ya viene de cuando se inventó la cesárea, disponemos de calefacción y redes de suministro de agua corriente, etc.

Prefiero un buen razonamiento y una demostración científica más que una premonición o la magia de un sentimiento arrebatado.

¡Ah! y me alejo cuando alguien me dice que lo mejor está en el interior, entonces temo que a ese alguien le entren ganas de pelarme.



19 comentarios:

  1. Hola Francesc, a mí me gustan un poco más los petirrojos que los gorriones, y poco o nada las aves exóticas... Y tengo un pie en lo material, bien realista, y otro en lo espiritual, bien nutritivo por otro lado... Así vamos viviendo, y danzando...
    Un abrazo

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    1. Querida Milena, a mí lo exótico no me gusta demasiado, es algo que me queda lejos. Soy materialista y procuro serlo con la debida serenidad, creer en lo tangible y seguir viviendo y dejando vivir.
      Abrazos.

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  2. La sencillez no tiene que estar reñida con la calidad.
    Pío Baroja decía que escribir de forma sencilla es complicado y requiere su técnica y su tiempo.
    Y si lo dice el autor de La Busca debe ser verdad.

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    1. Amigo Cayetano yo creo que la sencillez es una parte sustancial de la calidad.
      Confío en lo que dice Baroja.
      Salud.

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  3. Estoy encantado con esta lectura. Albergando la idea de que son «espirituales» muchas personas se recogen en un mundo anclado en la fantasía, la incoherencia y el fanatismo más extremo, y así se mantienen muy alejadas de lo que realmente significa vivir en armonía y con consciencia plena. Buscan una y otra vez experiencias místicas y subidones espirituales dentro de la extensa oferta que ofrece el «mercadillo espiritual», como quien busca estar a la última moda.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Amigo Pitt, confío en lo tangible, en lo que me entra por los sentidos y todas estas cosas del fanatismo, todo esto es esotérico, alejado de la razón. A mi no me interesa, más bien me molesta.
      Abrazos.

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  4. Aunque no los comparta, respeto tus gustos. Además alabo tu sinceridad al no querer dar el pego de persona sofisticada e invadida de pensamientos espirituales y metafísicos.
    Un saludo.

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    1. Amigo Julio, ya no es cuestión de sinceridad, me confirmo en mi lema de "materialismo, vulgaridad y técnica", estoy lejos de lo sofisticado, de lo exclusivo, del alto standing, me reafirmo en mi consideración y aceptación de una cultura racional.
      Saludos

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  5. También yo soy de la cofradía del más acá que la del más allá. La vida es una deuda contraída en el momento de la concepción y que saldamos en el momento de la defunción. Saldo cero. Se acabó. The End.
    Saludos!

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    1. Amic Ricard, lo de más allá debe quedar muy lejos, prefiero lo que tengo más a mano.
      No creo tener ninguna deuda con nadie y me horroriza pensar que pudiera tener una deuda original y que la llevara arrastrando toda la vida. Esto es una cosa que la dejo para algunos entendidos.
      Salud.

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  6. El equilibrio es necesario: comparto con Cayetano la sencillez, no tiene nada que vez con la calidad o el buen gusto.Cuando se intenta dar el pego con cosas recargadas se sabe que detrás hay mucho humo...
    De lo que sí hay que huir es de los fanatismos, eso alberga muchos puntos encontrados.
    Un abrazo

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    1. Querida Bertha, te digo lo mismo que antes le he comentado al buen amigo Cayetano, la sencillez es una cualidad que forma parte de la belleza, del buen conocimiento, de la serenidad, etc. todo cualidades positivas.
      Esto de "dar el pego" y lo de los fanatismos se lo dejamos para otros que andan por ahí presumiendo de lo que no son y de lo que no tienen, lo importante es verlos venir y protegerse.
      Abrazos.

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  7. A mi me basta con tener la relación que tengo contigo.
    Por lo demás, poco a decir, creo que somos ocho mil millones pisando la Tierra, y todos diferentes.
    Un abrazo

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    1. Amic Miquel, a la recíproca. Creo que la amistad es una de las formas más elevadas de nuestra naturaleza más humana.
      ¡Hay que ver la enorme diversidad! ya me lo decía mi madre: "cada persona és un món", así que hay ocho mil millones de mundos sobre la capa de la Tierra.
      Abrazos.

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  8. Respecto a tu primer párrafo, a mí me gustan también más los gorriones y otras aves "normales" que las exóticas. Soy aficionado a ellas, pero los libros de ornitología que manejo suelen describir sólo con todo detalle el hábitat, las características fisiológicas y las costumbres de las aves raras. Tampoco me dicen nada los parajes exóticos ni la alta montaña ni los acantilados impresionantes. ¡Ah!, no me gustan nada las casas de los futbolistas, hay arquitectos especializados en ellas, ni la arquitectura-espectáculo. En cuanto a las avenidas y calles cuidadas, me gustan mucho cuando obedecen a un urbanismo bien diseñado, pero abundan más las otras, por desgracia. Pero me gusta estar solo (que no sólo) en paisajes solitarios, sin nada (cada vez hay menos).
    Un abrazo

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  9. Postdata: Me olvidaba. [Lo digo en voz baja, para que nadie me oiga, porque no es correcto: no me importa nada que en la ciudad haya coches, casi al contrario. Denotan vitalidad].

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    1. Amigo Gran Uribe, por lo que leo, en uno y en el otro de tus dos comentarios, coincidimos.
      Abrazos.

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  10. Francesc:
    yo prefiero playas, montañas y lugares sin gente.
    Saluj2.

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    1. Amigo Dyhego, a mí los lugares desérticos me deprimen.
      Saludos.

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