sábado, 20 de junio de 2026

Solsticio de verano

 


Los días son muy largos y las sombras muy cortas, el calor aprieta y la luz intensa deslumbra, la radiación solar es peligrosa. El ruido cada vez se hace más insoportable, la charlatanería mediática y la de las redes sociales invitan al retiro y a la desconexión.

Estaré una temporada alejado, me refugiaré a la sombra de un pino, algunas lecturas, dibujos, música, conversaciones tranquilas, visiones de una naturaleza pequeña y controlada.

Con el solsticio de verano comienzo un retiro, me desconecto.

miércoles, 17 de junio de 2026

Ebanistería

 


Silla Calvet - Antoni Gaudí


Parece que en la actualidad escasean los oficios tradicionales. Según informan, también escasean los buenos profesionales de cualquier gremio.

Para remediar estas carencias, no creo que podamos fiarlo a la inteligencia artificial, ni siquiera a la inteligencia emocional, con ellas no se pueden instalar bidés ni construir cloacas. La inteligencia artificial no puede sustituir a un fontanero ni a un pizzaiolo. La inteligencia emocional puede servir para evitar arrebatos inútiles pero no sirve para reponer los tarros de garbanzos cocidos en una estantería de un supermercado.

Hay oficios indispensables, no podemos prescindir de ellos.

Creo que en estos momentos hay un oficio crucial, me refiero al noble oficio de ebanista, me refiero al ebanista que hace buenos muebles, no me refiero a los muebles seriados de esos que suministran a medio montar algunas multinacionales de origen nórdico. No, no y no; me refiero a muebles de calidad que sirvan para amueblar espacios y cabezas.

Se necesitan ebanistas conscientes que puedan construir y barnizar buenos muebles. Se necesitan porque hay infinidad de individuos que tienen que amueblar sus cabezas. Hay que amueblar las cabezas para que los individuos confíen más en la inteligencia racional que en la inteligencia emocional, individuos que sean conscientes de que la inteligencia artificial, con frecuencia nos suministra errores de bulto, quiero decir que a veces nos proporciona una especie de mobiliario a medio montar y mal barnizado.

domingo, 14 de junio de 2026

Antoni Gaudí. La obra de la Sagrada Familia

 

Gaudí dibujado. Acuarela realizada por su ayudante Ricard Opisso


Muchos han dicho que la Sagrada Familia es como una mona de Pascua y también se ha dicho de otros edificios del modernisme.

Demasiado pastel. Ya me gustaría que fueran así, unas monas de Pascua de verdad y así nos las podríamos comer. Me imagino la exquisita degustación de un arco neogótico de Rubió i Bellver, o una catenaria de chocolate de Gaudí, un capitel chulesco de Domenech i Montaner, etc. Se me hace la boca agua, lo malo es que todo esto no es de ni de bizcocho ni de chocolate sino de cerámica o piedras envanecidas.

La crítica a la curva y contra-curva del modernisme ha paseado por muchos caminos: cuestiones formales, económicas, estructurales, estilísticas, ostentación de una determinada riqueza, políticas identitarias, supremacismo social, etc. Críticas dirigidas a edificios representativos o religiosos.

Me parece que fue Oriol Bohigas quien dijo que la Sagrada Familia de Gaudí era como una barraca: que carecía de licencia de obras y se levantaba sin un proyecto previo.

Comparto las palabras de mi admirado profesor Bohigas. La Sagrada Familia se levantaba sin que Gaudí hubiera hecho un proyecto de ejecución previo. La licencia de obras vino después, cuando ya habían pasado 137 años desde el comienzo de la obra. Entonces, después de ¡137 años!, se consiguió el perceptivo permiso de obras.

El extraordinario arquitecto, lo tenía todo en la cabeza y los planos y dibujos que hacía eran meras instrucciones que daba a los constructores y artesanos que ponían todo su conocimiento al servicio de las ideas del genial arquitecto.

¡No existía un proyecto previo! Esta es una de las genialidades de Gaudí. Él vivía en la obra, lo suyo era una sucesión de inteligentísimos actos arquitectónicos.

Concebía el espacio y la composición arquitectónica como la expresión de un orden natural, las formas obedecían a creencias extra-arquitectónicas que Gaudí tenía en la cabeza, eran simbologías, oraciones petrificadas y todo como un panteísmo de piedra eterna.

En lo estructural, Antoni Gaudí, era un fundamentalista. Lo fiaba casi todo a los esfuerzos de compresión. En cuanto a la estructura evitaba que se produjeran esfuerzos de tracción y de flexión y según esta estática fundamentalista disponía los materiales y los elementos constructivos.

En este sentido, Gaudí estaba al lado de las arquitecturas pre-renacentistas, cuando tampoco se realizaban proyectos globales previos a la construcción.

Me atrevería a decir que antes de Brunelleschi lo que se hacía eran actos arquitectónicos, con Brunelleschi y después de él, el proyecto previo ya fue algo común. En la Sagrada Familia y en otras obras de Gaudí, este magnífico arquitecto de Reus actuó a la manera antigua: sin proyecto previo.

Bien, pues, murió Gaudí en 1926 y con él murió la arquitectura que tenía en su cabeza. ¿Qué vino después?, pues vino el desconocimiento de cómo había de proseguir la obra de la Sagrada Familia.

Una multiplicidad de intereses económicos exigían la continuidad de las obras y entonces se recurrió a la suposición de unas formas gaudinianas, -puras invenciones formales.

Algunos decían que Gaudí tenía pensado esto o aquello, que Gaudí dejó unos determinados dibujos, que muchos de sus bocetos desaparecieron con la Guerra Civil, etc.

Algunos técnicos, valientes arquitectos y escultores decidieron coger el toro por los cuernos, quiero decir coger el paraboloide por sus extremos y, manos a la obra, se pusieron a realizar ejercicios de geometría descriptiva: intersecciones de poliedros irregulares con cuerpos redondos, intersecciones de superficies alabeadas con cilindros, conoides, pirámides, conos oblicuos, hiperboloides, etc. y así con todos estos cuerpos a veces de piedra y a veces de hormigón armado va creciendo un templo expiatorio que tiene muchos pecados que expiar.

sábado, 13 de junio de 2026

Altas torres

 



La función principal de la arquitectura es dar cobijo a los hombres y mujeres que tenemos que soportar la inclemencia de la intemperie.


Cuando excede de su función principal, la arquitectura, casi siempre se convierte en un acto de vanidad.


Poner una piedra sobre otra suele acompañarse de una cierta dosis soberbia.


Levantamos grandes edificios con piedras presuntuosas, palacios, castillos y templos cuyas sombras oscurecen la luz del día.


Coronamos los edificios con algún elemento simbólico: banderas, escudos, estandartes, cruces de varios brazos y lo celebramos con cantos que enaltecen la paz y la concordia, con un espectáculo de luces, con pirotecnia y con artefactos voladores que dibujan en el cielo la cara de un arquitecto


Un arquitecto que fue capaz de levantar un gran templo sin que existiera un proyecto previo.




Al pie del edificio alto y presuntuoso todos celebran la hipocresía y el orgullo de una convivencia estropeada. El “petardeo” apaga el canto noble que podría recordarnos cómo es la paz verdadera.


Al pie del edificio altivo nadie se entiende, se confunden las palabras y la petulancia se sobrepone a los significados.


El símbolo altanero que corona el edificio, reprime, anula la razón, la concordia y el sentido común.


Otras torres antiguas ya confundieron las palabras, nadie se entendía al pie de la torre de Babel.

jueves, 11 de junio de 2026

Frederic Mompou- Impresiones íntimas

 

https://www.youtube.com/watch?v=qr89RrXzzIc


Ante el enorme ruido mediático que nos invade y con la voluntad de sumergirme en un sosiego tranquilizador, me permito presentar esta pieza musical de Frederic Mompou. 

Impresiones íntimas es una suite de nueve piezas compuesta por Frederic Mompou entre 1911 y 1914 cuando el compositor era un adolescente.

Aquí no hay brillos ni lucecitas de colores.

Aquí hay expresión humana, templanza y unas notas que reclaman calma e inteligencia. 

Es introspección.

La obra es lenta, contenida, larga, de más de 20 minutos de duración. El pianista se enfrenta al secreto de los sonidos. Años más tarde llegarán los sortilegios y otros secretos.

La audición de estas “impresiones íntimas” requiere atención serena. Nos invita a detenernos y a alejarnos del trajín ensordecedor. Nos invita a reflexionar sobre la calma y el silencio.

Es, en definitiva, creo que es una buena invitación. 

miércoles, 10 de junio de 2026

El maná

 
Cabeza. William Wauer


El maná caía del cielo. Era el alimento que la Divina Providencia regalaba a los que huían por el desierto.

Cuando el rocío se evaporaba aparecía el maná sobre las hojas frescas y, otra vez, volvía a aparecer con el crepúsculo.

Era el "pan de vida" que Dios ofrecía a su pueblo elegido, las mujeres y los hombres ilusionados que iban camino de la Tierra Prometida.

El maná era de color blanco como la pureza y a veces, ligeramente tostado, tenía el color de la mirra.

Eran unas obleas con miel y semillas de cilantro molidas y horneadas, aromatizadas con resina dulce de tamarisco.

¿A qué sabía el maná?

El maná siempre sabía a lo que más deseaba o gustaba a quien lo comía.

Si a uno le gustaban los pies de cerdo, pues el maná sabía a pies de cerdo y si a otro le gustaban los callos a la madrileña, pues sabía a callos, o sabía a torrijas si a uno le gustaban las torrijas.

lunes, 8 de junio de 2026

El ejercicio de la empatía




La empatía es un sentimiento noble que consiste en identificarse con “el otro”, ponerse en su lugar para entenderlo y compartir.


Particularmente debo decir que me interesa más la simpatía que la empatía, eso de que alguien quiera compartir conmigo la certera o los amores me parece algo agresivo y peligroso.


Pues bien, ayer me topé con un sujeto empático, un individuo que quiso ponerse en mi lugar, su fuerza empática le llevo a empujarme y agredirme. No quiero entrar en los detalles sobre la intensidad y el tipo de agresión.


Ocurrió en pleno centro de Barcelona, en una plaza donde convive la modernidad con la diversidad, allí convive una arquitectura posmoderna con todo tipo de individuos que consumen drogas y alcohol a todas horas, unos están tumbados por el suelo y otros van en monopatines, una plaza que huele a droga y a meados. Allí hay una escultura de Oteiza que parece que está respetada y que convive con algunos transeúntes que no estamos respetados.


El empático agresor era como la plaza: suciedad, pestazo a meados, drogas y alcohol. Seguramente era más moderno que el edificio y la escultura de Oteiza.


Seguramente es verdad que la Barcelona actual es ciudad de empatía y diversidad.

sábado, 6 de junio de 2026

No enseñan nada

La biblioteca luminosa. Rita Lukowski


Puede que sólo sea una sospecha, sí, pero estoy casi convencido de que en las aulas de la educación primaria y secundaria no enseñan nada que sea malo, ni siquiera nada que sea bueno para todos, ya que si es bueno para uno puede resultar malo para otro y conviene no caer en discriminaciones ni nada que pueda generar un sentimiento de odio a los niños y niñas. No enseñan nada que sea malo ni nada que sea bueno. O sea, no enseñan nada. 

Tampoco conviene difundir los resultados de los exámenes para no ofender a nadie. Más de una psicopedagoga o psicopedagogo proclaman que los exámenes son una forma de represión.

Si no se realizan exámenes, los profesores y maestros podrán dedicar más tiempo a no enseñar nada y a perderse por la burocracia inútil que tanto les agobia, también tendrían más tiempo para leer y responder los mensajes de whatsapp de los padres y madres de los niños y niñas que van a clase a no aprender nada. Son esas madres y padres que tanto se preocupan por la educación de sus hijos e hijas y quieren que todos sean muy felices, que aprendan divirtiéndose y que no les vengan con esfuerzos.

-¡No enseñamos nada!- me dijo hace unos pocos días, una profesora de Bachillerato cuando le expuse mi sospecha.

-Pues será por eso que son tan pésimos los resultados de evaluación de los conocimientos y tan malos los resultados de los informes PISA.

martes, 2 de junio de 2026

Éramos jóvenes ilusionados

Markus Lüpertz. Sin título (1987)



Éramos jóvenes ilusionados -¡que bonita y positiva es la ilusión de los jóvenes!-, queríamos cambiar el mundo, veíamos que el aborregamiento general se instalaba en la sociedad y queríamos liquidar todo esto. Los más intelectualizados hablaban de enajenamiento y todos decíamos que íbamos a romper moldes para acabar con el consumismo atroz. Otros se dedicaban a ponerse flores en el pelo.

Tic-tac, tic-tac... El reloj incansable marcaba los días, la ondulación de las ilusiones y todo iba cambiando.

Las escuelas de negocios, hacían un buen negocio repartiendo títulos y cada vez había jóvenes más preparados y los nuevos yuppies se empeñaban en cambiar el mundo a su manera y beneficio. Sin saber muy bien como era el mundo.

Avanzábamos. Tic-tac, tic-tac... Asistimos a algunos progresos como por ejemplo el invento de la máquina para hacer bacalao al pil-pil o el tenedor mecánico para enrollar espaguetis.

Los jóvenes suficientemente preparados, recién graduados en las escuelas de negocios, proponían nuevas formas de consumo: comercio on-line y fiestas comerciales como el Black Friday o el Cyber Monday, Días Blancos, etc.

También inventaban nuevas fiestas para el ocio consumista y feliz: Halloween, San Valentín, y otras formas de globalización del jolgorio que inducen al consumo exagerado, aquel que tanto repugnaba a los jóvenes ilusionados.

Tampoco las nuevas formas de comunicación (redes sociales, publicidad agresiva y medios de comunicación) contribuyeron a la disminución del aborregamiento general, más bien supusieron una globalización de la enajenación.

Las ilusiones de juventud son un bien que proporciona fuerzas para salir adelante y huir del tedio y la soledad. Son un puro ánimo del espíritu y a la vez, son uno de los motores que mueven el mundo.

Luego llegan el principio de la realidad, los brokers de wall street, las noticias manipuladas, la agresión de la publicidad, las escuelas de negocios y las otras escuelas -desde párvulos hasta la enseñanza superior-. A todos ellos se añade la agresión de la naturaleza inclemente, la inseguridad jurídica, la política de los corruptos y de los que engañan, etc. todos se encargan de desilusionar al más ilusionado y de poner las cosas en su sitio: en un mal sitio.

domingo, 31 de mayo de 2026

Contrastes inconvenientes

 

Jeff Koons


Es indispensable distinguir una composición armónica de una contrastada. La primera se refiere al equilibrio y las proporciones de las partes y el todo de una obra; la segunda, el contraste,  trata de la confrontación de las partes con el todo, disparidades cromáticas o formales, etc.


El uso inteligente del contraste ha dado obras de arte muy notables:

Claroscuros de Caravaggio

Luces interiores de Rembrandt

Cromatismo de Van Gogh

Saturaciones cromáticas de Roy Lichtenstein

La oscuridad suspendida en Goya, etc.


pero algunos contrastes pueden resultar inconvenientes, no solo en el arte sino en cualquier otro escenario, ya sea literario, ambiental, paisajístico o culinario, etc.


He aquí, algunos contrastes inconvenientes:


un ramo de violetas en una hamburguesería,

un cuadro de Botero en una clínica de "estética corporal"

una esculturita de Giacometti en un consultorio médico de trastornos nutricionales.

un prólogo o exordio con un texto de la Ilustración para un libro de inteligencia emocional,

una escenografía con cortinajes morados para una ópera de Rossini,

la utilización de una obra de Alessandro Scarlatti para ambientar un recital de poesía social,

una decoración mínimal para un supermercado,

una batucada en la ceremonia de entrega de un Premio Nobel de Medicina,

unas imágenes de estigmatizados para ilustrar un libro de autoayuda,

un mapping de colorines y destellos sobre una fachada románica, etc.

A todos estos podemos añadir muchos más. La inconveniencia está en todas partes.

viernes, 29 de mayo de 2026

Estudiar

Dibujo de Renzo Piano 



Muchas veces me han dicho que los arquitectos no sabemos estudiar. Creo que tienen razón. Me he pasado muchas horas estudiando y cuando acabé las carreras de arquitecto técnico y de arquitecto superior admití que no sabía estudiar, quedé convencido de que aquello que me decían era verdad: yo no sabía estudiar.

Lo mío y lo de los arquitectos en general, es más de acción que de lección. No nos apoyamos en los codos, nos apoyamos sobre el lápiz y la goma de borrar.

Estudiaba con un lápiz en la mano y siempre con una goma de borrar. Borrar y volver a dibujar, romper folios. Lo mío era el tanteo. Yo creo que pensaba “a tanteo”. Comparaba mi idea con alguna otra cosa vista o imaginada e intentaba ver si mi idea estaba bien ajustada. Era una cuestión de cotejar.

Luego en la práctica profesional siempre con el lápiz en la mano, indagando y siempre con las ideas dibujadas, con el tanteo y el ensayo, a veces el garabato, el boceto, el croquis, las pruebas, la corrección y siempre con el dibujo a mano alzada. 

Las ideas tanto en el estudio como en la práctica profesional de arquitecto, son conceptos formales, volúmenes. Constituyen un mapa mental de formas. Es composición, es juego de equilibrios, espacialidad y una especie de acción potencial.

Esto configura una manera de ser que es más de acción que de estudio.

Yo creo que lo de leer y estudiar hincando los codos es algo raro en el proceder de un arquitecto.

En el caso del cálculo sucede lo mismo, poca lectura y mucho tanteo y reflexión sobre los resultados, recálculo, revisión de los dimensionados. Calcular y calcular, ahí no caben los errores. El error supone una pérdida del equilibrio y un colapso de la estructura o un reventón de las instalaciones.

En mi caso puedo decir que soy incapaz de pasar mucho tiempo quieto-parado leyendo o estudiando; me resulta difícil pasar horas y horas sosegado delante de un libro manteniendo las manos quietas. Necesito el lápiz tanto como el silencio.


martes, 26 de mayo de 2026

Pura Salceda

 

Interior con figuras. Jankel Adler (1895-1949)



protagonistas o actores secundarios,

¿quién decide?

Puede que tan solo seamos tomas falsas,

fotogramas descartables

efímeras imágenes

de una trama por escribir


el porqué

es un enigma fugitivo


Pura Salceda - No círculo - En el círculo

in-VERSO Edicions de poesia

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Amiga Pura, sin duda la trama está por escribir, yo creo que si la viéramos escrita y terminada no nos llevaríamos ninguna sorpresa, probablemente sería lo mismo de siempre: unas tomas falsas y efímeras. 



El jueves 28-5, a las 19 h. en el Ateneu Barcelonès,          c/. Canuda 6, 5ª planta.


domingo, 24 de mayo de 2026

La Belleza en el Infierno

 
Capilla Sixtina. 

Detalle del Juicio Final. La barcaza de Caronte (1536-1541) 

Miguel Ángel



¡Qué cruel eres, Belleza!

Lo que el amor no redimió

tampoco tú lo has licenciado

y en un baile de máscaras has visto

como danzaba la razón

de los desgraciados.


No sé en qué esfera del infierno

te encuentras, pero ahí te quedarás

y tú Caronte, depón los remos,

hoy has acabado tu trabajo,

deja que tu barcaza se hunda

en el Río de los Muertos,

no necesitamos barqueros infernales.


Fuimos polvo de estrellas

y volveremos a serlo.

sábado, 23 de mayo de 2026

Hay cosas del arte que no me gustan

 Relation in Time. Marina Abramovic


No me gusta el arte de la provocación, tampoco el arte que tiene que recurrir a consignas ideologías para justificarse.

No me gustan las obras de arte que han sido creadas como terapia para remediar los problemas personales de su creador.

No me gusta la flacidez emocional.

Rechazo la falta de rigor, lo fantasmagórico, lo tosco, lo chapucero, lo impreciso y la arrogancia del artistazo.

No me gusta el arte que habla de arte, sí aquel que se fundamenta en la forma como expresión en sí.

No me gustan los estilos "neo" y el arte por el arte.

No me gusta el predominio del concepto sobre la forma. Esto es, según Hegel, el anuncio de la muerte del arte. El arte que me gusta es el que se justifica con la forma y hace de ésta su expresión. La forma ya es el mensaje.

No me gusta el arte concebido como ética, creo que el arte es una cuestión estética.

No me gusta el arte ensimismado, me gusta el arte que describe y mira hacia adelante.

jueves, 21 de mayo de 2026

Sín-tesis. Inma Arrabal


Dmitriev Vladimir. (1900-1948) Boceto para la puesta vanguardista de Meyerhold, »Les Aubes (Zori)», del poeta Émile Verhaeren, (1920)


Sin-tesis es el último libro de Inma Arrabal.  Es su Aurea Dicta particular, la poeta que mejor sabe consolarse escribiendo palabras mínimas de alivio. Aforismos de sombra íntima. Corremos tiempos de introspección.


66)

El silencio trae, a veces, la soledad. Lo malo es, cuando te llega, si tú no la buscabas.

6)

Llevo la muerte echada por los hombros. Pero no me abriga.

9)

Creí volverme loca cuando supe que los sueños también agonizan. Así de triste, como se oye.

41)

Intentaré descansar un poco, no deseo llegar agotada a la esperanza.

78)

Cada vez estoy más segura de que me hubiera gustado venir aquí a ser otra, pero he terminado siendo yo.

21)

Hace muchos años, yo era otra. Ahora soy menos.

Sín-tesis

Inma Arrabal

martes, 19 de mayo de 2026

Luciano Laurana

 

Patio interior del Palacio Ducal de Urbino. Arq. Luciano Laurana

croquis de F.C. 


Hoy he encontrado un pequeño croquis que realicé hace muchos años -creo que fue en 1974- en un viaje a Urbino. Es un dibujo apresurado sobre papel con pluma estilográfica y retoques algo chapuceros a lápiz. El dibujo tiene poca calidad pero me ha traído un buen recuerdo de aquella ciudad y de aquella arquitectura.

Se trata de una vista del patio interior del palacio Ducal de Urbino, obra del arquitecto Luciano Laurana (1430-1502).

Luciano Laurana conoció a L.B. Alberti y conocía la obra de F. Brunelleschi, estos arquitectos del primer Renacimiento se inspiraban en los modelos de la arquitectura romana de tiempos de Augusto y de los Flavios; no es así en el caso de Laurana cuya inspiración es de la arquitectura romana del siglo IV, es decir modelos arquitectónicos mucho más cercanos.

Federico III da Montefeltro por Piero della Francesca


Federico da Montefeltro, Duque de Urbino, quiso convertir su palacio medieval en un centro cultural del humanismo, para ello, encargó la transformación de aquella fortaleza a Luciano Laurana, el encargo consistía en la adaptación del edificio a su nuevo uso cultural, fue en alrededor de1465.


Patio del Palacio Ducal de Urbino. Arquitecto Luciano Laurana


En mi opinión, el patio interior de este palacio es uno de los más elegantes del Quattrocento. Es de planta cuadrangular y está rodeado por un pórtico de arcos de medio punto sostenidos por columnas de orden compuesto. En la planta superior encontramos pilastras de orden corintio y sobre su entablamento se hallan unas inscripciones en latín.

Todo el edificio parece evocar la estética proporcionada y bien compuesta de Piero della Francesca el pintor que vivió en la corte ducal de Montefeltro y allí redactó su Tratado de Geometría.

domingo, 17 de mayo de 2026

Calamarcitos

 

Alfredo es un hombre joven que tiene un sentido común y una vitalidad extraordinarios. Nos conocemos desde hace mucho tiempo.

Prepara unos calamarcitos encebollados que son una delicia.

- Cuidado, este fin de semana tendremos mal tiempo, lloverá mucho y además, la gente es muy torpe y anda cada vez anda más despistada -me dice.

Alfredo tiene una gran sensibilidad, conoce bien los meneos de la meteorología con sólo  mirar el cielo y conoce el mal genio de la gente con sólo mirarles las ojeras que se les desparraman por el rostro.

- Nos prepararemos. Ya sé que todo lo que está arriba acabará cayendo a abajo -le contesto.

- Si cae todo nos aplastarán -dice Alfredo.

- Esto es lo que quieren, Alfredo -le digo y añado- pero de momento que nos quiten lo “bailao”.

- Sí, Francesc, pero antes de aplastarnos nos lo van a quitar todo -sentencia finalmente mi amigo.

Alfredo es un hombre listo, su incredulidad y sus calamarcitos no tienen igual.

El verdadero misterio del mundo es lo visible, como los calamarcitos. Aquello que es invisible es difícil de comprender y además no se come. 

jueves, 14 de mayo de 2026

Desapasionado

 

Retrato de un joven con libro (detalle). Bronzino (1503-1572)


Relativizo tanto como puedo, me creo muy pocas cosas y desde luego, casi nada de lo que me dicen o de lo que informan en los medios de comunicación.

Soy un descreído y cada día que pasa, encuentro más motivos para seguir siéndolo.

En el ejercicio de relativizar, evito todo apasionamiento, todo aspaviento mental, si puedo, todo prejuicio…

Hay composiciones musicales, obras de arte y arquitecturas que me gustan mucho pero ninguna me apasiona, de hecho, nada me apasiona, simplemente me agrada. Ahí están entre otros:

Bach, Alessandro Scarlatti, Couperin, Beethoven, Debussy, Mompou; Piero della Francesca, Miguel Ángel, Bronzino, Rafael, Velázquez, Goya, Miró; Brunelleschi, Mies van der Rohe, Sert… con ellos, momentos de introspección y alguna degustación: bacalao al pil-pil, alcachofas con paté de foie…

Total, nada apasionado, son placeres pequeños, tan pequeños como los momentos de placer, algo así como la felicidad, que también es algo diminuto y fugaz.


martes, 12 de mayo de 2026

Arte inexistente. Reseña en el periódico AVUI

Francesc Cornadó, poeta, arquitecte i prosista  DANI CAJAL


EL PUNT AVUI 12 DE MAIG DEL 2026

https://www.elpuntavui.cat/cultura/article/19-cultura/2642397-cornado-a-la-recerca-de-l-art-inexistent.html

Llibres

Cornadó a la recerca de l’art inexistent


por David Castillo


Després dels molts interes­sants assaigs El silen­cio de Euterpe, una reflexió sobre la música, i sobre­tot, Arte dete­ri­o­rado, en què explora els tren­ca­ments i les feri­des de l’art, el poeta i arqui­tecte Fran­cesc Cor­nadó ens ofe­reix ara Arte ine­xis­tente, una apro­xi­mació a les obres des­a­pa­re­gu­des al llarg dels segles, les que repo­sen sota el mar o sota terra, o les que han que­dat per a la memòria en incen­dis, inun­da­ci­ons, guer­res, revo­lu­ci­ons i altres des­as­tres que pro­vo­quen mal­de­cap a la història.

Cor­nadó és cone­gut per la seva àmplia obra poètica en català, que inclou títols com ara Doble tall, Els qua­tre miralls quadràtics d’en Qua­dreny i Sa Xim­bomba, amb il·lus­tra­ci­ons del mala­gua­nyat Anto­nio Beneyto. A Arte ine­xis­tente, Cor­nadó ens diu que les obres que actu­al­ment tenim a la nos­tra dis­po­sició són una petita part de la produïda al llarg dels segles, la punta d’un ice­berg grandiós. Vaig tenir aques­tes sen­sa­ci­ons cami­nant per la Vall dels Tem­ples d’Agri­gent o en les immen­ses sel­ves sud-ame­ri­ca­nes, on sos­pi­tes que a sota tro­baràs ves­ti­gis de civi­lit­za­ci­ons per­du­des, cul­tu­res arxi­va­des en l’immens plaer que suposa el temps i viure allu­nyat dels focus. Els fona­ments de la nos­tra civi­lit­zació són dosis d’aques­tes cul­tu­res per­du­des, supo­si­ci­ons dels estu­di­o­sos, científics o no, que es que­den a escul­pir el que ells cre­uen que va ser, segu­ra­ment espe­cu­la­ci­ons d’escassa base i rigor. Cor­nadó s’hi recrea men­tre recorda obres roba­des i per­du­des, altres des­truïdes, “obres con­cre­tes” dis­sol­tes en la memòria, que a la vegada, s’aca­barà des­truint. Ens diu que hi ha obres ine­xis­tents que esde­ve­nen espe­cu­la­ci­ons for­mals sobre el sen­tit o els límits de l’art, acci­ons artísti­ques teòriques on l’artista explora o qüesti­ona con­cep­tes com la des­trucció, la invi­si­bi­li­tat, el silenci, l’ender­roc, l’efímer i el pal­pa­ble. El seu assaig resulta amè, didàctic, està ben escrit com un petit con­junt de repor­tat­ges, com un catàleg de la des­trucció o des­a­pa­rició cau­sada pels homes.

Es diu que els dife­rents cor­rents de l’anar­quisme nos­trat plan­te­ja­ven l’incendi o el saqueig d’una manera deter­mi­nada com a noves pràcti­ques ico­no­clas­tes. En canvi, Joan Gar­cia Oli­ver va voler pre­ser­var monu­ments a Mont­ser­rat, Igua­lada, Vila­franca o les esglésies de Vila­nova, fins i tot el bar­roc de la con­tra­re­forma pro­te­git dels incen­dis pels nous ico­no­clas­tes. De fet, en un dis­curs cèlebre, Dur­ruti afir­mava “no ens impor­ten les ruïnes perquè nosal­tres here­ta­rem la terra”. Arte ine­xis­tente m’ha recor­dat la història de la casa de Mario Praz, el museu viu que l’escrip­tor italià va dedi­car a la seva mansió romana. Només que aquí tenim el tes­ti­moni del que ja no hi és, o està sepul­tat pel foc, les bom­bes o el roba­tori. En aquest fas­ci­nant recor­re­gut, l’arqui­tecte recons­tru­eix un món per­dut.


Traducción


Cornadó en busca del arte inexistente

por David Castillo 


Después de muchos interesantes ensayos, El silencio de Euterpe, una reflexión sobre la música, y sobre todo, Arte deteriorado, donde explora las roturas y las heridas del arte, el poeta y arquitecto Francesc Cornadó nos ofrece ahora Arte inexistente, una aproximación a las obras desaparecidas a lo largo de los siglos, las que reposan bajo el mar o bajo tierra, o las que han quedado para la memoria en incendios, inundaciones, guerras, revoluciones y otros desastres que provocan dolores de cabeza a la historia.

Cornadó es conocido por su amplia obra poética en catalán, que incluye títulos como por ejemplo, Doble tall, Els qua­tre miralls quadràtics d’en Qua­dreny y Sa Xim­bomba, con ilustraciones del malogrado Antonio Beneyto. En Arte inexistente, Cornadó nos dice que las obras que actualmente tenemos a nuestra disposición son una pequeña parte de la producida a lo largo de los siglos, la punta de un iceberg grandioso. Tuve estas sensaciones caminando por el Valle de los Templos de Agrigento o en las inmensas selvas sudamericanas, donde sospechas que debajo encontrarás vestigios de civilizaciones perdidas, culturas archivadas en el inmenso placer que supone el tiempo y el vivir alejado de los focos. Los cimientos de nuestra civilización son dosis de estas culturas perdidas, suposiciones de los estudiosos, científicos o no, que se quedan a esculpir lo que ellos creen que pudo haber sido, seguramente especulaciones de escasa base y rigor. Cornadó se recrea mientras recuerda obras robadas y perdidas, otras destruidas, “obras concretas” disueltas en la memoria, que a su vez, se acabará destruyendo. Nos dice que hay obras inexistentes que se convierten en especulaciones formales sobre el sentido y los límites del arte, acciones artísticas teóricas donde el artista explora o cuestiona conceptos como la destrucción, la invisibilidad, el silencio, el derribo, lo efímero y lo palpable. Su ensayo resulta ameno, didáctico, está bien escrito como un pequeño conjunto de reportajes, como un catálogo de la destrucción o desaparición causada por los hombres.

Se dice que las diferentes corrientes de nuestro propio anarquismo planteaban el incendio o el saqueo de una manera determinada como nuevas prácticas iconoclastas. En cambio, Joan García Oliver quiso preservar monumentos en Montserrat, Igualada, Vilafranca o las iglesias de Vilanova, incluso el barroco de la contrarreforma protegido de los incendios por los nuevos iconoclastas. De hecho, en un discurso célebre, Durruti afirmaba “no nos importan las ruinas porque nosotros heredaremos la tierra”. Arte inexistente me ha recordado la historia de la casa de Mario Praz, el museo vivo que el escritor italiano dedicó a su mansión romana. Solo que aquí tenemos el testimonio de lo que ya no está, o está sepultado por el fuego, las bombas o los robos. En este fascinante recorrido, el arquitecto reconstruye un mundo perdido.

lunes, 11 de mayo de 2026

El galimatías de la Belleza

Foto. Aleksandr Rodchenko (1891-1956)


A propósito del concepto de Belleza Platón dice:


Purgado el hombre por medio de los misterios sagrados, al ver un bello rostro decorado con forma divina, o alguna especie incorporal, siente enseguida un secreto estremecimiento y cierto temor respetuoso, y contempla ese semblante que se le figura una divinidad. Cuando la influencia de la belleza le entra en el alma por la vista, su cuerpo entra en calor, se rocían las alas de su alma, pierden la dureza que retenía su germen, se liquida, y sus gérmenes, hinchados por las raíces de esas alas, se esfuerzan para salir por toda el alma.


Menudo galimatías con este filósofo de las ideas. No me extraña que luego aparecieran los neoplatónicos del Renacimiento para poner un poco de orden a todo este batiburrillo de alas y misterios sagrados,

Una poeta conocida mía dice que hay que matar a Platón. Sé de otros que también han querido matar a Platón.

viernes, 8 de mayo de 2026

Los dibujos de Leon Krier


Más que un arquitecto polémico, Leon Krier es un hombre polémico o por lo menos, un individuo que domina la polémica con gran maestría. 

Este arquitecto luxemburgués que nació en 1946, ha construido muy poco y ha hablado mucho. Leon Krier es hermano de Rob Krier, también arquitecto.

Sé muy pocas cosas de la arquitectura de Leon Krier -de su obra construida- aunque he seguido con atención sus afirmaciones. Muchos lo consideran un crítico mordaz, yo lo considero un criticón.

No hay ningún arquitecto "de campanillas", ninguna vaca sagrada de la arquitectura, que escape al juicio implacable de Leon Krier.

Dice cosas interesantes, aunque bastante ingenuas. Son afirmaciones contundentes que pueden servir para amueblar muchas cabezas vacías y pueden servir de panfleto para reafirmar muchas nimiedades que todo arquitecto ya conoce.

Ha despotricado contra los nuevos materiales, contra la etiqueta de la arquitectura posmodern y lo hace con una inmisericordia pueril y hasta cierto punto naïf.

Leon Krier se ha ganado muchos enemigos. Yo me confieso como un arquitecto expectante pero nunca como un enemigo del luxemburgués. 

Se ha metido contra la Bauhaus, contra Mies van der Rohe o contra Niemeyer, y lo ha hecho esgrimiendo argumentos tan triviales como contundentes. Despotrica contra los urbanistas del Movimiento Moderno.

Pero lo que más me enerva son los dibujos de Krier. He visto muchos de sus dibujos y los he analizado con atención; son representaciones gráficas naif que me han parecido muy adecuadas para ilustrar una pancarta o algún pasquín.

Sus dibujos panfletarios son, en mi opinión, dibujillos pueriles y sus planos expresan unas ideas simples que contienen una retórica innecesaria.








Planos                                                                                   

Proyecto de concurso para Royal Mint Square, Londres 1975

Axonometría general

El proyecto consiste en la construcción de un corredor que cruza en diagonal la manzana. Krier proyecta este corredor con una plaza central cuadrangular que sitúa a mitad del recorrido. Bastaría con dibujar ese corredor y obviar todo lo demás. El dibujo de todo el conjunto es pura retórica. 


En el dibujo podemos ver la planta cuadrada de la plaza y los cuatro alzados abatidos a cada uno de los lados del cuadrado. 
En mi opinión, esto es el ejemplo de una retórica innecesaria que obliga a ir girando el plano para poder ver con atención cada uno de los alzados. 

  
Axonometría del recorrido

Este plano, según mi parecer, es un ejemplo de representación naïf.



Dibujo en perspectiva de Tor Bella: Italia. 

Propuesta para el suburbio Tor Bella Monaca en Roma. El fracaso de esta propuesta supuso el cese de encargos a Krier en Italia.

Me recuerda algún paisaje metafísico de De Chirico.