Despegue del cohete Ingenio
Si conectas los cables al revés conviertes un ventilador en un extractor. Si te equivocas al conectar dos cables sucede que aquello que quieres que suba, indefectiblemente, se cae.
Se cruzan los cables y la catástrofe está servida. Así, por ejemplo, un cohete que tiene que subir, a los ocho minutos de vuelo se cae y si el responsable máximo del error es un astronauta puede ser que éste, en vez de caerse, se eleve a las altas esferas de la burocracia política.
¿Dónde está el INGENIO?
¿Quién pagará el error de tanto ingenio? Podían haber repasado un poquito.
En otras ocasiones, en este blog, me he lamentado de las consecuencias que tenemos que sufrir por culpa de tanto error manifiesto y de las graves consecuencias de las equivocaciones: un médico que te amputa la pierna buena en vez de la que está mal, la contaminación por mezclar heces fecales con una carne picada de vacuno, una estructura mal calculada que hace que un edificio se caiga como se ha caído el cohete INGENIO.
Se confunde incluso el significado del vocablo error, y llaman equivocación o error a aquello que es un delito, así lo hemos visto en muchas ocasiones, por ejemplo, cuando algunos corruptos que han robado y se les ha pillado, salen a la palestra, aparentando arrepentimiento, diciendo que han cometido un error en vez de decir que han cometido un delito. O cuando han matado a un elefante nos dicen que se han equivocado y que no lo volverán a hacer.
Tenemos que aguantar demasiados errores que se podrían evitar con solo prestar un poquito de atención en lo que se hace, no distraerse con el whatsapp o con el telefonillo, no charlar con el compañero y repasar con cuidado lo que se ha hecho.





