viernes, 31 de julio de 2015

Galimatías de nenúfares



“Leaves of Grass“: Geoffrey Farmer hat Hunderte von Fotos auf feste Grashalme geklebt  ‘Documenta’ Art Exhibition. Kassel

Al lado de la alberca, encontré un papel mojado con un poema sobre el nombre de las cosas y de los seres humanos.

Un texto que hablaba del ascendiente de las siluetas, la profundidad del alma, el valor de una mirada y de las formas intangibles, las que no se ven pero que sentimos, como el viento gregal, los aromas del nardo, etc.

Demasiadas cosas en aquel papel, un gatuperio. 

Contemplé la alberca y preferí el galimatías de los nenúfares. Rompí el papel y me sequé las manos.

miércoles, 29 de julio de 2015

La ingravidez de la cúpula esférica


M•AGRIPPA•L•F•COS•TERTIVM•FECIT
Marcus Agrippa, Luciī fīlius, consul tertium, fēcit
('Marco Agripa, hijo de Lucio, cónsul por tercera vez, (lo) hizo')


Ésta es la inscripción que podemos leer sobre la puerta del Panteón. En ella se atribuye la construcción del edificio al general y político Marco Vipsanio Agripa.

Lo dicho en la inscripción se refiere naturalmente al individuo que pagó la construcción y no a quien lo ideó, dibujó y edificó. Ante los políticos, los arquitectos siempre quedan en segundo plano.

Viendo la magnificencia de esta arquitectura, Miguel Ángel Buonarroti afirmó que el Panteón era un «Diseño angélico y no humano»

No creía que un humano, y mucho menos un político, fuera el autor de un edificio tan bien proporcionado.
 
El arquitecto debía ser un ángel o un serafín, pues es de seres seráficos idear paradojas como la cúpula del Panteón en la que se ha sustituido la clave de la cúpula por un agujero. En efecto, la función de la clave de la cúpula es comprimir con su peso las dovelas y todas las piezas de la cúpula, dando con esta compresión estabilidad al conjunto. Simplificando podemos decir que al quitar la clave, la cúpula pierde estabilidad y se derrumba.

En el caso del Panteón, el arquitecto sustituyó la piedra pesada por un círculo vacío, ingrávido. La cúpula del edificio está formada por cinco filas de casetones de superficie esférica que van decreciendo en tamaño a medida que se acercan al centro. Arriba, en la cúspide, la cúpula está perforada por un óculo de nueve metros de diámetro. Dicho agujero circular permanece abierto, y por él entra la luz y la lluvia.

La paradoja de esta construcción angelical es que se ha sustituido la gravedad por la vacuidad. Naturalmente hay ahí un truco estructural que conocemos pero que no vamos a desvelar. Se trata de un truco geométrico, como casi siempre.

lunes, 27 de julio de 2015

Inconmensurable

Wolf Vostell. Deutscher Ausblick, dal ciclo Schwarzes Zimmer, 1958/59, Dé-coll/age

Puedo desmochar un haikú,
descabezar un monosílabo,
acortar la memoria ínfima
de las madreselvas
y hacer con todo ello
el boceto inconmensurable
de la nada.

F.C.

domingo, 26 de julio de 2015

Masaccio

El tributo (fragmento)
Tommaso di ser Giovanni di Mone Cassai llamado Masaccio (1401-1428)

Nos dice Vasari que Masaccio “reconoció que la pintura no es sino la imitación de las cosas tal como son”

Hoy, tal imitación es considerada como una visión reduccionista. Nos argumentan que plasmar la realidad tal como es, sin el añadido de la pulsión artística, no es arte, que esto mismo hace la fotografía y aún lo supera, por lo menos a lo que a representación de la realidad se refiere.

¿No nos conformaríamos con reconocer las cosas tal como son? Así sin más, a sabiendas de que la realidad supera siempre cualquier ficción que pueda añadir el arte.

Masaccio observó la realidad y trató de representarla sabiendo muy bien que esto era una hazaña casi imposible, para ello aplicó las leyes de la perspectiva, fue el primer pintor que utilizó la perspectiva para la representación de la naturaleza.

Las leyes de la perspectiva descubiertas por los artistas del Quattrocento sirvieron de método eficacísimo para el estudio y conocimiento del espacio pictórico y arquitectónico. Sirvieron, además de reflexión sobre el espacio y sobre la incidencia de la luz en los volúmenes. La reflexión es algo que surge mediante una actitud intelectual activa y no se puede conseguir de forma automática pulsando un botón o escaneando una imagen.

Masaccio que se formó junto con Brunelleschi, compone sus pinturas equilibrando llenos y vacíos como si construyera un espacio arquitectónico.

Decía su contemporáneo Leon Battista Alberti que es cosa o realidad aquello que ocupa un espacio, pero también el espacio es realidad en sí mismo, síntesis de las cosas, y cosa es también la luz, que ocupa el espacio, se detiene y se condensa sobre las cosas.

La obra de Masaccio considera el espacio como continente y como contenido, las figuras ocupan el espacio y se inundan de luz siguiendo las leyes matemáticas de la perspectiva y como si fueran un edificio de Brunelleschi, se apoyan sobre el equilibrio que forman las horizontales y las verticales. Parece anticipar un sistema cartesiano formalmente que a todas luces lo supera.

jueves, 23 de julio de 2015

Un buen libro

 Este libro sí que me gusta


TESI DOCTORAL

COMPORTAMENT MECÀNIC-ESTRUCTURAL DELS EDIFICIS
HISTÒRICS DE MURS DE FÀBRICA DE MAÓ DE
L'EIXAMPLE DE BARCELONA

CÒSSIMA CORNADÓ BARDÓN


Calificación: SOBRESALIENTE CUM LAUDE 

martes, 21 de julio de 2015

Advertencias de los que mandan









Imagen tomada de la web “La isla de los grifos”



Los que mandan, a veces, me advierten del peligro de los venenos. Para advertir utilizan frases rebuscadas, casi siempre con un lenguaje que va desde la confusión a lo "políticamente correcto".

No sé si es para despistar, pero los mandamases conjugan mal los verbos, sustituyen el imperativo por el infinitivo. Lo hacen mal, no saben mandar ni hablar, pero saben endulzar un veneno. Son incultos y desconocen las formas del verbo y conocen demasiado bien las formas del veneno.

lunes, 20 de julio de 2015

Les metamorfosis de 'Sa ximbomba'

Texto firmado por Albert Tugues publicado en el diario El Punt - Avui  19-7-2015


ALBERT TUGUES

Les metamorfosis de ‘Sa ximbomba'

Què és aquest llibre, Sa Ximbomba? Potser un artefacte amb dibuixos del pintor Beneyto, amb lectura surrealista del poeta Francesc Cornadó? O bé una col·lecció de proses breus de Cornadó, amb imatges postistes de Beneyto? Ambdues coses alhora, però que interactuen i s'originen en un altre àmbit, el món de Camilo José Cela, de qui manlleven títols i fulls de quinze llibres i dos números de la revista El Extramundi, fulls sobre el quals dibuixaran i escriuran fins a posseir-los i transformar-los.

Sa Ximbomba, en aquesta esplèndida i acurada edició, se inicia a partir d'uns exemplars dedicats que C.J. Cela donà a Beneyto, com explica en el pròleg Jorge Cela Trulock: “Beneyto, cada vez que Cela el mayor le regalaba un libro, se deleitaba pintándolo.”

Portades, anteportades i fulls de guardes que l'artista-lector envaeix amb els seus colors i visions. Éssers monstruosos, de l'extramón, que poden tenir rostre bifront o tres cames, sabates de punta afilada i ambigua, o foradades per una ungla pintada de vermell, perfils amb sexes hipertrofiats, provocadors, que sorgeixen de qualsevol línia del dibuix i deformen la figura representada. Encara que, ens adverteix Cornadó, aquestes metamorfosis estranyes, aquests petits monstres són també del nostre món: “No era un ser del extramundo; no..., era de este mundo. Era un ser mutante. Era un error. Era el único hombre bueno.”

És de l'entranya d'aquests llibres i revistes, vampiritzada pel traç de Beneyto, d'on Cornadó en qualitat d'hermeneuta extraurà, en una segona vampirització, el so de les proses breus de Sa Ximbomba, percutint un ritme de bruixeria o conjurant el temps verbal (la prosa titulada Poesía completa està escrita sense cap verb, un “cuento sin verbos”, diu Jorge C. Trulock); “un ritmo raro, parecido al que se produce cuando frotamos la caña de una zambomba, la caña de sa ximbomba”.

Al final de cada prosa hi ha un text més breu titulat Deus ex machina, últim recurs narratiu per representar la transgressió de la pàgina que Beneyto i Cornadó perpetren sobre els llibres de Camilo José Cela.



Sa Ximbomba
Francesc Cornadó / Antonio Beneyto
Pròleg: Jorge Cela Trulock
Editorial: SD Barcelona, 2015
Pàgines: 146

http://www.elpuntavui.cat/article/5-cultura/19-cultura/876349-les-metamorfosis-de-lsa-ximbomba.html?cca=1

domingo, 19 de julio de 2015

Spaghetti Pantelleria



Alcaparras, tomate picado a trocitos muy pequeños, poco ajo a trocitos menudos, alcaparras, unas hojas de menta, aceite y un poquitín de pimienta.
Los spaghetti simplemente hervidos como siempre.

Unos versos de Horacio y la charla con los amigos

Razones para vivir.

viernes, 17 de julio de 2015

Las ruinas de la arquitectura moderna

Palau de les Arts. Santiago Calatrava

La arquitectura moderna no hace buenas ruinas.

La arquitectura moderna suele estar bien calculada, no en balde el cálculo de estructuras ha progresado de manera que podemos conocer los esfuerzos que inciden cada elemento constructivo. Esto nos permite dimensionar con bastante precisión vigas y pilares. Las normativas, además, exigen unos niveles de seguridad estructural que garantiza con mucho éxito la estabilidad.

Así pues, el deterioro que podemos hallar en los edificios modernos no suele ser debido a un quebranto o perjuicio estructural.

Pero independientemente de la estructura portante, los edificios se componen de otros elementos cuyo deterioro puede arruinar el trinomio de Vitruvio: firmitas, utilitas, venustas (solidez, utilidad y belleza).

Los edificios modernos no se caen, poco a poco se desmoronan, se desconchan, las masillas y siliconas se resecan, los paramentos se manchan y las grietas no les otorgan ningún carácter. Los edificios modernos no hacen ruinas, producen residuos que acaban en un vertedero.

Vemos que las arquitecturas antiguas producen ruinas y las arquitecturas modernas producen residuos y restos cochambrosos, esto no es solamente una cuestión de materiales sino que también es algo que procede de su concepción inicial, del proyecto arquitectónico, quizás una cuestión cultural, que me lleva a pensar que del mismo modo que el conocimiento antiguo acabó en una ruina más o menos elocuente; la cultura moderna quizás acabe en algún vertedero autorizado.
Parador Ariston (1948). Arq. Marcel Breuer  


Post scriptum.- Un profesor que tuve, prestigioso arquitecto de reconocimiento mundial, decía que lo mejor que podemos hacer con un edificio moderno “viejuno” es aplicarle una buena mano de pintura.

miércoles, 15 de julio de 2015

La font del bou

Sentado, escuchando el murmullo de la fuente, esperaba a mi amigo para hablar de la muerte.