Ácaro Sarcoptes scabei causante de la sarna
Después de unos días desconectado vuelvo al blog. He hecho unas comprobaciones que me han permitido identificar algunos bots y ahora celebro reanudar la conexión con los amigos blogueros.
Los bots son como una especie de máquinas abstractas, algunos dicen que son algoritmos, que se introducen por las grietas de los sistemas de comunicación.
No sabemos si los bots espían o si son solamente una canallada informática creada para molestar o si son un juguete violento y ofensivo cargado de mala leche.
Los bots son intrusos que sirven para engordar a la mala bestia de las cien mil cabezas. Engordan el mal estructural: incordian, zahieren, asedian; son, en definitiva, acosadores informáticos que tienen sus posaderas instaladas en cualquier lugar de mapa mundi. Desde allí fisgan sin entender lo que fisgan, entran en los blogs, en los correos electrónicos, en las redes sociales, en los telefonillos, etc. Husmean sin saber lo que husmean, no entienden la metáfora ni la ironía. Son tan debiluchos y acartonados que no conocen el poder del buen humor.
No creo que el fin de los bots sea conocer nuestras ideologías o nuestra manera de ser, estoy más bien convencido que lo que buscan es nuestra manera de consumir y buscan saber la dimensión de nuestros bolsillos y de nuestras cuentas corrientes con el fin de vaciarlos. A partir de esto nos mandan publicidad engañosa, noticias falsas, chuches y galletitas tóxicas.
Es difícil protegerse de esta basura global. Es cuestión de adaptarse a esta especie de sarna contagiosa.
De vez en cuando pasaremos la bayeta y haremos inventario.
